la Virgen de Guadalupe transfiguró frente lente FOTOGRAFO

la Virgen de Guadalupe transfiguró frente lente FOTOGRAFO

Notapor FLECHAS AZULES » 13 May 2006, 15:35

Una imagen de la Virgen de Guadalupe se transfiguró frente a la lente de un fotógrafo

Milagro en Venezuela, ocurrido el 14 de noviembre de 2005


En la ciudad de Coro, Venezuela, se produjo un hecho místico sorprendente el 14 de noviembre de 2005. En una empresa del lugar se recibió una imagen de la Virgen de Guadalupe, bendecida por Juan Pablo II en el Vaticano dos meses antes de su muerte. El hecho es que aquel 14 de noviembre Elvin Pérez tomó gran cantidad de fotos, mientras los visitantes depositaban flores al pie de María, oraban y agradecían. Con posterioridad (el 7 de diciembre de 2005), al analizar las fotografías se advierte algo extraño: la Virgen, literalmente, fue elevando su rostro y sus manos hasta encontrarse totalmente de frente y observando a su enamorado fotógrafo, mientras Elvin realizaba las tomas. Esto quiere decir que una imagen de material rígido movió su rostro y sus manos, elevándolas hasta quedar mirando al fotógrafo con unos ojos llenos de la piedad de la Madre de la Misericordia. Podrán imaginar ustedes la sorpresa de todos los que testimoniaron el hecho, ¡la alegría fue indescriptible!

Observemos dos tomas fotográficas que nos permiten disfrutar de este hecho admirable.En la primer toma fotográfica realizada por Elvin Pérez (la fotografía de la parte superior), se admira a la imagen como es en realidad. Sabemos que la Virgen de Guadalupe mira hacia abajo en su imagen, como aquí lo apreciamos claramente. Sus manos se encuentran en posición de oración, en el centro de su pecho.

En la segunda fotografía (de la secuencia del 14 de noviembre) podemos ver la forma en que la Madre de Dios nos muestra su presencia, mirándonos a los ojos, con sus manos elevadas en oración. Observen como la imagen es la misma, pero las manos y el rostro de Maria han cambiado totalmente de posición. Si observan verán que el fotógrafo mantiene la misma perspectiva, el ángulo de la toma es el mismo, la imagen de la Guadalupana es la misma. Sólo que ahora María ha elevado su rostro y sus manos, para mostrar claramente su deseo de ser escuchada, admirada.

Tras advertir los hechos, de inmediato se dio intervención a Monseñor Julio Urrego, quien admirado de lo ocurrido resaltó “el carácter de privilegiados que tienen aquellos que testimoniaron éste prodigio. Dios les ha hecho un regalo, y a nosotros también, a través de su testimonio”.

Admiremos el rostro y los ojos de la Virgen, como nos miran, como nos sonríen. Sus manos elevadas en oración nos invitan a ser santos, a imitarla como modelo perfecto de Cristo, su Hijo Amado. Jesús ha dicho que si se intenta acallar Su Voz, El hará hablar a las piedras. Es en esta imagen de piedra donde vemos claramente materializada la promesa del Señor: si el mundo se empecina en negar la Palabra, hasta las piedras hechas imágenes nos hablarán. María, en este caso, levanta su mirada y nos dice con rostro suplicante: “mis niños, conviértanse, mis hijitos, oren por su salvación y la de todos los pecadores”.

Hemos admirado muchos hechos sorprendentes ocurridos con fotografías tomadas en Medjugorje y otros centros Marianos, pero éste testimonio resulta particularmente hermoso por el mensaje que conlleva. María está viva, está entre nosotros. La Guadalupana vino a América en el siglo XVI pero sigue aquí activamente protegiendo a sus hijos, como éste testimonio lo manifiesta.



Testimonio sobre este hecho:

LA VIRGEN DE GUADALUPE SE MANIFESTÓ EN LA CIUDAD DE CORO, VENEZUELA: VIRGEN DE GUADALUPE BENDICE A EMPLEADOS DE LA EMPRESA HIDROFALCÓN:

A tempranas horas de la mañana de hoy, miércoles 07/12/05 el equipo de Asuntos Públicos de la empresa se encontraba abocado a los preparativos de la Vigilia para recibir a la Santísima Virgen María de Guadalupe este fin de semana, cuando se produjo un hallazgo especial: En las fotos tomadas el pasado 14 de noviembre con motivo de la visita de la imagen de la Santa Madre a nuestras instalaciones notamos, en la secuencia de fotografías tomadas ese día., a las 9:30 am, la Virgen literalmente miró a la cámara de Elvin Pérez, quien cubría el acontecimiento de la llegada de La Guadalupe.

