CATALUÑA JAMAS FUE REINO NI NACION

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cuidadin
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CATALUÑA JAMAS FUE REINO NI NACION

Mensajepor cuidadin » 02 Ago 2007, 19:29

"¿ha sido Cataluña nación alguna vez?"





Esta conferencia es un homenaje al gran historiador Marcelo Capdeferro y Capdeferro que hace quince años trató magistral y definitivamente el tema. Yo me voy a limitar a seguir las líneas maestras de su charla y a completarla con los datos que pone al alcance de todos ustedes su admirable texto de historia, "Otra Historia de Cataluña". Un trabajo serio y veraz sobre esta queridísima región española a la que me siento vinculado desde hace nada menos que cincuenta y ocho años, pues pisé por primera vez tierras catalanas en 1940 y en ella pasé años inolvidables de la adolescencia y juventud y a la que volví desde Cuba en 1959 para casarme con una catalana de pura cepa, (consciente de lo que hacía: ¡voluntaria y libremente!) que me ha dado cuatro hijos catalanes y españoles. Espero que mis nietos no renieguen de su sangre y amen con pasión a España y a Cataluña (que es una parte importantísima e irrenunciable de ella), aunque no tengo la certeza absoluta dado que su inteligencia será envenenada artera y vilmente por sus maestros (incluidos y con mayor culpa, los clérigos), enemigos de España. Es lo que corre habitualmente por las aulas de los colegios y universidades catalanas.



Pujol y sus muchachos, con el dinero de nuestros impuestos y con los medios e instrumentos más modernos en sus manos para transformar en verdad una mentira, se han organizado excelentemente para alcanzar ese objetivo. Saben lo que hacen y cuentan con el arsenal necesario para ganar la batalla de la deformación de la historia y para elaborar todo un proyecto destinado a hacer ver como realidad, la fantasía romántica de que Cataluña es una nación. Dando por sentado que es nación porquelo ha sido siemprey que,si hoy no tiene Estado, la culpable es Castilla, en primer lugar y, luego, el centralismo de Madrid, que han tenido a Cataluña sojuzgada, sometida y colonizada.



Estas elucubraciones y patrañas repetidascentenares de milesde veces en la tele, en la prensa y en todos los demás medios, a todas horas, con motivo y sin él, se han convertido en verdades que han acabado por creérselas los propios inventores de la fábula. Y proceden en consecuencia.





Todo el entramado argumental de su lógica tiene un único fundamento: su fe absoluta en la existencia de una nación catalana con vida propia autónoma e independiente del resto de los pueblos que integran España en una sola e indivisible nación.



No hay nada, pues, de más actualidad y urgencia política en Cataluña que darle a Pujol la respuesta adecuada. Pero la indefensión de España es tal que no hay ningún político democrático capaz de plantarle cara a nuestro nopoleoncito particular. Y Pujol puede seguir diciendo y haciendo lo que le venga en gana. Realmente, hoy, los españoles estamos demostrando que no somos españoles y hay motivos para dudar de si somos hombres al aguantar a esperpentos como Arzallus y Pujol (ahora se les ha sumado un gallego cuyo nombre no recuerdo, y hasta un cántabro...) sin que arda en llamas de rebelión esta desgraciada nación en estado comatoso, gracias a un rey perjuro y traidor y a unos miserables ganapanes de la política.



Antes de proseguir quiero dejar bien claro que la paternidad de esta conferencia no es mía. Hace exactamente quince años, (en febrero de 1983), el gran historiador catalán Marcelo Capdeferro i Capdeferro, (fallecido prematuramente hace algo más de un año para desgracia nuestra y de la historiografía catalana) nos adoctrinó sobre este mismo tema con el título: "¿Es Cataluña una nación?"



Él es el verdadero padre de la criatura. Yo me voy a limitar a completar algunas ideas y, sobre todo, a darle el tono que me es propio. La partitura es suya; únicamente son míos los arreglos musicales. La propiedad intelectual le pertenece y me satisface reconocerlo.



Me será muy fácil reproducir su tesis porque hace algunos años el propio Marcelo me obsequió con una fotocopia del texto original de su conferencia. Le había visitado pidiendo su consejo sobre la respuesta que preparaba a un escrito de cierto joven separatista de izquierdas en una publicación. Con su perfecto dominio de la Historia de Cataluña y de todo lo relacionado con el separatismo catalán me aconsejó tan acertadamente, señalándome los fallos argumentales del adversario, que el interfecto no volvió a insistir en el tema. Al despedirme me entregó el citado texto, diciéndome: "Toma, te será muy útil". Y tenía razón. ¡Fue un gran regalo que conservo como oro en paño!.



Empezaré por donde Capdeferro acabó su conferencia. Por sus conclusiones (algunas, no todas). Le cito textualmente:

1ª.- Cataluña no cumple plenamente ninguna de las condiciones esenciales requeridas para poder ser considerada una nación según el concepto actual de dicha palabra.

2ª El pueblo catalán no tuvo ni tiene conciencia generalizada de su nacionalidad. Lo demuestra la Historia y, actualmente, lo demuestra el hecho de que en las elecciones, los partidos nacionalistas no han superado el 28% de los sufragios.

3º Se criticó mucho aquel "slogan" turístico, "Spain is different". Lo cierto es que el nacionalismo ha logrado que España sea diferente. No sabe claramente qué es España: si una nación federal (con varios estados), una nación de naciones (o regiones), un imperio...

4º La Historia demuestra que Cataluña con sus instituciones medievales, sólo funcionó bien durante la Edad Media. A partir del siglo XVI sus instituciones anacrónicas, caducas y oligárquicas fueron una rémora para la gobernabilidad y el progreso de Cataluña. Libre de sus Instituciones anacrónicas y de la oligarquía aneja a ellas (1714), Cataluña se puso a trabajar y, en menos de medio siglo, alcanzó el primer puesto entre las Regiones de España que aun conserva.

5ª Tras siglos de convivencia con lengua, tradiciones, usos y costumbres (dignos del máximo respeto y encomio) se ha formado un pueblo con un carácter bien definido. Nadie discute que el pueblo catalán puede y debe tener afecto y apego a su pasado, a sus tradiciones, a su lengua, a sus usos y costumbres, a su modo de ser y de sentir. Nadie discute, hoy, que este pueblo puede y debe reclamar una autonomía administrativa. Esto es lo que constituye la doctrina política del "Regionalismo" bien entendido, basado en la "variedad en la unidad", principio que rechaza Prat de la Riba: "La varietat en la unitat no ens servira de res"

Y así y aquí terminó, magistralmente, su charla D. Marcelo Capdeferro.



Subrayemos que Pujol y sus muchachos (esos que se nos presentan como los "moderados" del Catalanismo) son unos fieles fanáticos discípulos de Prat de la Riba que utilizan sus gestos modositos, sus palabras melosas, para llegar a las últimas consecuencias encerradas en la doctrina de ese gran enemigo de su Patria España que fue Prat de la Riba: "No nos interesa, no queremos y no nos servirá de nada, la variedad en la Unidad".



Aznar no se ha enterado (tampoco Felipe) de que Pujol sólo tiene una meta: "salirse de la unidad de España", ser diferentes, absoluta y totalmente autónomos, o sea, independientes y servirse de España mientras le convenga para crecer y fortificarse, succionando, chupando como un vampiro, toda la sangre-oro del mundo, llorando y haciéndose la víctima. Tal y como lo manifestó con absoluta claridad y sin tapujos, Almirall , hace ya cien años. ¡Todo un viejo programa perfectamente planificado!



Queda, pues, respondida la pregunta título de esta charla con palabras de Capdeferro:



"¡Cataluña nunca ha sido una nación!" y, además, "¡nunca lo ha querido ser!..."



Este delirium tremens que ha invadido la política catalana no sería peligroso si no fuera porque dispone de todos los medios de presión y de comunicación para convencer a los catalanes que fue, es y será como ellos digan. Desgraciadamente se saldrán con la suya, puesto que ni el Parlamento, ni los Partidos Políticos, ni los Altos Tribunales de Justicia, ni el Ejército, (no hablemos de la Iglesia) y, menos aun, la Corona, muevan un dedo para impedirlo.



La afirmación repetida hasta la saciedad por Pujol y los catalanistas de que "Cataluña es una nación" es una mentira como el Himalaya, un embuste que salta a la vista, una patraña infumable pero que se impondrá porque se les deja el campo libre para que actúen a sus anchas..



Nacimiento del "nacionalismo catalán"





Nació en el siglo pasado. Por supuesto, después de la Revolución Francesa, como consecuencia de la misma y en los antros de la masonería, aunque la causa aparente fueron las secuelas de nuestra a Guerra de la Independencia.



Lo que fue una gesta que admiró al mundo, esa guerra del pueblo español unido como nunca contra el ejército invasor de Napoleón, principio del ocaso del Emperador, marcaría el punto de partida del nacionalismo. Ese admirable pueblo nuestro que se alzó contra la traición de la Corona y la invasión francesa y que protagonizó la guerra de la Independencia acabaría exactamente igual que los héroes de la Cruzada, la Victoria y los Cuarenta años más maravillosos de la Historia Moderna, obsequiándoselo todo al enemigo...



Efectivamente, las logias se adueñaron de los resortes del poder en nuestra Patria y la sumieron en la ruina. Primero destruyendo el Imperio. (La traición de Riego obedeciendo las órdenes de las logias inglesas y francesas es uno de tantos servicios de los masones españoles a los enemigos de España. ¡Nuestra Patria está en deuda permanente de "gratitud" con ese cáncer de la sociedad cristiana llamada la francmasonería!).



A continuación trituraron a la Iglesia persiguiendo con saña satánica a sacerdotes y religiosos en los años 30 (1830, se entiende, no 1936...), asesinándolos, destruyendo templos y conventos y arrebatando a la Iglesia todos sus bienes mediante la Desamortización de Mendizábal. Al mismo tiempo, arruinaban la sociedad española con las guerras civiles. Supieron aprovecharse de la nobleza y patriotismo del pueblo que se resistía a ser esclavo del Poder Supremo.



Cien años después, en 1936, se repetiría la Historia con los mismos protagonistas.



Nuestros masones son siempre reos de lesa patria y traidores, por esencia a todos los valores hispánicos. No hay nación en el mundo que haya engendrando seres tan despreciables y miserables como los que produce, nuestra Patria. Desgraciadamente y con los años, la especie mejora como estamos viendo en estos momentos en que ha parido tipos como Arzallus, Pujol y otros especímenes.



Para rematar lo todo y coronar su obra de destrucción nacional lanza al mercado a mediados de ese nefasto siglo XIX, los separatismos. Producto perfectamente estudiado y promovido desde las logias.



Veamos, ahora, en resumen escueto, la génesis del nacionalismo catalán, empeñado en el desmoronamiento de la unidad nacional.



Todo comienza por el enfrentamiento entre dos visiones de la política: la liberal y la tradicionalista. Entre los españoles que no acataban las ideas foráneas y los que se consideraban superiores porque seguían la moda de los pensadores revolucionarios extranjeros.



La Constitución de Cádiz, por otra parte, era unitarista; unificaba los códigos y seguía el modelo francés en materia de división territorial, creando las Provincias y las Diputaciones. Los partidarios de los extranjero se autotitularon "liberales" y estaban enamorados de la "Pepa" ( llamada así porque la primera Constitución fue proclamada el 19 de marzo de 1812). Era tal era su celo por ella que no hubo pueblo sin su "Plaza de la Constitución"... (Cómo en el postfranquismo).



