La cuarta y la quinta ola

Un poco de todo.

La cuarta y la quinta ola

Notapor Oscar Fdez de la Vega S. » 25 May 2006, 10:19

Oscar Sánchez Fernández de la Vega(google)

!POR UNA GLOBALIZACION QUE SITUE EN SU CENTRO EL DESARROLLO HUMANO INDIVIDUAL!

LA CUARTA Y LA QUINTA OLA-“DIEZ HORAS CON LA GLOBALIZACIÓN”(GOOGLE)

HOMENAJE a Alvin Toffler:
LA CUARTA Y LA QUINTA OLA
(Capítulo 2 del libro “DIEZ HORAS CON LA GLOBALIZACIÓN”-)

1-De la “Sociedad del la Información” a la “Sociedad del Conocimiento Útil”
2-De la “Sociedad del Conocimiento Útil” a la “Sociedad de los seres humanos”



1-De la “Sociedad del la Información” a la “Sociedad del Conocimiento Útil”

Alvin Toffler llama primera ola de cambio a la que se inició con la agricultura hace diez mil años, segunda ola a la que se inició aproximadamente hace tres siglos y medio con la Revolución Industrial y el Urbanismo y tercera ola a la que estamos atravesando en este momento, un último cambio que es más profundo que las anteriores porque es global y además es extraordinariamente rápido.
Una de las características más importantes de esta tercera ola es la proliferación de información y la posibilidad de transmitirla e intercambiarla por la red. Este fenómeno es tan importante que solo afectando aún a solo el 15 % de la población mundial, ya le ha dado nombre a la nueva sociedad
El gran reto es verificar la información, validarla dentro de unas coordenadas no solo científicas sino éticas y crear los instrumentos adecuados para transformarla en conocimiento útil para la humanidad.
La información masiva crece exponencialmente y fluye por las redes de comunicación de manera aleatoria y desordenada, sin ser contrastada por nadie, sobrepasando nuestra capacidad de procesarla por falta de tiempo, lo que nos imposibilita conocer la trascendencia del conocimiento que tan rápidamente se está generando
El gran problema que está planteando esta nueva sociedad es la progresiva dificultad que supone asimilar esa masiva información que se nos suministra, bloqueando en muchos casos la aparición de conocimiento científicamente correcto y sumiéndonos paradójicamente en una relativa ignorancia. El exceso de información puede dar lugar a una falta de conocimiento.
Quizás sería más lógico recuperar una cierta tranquilidad para valorar la información y el alcance del conocimiento, pero no parece ser que a tal actitud se le quiera dar cabida en un mundo gobernado por una vertiginosa competitividad, que se aleja cada día más de una conveniente cooperación, hacia la que parecía caminar la Humanidad después de las dos Guerras Mundiales. Existe un acumulación de información extraordinaria y tal vez haya llegado el momento de objetivizarla, de racionalizarla para que la misma se convierta en conocimiento útil que podamos administrar, gestionar y aplicar sistemáticamente, a objetivos previamente definidos y que satisfagan necesidades de la nueva sociedad global.
Necesitamos nuevas instituciones públicas, privadas o mixtas, que dediquen su tiempo a seleccionar, clasificar y jerarquizar la información, orientando las síntesis a la creación de conocimientos capaces de solucionar problemáticas humanas concretas de interés global
. Europa, que en la última década fue claramente superada por EE.UU. en el terreno tecnológico, con indiscutible capacidad por sus antecedentes culturales, debería tomar la delantera, en la creación de “núcleos” de asimilación y orientación del conocimiento, en sus múltiples áreas, que posibilitarían un relanzamiento del inevitable proceso de globalización más allá de sus actuales coordenadas económicas que lo empobrecen totalmente.
También el mercado deberá ser modulado por la sociedad global y por parte de los poderes públicos, para limitar su desbocada avidez de conocimiento productivo. Varios son los grandes dilemas que están surgiendo en relación al conocimiento : ¿debemos seguir creando conocimiento de manera incontrolada y exponencial?,¿tienen algo que ver las supuestas fuerzas de un mercado cada vez más omnipotente con la regulación de la génesis del conocimiento, cuya verificación científica comienza a estar fuera de control?, ¿deberíamos centrarnos más en la administración de los logros alcanzados y orientar la creación del conocimiento hacia objetivos bien definidos de potencial interés para toda la Humanidad, siempre compatibles con los derechos fundamentales colectivos e individuales, y sometidos a regulación universal?
Hace unos meses leía un artículo en un diario que tenía el siguiente titular:
“La catarata de nuevos genes pone en evidencia la anarquía en sus nombres”. Parece ser que los genes que ejercen la misma función en diferentes organismos, tienen la mayoría de las veces varias denominaciones, en ocasiones hasta veinticinco.
Hasta cierto punto estamos ante una necesidad de compilación y codificación de información , de verificación de logros , similar a la que desarrolló el helenismo alejandrino en le siglo III a.C., o los traductores benedictinos de Monte Casino, los traductores de Salerno y Toledo en la Baja Edad Media. Sin ellos probablemente no surgiese el Renacimiento y sin una selección bajo criterios de control de calidad y codificación del saber acumulado al día de hoy, difícilmente surgirá un nuevo renacimiento, un nuevo humanismo, que de paso a una nueva modernidad.
Por el momento no hay indicios de que ni siquiera se planteen tan importantes cuestiones, y lo que si parece detectarse es una tendencia a considerar que el conocimiento solo parece justificarse si logra significar algo dentro de las esferas tecnoproductivas y del mercado, y esta es una visión reduccionista. Los últimos acontecimientos terroristas seguro nos obligaran a reflexionar sobre el tema.