No es sino hasta este momento, cuando intentábamos transmitirles una imagen bella de la Inmaculada Madre que nos damos cuenta, al ver la secuencia de fotos, que la virgen adopta diferentes posiciones hasta colocarse de frente a la lente de la cámara y, en otras ocasiones frente a los trabajadores que humildemente le entregaban a ella sus cantos y oraciones.

Ante este acontecimiento divino, solicitamos la presencia de la iglesia, en este caso representada por Monseñor Julio Urrego, quien corrobora la veracidad del misterio que la Virgen nos deja ver hoy a través de las imágenes capturadas durante esa jornada. Al verificar la secuencia de imágenes, tomadas a las 9:00 am por nuestro compañero Elvin Pérez, y posteriormente, a las 11:30 am, por parte de Lorena Ferrer, es notoria las diferentes posiciones adoptadas por la imagen de la Santísima Virgen en el marco de su reciente visita a nuestras instalaciones. Opinión de la Iglesia Monseñor Julio Urrego, refirió que "una flor colocada a los pies de la Virgen con amor, es bendecido por ella, imaginen el caudal de bendiciones que quiere ofrecerles con su mirada a todos los trabajadores de la empresas... Ustedes son privilegiados", apuntó. "La Imagen Peregrina", como se le conoce, fue bendecida dos meses antes de su muerte por el Papa Juan Pablo II, en un viaje que realizara al Vaticano. Allí el Santo Padre, pasando sus manos sobre la imagen, le solicitó que protegiera a Latinoamérica y a los venezolanos.

Otra opinión sobre el particular la emite Daniel Carrillo, del Comité Organizador de la Marcha de la Fe, quien refiere que "sólo en la oportunidad en que la Virgen lloró, con motivo de su coronación en El Carrizal, habían visto su rostro erguido", tal como puede notarse en estas fotografías. Ella lo está haciendo, nos miró directo a los ojos y se quedó en nuestro corazón. Ahora el compromiso de la Gran Familia Hidrofalcón es mayor. Este domingo esperemos a la Virgen con la esperanza de nuestros corazones encendidos por la Fe.

1.- Y 2-.


Imagen
FLECHAS AZULES
 

Notapor babilonia » 15 May 2006, 11:05

Si quieres ver otro milagro hacemos una cosa, le pongo lágrimas de sangre a la virgen de mi pueblo y que el cura llame a los medios, eso si... juraría que si el cura me ve, igualmente llamaría a los medios, que la propina de los domingos disminuye, al igual que sus asistentes. AMEN.
babilonia
 

Ta bueno

Notapor speedygo77 » 19 Jun 2006, 19:25

babilonia escribió:Si quieres ver otro milagro hacemos una cosa, le pongo lágrimas de sangre a la virgen de mi pueblo y que el cura llame a los medios, eso si... juraría que si el cura me ve, igualmente llamaría a los medios, que la propina de los domingos disminuye, al igual que sus asistentes. AMEN.


:wink: Cada uno tenemos el derecho a su opinion. Pero cuando uno pone su opinion ay que tener cuidado, y mostrar amor a nuestro projimo. Con decir que tu no crees en milagros no me quitara a mi el derecho en creer en ellos. A si que tu opinion babilonia, no refleja el mio ni el de muchos mas. Y si no crees en Dios, o respetas a tus hermanos, favor de no terminar tu comentarios como si fuera oracion. Gracias.
speedygo77
 

Notapor babilonia » 19 Jun 2006, 22:43

Algo parecido ocurrió a lo que he comentado, bueno... fue un rumor, pero cuando el rió suena...

Y no quiero hablar de las falsas que hace la iglesia.