El presidente de las Cortes de Cádiz fue un sacerdote catalán, el Canciller de la Universidad de Cervera Ramón Lázaro de Dou. Cataluña, aceptó esa "visión unitarista y centralista de España" sin protestas... A nadie se le ocurrió en 1812 sostener que "Cataluña era una nación"... Porque en los cinco siglos y medio de vida de la región catalana, nunca nadie había sostenido una tesis semejante que se inventaría casi un siglo después.



En torno a la "Pepa" se fraguaron las dos España...



Y estallaron las guerras carlistas que no fueron otra acosa que la rebelión del sano pueblo español contra los partidos liberales, manejados por las logias y la anti-España. Pero la masonería que obedece a ciegas las órdenes del Supremo Poder sin rostro, pone los huevos en todos los cestos. Siempre hay masones en todos los nidos y, de este modo, en el momento siempre oportuno, nacen pollos que pasan por hijos legítimos de la familia y, lógicamente, libres de la sospecha de traición, lo que les permite vender impunemente a sus hermanos, sin que éstos puedan sospechar quién los traiciona.



Así, fue neutralizado el Carlismo (más desde dentro que desde fuera), así murió la verdadera Falange (desactivada desde dentro con los Fernández Miranda y Cía.), así murió Fuerza Nueva (desde dentro, --quitándonos a tiempo de en medio a los que lo hubiéramos podido impedirlo-- no sólo por la guerra exterior) y, del mismo modo, seguirán muriendo todos los movimientos valiosos porque nuestra gente no aprende...



El nacionalismo catalán puso la semilla en el tiesto de la oposición del tradicionalismo al unitarismo centralista de la "Pepa". Luego por arte de birlibirloque, es decir, por la magia con la que el Poder Supremo sin rostro mueve los hilos de sus terminales, los radicales de izquierda y sin que el clero --núcleo duro del tradicionalismo-- se enterase, supieron sacarle partido al enfrentamiento legítimo inicial. Las Iglesias de Cataluña y Vascongadas (españolísimas en los siglos pasados) siguieron embarcados en una nave que las ha llevado a convertirse en las abanderadas de la destrucción de España, agarraditas de la mano de agnósticos, ateos, anticlericales, abortistas, terroristas y otras especies, todas ellas recomendabilísimas y muy en la línea evangélica y ecumenista.



Los golpes y contragolpes del siglo XIX, produjeron exilios y guerras civiles. Algunos de esos exiliados (iberales, radicales y republicanos), de vuelta a España en 1836, formaron un grupo llamado "demócrata" que preconizaba la revolución total y la independencia de Cataluña.



Llama la atención la sintonía y sincronización de estos grupos con el hato de revolucionarios que destruyeron el Imperio español. Lo que evidentemente presupone un centro común de planificación del que emanan las consignas y las órdenes.



El citado grupo demócrata (Abdón Terrades, Narciso Monturiol, Sunyer, Capdevila, Gibert,...) promocionan el Federalismo republicano catalán. Más tarde se sumarán Pi Margall, Figueras, José Anselmo Clavé, etc. Pretendían transformar las antiguas regiones en estados y federarlas en otro Estado. Esta tesis se difundió por toda España y triunfó con la Primera República (1873), lo que acabó siendo su tumba... Fue tal el fracaso del federalismo y tal el desprestigio alcanzado, que los españoles quedamos inmunizados hasta el día de hoy y, todavía, nos produce alergia oír esa palabreja



Pero el nacionalismo tuvo también otras raíces complementarias y que algunos creen que son el verdadero origen. Idea que yo no comparto pues no creo en los milagros que "se ajustan a un plan establecido y bien dirigido"...



Una de estas raíces muy importante fue el romanticismo literario y artístico que Menéndez Pelayo definió magistralmente como:



"miscelánea de aspiraciones vagas, de tiernas melancolías, de solitarios dolores y de idealismos confusos".



Se interesaba por todo lo medieval, hurgando en los antiguos romances y crónicas de la Edad Media y se entregaba al sentimentalismo, a lo fantástico y pasional. Los románticos catalanes se interesaron por la olvidada Historia de Cataluña y propiciaron el renacer de la lengua catalana, que estaba a punto de extinguirse. A este movimiento se le llamó la "Renaixença". Fruto de ese romanticismo fue la nueva historiografía catalana que tanto adolece de "tiernas melancolías y de idealismos confusos, fantásticos, sentimentales y pasionales", lo que politizó la "Renaixença" naciendo el Regionalismo político catalán. Las logias entendieron pronto que era unarma perfecta para corroer lo poco que ya quedaba en pie de la España Imperial: para minar la Metrópoli y las colonias de Ultramar (Filipinas, Cuba y Puerto Rico) cuya aniquilación será su próximo objetivo.



Dice Capdeferro:

Es tan evidente que el catalanismo es fruto de la política que se da el caso de que catalanismo tiene la única acepción de "partido político que aspira a que Cataluña tenga cierta autonomía", mientras que los términos similares, tales como arabismo, anglicismo, italianismo, germanismo, galicismo, helenismo, etc., se refieren tan solo "a giros o modos relacionados con las respectivas lenguas".

Valentín Almirall, se sacó de la manga un sucedáneo del Federalismo que llamó "Particularismo" y lo definió como el "interés de ciertas provincias o regiones por privilegios especiales" con dos diferencias con el Federalismo: 1.- que se dirige tan sólo a ciertas regiones con características especiales como Cataluña y 2.- que el separatismo y la independencia completa entran también en el Particularismo. Naciendo así, por la politización del romanticismo literario el Regionalismo Catalanista, es decir ¡el Catalanismo! Y funda en 1882 el "Centre Català".



Juan Mañé y Flaquer, Director del "Diario de Barcelona" decepcionado por el autoritarismo de la Constitución de 1876 y por el autoritarismo y centralismo de Cánovas propagó, desde el diario y con sus libros, un Regionalismo opuesto al de Almirall basado no en el federalismo sino en _ elprovincialismo foral, que no llegó a cuajar pero influyó en la formación del catalanismo de derechas, desdeñado por el catalanismo radical.



En 1886 se funda (al abrigo del Centre Català de Almirall) el "Centre Escolar Catalanista" de Narciso Verdaguer Callis en el que militaban Prat de la Riba, Durán Ventosa y Puig y Cadafalch



Ese mismo año, el Centra Català, tachado de republicano, izquierdista y poco catalanista, se escinde y nace la "Lliga de Catalunya", uniéndosele el Centre Escolar Catalanista. Es así como la antorcha del Catalanismo pasa a manos de la derecha.



Durán y Ventosa alcanzan un gran éxito a ser los adalides de la Lliga de Cataluña en la defensa del Derecho consuetudinario de Cataluña contra quienes pretendían la unificación del Derecho Civil español. Gracias a semejante éxito se sumaron a la Lliga diversos grupos formando en 1891 la "Unió Catalanista" para la "difusión de las ideas regionalistas y la realización del programa del catalanismo". Al año siguiente convocaron una Asamblea en Manresa que elaboró las "Bases para la constitución regional catalana" conocidas como las "Bases de Manresa".



En la Unió Catalanista había dos tendencias: una, apolítica y, la otra, política. Con figuras procedentes del "Centre Escolar Català" los nombres citados ya conocidos. Este grupo de desgajó de la Unió Catalanista y fundó el Centre Nacional Català (1899). Aparece, así, el nombre "Nacional" que da origen al "Nacionalismo" . Prat de la Riba corrobora que el Nacionalismo tiene por cuna el "Centre Escolar Catalanista".



De todos modos, hasta el inicio del siglo XX, es más el ruido que las nueces. El catalanismo representaba muy poco. José Pla dejó escrito:

"Els catalanistes eren molt pocs: cuatre gats. En cada comarca hi havia aproximadament un catalanista: era generalment un home distingit que tenía fama de guillat" (J. Pla. "Cambó ", 1928)

Lo que quedaba de la Uniò Catalanista, el Centre Nacional Català y la Uniò regionalista (agrupación de industriales y comerciantes partidarios del "regeneracionismo" del General Polavieja) se unieron formando el partido político llamado "Lliga Regionalista" (1901).



En la Lliga cabía todo desde los nacionalistas de "tot o res" hasta los posibilistas, fue la plataforma de lanzamiento del nacionalismo al mismo tiempo que aceptaba la colaboración en la política española. Fue una de tantas obras de arte de las logias para promocionar inteligentemente lo que no habría crecido tan fácilmente de otra manera.



Es el medio preferido por el Poder Supremo sin rostro para evitar reacciones salvadoras. Es el maravilloso mundo del diálogo y la tolerancia, es la huida de los "extremismos"... Y de ese modo la "Lliga" fue el cohete de lanzamiento del separatismo actual, lo mismo que el "franquismo sociológico" lo fue de la transición hacia el socialismo y hacia la corrupción de la política postfranquista. Es algo sabido. Y un proceso y método que no falla: los tolerantes, los equilibrados, los enemigos de radicalismo (bueno) dejando indefensos al pueblo sano y el campo libre a los verdaderos radicales (el radicalismo malo) que luego lo arrasan todo.



En 1903 el ala izquierda de la Lliga formó el "Centre Nacional Republicà" origen de una serie de partidos de izquierda que se agruparon en 1931 bajo la denominación de "Esquerra Republicana". La Lliga Regionalista cambió de nombre en 1933 y pasó a ser la "Lliga Catalana".





La cuna del nacionalismo, lo fue el Centre Escolar Catalanista y sus propagadores los ya citados, Prat de la Riba, Durán Ventosa, Puig y Cadafalch. De ellos el principal y más radical: Prat de la Riba que en 1906 publico el libro "La nacionalitat Catalana" que lo acredita como el padre del nacionalismo catalán.



Fundamentos del Nacionalismo Catalán.



Realmente se reducen a lo que ellos llaman los "hechos diferenciales" que argumentan así:

1º "Lengua y nacionalidad son una misma cosa".

La frase es de Prat de la Riba.

Si nos atenemos a este criterio sostenido por Almirall y Prat de la Riba, en el mundo tendrían que existir miles de naciones. Tantos como idiomas. Y, asimismo, los Estados Unidos, Australia, Irlanda, Inglaterra, Canadá serían una sola nación. Toda América del Sur y Centro, Méjico y España seguirían siendo una sola nación...



La política de Pujol , señores, se limita a aplicar a rajatabla las ideas nacionalistas.



La normalización y la inmersión lingüísticas son la consecuencia lógica de su nacionalismo independentista. Que nadie se engañe.





Y uno se pregunta --dice Capdeferro--: ¿es que alguna vez estuvo normalizada la lengua catalana?... -- Desde su nacimiento hasta el siglo XVI la lengua catalana compartió la normalidad con el latín que era la lengua de la corte, de la iglesia, de la universidad, de la ciencia, de la judicatura, de la diplomacia y de la mayoría de manifestaciones culturales. A partir del siglo XVI el latín fue perdiendo terreno en beneficio del castellano. El catalán sólo tuvo notable importancia cultural durante los siglos XIII, XIV y XV, conviviendo con el latín, que era la lengua oficial. Inició su decadencia ya en el siglo XVI y estuvo a punto de extinguirse.