2-De la “Sociedad del Conocimiento Útil” a la “Sociedad de los seres humanos”

“Definitivamente hemos de diferenciar el caduco Sistema Social Piramidal(código regulador de las relaciones humanas individuales en una sociedad concreta) en crisis y responsable de un delirante aislamiento personal egocéntrico que frena el inevitable proceso de individualización, del concepto de “Sociedad Humana” o creación espontánea de un mundo de relación para el que estamos biológicamente preparados (el individuo-pleno, que de momento solo vive en nosotros como una posibilidad de futuro, no existirá nunca aislado y desde el punto de vista biológico propende a la cooperación). Los sistemas Sociales los creamos nosotros mismos para regular la vida en sociedad y no tienen porque ser eternos”.

Socialmente solo debemos admitir aquella creación de conocimiento que tenga la posibilidad de traducirse en mejoras sensibles del bienestar individual y global, dentro de presupuestos éticos.
Pero abordar tal tarea nada fácil y siempre por encima de las posibilidades individuales, exige posiblemente el nacimiento de entidades supranacionales que permitan crear las condiciones adecuadas para que la “sociedad de la información” permita dar el paso hacia la “Sociedad del Conocimiento Útil”, una cuarta ola en el sentido toffleriano , que nos lleve a la “Gran Sociedad de los Individuos” que sería la quinta ola, en la que se de una globalización beneficiosa para todos y cuya esencia sea el desarrollo del ser humano.
La información es algo al servicio de todos, que habra que clarificar, verificar y contrastar su calidad, pero lo realmente importante es que la información veraz al ser captada por el individuo, este la convierta en conocimiento útil, que no solo va a ser positivo para la colectividad sino que va a ser el combustible vital que va a facilitar el desarrollo humano de ese ser, un avance dentro de si mismo, una autentica potenciación de sus posibilidades, que unido a un desarrollo de su mundo emocional, se convierta en el crecimiento que todos necesitamos para que nuestras vidas y la condición humana adquieran sentido.
El individuo es lo importante. En el génesis de la filosofía, la democracia, la república está el individuo con su espíritu crítico. El mundo lo hemos inventado los individuos interpretando, manipulando y soñando la realidad. La razón individual hizo posible la convivencia y la convivencia nos sugirió la base democrática que nos permitió ofrecernos unos a otros el estado de derecho en base a unos contratos sociales que la globalización va a obligar a revisar en u futuro próximo.
Por encima de la construcción de entidades supranacionales, de los Estados-Nación, los Pueblos-Nación y las Autarquías Locales se encuentra el individuo, ese cosmos, esa nación interior, esa particular y grandiosa epopeya vital .
En definitiva, nos surge como última reivindicación global recuperar el Leopoldo Bloon del Ulises de James Joyce, con todos sus derechos y posibilidades en todas las partes del mundo. Por ello en esta línea de futuro, seguro que aún lejano, tendríamos que plantearnos el negociar ante el estado global los derechos de esta verdad metafórica : el individuo nación, con su soberanía personal incorporada, tal vez la única nación que debería existir necesariamente en un mundo realmente evolucionado. En ese momento desaparecerían todos los intermediarios para una nuevas y buenas relaciones humanas, que en definitiva es lo que a todos verdaderamente nos interesa. Una globalización que sitúe en su centro el desarrollo del ser humano.
La gente ya no quiere ser española, pero de nada vale ser “vasco”, “gallego”, “bretón” o ”corso” si no se consigue que a cada individuo le permitan ser el mismo, amparado por todos los Derechos Humanos posibles y universalmente aceptados. Esa sería la “globalización” que a todos nos interesa, Y esto es además perfectamente compatible con mantener creaciones culturales diferenciadas (vascas, gallegas o eslovenas), plenamente defendibles siempre y cuando no sean empleadas como arma arrojadiza contra nadie y sabiendo además que son siempre insuficientes para lograr la identidad de uno mismo.
Creer que nuestra identidad nos la puede proporcionar un territorio, un idioma, nuestras tradiciones y mucho menos una bandera, un himno o una patria es simplificar lo complejo. Con seguridad nuestra “individualidad” está potencialmente en nosotros mismos y todos los derechos deberían de orientarse a que se desarrollase total y libremente.
Hay que defender la identidad, puesto que la diferencia es un elemento constitutivo de cada ser humano y también de las identidades colectivas en que este se agrupa.
Oscar Fdez de la Vega S.
 