PS: perdona por lo de AMEN. Siempre he dicho que respeto todas las opiniones, pero es que hay cada uno... y cada “cosa”...
babilonia
 

MEDIOEVO

Notapor edgarjaramillo » 16 Jul 2006, 04:52

NO CABE LA MENOR DUDA QUE LOS ESPAÑOLES CREERAN ESE CUENTO

MIREN LAS ENTRADAS A ESTE HILO , LA MEDIOCRIDAD ES PATETICA ESPAÑA JUNTO CON LATINOAMERICA ESTA EN UN MEDIOEVO PRIMARIO
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Notapor Nikelscreen » 22 Jul 2006, 20:24

El fotógrafo ese tomó peyote...
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Notapor Joelo » 28 Nov 2006, 15:54

Hola, soy nuevo en este foro. Primero quiero aclarar que creo en un solo Dios el cual envió a su hijo y este murió en la cruz para que nuestros pecados fueran perdonados. Quise aclarar eso primero para que no mal entiendan mi forma de pensar por lo que voy a comentar.

Creo en los milagors pero lamentablemente estas fotos no son uno. Si se fijan bien, el ángulo de la cámara no es el mismo en las dos fotos como dice el reportaje. Revisé esas mismas fotos en otro site de internet donde aparecen más completas (o sea que se puede ver mas de la estatua) y a leguas se nota que el ángulo cambia. En la primera foto, el fotógrafo está de casi frente a frente con la imagen, un poco más arriba diría yo, lo que le permite tomar una foto con un ángulo desde arriba hacia abajo por lo que la imagen se ve mirando hacia abajo. En la segunda foto, el fotógrafo se ha movido hacia la izquierda y esta en una posición más abajo que la imagen lo que le permite tomar una foto desde abajo hacia arriba lo que produce el efecto de que la imagen mira hacia el lente. Aquí estan mis observaciones:
1) La luz del "flash" de la cámara en la primera foto se ve que viene de arriba y en la segunda, casi no se ve, viene de abajo. Fíjenese en el codo derecho de la imagen y en la oscurida de los hombros en la segunda imagen.
2) Hablando del codo derecho, vean como la perspectiva cambia cuando toman la foto de arriba y luego de abajo. Me explico. Cuando toman la foto desde arriba, la distancia desde el codo hasta el hombro parece más larga que en la segunda foto cuando la foto es tomada de abajo hacia arriba. Es un efecto natural de perspectiva, hagan el experimento para que vean de lo que hablo. Coloca dos objetosuno al lado del otro, luego mueve el de la derecha hacia atrás en linea recta y por último míralos desde arriba y lugo miralos de frente a su mismo nivel. En el segundo caso parece que están juntos cuando hay una distancia hacia atrás. El efecto de las manos de la imagen más altas en la segunda foto es cuestión del cambio en perspectiva. En relidad no han cambiado de posición.
3) El ángulo del fotógrafo cambia de derecha a izquierda por el area que sale en la fotografía de la parte dorada de atrás de la imagen. Miren las fotos aquí: http://www.reinadelcielo.org/estructura ... 6&intId=85

Es lamentabe que gente se aproveche de la fé de los demás para fines de publicidad. Yo creo en los milagros, aunque nunca he presenciado uno sobrenatural. Los únicos milagros que he presenciado son los que todos presenciamos día a día sin darnos cuenta como la luz de un nuevo día, el aire que respiramos, la protección de nuestro Dios y toda su obra (animales, vegetación y hasta nosotros mismos. 8)
Joelo
 

Notapor Galeno Zalán » 04 Ene 2007, 20:42

En 1976, raíz de que arreciaran los ataques del Episcopado Méxicano contra monseñor don Guillermo Shulemburg, intrigada por el escándalo, mi hermana sabedora ue conozco a fondo el fenómeno guadalupano, me preguntó que quien tenía la razón en la disputa. Yo le respondí con el siguiente escrito el cual os presento ahora. Lo he quitado el estilo epistolar original para tornarlo un tanto impersonal.

_________________________________


En mayo de 1996 la revista católica italiana 30 Giorni publicó una entrevista con el anciano Abad de la Basílica de Guadalupe monseñor Guillermo Shulenburg en la que éste se refirió al culto guadalupano como producto del sincretismo de viejos cultos prehispánicos y el cristianismo europeo. De Juan Diego dijo que más que un hombre de carne y hueso, es un símbolo.

Al llegar la noticia a México de las declaraciones del Abad, se armó un gran escándalo. La alta jerarquía de la Iglesia Católica lo acusó de antiguadalupano y cardenales, obispos y arzobispos, no lo bajaban de “hipócrita”, “oportunista”, “sibarita amante de la buena vida”, “viejo chocho”, y “mal mexicano”: Sólo faltó que le acusaran de traición a la patria. Algunas organizaciones como la Acción Católica y el Opus Dei se dieron a la tarea de organizar cuadrillas de jovenzuelos fanatizados y un día amanecieron las bardas de las ciudades pintarrajeadas con la consigna de “MUERA EL ABAD”.