El nacionalismo catalán miente, pues, a ciencia y conciencia ya que nunca el uso del catalán fue norma en Cataluña. El catalán era un lenguaje coloquial que convivía, primero con el latín, luego con el español, como idiomas oficiales de curso legal. La iglesia, la justicia, la docencia, la administración, etc., utilizaron siempre el latín, primero, y más tarde, el español.



2º. Cataluña tuvo en el pasado un autogobierno y unas Cortes colegisladoras.

Este supuesto es totalmente falso--sostiene Capdeferro--. Cataluña no tuvo nunca autogobierno, ni las Cortes fueron colegisladoras. El sistema de gobierno establecido en la Corona de Aragón por Jaime I perduró, con ligeros retoques, hasta 1714. Su mecanismo lo sintetiza maravillosamente el historiador catalán y maestro de historiadores, Jaime Vicens Vives de este modo:

"En la cima, la monarquía y su corte: la paz, la guerra, la diplomacia, la justicia, la ley y las finanzas generales. Un peldaño más abajo, el gobernador general (llamado primero procurador): el primogénito, encargado de asegurar la justicia y la ley en nombre del monarca en el país donde éste no se hallaba momentáneamente. Más abajo aun, el portavoz del gobernador general, los oficiales encargados de representar al primogénito en la guarda del orden público y la administración de justicia. Y, más abajo, los funcionarios comarcales, veguers, batlles, otros tantos delegado de la procuración suprema regia"

"Este era el aparato del Estado. Al lado, conviviendo con él, aunque no sujeto a él, el aparato pactista de los respectivos territorios: las cortes, los municipios, los gremios, perfilado más adelante con las diputaciones del general"

Fernando el Católico instituyó los virreyes en sustitución del primogénito; lo demás permaneció incambiado.

El nacionalismo catalán vuelve a mentir a ciencia y conciencia

Las cortes, los municipios, los gremios, la diputación del generala, eran sólo parte del "aparato pactista". Es decir, el rey tenía que pedir ayuda a la Iglesia, a los señores, al pueblo. Hombres y dinero para sus empresas guerreras o la defensa del territorio. Pedía, no exigía. Y pactaba...

Era un regateo constante, un estira y afloja entre ambas partes tratando de sacar cada una mayores ventajas: El rey: dinero y ayudas; la Iglesia, los señores, las villas, los reinos, el condado de Barcelona: fueros, privilegios que ellos llamaban libertades. "Libertades" para los poderosos, no para el pueblo llano, exclusivamente para la oligarquía dominante. Por eso el pueblo era el mejor aliado del rey, y la oligarquía el peor enemigo del pueblo. Eran más liberales y "más democráticos", los reyes que losseñores feudales civiles y eclesiásticos.



¿Por qué Pujol y sus muchachos no le explican la verdad al pueblo catalán en vez de engañarle como a un chino?



Las cortes fueron siempre consultivas, con facultad de proponer, no de legislar. La diputación del general (que en nada se parece a la Generalitat) nació para recaudación de tributos y, a partir de 1421, se le encomendó "la custodia y defensa de la estructura constitucional ante cualquier extralimitación del rey y de las autoridades públicas" con la facultad de nombrar un representante cerca de la Corte para reclamar el respeto a la "legalidad", quiere decir, a la legalidad que protegía los derechos de la oligarquía, los fueros pactados con el rey (o chantejeados) no los derechos del pueblo que le tenía sin cuidado a la Oligarquía catalana.



Resumiendo: Nunca hubo autogobierno en Cataluña. La Diputación no tenía más poder ejecutivo que el derivado del cobro de tributos.



3º La Historia demuestra que, en el pasado, Cataluña fue llamada nación. Si lo fue, lo sigue siendo.

"Es verdad, --y copio nuevamente a Capdeferro--, que existen numerosos documentos históricos que atestiguan que del siglo XV al XIX se llamó a Cataluña nación. La expresión nación catalana es frecuente. ¿Qué demuestra esto? Tan sólo la ignorancia de quienes fundamentan su nacionalismo en este detalle".

En primer lugar, hay que aclarar que del siglo XIV al XIX se llamó nación a docenas de pueblos y regiones de Europa. Ya en su crónica (siglo XIV) Muntaner llama nación a Provenza. Pero olvidan quienes así razonan que la palabra nación no tuvo hasta el siglo XIX el significado que le damos nosotros.



Las palabras no siempre significan lo mismo a lo largo de los siglos. El contenido, el significado, puede variar totalmente con el transcurrir de los años. La palabra "universidad" en la edad media se aplicaba a lo que hoy llamamos "municipio". Retrete, significaba "habitación para retirarse", es decir "alcoba"; hoy significa letrina. "Trabajo", que para nosotros es un empleo, una obra, una ocupación, se llamaba así, a un instrumento de tortura o a un aparato para sujetar las caballerías. "Carrera", era el camino de carros. Y, así, podríamos seguir dando ejemplos.



Pues bien, "nación", antes del siglo XIX y de la Revolución francesa era un vocablo que se empleaba para designar la comunidad de ascendencia etnográfica, el origen, la raza, el pueblo, la gente, la provincia, la región, el conjunto de habitantes. La Biblia utiliza los vocablos pueblo y gente que se traduce también por nación. Con esa misma significación usaban los romanos ese vocablo y, así, pasó a las lenguas romances en el siglo XIV. Y con ese significado se ha usado hasta el siglo XIX.



Noción moderna de "nación" . El derecho político moderno define la nación como:

Una agrupación natural de personas destinadas a una vida común, por la unidad de territorio, de origen, de costumbres y de lengua, sometidos o no, a un mismo gobierno, teniendo conciencia generalizada de esta comunidad. Pero como la definición nos es suficientemente explícita, la misma ciencia política ha fijado los elementos esenciales constitutivos del moderno concepto de nacionalidad.

1º El natural: el territorio.

2º El etnográfico o unidad de raza.

3º El psicológico o comunidad de cultura, religión e idioma.

4º La conciencia nacional, es decir el sentimiento de unidad espiritual, creencia y fe en un común destino que brota de la Historia y es síntesis de todas las influencia antedichas, que se producen espontáneamente por la comunidad de antecedentes políticos, de costumbres y tradiciones y que es la señal inequívoca de haberse formado la unidad nacional. Resumiendo: que espontáneamente se ha producido un cuerpo político separado.

¿Cumple Cataluña esos requisitos?



1º El territorio. ¿Qué territorio? Para unos se trata exclusivamente de Cataluña, para otros de ese invento llamado los "Países Catalanes". Para Prat de la Riba la "vieja etnos ibérica". Desde Murcia hasta Provenza. Lo curioso es que Valencia, Baleares, el Rosellón rechazan ese proyecto colonizador.



2º El etnográfico. No existen caracteres distintivos apreciables en relación al resto de España, ni siquiera al resto de los latinos. Existen ciertas diferencias entre un catalán y un andaluz o un castellano, pero son diferencias de otro tipo, no raciales. Ni siquiera en ese aspecto, el catalán de pura cepa llega a un tanto por ciento mayoritario. No vale la pena entretenerse en la hoy desacreditada frenología que hizo furor en el siglo pasado.



3º El psicológico o comunidad de cultura, religión e idioma.

Nuestra Cultura (con mayúscula es europea, occidental, cristiana, mediterránea, latina e hispana. Las únicas diferencias con los pueblos vecinos, a parte las lingüística, son más bien costumbristas, es decir, folklóricas. No hace falta ni mencionar la religión que es la común de los pueblos y naciones del área.



El "idioma" es el único hecho diferencial tangible y apreciable. Viene del latín como todos los idiomas del área. La incomunicación y la evolución posterior de cada uno de ellos, acrecentaron la diferencia. Aun hoy en día, si el catalán se pronuncia sólo con la pronunciación tónica de las vocales a, e, o, sería comprensible para un castellano. San Vicente Ferrer en el siglo XV recorrió toda España y casi toda Francia, predicando a las multitudes en valenciano. Por otra parte al menos el 50% de la población de Cataluña, tiene el español como idioma propio.



4º La conciencia nacional.



La comunidad de lengua, costumbres y tradiciones han creado una unidad espiritual, una idiosincrasia catalana. Lo mismo sucede en cualquier comunidad local, comarcal o regional. Pero esa comunidad de lengua, costumbres y tradiciones no ha generado la "creencia y fe en un común destino que brota de la Historia".

"Ni es verdad que las influencias aludidas se hayan producido espontáneamente. Basta recordar que el nacionalismo catalán se inició a finales del siglo pasado, siendo sus adeptos cuatro gatos... Y que, a pesar de la machacona propaganda nacionalista, actualmente, (esto lo decía Capdeferro en 1983) sólo el 28% del electorado catalán es nacionalista, como se ha demostrado en las últimas elecciones".

Y , habría que añadir que este voto nacionalista, no supone que todos los votantes estén de acuerdo con las tesis extremistas del nacionalismo cerril. Todos conocemos votantes de los partidos nacionalistas que los votan por razones prácticas totalmente ajenas a sus postulados políticos.

"Por otra parte la Historia de Cataluña, no demuestra que Cataluña haya sentido en el pasado veleidades nacionalistas. La mayoría del pueblo de Cataluña desconoce su Historia y los que la conocen es a través de la Historia manipulada y tergiversada por el Romanaticismo, el catalanismo y el nacionalismo", según Capdeferro

El actual territorio catalán formó parte de la Iberia de los griegos que los romanos llamaron Hispania. Los orígenes de la actual Cataluña son totalmente hispanos.



El inicio del proceso de formación de Cataluña se produjo con la Reconquista. No existe duda de que, propios y extraños, tenían conciencia entonces (siglos IX, X y XI de que la futura Cataluña formaba parte de Hispania. Carlomagno y sus sucesores respetaron en la Septimania y en la futura Cataluña el Forum Iudicum romano visigodo: "Caralemany i els seus immediats successors van crear un regim especial de privilegi, l'anomenat regim dels hispans. (Ferrán Soldevila en Historia de Cataluña)



El territorio hispano pirenaico, conquistado a los árabes por los francos fue llamado con el significativo nombre de Marca Hispánica.



Eginhard, secretario cronista de Carlomagno, se refiere repetidamente a la hispanidad de la futura Cataluña, con frases como: "Aquel mismo verano fue capturada Barcelona, ciudad de España" También el cronista Fontanelle se refiere a "Barcinonae, urbem Hispaniae".



Un concilio celebrado en Saint Gilles en 1092 declaraba que "Tarragona era, desde tiempos antiguos, la más noble de las metrópolis hispanas".



El papa Anastasio IV promulgó en 1154 un Decreto por el que se asignaba a la sede metropolitana de Tarragona, las diócesis de Zaragoza, Huesca, Pamplona, Tarazona y Calahorra, además de las diócesis del territorio de la actual Cataluña. Aquellas diócesis no catalanas formaron parte de la provincia eclesiástica tarraconense hasta bien entrado el siglo XIV en que se constituyó la archidiócesis de Zaragoza. ¿Cómo podía la provincia eclesiástica estar compuesta por diócesis de varias naciones?