Traducción al ingles de "La cuarta y la quinta ola"

Notapor Oscar Fdez de la Vega S. » 29 Jun 2006, 10:39

"Tribute to Alvin Toffler. The fourth and the firth wave"

Oscar Sánchez Fernández de la Vega (google)-Autor del libro "Diez horas con la globalización"(amazon,unilibro,galiciadixital, ,periodista digital, ...)



1-From the “Information Society” to the “Useful Knowledge Society

2-From the“Useful Knowledge Society" to the "Great Society of human beings-Individuals



1-From the “Information Society” to the “Useful Knowledge Society

Alvin Toffler calls the first wave of change the one which it began with agriculture ten thousand years ago, the second wave would be the one which began with the Industrial Revolution and the Urbanism three centuries and a half ago and the third wave is that which we are crossing at this moment, a last change that is deeper than the previous ones because it is global and in addition it is extraordinarily fast. One of the most important characteristics of this third wave is the proliferation of information and the possibility of transmitting and of interchanging it by the network. This phenomenon is so important that, only affecting 15 % of the world-wide population, has already given the name to the new society. Massive information grows exponentially and flows through the communication networks in a random and disordered way, without being contrasted by anybody, exceeding our capacity to process it by lack of time, which disables us to know the importance of the knowledge that is being generated so quickly. The great problem that this new society is creating is the progressive difficulty that causes to assimilate the massive information we are given, blocking in many cases the appearance of scientifically correct knowledge and sinking us paradoxically into a relative ignorance. The excess of information can give rise to a lack of knowledge. The great challenge his to verify the information, to validate it not only scientifically but also ethically and to create the adapted instruments to transform it into useful knowledge for the humanity. Perhaps it would be more logical to recover certain calmness to value the information and reach of knowledge, but it doesn't seems that such attitude has a place in a world governed by a vertiginous competitiveness, that moves away day by day from an advisable cooperation, towards which Humanity seemed to walk after the two World Wars. There exist an extraordinary accumulation of information and perhaps it is now moment to objectify it, to rationalize it so that it becomes a kind of knowledge we can administer, manage and apply systematically to previously defined objectives which satisfy the necessities of the new global society. We needed new public, private or mixed institutions, that dedicate their time to select, to classify and to hierarchize the information, directing the syntheses to the creation of a king of knowledge able to solve concrete human problems of global interest. Europe, that in the last decade clearly was surpassed by the U.S.A. in the technological field, and with unquestionable capacity because of its cultural background, should take the advantage, in the creation of “nuclei” of assimilation and direction of the knowledge, in its multiple areas, whicht would make possible a new launch of the inevitable process of globalization beyond its present economic characteristics that impoverish it totally. The market will also have to be modulated by the global society and on the part of the public authorities to limit its uncontrolled eagerness of productive knowledge. Several are the great dilemmas that are arising in relation to the knowledge: should we continue creating knowledge in an uncontrolled and exponential way ?, do the supposed forces of a more and more omnipotente market have anything to do with the regulation of the genesis of the knowledge, whose scientific verification begins to be outside control?, should we have to be more centred on the administration of the profits reached and direct the creation of knowledge towards well-defined objectives of potential interest for all Humanity, always compatible objectives with the fundamental collective and individual rights and under universal regulation? I read an article in a newspaper ago which had the following headline: “The incredible number of new genes show the anarchy in their names”. It seems to be that the genes which exert the same function in different organisms, have most of the times several denominations, sometimes up to twenty-five. To some extent we are before a necessity of compilation and codification of information, of verification of profits, similar to which developed to the Hellenism of Alexander the Great developed in the 3rd century B.C. or the Benedictine translators at Monte Casino, the translators of Salerno and Toledo in the later Middle Ages. Without them the Renaissance did not probably arise and without a selection under criteria of quality controls and codification of the accumulated up-to date knowledge, a new Renaissance, a new Humanism, which gives way to a new modernity, will not arise. For the moment there are indications that not even so important questions are considered, but what seems to be detected is a tendency to consider that knowledge is only justified if it manages to mean something within the technoproductive and market spheres, and this is a reductionist point of view. The “global terrorism” surely forced to us to reflect on the subject.