¿Pero que hay detrás de todo esto? ¿A quién asiste la razón, al abad o a sus detractores? ¿de parte de quién está la verdad? ¿de los "aparicionistas" que defienden la realidad de las apariciones del Tepeyac o de los "antiaparicionistas" que la niegan?

Veamos:

En 1883, el Arzobispo Primado de México, don Pelagio Antonio de Labastida y Dávalos, dirigió una carta al insigne historiador católico don Joaquín García Icazblalceta a fin de que diese su opinión acerca de las apariciones de la Virgen de Guadalupe. El señor Icazbalceta le responde excusándose de no poder hacerlo argumentando que él no era teólogo sino historiador. Ante los remilgos del docto historiador para externar una opinión, de Labastida le pide, casi le exige, que externara su parecer no como teólogo, sino desde el punto de vista histórico, para terminar diciendo: “te lo pido como amigo y te lo mando como prelado”.

Don Joaquín responde a los requerimientos del Arzobispo en una larga carta fechada el mes de Octubre de 1883. Voy a ser lo más conciso que pueda, tarea harto difícil, al exponer los argumentos lde Sr. Icazbalceta plasmados en su carta.

Según se nos ha dicho las apariciones de la virgen tuvieron lugar del 9 al 12 de Diciembre de 1531. La ciudad de México-Tenochtitlan, fue tomada por las tropas de Hernán Cortés, el día de San Hipólito del mes de Agosto de 1521, apenas 10 años antes de las supuestas apariciones.

En ningún documento del Siglo XVI, en el que supuestamente se realizó el prodigio, se habla de las apariciones. El argumento de mas peso para negar el milagro es el “silencio universal” que gravita sobre los afanes de los apologistas.

Ninguno de los grandes cronistas del siglo XVI escribieron una sola línea sobre las apariciones: ni Bernal Díaz del Castillo, ni Gomora, ni Fr. Pedro de Gante, ni Fr. Toribio de Benavente “Motolinia” (1578), ni ninguno de los que cito a continuación: Muñoz Camargo (1576), el P. Valdés (1579), el P. Durán (1580), el P. Acosta (1590), Dávila Padilla (1596), Tezozomoc (1598), Ixtlixochitl (1600). Ni Hernán Cortés que escribió 13 “cartas de relación” a Carlos V relatándole los acontecimientos, vida cotidiana y costumbres de los indios, escribió nada sobre la Virgen de Guadalupe; ni tampoco le informó del prodigio en las entrevistas personales que tuvo el conquistador en Madrid con el monarca Ni el mismo Zumárraga, supuesto testigo del milagro habla una sola palabra de un suceso en el que se le involucraría un siglo después de su muerte. Ni Fr. Bartolomé de las Casas, protector universal de los indios, escribió nada de un suceso que hubiera beneficiado su causa al aparecer la Virgen a un hombre de cuya raza se discutía su racionalidad.

Ni en los archivos históricos de México, ni en el Archivo de Indias de España, ni en los del Vaticano se encuentra ningún documento que hable de esa grande merced que el Cielo tuviera para nuestra nación. Tampoco en las actas de los concilios de la Iglesia Mexicana que tuvieron lugar en esa época ha quedado constancia alguna. ¿Cómo es posible que no se diera parte a la Santa Sede de la presencia de la Madre de Dios en México? ¿Por qué no se notificó al Rey Carlos V de que su reino había sido favorecido con la presencia de la Virgen Santísima?. Para el mismísimo virrey de la Nueva España (nombre de México durante la colonia) pasó desapercibido el prodigio. SILENCIO TOTAL.

Algunos de los cronistas más arriba citados, así como numerosas cartas y documentos nos informan que ya, hacia 1556, se veneraba la imagen de la Virgen de Guadalupe en una ermita en el Tepeyac. Pero hay que subrayar que NO SE HABLA DE LAS APARICIONES. Los aparicionistas confunden, interesadamente, la antigüedad del culto guadalupano con las apariciones, y cualquier documento que haga alusión a la ermita es tomado como prueba del milagro. Por ejemplo, cuando Bernal relata que camino al cerro que va al Tepeyac hay una ermita dedicada a Nuestra Señora de Guadalupe, o el pasaje de Sahagún donde habla del culto a Tonanzin en el Tepeyac, o los legados testamentarios de indios y españoles que asignan donativos para la ermita; son tomados por los apologistas como "pruebas" de las apariciones, cuando lo único que nos indican es la antigüedad del culto.