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Esta charla, evidentemente, queda así muy incompleta. Tal como yo la concebí para poder redondear el tema tiene una duración triple. Pero como no dispongo de tiempo y deseo que, al menos se formen una idea de lo que pediría el desarrollo del tema en una segunda y tercera charla, les doy a continuación el enunciado de algunos capítulos que quedan en el tintero o lo que le suple ahora, el ordenador.



I.- Los reyes francos, los papas y sobre todo los futuros catalanes, los condes de Barcelona, (incluidos los que serían reyes de Aragón) y los grandes cronistas de Cataluña tuvieron siempre clara la Hispanidad de las tierras y de los habitantes de Cataluña. No tenemos más que leer sus testimonios.



II.- El mito, fábula y embuste del "Milenio de Cataluña" y todo el tinglado montado por Pujol que, al no sentirse con fuerzas para celebrarlo en el año 2258 y opto por adelantarlo ciento setenta años... Cataluña no sólo no nació en el siglo X sino que ni el nombre existía. Se están inventando una Historia de Cataluña que será el hazmerreír de las generaciones venideras. Pero como tienen en sus manos todos los poderes, el pueblo recibe todos sus mentiras como realidades que han de admitir.



III.- Las Instituciones de Cataluña. La verdad sobre cada una de ellas. Mitos a que ha dado origen.



IV.- Cómo se formó Cataluña. La verdadera historia del Principado, a grandes rasgos. La historia de los condes de Barcelona hasta Jaime I, verdadero fundador de Cataluña como conde de Barcelona, finalmente independiente de Francia y artífice de la fusión de todos los condados surgidos de la Marca Hispánica en lo que, a partir de ese momento sería Cataluña.



V.- Origen de los nombres "Cataluña" y "catalán".



VI.- Castilla y Cataluña. Dónde se cimienta la grandeza de Castilla. ¡Muy importante!: en Castilla no cuaja el feudalismo, en Cataluña, sí. Con Jaime i , dejará de ser feudal.



VII.- Los cátaros culpables indirectos de la pérdida del Rosellón que era español desde el reinado de los visigodos. ¡Seis siglos y medio! Y concluía el sueño de un reino catalano-aragonés-occitano iniciado un siglo antes.



VIII.- La unión del reino de Aragón y el condado de Barcelona (que no es la unión de "Cataluña --pues no existía-- y Aragón"). Ramón Berenguer IV, "dominator regni aragonensis", jamás utilizó el título de rey. Por otra parte, los catalanistas, nunca le perdonarán a Ramón Berenguer IV, ni a su hijo, el primer rey catalán de la corona de Aragón, que no se firmara, rey de Cataluña, sino simple conde de Barcelona.







IX.- Jaime el Conquistador. El Gran Rey y conde Barcelona. Padre y fundador de Cataluña. Sus virtudes y sus errores. Los cuatro mini-estados Origen de la decadencia. La culpable, Violante de Hungría. Su política con Castilla. Promotor de la Hispanidad.



X.- La Reconquista en Cataluña y en el resto de España.



XI.- La Hispanidad de Cataluña.



XII.- La crisis de Cataluña. Cuatro siglos al margen de la gran Historia. Causas. ¡No las busquemos fuera!... El "victimismo", sin base de ningún tipo, es una excusa de ineptos y de cobardes.



XIII.- El compromiso de Caspe. Los Trastamara.



XIV.- La guerra civil catalana (1462-1472). Más fabulaciones catalanistas sobre la Historia del Principado.



XV.- Por qué se impuso Castilla como núcleo vertebrador de la unidad nacional.



XVI.- El edicto de nueva Planta y el resurgir de Cataluña. El "once de septiembre" y ¡el summum de la manipulación de la Historia por los catalanistas! Lo que sería el origen de la prosperidad y despegue de Cataluña tras tres siglos de decadencia, presentado como el punto de partida de la "opresión sobre Cataluña".



XVII.- La bandera ("la senyera"), el escudo cuatribarrado. Origen de ambos. ¡Más fábulas, más mitos, más embustes de los catalanistas!



XVIII.- Los nombres de Cataluña y los nombres en catalán. Girona, Lleida., etc., por un lado; Lluria, Proixida, Llançà... por otro. Osca, Saragossa y similares, por un tercero, son distintas medidas y normas aplicadas por los catalanistas en el uso de los nombres..



XIX.- El "victimismo" en Pujol y los catalanistas



XX.- El verdadero alcance del "nacionalismo" catalán.



Y, a pesar de atodo, no agotamos los temas que deberíamos tocar para dejar, sin bases donde sustentarse, en el vacío absoluto, toda la fantasmagoría separatista de los pujolistas y demás nacionalistas recalcitrantes. espero tener la oportunidad de hacerlo.

Iron man

Mensajepor Iron man » 03 Ago 2007, 15:37

toma nacion:

The Catalonians,
By Bart Kennedy
.
THE trouble in Spain is racial.
The Catalonians are utterly different from any other
Spanish people. The Andalusian and the Catalan are
at opposite poles. And the Castilians-the men of the
centre of Spain-and the Basques are also very different
from the turbulent, energetic Catalonians.
The language of the Catalonian is also different from
the true Spanish-the Castilian. As I tramped through
the mountains to the north-east, on my way to Saragossa,
this was borne in upon me. I had to revise
my stock of Spanish words. Viente (twenty) transformed
itself into ?bin.? Cinco (five) was ?sin.?
Ochenta (eighty) was ? weetantey.? And there were
other differences of a radical and puzzling nature. And
the accent of the people was distinctly Gaelic. Imagine
Gaelic spoken in a rough and guttural way and you
will have some idea of the way Catalan sounds.
I found them to be a rough, sudden, hurry-up people.
And while I was amongst them I often longed to be
back South amongst the calm and easy, come-day goday
Andalusians. There was an electric energy about
the Catalonians that was calculated to upset a person
of easy thought such as myself. They were workers
of a swift, abrupt character.
And that is another trouble springing out of the
difference of race. The Catalonian works, and he
knows he works. And he knows that the rest of the
people of Spain won?t work. And therefore is it that
he would like to be separated from the toil-shy
Spaniards. He wants all the fruits of his labour for
himself.
I may say that in Andalusia no one works. Or if
they do, they do it in such a secret, unobtrusive manner
that it escapes the observer. I was nine weeks in
Granada, and during all that time I never saw anybody
doing anything. When next I am born again I sincerely
trust that it will be in dear old Granada, where
people neither toil nor spin-but somehow manage to
reap. The Andalusian is a lovable, easy character with
a supreme gift for polite lying.
And his spirit rules Spain.
And there you are. The Catalonian doesn?t Iike it
-and he won?t have it.
The merry mine-owner, who dearly loves other people
to go out and do a bit of fighting for his mines, is
only the ostensible cause of the trouble. For once this
sturdy and lofty patriot is not in the wrong. I mean
the root of the trouble is not really in him. He is
but the feather showing the way that the wind blows.
And the wind is blowing in the direction of Catalonia
for the Catalonians.
This talk of the wish to form a republic because a
republic is such an angelic form of government-and
t?hi?s talk of the evils of clericalism-and this talk of the
double-dyed and double-barrelled ruffianism of the
merry mine-owner is-well, it is merely talk. The real
question is one of difference of race. And there is the
beginning and the end of it.
A race who dearly loves work is disagreeing with a
race who dearly loves rest-and plenty of it. And in
the opinion of a plain and humble thinker such as
myself it would be well were they separated. Oil and
water can?t mix.
History isn?t quite clear as to the stock from which
the Catalonians sprung. They are certainly not a
Gothic race. They possess neither the fairness of look,
nor the stature of the old barbarians. They are dark,,
middle-sized, alert, and tempestuous. A quick, hard
race of fighters.
They have neighbours, though, who are certainly
Goths. I mean the, people of Andorra-the Andorranos.
The men of Andorra are the finest looking men
in the world-tall and broad and powerful, with blue
eyes and fair complexions. They don?t care much for
the Catalonians. They are distrustful of their energy.
When I was in Andorra I heard a long argument between
a Catalan -and some Andorranos. The Catalan
was trying to explain how advantageous it would be
to Andorra if it were under the wing of Catalonia. But
the Andorranos could not see it. And they expressed
their blindness, so to speak, with much energy.
To put the case simply, it is this : An ancient, easy,
conservative race has the misfortune to be living, if I
may .so put it, in the same house with a restless, turbulent,
rushful, pushful, hurry-up race. True, there are
some advantages accruing to the ancient, easy race
from this mismated marriage. For the restless, turbulents
work. In fact, they positively adore toil. And
the present way the world is run a little toil is necessary
to make the wheels go round. The calm and easy
people don?t like the turbulents. But they put up with
them, because they love whathey don?t love-toil.
Speak to an Andalusian of a Catalonian, and you will
see a gentle, pitying smile come into the Andalusian?s
face. He looks upon the Catalonian as one would look
upon the dark and benighted. He feels as the tramp
feels towards the honest worker who likes to work hard
for thirty shillings or a pound a week.
Speak to the Catalonian of the Andalusian and there
will come into his hard, energetic face a look of fierce
cantempt. And he will tell you many rude things concerning
the Andalusians with volcanic abruptness. He
will go on about his lack of energy and push.
As I meandered up through Catalonia I heard a good
deal of this. By that time I had been long enough in
Spain to acquire a stock of what you might call green,
or living, Spanish, and by the aid of that and gestures
I was able to converse with these rugged and serious
men.
Serious? Yes, they are serious. There is nothing of
a gay. and light and airy nature about them. They
never seem to have time to make a joke. I remember
trying to make a joke with a Catalonian in Saragossa,
and for a moment I thought there was going to be war.
I had made ,a joking remark about some soldiers who
were passing, and he gave me a snap-your-head-off
glare. It was with difficulty that I soothed him and
made him understand that though I was a foreigner I
was one .of the best.
The truth of the matter is that the Catalonians do
not consider themselves Spaniards at all. And as a
matter of fact they are not. Any observer who goes
through the length of Spain would be forced to this
conclusion.
Through the centuries there has been friction-if not
about one thing, about another-between them and the
rest of the people of Spain. There is a story to the
effect that when Columbus landed in Barcelona with
presents for Spain the municipal authorities were so
vexed that they would allow no record to be made o f
his landing.
How the trouble is to be really composed it is difficult
to see. For it springs inherently from a racial difference.
The political differences and the war in Morocco
--arising out of the dispute about them ines--only mean
that any stick is good enough to beat a dog. If it was
not this, it would be something else.
In the end Catalonia must become a separate State






VUELVE A TU PAIS, COLONO DE MIERDA, AQUI NO TE QUEREMOS!!

VISCA CATALUNYA CATALANA

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cuidadin
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Mensajepor cuidadin » 03 Ago 2007, 19:27

El recientemente aprobado estatuto de Cataluña contiene una afirmación que ha sido enarbolada durante décadas por los partidos nacionalistas, la de que Cataluña es una nación. La inclusión ha venido además refrendada por el Gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero y por el PSOE, en un comportamiento sin precedentes. Semejante pronunciamiento (que colisiona frontalmente con el articulado de la Constitución) se sustenta no sobre la realidad de la Historia, sino sobre una mentira histórica de notables dimensiones. Y es que Cataluña jamás se consideró una nación, sino una parte más de una nación llamada España.