2-From the“Useful Knowledge Society" to the
"Great Society of human beings-Indivuduals"
From a social point of view we must admit that creation of knowledge which may bring noticeable improvements for the individual and global well-being, within ethical standards. But to approach to this difficult task, which is far beyond the individual possibilities, possibly demands the birth of supranational organizations that allow the creation of suitable conditions so that the society of the information permits taking the steps towards the “Useful Knowledge Society”, a fourth wave in the Tofflerian sense, that takes us to the “Great Society of Individuals”, which would be the fifth wave. Here we can find a beneficial globalization for all and whose essence is the development of the human being. A society where everybody can accede to knowledge on the same terms without anyone considering it as something strange. Otherwise a new type of alienation could arise from ignorance, in those who were alienated (marginalized) from the possibility of reaching it (alienation from the Knowledge , marginalization from the Knowledge)

Information is something in the service of all, which must be clarified, verified and whose quality has to be checked, , but the really important thing is that the truthful information when being caught by the individual can be turned into useful knowledge, which not only it is going to be positive for the community, but the vital fuel that is going to facilitate the human development of that being, a great step for himself, a genuine reinforcement of its possibilities, that together with a development of its emotional world, i becomes the growth that we all needed so that our lives and the human condition acquire some sense. The individual is the important thing. The individual with his critical spirit is in the genesis of the philosophy, the democracy or the republic. The world has been invented it the individuals interpreting, manipulating and dreaming the reality. The individual reason made the coexistence possible and the coexistence suggested the democratic base that allowed us to offer each others the democracy with its civil rights on the basis of social contracts that the globalization is forcing to review in a near future. The individual, that cosmos, that inner nation, that particular and huge epic, is far more important than the construction of supranational organizations, the State-Nation, the Town-Nation and the local Autarkies. All things considered, our last global vindication is to recover the Leopold Bloom from James Joyce’s Ulysses, with all his rights and possibilities in all the parts of the world. For that reason ands surely in still distant future, we would have to considerer the question of negotiating with insurance that still distant, we would have to raise negotiating with the global state the rights of this metaphorical truth: the individual as a nation, with its incorporated personal freedom, perhaps the only nation that should have to exist in a really developed world Then all the intermediaries would disappear in order to achieve new and good human retations, which is really what all of us are interested in. A globalizacion that locates in its centre the development of the human being. People no longer want to be Spanish, but it is not worth being Basque, Galician, Breton or Corsican if it is not possible for everyone to be considered as an individual person, protected by all the possible human rights and universally accepted. That would be the globalization we are interested in and in addition is perfectly compatible with maintaining c different cultural creations (Basque, Galician or Slovenian) totally defensible as long as they are not used like hand-thrown weapon against anybody and also knowing that they are always insufficient to obtain one’s identity. To think that our identity can be provided by a territory, a language, our traditions and in no way a flag, a hymn or a mother country is to simplify the complex issue. Surely our “individuality” is in ourselves and all the rights would have to be directed to its complete and free development. It is necessary to defend the identity, since the difference is a constituent element of each human being and also of the collective identities in which he is grouped.
Oscar Fdez de la Vega S.
 


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