Cuando los conquistadores arrasaban los templos dedicados a las antiguas deidades prehispánicas, sobre las ruinas de los templos demolidos levantaban sus iglesias cristianas y trocaban el culto a los viejos ídolos por la veneración a santos y deidades del cristianismo. Así trocaron el culto del dios del agua, Tlaloc, por el de San Juan Bautista (nótese su relación con el agua). En Tlaxcala había un templo dedicado a Cihuacoatl la abuela de los dioses, su culto se cambió por el de la Sra. Santa Ana, madre de la virgen María y abuela de Cristo. En el cerro del Tepeyac se guardaba culto a Tonantzin, nuestra madre, se trocó por el culto a la Virgen de Guadalupe de Extremadura; Hernán Cortés y gran parte de sus soldados eran extremeños así que no debe extrañarnos su devoción por la virgen española.

Algunos religiosos no veían con buenos ojos el sustituir los viejos cultos paganos por deidades cristianas ya que esta práctica contribuía a perpetuar la idolatría.

A continuación inserto una cita de Fr. Bernardino de Sahagún tomada de su obra Historia general delas cosas de la Nueva España en la que nos deja ver su preocupación por las prácticas simulatorias, a la vez que confiesa ignorar el origen del culto guadalupano.

Dice el P. Sahagún:
« Cerca de los montes hay tres o cuatro lugares en donde se solía hacer muy solemnes sacrificios, y que venían a ellos de muy lejanas tierras. El uno de estos está en México, donde está un montecillo que llaman Tepeacac y que los españoles llaman Tepequilla, y ahora se llama Nuestra Señora de Guadalupe. En este lugar tenían un templo dedicado a la madre de los dioses, que ellos llaman Tonantzin, que quiere decir nuestra madre. Allí hacían muchos sacrificios en honra de esta diosa, y venían a ella de muy lejanas tierras, de más de veinte leguas de todas las comarcas de México, y traían muchas ofrendas: venían hombres y mujeres y mozos y mozas a estas fiestas. Era grande el concurso de gente en estos días y todos decían ‘vamos a la fiesta de Tonantzin’; y ahora que está ahí edificada la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, también la llaman Tonantzin, tomando ocasión de los predicadores que también la llaman Tonantzin.

De dónde habrá nacido esta fundación no se sabe de cierto; pero esto sabemos de cierto; que el vocablo significa de su primera imposición a aquella Tonantzin antigua; y es cosa que se debería remediar, porque el propio nombre de la Madre de Dios, Señora Nuestra, no es Tonantzin, sino Dios y Nantzin, esta invención satánica para paliar la idolatría debajo de la equivocación de este nombre Tonantzin; y vienen ahora a visitar esta Tonantzin de muy lejos, tan lejos como antes; la cual devoción también es sospechosa porque en todas partes hay iglesias de Nuestra Señora y no van a ellas, vienen de lejanas tierras a esta Tonantzin como antiguamente.»


(Historia general de las cosas de la Nueva España. Apéndice del libro XI, Editorial Porrúa, Hnos, México 1998, pp., 704 - 705).

Como puede verse, Sahagún no veía con buenos ojos el culto en el Tepeyac, le llama “invención satánica para paliar la idolatría” e ignoraba su origen, en este pasaje muy bien pudo aprovechar la ocasión para hablar del origen divino de la imagen que ahí se veneraba si verdaderamente se hubiese efectuado el milagro, en cambio manifiesta su hostilidad y declara que "es cosa que se debe remediar”.

El padre Sahagún nació en 1500 y murió en México en 1590, llegó a estas tierras en 1529 en un grupo de frailes franciscanos, apenas dos años antes de las supuestas apariciones; trató a Cortés y al obispo Zumárraga, a quienes sobrevivió, por lo que, los tres personajes, deberían conocer la historia de Juan Diego. Desde su llegada se dedicó a hacer acopio de documentos antiguos (códices) y a reconstruir la historia del pasado de México; también se entrevistó con ancianos indígenas y nos relata con paciente minuciosidad, los acontecimientos de su tiempo. Tengo una edición de su “Historia General de las cosas de la Nueva España”, y en sus 1093 páginas, no dedica una sola frase al asunto de las apariciones de la Virgen. Vino a México muy joven a los 28 años de edad y terminó su libro ya anciano en 1576 a los 76 años de su vida y para él pasaron desapercibidas las apariciones. ¿Cómo es posible que un cronista tan meticuloso, que dedicaba espacio en sus narraciones a cosas de relativa importancia, haya olvidado narrar para la posteridad un suceso tan importante para su religión, para la patria que estaban entonces construyendo y la humanidad entera?