En fecha tan tardía como 1893, Francesc Cambó inició la tarea de predicar el catalanismo por las tierras de Cataluña. Sería él mismo quien, en sus Memorias, describiría el ambiente con que se encontró.

En su conjunto, el catalanismo era una cosa mísera cuando, en la primavera de 1893, inicié en el mi actuación (...) Organizamos excursiones por los pueblos del Penedés y del Vallés, donde había algún catalanista aislado (...) no creo que hiciéramos grandes conquistas: los payeses que nos escuchaban no llegaban a tomarnos en serio (...) Aquél era un tiempo en el que el catalanismo tenía todo el carácter de una secta religiosa. Puede decirse que todos los catalanistas se conocían entre sí.

Las palabras de Cambó serían confirmadas por Josep Pla, que añadiría:

Los catalanistas eran muy pocos. Cuatro gatos. En cada comarca había aproximadamente un catalanista: era generalmente un hombre distinguido que tenía fama de chalado.

Desde luego, no dejaba de ser una situación peculiar la descrita por los dos ilustres catalanes si se tiene en cuenta que, de acuerdo con los postulados del nacionalismo, Cataluña es una nación oprimida por España. Por el contrario, lo que escribían sobre la situación de hace más de un siglo Cambó y Pla resulta lógico si se tiene en cuenta que, en términos reales y no míticos, fidedignos y no mentirosos, la historia de Cataluña y de los catalanes siempre ha sido la historia de España.

Desde luego, los romanos –que crearon el término Hispania– siempre incluyeron en sus límites los territorios de la que, ya muy avanzada la Edad Media, sería Cataluña. No en vano Tarraco, la actual Tarragona, fue capital de una de esas Hispanias. Lo mismo sucedió cuando, deshecho el Imperio Romano, se estableció en la Península un dominio visigodo que cristalizaría en un reino de España.

Significativo resulta, por ejemplo, que la primera capital de ese reino, con Ataúlfo, estuviera en Barcelona. Sabido es que muy pronto la capital, con lógica irrefutable, se trasladó al centro de la Península, y más concretamente a Toledo, pero a esas alturas los escritores visigóticos, con Isidoro de Sevilla a la cabeza, hablan de una nación llamada España cuyas raíces son romanas y cristianas y a la que han llegado recientemente los godos. Semejante visión no quebró –todo lo contrario– cuando la invasión islámica de 711 pulverizó el reino visigótico. El reino, no España, que se aprestó inmediatamente a la resistencia frente al invasor musulmán.

En un intento de protegerse de un ataque islámico, los reyes francos se apoderaron de unos territorios situados al sur de los Pirineos, a los que denominaron Marca Hispánica (nombre, ciertamente revelador,) y a los que convirtieron en zona de salvaguarda. Sin embargo, de manera bien significativa, los monarcas francos fueron conscientes de que aquel territorio que siglos después sería Cataluña era ya entonces España.

En abril de 815, poco después de la creación del condado de Barcelona como separación entre el reino de los francos y los musulmanes, Ludovico Pío, rey de Aquitania y soberano de Septimania, promulgó un precepto destinado a la protección de los habitantes del condado de Barcelona y otros condados subalternos. En el texto se habla, literalmente, de los "españoles" Juan, Chintila y un largo etcétera, y, sobre todo, se dice algo enormemente interesante sobre los habitantes de lo que ahora denominamos Cataluña:

Muchos españoles, no pudiendo soportar el yugo de los infieles y las crueldades que éstos ejercen sobre los cristianos, han abandonado todos sus bienes en aquel país y han venido a buscar asilo en nuestra Septimania o en aquella parte de España que nos obedece.

En el documento –como era de esperar– no aparece la palabra "Cataluña" ni la palabra "catalanes" porque eran ideas aún inexistentes, pero sí se hace referencia a cómo esa zona territorial formaba parte de España y a que sus habitantes eran españoles.

Hasta el año 1096 la familia de los condes de Barcelona –que seguían siendo vasallos del reino franco– fue de origen extranjero, y, con la excepción de Berenguer III, que se casó con María, hija del Cid Campeador, los matrimonios siempre se contrajeron con mujeres procedentes de algún lugar situado al norte de los Pirineos.

En el año 1137 un conde de Barcelona llamado Ramón Berenguer IV rompió con esa tradición, seguida durante siglos por sus antecesores, y contrajo matrimonio con la princesa Petronila de Aragón. De esta manera, el condado de Barcelona –que ni era Cataluña, ni era una nación catalana, ni tenía pretensión de serlo– volvía a reintegrarse en el proceso de reconstrucción, de reconquista, de una España que había estado a punto de desintegrarse por completo a causa de la invasión islámica. Y lo hacía como parte no de una confederación catalano-aragonesa, como dicen los nacionalistas, a pesar de que jamás aparece tal nombre en las fuentes históricas, sino como parte de la Corona de Aragón.

Esa conciencia de que Cataluña era tan sólo una parte de España y no una nación independiente la encontramos también en los reyes que ejercieron sobre ella su soberanía. Citemos algunos ejemplos. Cuando, en 1271, Jaime I salió del Concilio de Lyon, tras haber ofrecido la cooperación de sus hombres y de su flota para emprender una cruzada, exclamó: "Barones, ya podemos marcharnos; hoy a lo menos hemos dejado bien puesto el honor de España". De la misma manera, cuando socorrió a Alfonso X de Castilla en la lucha contra los moros de Murcia, Jaime I sostuvo que lo hacía "para salvar a España". De manera semejante, el rey Pedro III afirmó que había salvado el honor de España al acudir a Burdeos para batirse con Carlos de Anjou, manteniendo su palabra.

Y si esto pensaban los monarcas que reinaban –entre otros territorios– sobre Cataluña, no otra cosa pensaban sus historiadores. En el siglo XIV, el catalán Ribera de Perpejá escribió la Crónica de Espanya, en la que señalaba precisamente cómo Cataluña era una parte de esa España despedazada por la invasión musulmana pero ansiosa de reunificación. Y el gran historiador catalán Ramón Muntaner reclamó una política conjunta de los cuatro reyes de España, que son, escribió, "d'una carn e d'una sang".

Nada de esto puede extrañar, si se tiene en cuenta que guerreros tan catalanes como los almogávares se lanzaban al combate gritando no Cataluña, sino "¡Aragón! ¡Aragón!". ¿Hubieran podido gritar otra cosa, cuando Cataluña no era sino una parte de la Corona de Aragón y no una nación independiente?

Por su parte, Bernat Desclot, un autor cuya lectura sería más que sobrada para desmontar la mayoría de las mentiras históricas del nacionalismo catalán, nos ha dejado referencias bien significativas. Por ejemplo, al mencionar la batalla de las Navas de Tolosa (1212) señaló, en su Crónica, que en dicho combate habían intervenido "los tres reyes de España, de los cuales uno fue el rey de Aragón".

De la misma manera, al narrar un viaje del conde de Barcelona a Alemania para entrevistarse con el emperador, Desclot relató que aquél se había presentado ante su majestad imperial diciendo: "Señor, yo soy un caballero de España". Acto seguido, ese mismo conde de Barcelona había dicho a la emperatriz alemana: "Yo soy un conde de España al que llaman el conde de Barcelona". No resulta extraño que el emperador, según nos cuenta el mismo Bernat Desclot, dijera a su séquito: "(...) han venido dos caballeros de España, de la tierra de Cataluña".

No cabe duda de que los catalanes medievales –mal que les pese a los nacionalistas– tenían las ideas muy claras, y éstas no eran formar parte de una nación independiente.

Con esos antecedentes repetidos vez tras vez no puede sorprender que, durante los siglos siguientes, Cataluña y los catalanes se sintieran hondamente españoles. Como el resto de los españoles, participaron en la guerra civil de inicios del siglo XVIII, que algunos pretenden presentar falsamente como un conflicto independentista catalán, cuando fue un enfrentamiento dinástico. Defendían –con personajes como Casanova, convertido en icono nacionalista– no la independencia de la nación catalana, sino al pretendiente austriaco frente al borbónico.

Como el resto de los españoles, los catalanes también resistieron al invasor francés en el Bruch y en el asedio de Gerona, y no deja de ser significativo que una de las heroínas españolas más famosas de la guerra de la independencia fuera la catalana Agustina de Aragón.

Como el resto de los españoles, también los catalanes combatieron en Marruecos en 1859, a las órdenes de un general catalán llamado Prim, y desfilaron por las calles al sonido de Los voluntarios, una marcha militar que se interpretó entonces por primera vez.

Como el resto de los españoles, los catalanes sufrieron también el desastre de 1898. Cuatro de los 33 últimos soldados de Filipinas fueron catalanes.

Como el resto de los españoles, en suma, sufrieron las alegrías y tristezas de la historia de España, sin excluir la guerra civil de 1936, en cuyos dos bandos participaron. Nadie puede olvidar, por ejemplo, al Tercio de Montserrat, que, encuadrado en el ejército nacional, dejó su sangre, por ejemplo, en la batalla del Ebro.

No puede extrañar que, como señalaba Cambó, no hubiera apenas catalanistas antes de él, o que, como dejó escrito Pla, los pocos que existían tuvieran fama de chalados. ¿Cómo iba nadie a creer en el nacionalismo con ese pasado histórico? A día de hoy, una mentira histórica tan monstruosa como la del nacionalismo pretende cerrar los ojos de los catalanes a la verdad. Para ello ha seguido la consigna de Prat de la Riba:

Había que saber que éramos catalanes y que no éramos más que catalanes... Esta obra no la hizo el amor... sino el odio.

Tristes son las palabras de Prat de la Riba, pero no pueden ser tachadas de falsas. Durante décadas, los nacionalistas han inoculado en sucesivas generaciones de Cataluña ese odio a España, una España a la que se ha pintado no como la madre común, sino como una opresora; no como el tronco que sustenta las diferentes ramas nacionales, sino como un árbol odioso y extraño.

Además, los que han sembrado el odio se han empeñado en usurpar el nombre de Cataluña, como si fuera de su propiedad exclusiva, y se han permitido tachar de catalanófobos a los que no comparten los delirios del nacionalismo y tan sólo aspiran a que Cataluña sea una tierra en la que ni se asalte ni se agreda a los que no son nacionalistas; en la que la lengua catalana no sea barrera de separación sino instrumento de unión; en la que los padres puedan educar a sus hijos en su lengua madre, en la que no se vea al resto de España como enemigos sino como hermanos y en la que la ley sea la misma para todos, independientemente de que sean o no nacionalistas.

Para impedir tan nobles metas, para implantar el nacionalismo en centenares de miles de corazones, el nacionalismo catalán ha tenido que recurrir al uso sistemático e ininterrumpido de la mentira, una mentira que, entre otras cosas, afirma que Cataluña es una nación.

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Mensajepor cuidadin » 03 Ago 2007, 19:57

Si se aportan premisas falsas, el resultado no puede ser la verdad. Por ello todo historiador ha de ceñirse sin equívoco alguno a aportar hechos ciertos si después la historia ha de ser exacta y verdadera.

Cuando se narra la historia de la conquista de Valencia es necesario citar a los pueblos de la Corona de Aragón que capitanearon y fueron el alma de la citada reconquista. Pero al hablar de Aragón y Cataluña, la gente mentalmente piensa que entonces eran lo que son hoy ambas regiones, es decir, Aragón las tres provincias de Huesca, Zaragoza y Teruel, y Cataluña las cuatro que hoy la conforman. Si ponemos esa premisa, nos saldrá la historia falsa, porque en el año 1238 Aragón no era lo que hoy es, sino más, y Cataluña no era lo que hoy conocemos, sino mucho menos.