Dice García Icazbalceta: « Sahagún vino a México en 1529 y debió de estar bien enterado de la historia de la Apariciones si éstas hubieran acontecido dos años después. Nadie como él trató con los indios: pudo conocer perfectamente a Juan Diego y demás personas que figuraron en el negocio»

En su carta al Arzobispo Labastida, el historiador muestra documentos que son un rotundo mentis para los que sostienen la realidad del milagro. Veamos ahora una cita de la carta de don Joaquín que es de la mayor importancia:

«Dije al principio que en los documentos de la época había más que documentos negativos, y es tiempo de dar prueba de ello... El día de la Natividad de Ntra. Sra., 8 de Septiembre de 1556, se celebró una solemne función religiosa en la capilla de S. José, con la asistencia del clero, virrey, audiencia, y vecinos principales de la ciudad. Encomendose el sermón a Fr. Francisco de Bustamente, principal de los franciscanos, que gozaba crédito de gran orador. Después de haber hablado excelentemente del asunto propio del día, hizo de pronto una pausa, y con muestras exteriores de encendido celo, empezó a declamar contra la NUEVA devoción que se ha levantado SIN NINGÚN FUNDAMENTO “en un ermita o casa de Ntra. Sra. que han intitulado de Guadalupe”, calificándola de idolátrica, y aseverando que sería mucho mejor quitarla porque venía a destruir los trabajos de los misioneros, quines habían enseñado a los indios que el culto a las imágenes no paraba en ellas, sino que se dirigía a lo que representaban, y que ahora decirles que una imagen PINTADA POR EL INDIO MARCOS hacía milagros, que sería de gran confusión y deshacer lo bueno que estaba plantado, porque otras devociones que había TENIAN GRANDES PRINCIPIOS, y que haberse levantado ésta TAN SIN FUNDAMENTO le admiraba: que no sabía a que efecto era aquella devoción, y que al principio debió averiguarse el autor, para darle cien azotes, y doscientos a quien adelante lo dijere: que allí se hacían grandes ofensas a Dios: que no sabía a dónde iban a parar las limosnas recogidas en la ermita, y que fuera mejor darlas a pobres vergonzantes o aplicarlas al hospital de las bubas, y que si aquello no se atajaba, él no volvería a predicar a indios, porque era trabajo perdido. Acusó luego al Arzobispo de divulgar milagros falsos de la imagen...»

Nadie en la capilla de San José levantó su voz para refutar al padre Bustamante y decirle lo que todos, supuestamente, debían saber: que aquella ermita se había levantado a petición de la misma Virgen que se había aparecido a un indio.
.
Al día siguiente del sermón, el arzobispo Montúfar se propuso levantar una información para ver si el P. Bustamante había incurrido en algún desacato para tomar represalias, ya que él, Montúfar, había sido humillado públicamente. Dice Icazbalceta que:

«Fueron llamados nueve testigos, y de sus declaraciones resulta haber predicado el P. Bustamente lo que hemos dejado referido. Algunos añadieron que él no era el único que pensaba de aquella manera sino que le seguían los más franciscanos: que todos se oponían a la devoción, y aún alegaban contra ella textos de la Sagrada Escritura en que se manda adorar sólo a Dios; aquella ermita, decían, no debía llamarse de Guadalupe, sino Tepeaca o Tepequilla: que ir a tal peregrinación no era servir a Dios, sino más bien ofenderle, por el mal ejemplo que se daba a los naturales, etc.»

En aquel tiempo franciscanos y dominicos andaban de la greña; pero nadie se atrevió a contradecir lo dicho por el P. Bustamante, quien a pesar de su sermón y de la patente animadversión del Arzobispo, fue otra vez electo Provincial en 1560 y después Comisario general.

El sermón del día de la Natividad de María nos revela el nombre del pintor de la imagen: Marcos de Aquino (“el indio Marcos”) cuyas dotes de artista son ensalzadas por Bernal Díaz del Castillo, soldado de Cortés y eximio cronista, en su Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España. Las maravillas atribuidas a la imagen pintada en fina tela de algodón, y no en un burdo tejido de ixtle, habrá que atribuirlas al autor indígena.

En su carta García Icazbalceta hace gala de gran cantidad de datos que son veneno para los “aparicionistas”. Es tan abundante la cantidad de argumentos contra la realidad de las apariciones que sería prolijo abundar en ello ; básteme hacer esta última referencia:

«Por aquellos tiempos preguntaba el Rey a don Martín Henríquez cuál era el origen de aquel santuario; el virrey contestaba con fecha 25 de septiembre de 1575, que por los años de 1555 o 56 existía una ermita con una imagen de nuestra Señora, la que llamaban de Guadalupe por decir que se parece a la del mismo nombre en España, que la devoción comenzó a crecer porque un ganadero publicó que había cobrado la salud yendo a aquella ermita. Veamos que el virrey mismo, con tantos medios de informarse y haber dado cuenta al Rey, no alcanzó a saber el origen de la ermita.»

El Rey al que se refiere Icazbalceta es Felipe II. ¿Cómo puede explicarse que el virrey, en 1575 ignorara la historia de las apariciones si estas tuvieron lugar 44 años antes, en 1531?

Después del sermón de Bustamante de 1556, la devoción a la guadalupana se eclipsó y estuvo a punto de desaparecer, pero se dio un suceso que hizo renacer con mayor fuerza el fervor del pueblo mexicano hacia su virgen. Ese suceso vindicativo tuvo lugar en 1648, (117 años DESPUÉS de las supuestas apariciones) y es un librito titulado Imagen de la Virgen María que publicó el padre Miguel Sánchez, en el que aparece por primera vez el nombre de Juan Diego y el relato de las apariciones; de las rosas en invierno y de la maravillosa estampa de la imagen en la tela. El relato está escrito con patente ingenuidad infantil, sobre todo en los diálogos entre la Señora y el indio; es sorprendente como pudo haber sido creída historia tan chabacana aún en un siglo ávido de sucesos fantásticos. Antes del libro del P. Sánchez nadie había oído hablar de semejante cosa.

Si los cronistas del siglo anterior no hablaron de las apariciones es debido a que todavía no se inventaban.

Veamos que dice don Joaquín al respecto:
«Al publicar historia tan peregrina, debiera haber hecho constar con la mayor puntualidad las fuentes de donde la había sacado y no contentarse con esas generalidades tan vagas, calificando de su propia autoridad de “bastantes” unos papeles sin decir cuales ni de qué autor. Contaba con la ingenuidad de sus lectores y en eso no se engaño. Para abusar todavía más de ella y desacreditar por completo su gran arma de la tradición, tuvo la ocurrencia de publicar al fin del libro una carta laudatoria del Lic. Lasso de la Vega, Vicario de la ermita misma de Guadalupe, en la que el buen vecino confiesa sencillamente que “ÉL Y TODOS SUS ANTECESORES” habían sido unos “ADANES DORMIDOS” que habían poseído esta Eva segunda sin saberlo, y a él le había cabido la suerte de ser “EL ADAN DESPIERTO”, lo cual en idioma corriente quiere decir que ni él ni todos los capellanes de la ermita habían sabido palabra del origen milagroso de la imagen que guardaban hasta que el P. Sánchez lo había revelado. El “ADAN DESPIERTO”, o sea el Lic. Lasso de la Vega, tomó la cosa tan a pecho, que al año siguiente, 1649, imprimió una relación, suya o ajena, en mexicano, con lo cual acabó de correr entre los indios la historia del P. Sánchez»

En México acabamos de celebrar el 470 aniversario de las “apariciones” del Tepeyac, durante estas fiestas visitaron la Basílica donde se guarda el ayate, mas de 8 Millones de personas y en la noche del día 11 y madrugada del 12 de diciembre, acudieron a cantar las “Mañanitas” a la Virgen Morena, más de Un Millón de creyentes que abarrotaron el templo, el atrio, el cerro y calles adyacentes. Es de esperarse que la casi segura canonización de Juan Diego, atice aún más el fervor del pueblo por su Virgen.

Como desde antes de la llegada de los europeos, danzantes indígenas venidos de muy lejos, bailaron días y noches en honor de su Tonantzin.