El dominio exacto de ambas era el siguiente:

El Reino de Aragón estaba integrado por los territorios que hoy lo forman más todo lo que es la provincia de Lérida e incluida una franja grande del río Ebro hasta el mar, que tenía a Tortosa como ciudad costera. Por lo tanto, podríamos decir que las ciudades importantes del Reino de Aragón eran Jaca (la primera capital que tuvo cuando aún era Condado), Huesca, Lérida, Zaragoza, Tortosa y Teruel. Todo eso era el territorio auténtico del reino cuya corona tenía don Jaime "el Conquistador".

Y aparte, Cataluña era un pequeño territorio que aún hoy los historiadores conocen con el nombre de "Cataluña Vella", formado por unos condados independientes unos de otros, aunque reunidos bajo la tutela del conde de Barcelona.




Esta división territorial venía desde el mismo momento en que fueron reconquistadas Tortosa y Lérida a los moros. Ese suceso ocurrió en los años 1148 y 1149 y sus territorios no fueron incorporados a lo que aún no se llamaba Cataluña, sino que fueron integrados en el Reino de Aragón como parte del mismo, igual que ya lo eran las tierras de Huesca, Zaragoza y Teruel.

La razón remota fue que, estando los Condados de la Cataluña Vella sometidos al rey de Francia desde antes del año 801, no querían que el monarca francés creyera que Lérida y Tortosa también le pertenecían para integrarlos en su "Marca Hispánica" por derecho de conquista y, para alejarlos de las ambiciones del francés, fueron separados de Barcelona, creados Marquesados y, unidos al Reino de Aragón, como conquista aragonesa que eran.

Así, Ramón Berenguer se titulaba príncipe de Aragón, marqués de Lérida, marqués de Tortosa y conde de Barcelona. Y siendo esos títulos de marqués de mayor categoría que el de conde, quedaba ya imposibilitado que estuvieran sometidas al condado de Barcelona; porque ésto en la Edad Media era tan riguroso como hoy es en el ejército, donde un capitán no puede estar sometido a las órdenes de un simple cabo.

Y así estaban integradas en el Reino de Aragón, sin discusión, cuando Valencia fue conquistada, por lo que las gentes que vinieron de Lérida y de Tortosa a conquistar Valencia y quedarse luego repoblándola, ni eran catalanes ni podían serlo jamás, sino aragoneses, por pertenecer al Reino de Aragón. Tan aragoneses como los que vinieron de Jaca, de Huesca, de Daroca o de la misma Zaragoza.

Al final del siglo XIII (cuando el rey San Luis de Francia renunció a sus derechos sobre Barcelona), por una división meramente administrativa es cuando el rey de Aragón dispuso que Lérida también podía acudir a las Cortes de Cataluña pero sin dejar de formar parte de las Cortes de Aragón. Esa independencia que tenía Lérida se debe a que en ella estaba la única Universidad de la Corona de Aragón y, siendo ciudad universitaria, convenía que estuviera en las Cortes de Zaragoza y de Barcelona.

Es tan claro esto que narramos que los leridanos, ya en el siglo XIV, protestaron de que se les confundiera como catalanes, puesto que ellos no lo eran. Y está la famosa contestación de Pedro IV, "el del Punyalet", cuya carta hoy existente está fechada en 22 de mayo de 1337, y en la que el rey se dirige al municipio de Lérida y que declara que aunque Lérida estuviera en Cortes de Cataluña, les aseguraba que no pertenecía al condado de Barcelona. Prueba rotunda de que los leridanos no querían que se les tuviera por catalanes ni estar sometidos a Barcelona. (Poseo reproducción facsímil del documento).

Así pues este hecho cierto de que en 1238, cuando Valencia fue conquistada, e incluso cien años más tarde, Lérida y Tortosa eran tan de Aragón como Zaragoza y no de Cataluña, no debe ser nunca olvidado por los que escriben o hablan de la historia, porque al hacerse el cómputo de repobladores, el número abundante de leridanos y tortosinos que vino a poblar nuestro Reino de Valencia hay que computarlo como aragoneses siempre, y nunca como catalanes. Y si así lo hacemos, que es en definitiva computar datos ciertos y verídicos, veremos que el porcentaje de los que vinieron de la "Marca Hispánica" o condados catalanes es muchísimo más reducido de lo que nos quieren hacer creer quienes nunca juegan con la verdad. Y nunca dicen la verdad porque la odian, ya que ésta les está diciendo a voz en grito que están falseando la historia y engañando al pueblo.

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Re: CATALUÑA JAMAS FUE REINO NI NACION

Mensajepor cuidadin » 07 Ago 2007, 15:31

QUIERO LA INDEPENDENCIA DE MI FINCA.

Visto lo visto: Hay por ahí países pequeños, y como que algunos listillos sacar tajada, pretender poder y sentirse “ficticiamente superiores” con una pretendida independencia, ¿Por qué no independizar mi pueblo? O un barrio, o mejor MI FINCA? Incluso hacer de ella un paraíso fiscal insolidario; pero muy rentable…Porque no.
Si, estoy pensando seriamente la posibilidad de hablar con mis vecinos, todos los miembros de la comunidad de propietarios, más algunos inquilinos europeos que habitan unos cuantas viviendas, y solicitar apoyo para comenzar a trabajar en la dirección de conseguir la independencia de toda la finca.
Me refiero a la independencia total. O sea, una nación de hecho y derecho, con sus instituciones propias, etc. de tal forma que seamos reconocidos algún día como un país.
Lo del nombre es lo de menos; pero nos podríamos llamar “Principado del Paseo de Gracia”…Caramba, me gusta el nombre. Es fácil y pegadizo.
En cuanto a la moneda. La que convenga. En principio nos adaptaremos al Euro, que va bien, y nos reservamos el derecho de optar a otra moneda si se diese el caso. En todo caso, yo prefiriría ser paraíso fiscal como he dicho (a ser posible)…Y los demás, que se jod…
Creo que tenemos suficiente materia para destacar nuestro CARÁCTER DIFERENCIAL que reivindique un hecho diferencial notable (por aquí podría comenzar la cosa). Por las características propias de los habitantes de esta comunidad, puedo demostrar (creo…al menos a ojos de necios, que los hay a manta…) que somos diferentes.
Además, debido a que somos una mezcolanza de gentes que en si misma da como resultado un grupo muy definido, (algunas personas son muy catalanas y nacidas en esta finca, otras son de otros lugares de España, y últimamente toda una serie de extranjeros europeos) resulta que hemos llegado a utilizar una especie de “jerga” común para entendernos todos, que bien mirado, podríamos tratar de convertir en un idioma serio (ya sabéis, se comienza por homogeneizarlo, darle reglas, crear una academia que lo defienda, etc. etc.), y ya tendríamos nuestro idioma.
El tema de nuestra historia antigua como país hasta aquí…Siempre la podríamos trastocar un poquitín para que parezca que hemos tenido una historia muy singular y sobre todo única y diferente. Estoy convencido que si estudiamos bien el caso, hallaremos en los libros de historia algún pequeño resquicio ambiguo “donde clavar la zarpa” y simular nuestra singular historia.
El tema de costumbres, fiestas, etc. es mucho más fácil. Aquí tenemos material de sobra.
Eso si, la batalla será larga. Lo primero todos los vecinos contra España, quien nos ha sometido siempre, y siempre se ha aprovechado de nosotros, de nuestro dinero, de nuestra iniciativa, de nuestro esfuerzo e inteligencia ... Y después todos los vecinos sin tregua contra aquellos partidos políticos e instituciones excesivamente democráticas y legalistas, porque estos no nos querrán dejar marchar…
Capitulo importante para el futuro son nuestros hijos. A estos habrá que someterles a una educación absolutamente nacionalista. Deberán llegar a mayores convencidos de que son “paseogracistas” de hecho y derecho. Esta será nuestra mejor garantía de futuro como país.
Al respecto de las demás fincas, pueblos, ciudades, regiones, etc. que nos rodean y que antes compartíamos hacienda y demás…NADA DE NADA, que se busquen la vida que a nosotros nos costará mucho llegar a ser nación. Que el inventarse todo esto no es moco de pavo para después compartirlo así como así…Como si nada.
A que promete…
Me lo estoy pensando seriamente, ya me veo con mi pasaporte con sello de escudo antiguo a modo de principado, sellado por nuestra nueva y carísima policía (pero da igual, el fin es el fin), que hoy es nuestro portero…Más majoooo.

Grommen Awer

Mensajepor Grommen Awer » 12 Sep 2007, 17:23

Català
L’Onze de Setembre Catalunya commemora la derrota que va patir el 1714 a mans de les tropes espanyoles de Felip V de Borbó. Catalunya, que havia estat fins aquell moment una nació sobirana, va perdre les llibertats nacionals, les lleis pròpies del país i va patir la prohibició de la llengua i la cultura catalanes.

Després d'anys de foscor, el 1932, en el marc de la II República espanyola, Catalunya va adquirir un Estatut d’autonomia que recuperava part de les seves llibertats nacionals. Però després de la Guerra Civil, la dictadura del general Franco va comportar la repressió més dura que mai ha patit Catalunya, fins al punt que podem parlar d’un intent de genocidi cultural, amb milers i milers d’afusellats i represaliats. Fins i tot entre ells s'hi compta el president del Govern de Catalunya, Lluís Companys, l'únic president europeu afusellat pel nazisme-feixisme.

El 1979 es va aprovar un nou Estatut d’autonomia de Catalunya, amb el qual es va dotar el país d’unes institucions i d’un govern propis, però des de llavors encara no s’ha assolit un nivell d'autogovern satisfactori.

Celebrem la Diada des de la societat civil

Cada 11 de setembre molts catalans i catalanes continuem manifestant-nos pels carrers per reclamar el reconeixement dels nostres drets nacionals i més autogovern.

La Festa per la Llibertat es configura com un acte polític de la societat civil catalana, per celebrar la Diada de manera festiva i alhora reivindicativa. Volem fer d’aquesta celebració un acte polític d’afirmació i reivindicació nacional, de forma oberta i participativa. Per aquest motiu, des de l’any 2000 unes dues-centes entitats de la societat civil catalana celebrem un acte que comprèn una mostra d’entitats, la lectura d’un manifest que compta amb el suport de les entitats i un concert de música que clou la celebració.

Volem compartir aquesta reivindicació amb totes les persones que viuen a Catalunya, vinguin d’on vinguin. Només si tenim més capacitat per decidir com volem que sigui el nostre país podrem construir-lo més just, plural, solidari, integrador i sostenible.


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Castellà

11 de Setembre, Diada Nacional de Catalunya

L’Onze de Setembre Catalunya conmemora la derrota infligida por las tropas españolas de Felipe V de Borbón el año 1714. Catalunya, que hasta entonces había sido una nación soberana, perdió las libertades nacionales, las leyes propias del país y sufrió la prohibición de la lengua y la cultura catalanas.