Galeno Zalán

PD.- Espero que los creyentes hayan aprovechado algo de este escrito y aprendan a no creer en milagritos.
La fe, es lo que te hace creer en lo que no se puede creer, mas que creyéndose
Galeno Zalán
 
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Notapor Joelo » 12 Ene 2007, 20:48

Muy interesante Galeno. Leyendo tu "post" me motivado a escribir acerca de algo que creo. Me perdonan los devotos de la Virgen de Guadalupe o de cualquier otra virgen o santo. Sin intención de ofender aquí voy.

En primer lugar no me explico cómo es que hay tanatas vírgenes.

Anyway, mi punto es el siguiente. Creo que es incorrecto el rendirle culto o hacer peticiones de milagros o salvación a vírgenes o santos. El poder solo lo tiene Dios y no necesitamos de intermediarios para hablar con El ya que no importa cuánn pecadores seamos, Dios siempre vela por nosotros y está al alcance de una oración. Mi opinión personal acerca de los santos o de la virgen María es que fueron personas ejemplo sobre como vivir una vida en comunión con Dios. No creo que ellos tenían poder ninguno de hacer milagros ya que los que lo hicieron (ejemplo lo apóstoles) lo hacían en el nombre de Dios y daban toda la gloria a El, o sea que no se jactaban de que ellos eran los pseedores del poder. Vuelvo y recalco que es mi opinión personal, pero creo que es equivoco el hacer peticiones a otro que no sea Dios o pedir salvación a otro que no sea nuestro señor Jesús que tambié es Dios. Y un punto para los que no creen en Dios es que en la oración anterior no estoy diciendo que hay dos dioses, eso se los explicaría pero es otro tema aparte llamado Trinidad (solo por si las dudas) :P
Joelo
 

Notapor Adios_Ayer » 26 Ene 2007, 01:31

Cada uno es libre de creer o no

No descalifiquemos
Adios_Ayer
 

Notapor Galeno Zalán » 28 Ene 2007, 00:24

.

Afortunadamente ahora podemos creer y dejar de creer lo que nos plazca. Pero no siempre fue así.

La Iglesia condenó como abyecta aberración la libertad de conciencia y negó la libertad de religión. El Syllabus de Pío IX enumera 80 “errores” de su tiempo a los que llama pestilencias.

Es reo de herejía quien sostenga el siguiente enunciado:

Todo hombre es libre para abrazar y profesar la religión que guiado de la luz de la razón juzgare por verdadera. (15ª proposición del Syllabus condenada por Pío IX)

Y en su encíclica QUANTA CURA, que no tiene desperdicio, arremete contra aquellos que:

“… no dudan afirmar: «que es la mejor la condición de aquella sociedad en que no se le reconoce al Imperante o Soberano derecho ni obligación de reprimir con penas a los infractores de la Religión católica, sino en cuanto lo pida la paz pública.» Con cuya idea totalmente falsa del gobierno social, no temen fomentar aquella errónea opinión sumamente funesta a la Iglesia católica y a la salud de las almas llamada delirio por Nuestro Predecesor Gregorio XVI de gloriosa memoria (en la misma Encíclica Mirari), a saber: «que la libertad de conciencia y cultos es un derecho propio de todo hombre, derecho que debe ser proclamado y asegurado por la ley en toda sociedad bien constituida; y que los ciudadanos tienen derecho a la libertad omnímoda de manifestar y declarar públicamente y sin rebozo sus conceptos, sean cuales fueren, ya de palabra o por impresos, o de otro modo, sin trabas ningunas por parte de la autoridad eclesiástica o civil.» Pero cuando esto afirman temerariamente, no piensan ni consideran que predican la libertad de la perdición (San Agustín, Epístola 105 al. 166), y que «si se deja a la humana persuasión entera libertad de disputar, nunca faltará quien se oponga a la verdad, y ponga su confianza en la locuacidad de la humana sabiduría, debiendo por el contrario conocer por la misma doctrina de Nuestro Señor Jesucristo, cuan obligada está a evitar esta dañosísima vanidad la fe y la sabiduría cristiana» (San León, Epístola 164 al. 133, parte 2, edición Vall).

La Iglesia Católica no tiene el derecho de vanagloriarse de ser la campeona en la defensa de los derechos humanos, la historia se lo niega. Además, intramuros, atropella con depotismo brutal, a aquellos incautos que se someten al voto de obedicencia.

Galeno Zalán
La fe, es lo que te hace creer en lo que no se puede creer, mas que creyéndose
Galeno Zalán
 
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