Tras años de oscuridad, en 1932, en el marco de la II República española, Catalunya adquirió un Estatuto de autonomía que recuperaba una parte de sus libertades nacionales. Pero después de la Guerra Civil, la dictadura del general Franco comportó la represión más dura que jamás haya sufrido Catalunya, hasta tal punto que podemos hablar de un intento de genocidio cultural, con miles de fusilados y represaliados. Entre ellos se encuentra hasta el presidente del Gobierno de Catalunya, Lluís Companys, el único presidente europeo fusilado por el nazismo-fascismo.

En 1979 fue aprobado un nuevo Estatuto de autonomía de Catalunya, con el cual se dotó al país de unas instituciones y de un gobierno propio, pero aún no se ha logrado un nivel de autogobierno satisfactorio.

Celebramos la Diada desde la sociedad civil

Cada 11 de septiembre muchos catalanes y catalanas seguimos manifestándonos por las calles para reclamar el reconocimiento de nuestros derechos nacionales y más autogobierno.

La Festa per la Llibertat se configura como un acto político de la sociedad civil catalana para celebrar la Diada de una manera festiva y, a la vez, reivindicativa. Queremos que esta celebración sea un acto público de afirmación y reivindicación nacional, de forma abierta y participativa. Por este motivo, desde el año 2000, unas doscientas entidades de la sociedad civil catalana celebramos un acto que incluye una muestra de entidades, la lectura de un manifiesto que cuenta con el apoyo de las entidades y un concierto de música que cierra la celebración.

Queremos compartir esta reivindicación con todas las personas que viven en Catalunya, vengan de donde vengan. Sólo si tenemos más capacidad para decidir cómo queremos que sea nuestro país, podremos construirlo más justo, plural, solidario, integrador y sostenible.


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Anglès

11 September, The National Day of Catalonia

On 11 September Catalonia commemorates the defeat it suffered at the hands of the Spanish troops of Felipe V of Bourbon in 1714. Catalonia, which had been a sovereign nation up to that point, lost its national rights and liberties, with its own laws abolished and Catalan language and culture banned.

After many years of darkness, in 1932, under the II Spanish Republic, Catalonia acquired a Statute of Autonomy which recovered some of its national rights. However, after the Civil War, the Franco dictatorship brought with it the toughest repression that Catalonia had ever endured, to a point that could be described as attempted cultural genocide. Thousands and thousands of people suffered retaliation and may were shot. These even included the President of the Government of Catalonia, Lluís Companys, the only European president executed under Nazism-fascism.

In 1979 the new Statute of Autonomy of Catalonia was approved, giving the country its own institutions and government, but to date a satisfactory level of self-government has still not been attained.

Celebrating the National Day as Civil Society

Every 11 September, many Catalans continue to demonstrate in the streets to demand recognition of our national rights and liberties and a greater degree of self-government.

The Festival for National Rights and Liberties is organised as a political event of Catalan civil society, to celebrate the National Day in a festive way yet as a protest. We want to make this celebration a political event of affirmation and national demands, in an open and participatory way. For this reason, since the year 2000, around two hundred institutions from Catalan civil society have staged an event that includes an exhibition of these organisations, the reading of a manifesto that has the support of all the organisations involved and finally a music concert to round off the celebration.

We want to share this festive protest with all the people who live in Catalonia, whatever their place of origin. Only if we attain greater capacity to decide what we want our country to be like in the future can we construct a nation that is fair, pluralistic, caring, integrationist and sustainable.


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Francès

L’11 septembre, Journée nationale de Catalogne

L’Onze septembre, la Catalogne commémore la défaite qu’elle a subi en 1714 face aux armées espagnoles de Philippe V de Bourbon. La Catalogne, qui jusqu’à ce moment-là avait été une nation souveraine, a perdu ses libertés nationales, les lois propres du pays et a subi l’interdiction de la langue et de la culture catalanes.

Après des années d’obscurité, en 1932, dans le cadre de la II République espagnole, la Catalogne a obtenu un Statut d’autonomie que récupérait une partie de ses libertés nationales. Mais, après la Guerre Civile, la dictature du général Franco a entraîné la répression la plus dure que jamais la Catalogne n’avait pas subi, jusqu’au point que l’on peut parler de tentative de génocide culturel, avec des milliers et milliers de personnes fusillées et objet de représailles. Même, parmi elles, on trouve le président du Gouvernement de la Catalogne, Lluís Companys, le seul président européen fusillé par le nazisme-fascisme.

En 1979 un nouvel Statut d’autonomie de Catalogne a été approuvé, avec lequel le pays a été doté des institutions et d’un gouvernement propres, même si depuis lors on n’a pas encore obtenu un niveau d’autogouvernement satisfaisant.

On commémore la Journée dès la société civile

Tous les 11 septembre, beaucoup de catalans et de catalanes continuons à nous manifester dans les rues pour réclamer la reconnaissance de nos droits nationaux et un autogouvernement plus plein.

La Fête de la Liberté est configurée comme un acte politique de la société catalane, pour fêter la Journée d’une manière joyeuse mais à la fois revendicative. Nous désirons faire de cette fête un acte politique d’affirmation et de revendication nationale, d’une manière ouverte et participative. C’est pourquoi, dès l’année 2000 quelque deux cents associations de la société civile catalane organisent un acte qui comprend une présentation d’associations, la lecture d’un manifeste qui jouit du support des associations et un concert de musique pour clore la fête.
Nous désirons partager cette revendication avec toutes les personnes vivant en Catalogne, quel que soit le pays d’où elles viennent. Seulement si nous avons plus de capacité pour décider comment voulons-nous que notre pays soit-il, nous pourrons le construire plus juste, pluriel, solidaire, intégrateur et soutenable.

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cuidadin
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Re: CATALUÑA JAMAS FUE REINO NI NACION

Mensajepor cuidadin » 13 Sep 2007, 19:55

ESPAÑOL:


Noción moderna de "nación" . El derecho político moderno define la nación como:

Una agrupación natural de personas destinadas a una vida común, por la unidad de territorio, de origen, de costumbres y de lengua, sometidos o no, a un mismo gobierno, teniendo conciencia generalizada de esta comunidad. Pero como la definición nos es suficientemente explícita, la misma ciencia política ha fijado los elementos esenciales constitutivos del moderno concepto de nacionalidad.

1º El natural: el territorio.

2º El etnográfico o unidad de raza.

3º El psicológico o comunidad de cultura, religión e idioma.

4º La conciencia nacional, es decir el sentimiento de unidad espiritual, creencia y fe en un común destino que brota de la Historia y es síntesis de todas las influencia antedichas, que se producen espontáneamente por la comunidad de antecedentes políticos, de costumbres y tradiciones y que es la señal inequívoca de haberse formado la unidad nacional. Resumiendo: que espontáneamente se ha producido un cuerpo político separado.

¿Cumple Cataluña esos requisitos?



1º El territorio. ¿Qué territorio? Para unos se trata exclusivamente de Cataluña, para otros de ese invento llamado los "Países Catalanes". Para Prat de la Riba la "vieja etnos ibérica". Desde Murcia hasta Provenza. Lo curioso es que Valencia, Baleares, el Rosellón rechazan ese proyecto colonizador.



2º El etnográfico. No existen caracteres distintivos apreciables en relación al resto de España, ni siquiera al resto de los latinos. Existen ciertas diferencias entre un catalán y un andaluz o un castellano, pero son diferencias de otro tipo, no raciales. Ni siquiera en ese aspecto, el catalán de pura cepa llega a un tanto por ciento mayoritario. No vale la pena entretenerse en la hoy desacreditada frenología que hizo furor en el siglo pasado.



3º El psicológico o comunidad de cultura, religión e idioma.

Nuestra Cultura (con mayúscula es europea, occidental, cristiana, mediterránea, latina e hispana. Las únicas diferencias con los pueblos vecinos, a parte las lingüística, son más bien costumbristas, es decir, folklóricas. No hace falta ni mencionar la religión que es la común de los pueblos y naciones del área.



El "idioma" es el único hecho diferencial tangible y apreciable. Viene del latín como todos los idiomas del área. La incomunicación y la evolución posterior de cada uno de ellos, acrecentaron la diferencia. Aun hoy en día, si el catalán se pronuncia sólo con la pronunciación tónica de las vocales a, e, o, sería comprensible para un castellano. San Vicente Ferrer en el siglo XV recorrió toda España y casi toda Francia, predicando a las multitudes en valenciano. Por otra parte al menos el 50% de la población de Cataluña, tiene el español como idioma propio.



4º La conciencia nacional.



La comunidad de lengua, costumbres y tradiciones han creado una unidad espiritual, una idiosincrasia catalana. Lo mismo sucede en cualquier comunidad local, comarcal o regional. Pero esa comunidad de lengua, costumbres y tradiciones no ha generado la "creencia y fe en un común destino que brota de la Historia".

"Ni es verdad que las influencias aludidas se hayan producido espontáneamente. Basta recordar que el nacionalismo catalán se inició a finales del siglo pasado, siendo sus adeptos cuatro gatos... Y que, a pesar de la machacona propaganda nacionalista, actualmente, (esto lo decía Capdeferro en 1983) sólo el 28% del electorado catalán es nacionalista, como se ha demostrado en las últimas elecciones".

El inicio del proceso de formación de Cataluña se produjo con la Reconquista. No existe duda de que, propios y extraños, tenían conciencia entonces (siglos IX, X y XI de que la futura Cataluña formaba parte de Hispania. Carlomagno y sus sucesores respetaron en la Septimania y en la futura Cataluña el Forum Iudicum romano visigodo: "Caralemany i els seus immediats successors van crear un regim especial de privilegi, l'anomenat regim dels hispans. (Ferrán Soldevila en Historia de Cataluña)



El territorio hispano pirenaico, conquistado a los árabes por los francos fue llamado con el significativo nombre de Marca Hispánica.



Eginhard, secretario cronista de Carlomagno, se refiere repetidamente a la hispanidad de la futura Cataluña, con frases como: "Aquel mismo verano fue capturada Barcelona, ciudad de España" También el cronista Fontanelle se refiere a "Barcinonae, urbem Hispaniae".



Un concilio celebrado en Saint Gilles en 1092 declaraba que "Tarragona era, desde tiempos antiguos, la más noble de las metrópolis hispanas".



El papa Anastasio IV promulgó en 1154 un Decreto por el que se asignaba a la sede metropolitana de Tarragona, las diócesis de Zaragoza, Huesca, Pamplona, Tarazona y Calahorra, además de las diócesis del territorio de la actual Cataluña. Aquellas diócesis no catalanas formaron parte de la provincia eclesiástica tarraconense hasta bien entrado el siglo XIV en que se constituyó la archidiócesis de Zaragoza. ¿Cómo podía la provincia eclesiástica estar compuesta por diócesis de varias naciones?


ENGLISH:


Modern notion of “nation”. The modern political right defines the nation like:

A natural grouping of people destined to a common life, by the unit of origin territory, costumary and of language, put under or no, to a same government, having generalized conscience of this community. But as the definition is to us sufficiently explicit, the same political science has fixed essential the elements constituent of the modern concept of nationality.

1º the natural one: the territory.

2º ethnographic or the unit of race.

3º psychological or the community of culture, religion and language.

4º the national conscience, that is to say, the feeling of spiritual unit, belief and faith in a common destiny that appears of History and is synthesis of all influences them aforesaid, that spontaneously takes place by the community of political, costumary antecedents and traditions and that are the unequivocal signal of to have formed the national unit. In summary: that spontaneously a separated political body has taken place.

Cumple Catalonia those requirements?



1º the territory. What territory? For one is exclusively Catalonia, for others of that called invention the “Catalan Countries”. For Prat of the Riba the “old etnos Iberian”. From Murcia to Provenza. The peculiar thing is that Valencia, Balearic, the Rosellón rejects that colonizador project.



2º the ethnographic one. Appreciable distinguishing characters in relation to the rest of Spain do not exist, not even to the rest of the Latins. Certain differences between Catalan and an Andalusian or a Castilian exist, but they are differences of another type, nonracial. Not even in that aspect, Catalan the genuine ones arrives somewhat at majority percent. It is not worth the trouble to entertain in the discredited today frenología that made rage in the last century.



3º psychological or the community of culture, religion and language.

Our Culture (with capital letter is European, western, Christian, Mediterranean, Latin and Hispanic. The only differences with the neighboring towns, to part the ling�ística, are rather costumbristas, that is to say, folkloric. It is not necessary nor to mention the religion that is common of the towns and the nations of the area.



The “language” is the only fact tangible and appreciable differential. It comes from the Latin like all the languages of the area. The incomunicación and the later evolution of each one of them, increased the difference. Even nowadays, if the Catalan pronounces itself only with the tonic pronunciación of the vowels to, and, or, he would be comprehensible for a Castilian. San Vicente Ferrer in century XV crossed all Spain and almost all France, preaching to the multitudes in Valencian. On the other hand at least 50% of the population of Catalonia, have the Spanish like own language.



4º the national conscience.



The community of language, customs and traditions have created a spiritual unit, a Catalan idiosyncrasy. The same it happens in any local, local or regional community. But that community of language, customs and traditions has not generated the “belief and faith in a common destiny that appears of History”.

“Nor it is truth that the alluded to influences have taken place spontaneously. It is enough to remember that the Catalan nationalism began at the end of the last century, being been his followers four cats… And that, in spite of machacona nationalistic propaganda, at the moment, (this said Capdeferro to it in 1983) only 28% of the Catalan electorate is nationalistic, since it has been demonstrated in the last elections”.

The beginning of the process of formation of Catalonia took place with Reconquista. Doubt that does not exist, own and strange, they had then conscience (centuries IX, X and XI of which future Catalonia comprised of Hispania. Carlomagno and its successors respected in the Septimania and future Catalonia the Forum Roman Iudicum visigodo: “Caralemany i els seus immediats successors goes to create regim special of privilegi, l'anomenat regim dels hispans. (Ferrán Soldevila in History of Catalonia)



The pirenaico Hispanic territory, conquered to the Arabs by the francs was called with the significant name of Hispanic Mark.



Eginhard, cronista secretary of Carlomagno, repeatedly talks about the Spanishness of future Catalonia, with phrases like: “That same summer was captured Barcelona, city of Spain” Also the cronista Fontanelle talks about “Barcinonae, urbem Hispaniae”.



I conciliate celebrated in Saint Gilles in 1092 declared that “Tarragona was, from old times, noblest of the Hispanic metropolis”.

Pope Anastasio IV promulgated in 1154 a Decree by which he assigned myself to the metropolitan seat of Tarragona, the dioceses of Zaragoza, Huesca, Pamplona, Tarazona and Calahorra, in addition to the dioceses of the territory of present Catalonia. Those nonCatalan dioceses formed part of the tarraconense ecclesiastical province until entered good the century XIV in which the archdiocese of Zaragoza was constituted. How could the ecclesiastical province be composed by diocese of several nations?


Creo que Dios cuando creo al hombre sobreestimo su capacidad.Oscar Wilde

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cuidadin
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Re: CATALUÑA JAMAS FUE REINO NI NACION

Mensajepor cuidadin » 09 Oct 2007, 13:04

La ofensiva nazionalista de Cataluña parece arrancar del 11 de septiembre de 1714, día en que terminó, parece ser, la Nación de Catalunya, como tal, comenzando desde entonces la Opresión Española, con varios hitos en su camino de “galeras”.

Pero, lo cierto es que Cataluña siempre ha sido ESPAÑA, que no Castilla, pues el gran fraude de los nacionalistas es propagar la tesis de que en la Barcelona de comienzos del siglo XVIII el enemigo era España. Completamente falso, pues no es lo mismo una guerra de Sucesión (como se la conoce) que una guerra de Secesión. Pues bien, la Guerra de Secesión fue una guerra europea, con características similares a parte de la guerra europea de 1914.
Estaban por un lado, la Alianza (semejante a los aliados) y por otro los, los germano-austríacos. Parecido a lo ocurrido en 1914-1918, con una víctima el Imperio español, en vez del Imperio Austrohúngaro como ocurriría en 1918. En 1918, nacieron varios países como consecuencia de la derrota austriaca. Los territorios que nacieron de aquella, han tenido muchísimos problemas por falta de asentamiento histórico y profundidad nacional (incluso guerra civiles).

El Tratado de Utrech dijo adiós al Imperio Español en Europa: se perdieron los Países Bajos, se perdieron Nápoles y Sicilia; se perdió Gibraltar y se perdió Menorca y Cerdeña.
La descomposición y pesimismo que ello produjo en el imperio hispánico nos llevaría a que un siglo después se emanciparan las colonias americanas.

Pero, una cosa es Castilla y otra es España, y debe reconocerse esta diferencia, que incluso los españoles más celosos de la unidad nacional están olvidando.
Castilla fue el núcleo aglutinante del Imperio, pero él fue sustentado por extremeños, vascos, gallegos, andaluces, catalanes, valencianos, etc.

El antiguo Imperio español fue obra de todos los españoles; y existe un gravísimo error en tratar de identificar la corona de Castilla con España; tanto que los nacionalistas más radicales pretenden confundir España con Castilla y eso es una mentira de grandísimas proporciones.

Una guerra europea como fue la de Sucesión, en la que Cataluña, Aragón y Valencia optaron por el pretendiente germánico, mientras que Castilla y Vascongadas lo hicieron por el Borbón. Fue una errada elección por parte de los vencidos, quienes se vieron desprovistos de sus fueros originales; pero nunca de su condición de españoles.

Que un rey extranjero, como Felipe V, se impusiera en aquel conflicto no implica nada. A lo máximo, viene a demostrar la inoperancia de la casa de Borbón para conducir determinadas situaciones nacionales. Pero una cosa es la dinastía Borbón y otra muy distinta la existencia de la España tradicional y su unidad territorial. Un rey que siguió a pies juntillas las ideas administrativas de su pariente Luis XIV y las aplicó en la fachada mediterránea, una vez ganada la guerra mencionada, no es arma histórica para hablar de la “opresión española”, pues lo que ha ocurrido ha sido lo contrario: que un rey extranjero no tuvo en cuanta las peculiaridades regionales españolas.
Eso de aplicar lo visto en otros lugares a España es muy común en los políticos patrios, y en la mayoría de las veces termina en tragedia, como fue el caso de Carlos V y los comuneros de Castilla.

Por lo tanto, que los nacionalistas catalanes, de carácter separatista, se vayan buscando otros argumentos históricos, pues los Decretos de Nueva Planta (pero sí hasta lo dice su propio enunciado…) simplemente son el resultado de aplicar a España las teorías políticas francesas del siglo XVII.

No hubo tal opresión “nacional” pues los catalanes siempre han hablado su lengua, han tenido su propio derecho y han conservado sus instituciones más importantes. Y ello es así, pues desde la Edad Media siempre ha existido el Ideal de España o Hispania o, como máximo, de las Españas (del que siempre ha sido parte sustancial Cataluña).

Por ende, no se confunda Castilla con España y menos los separatistas pretendan identificar España con la derrota que tuvieron en una guerra europea… de 1701-1714.

En el fondo, el pueblo catalán es muy español, lo que sucede es que no ha asimilado correctamente la derrota del imperio español, desde Rocroi en adelante; ni por supuesto interpretado.
Ansía una nación perdida… desde entonces; pero, lo que confunde es el inexistente Imperio catalán con el pesimismo patológico que produjo en un pueblo sentimental como el catalán la pérdida del Imperio español (del que era parte activa) en muy poco tiempo.

Una simple disfunción emocional se está convirtiendo en una pasión política (merced a la agitación practicada por el nacionalismo radical) que como todas las pasiones humanas son bastante irracionales.

El nacionalismo es una enfermedad infantil. Es el sarampión de la humanidad.
Albert Einstein

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Mensajepor freed0m » 11 Oct 2007, 18:10

Demasiada información para tanto nazi subnormal.

:roll: :roll: :roll:
Los nacionalistas nunca han hablado de «derrotar» a ETA, sino de amansarla, de treguas, de «fin de la lucha armada».
Pero no de derrota, porque no quieren derrotados en sus filas, sino conversos.

Carmen Gurruchaga

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Mensajepor freed0m » 16 Nov 2007, 01:32

De Azúa: "Ni los separatistas votarían la independencia"

diarioIbérico- viernes, 16 de noviembre de 2007


El escritor Félix de Azúa se refiere, en un artículo titulado "¿Ha llegado el momento?", publicado en El País, a la eventualidad de que se realizase en Catalunya un referéndum de autodeterminación, afirmando al respecto que "excepto en un porcentaje que no debe de llegar ni al 20% de la población, no creo que ni siquiera los separatistas votaran por la independencia: les crearía problemas". De Azúa hace referencia en su texto a otro artículo publicado recientemente en este mismo periódico, y dice que "como escribía el notario López Burniol en estas mismas páginas a principios de noviembre, ha llegado el momento de hablar abiertamente con la población sobre la independencia. Lleva toda la razón. No creo que quede otra salida".

Agrega que "López Burniol escribía en su artículo que el primer paso a dar es el de consultar a la población vasca, catalana y gallega sobre este punto", añadiendo que "sería de desear que se realizara esa consulta Yo creo que una consulta semejante puede llevarse a cabo perfectamente en Cataluña y estoy, además, seguro del resultado. Excepto en un porcentaje que no debe de llegar ni al 20% de la población, no creo que ni siquiera los separatistas votaran por la independencia: les crearía problemas".

"Como ha sucedido en Québec", concluye De Azúa, "donde los nacionalistas han perdido toda credibilidad, lo mejor es, en efecto, consultar a los ciudadanos. Pero dado que los nacionalistas catalanes y vascos no admiten que el resultado de las elecciones democráticas sea el referente de la opinión cívica mayoritaria, vayamos a la consulta popular. Y que gane el menos malo".

:roll: :roll: :roll:
Los nacionalistas nunca han hablado de «derrotar» a ETA, sino de amansarla, de treguas, de «fin de la lucha armada».
Pero no de derrota, porque no quieren derrotados en sus filas, sino conversos.

Carmen Gurruchaga

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Mensajepor liliac » 24 Nov 2007, 13:20

Todo depende de las fuentes que preguntemos, aquí os dejo una buenisima y de irrefutable credibilidad...

TRUE CATALONIAN HISTORY X
Historia Universal para NAZIonalistas catalanes


¿Existió CataluNYa antes que la tierra? ¿fué el "pa amb tumaca" el primer alimento ingerido por nuestros ancestros?

A raíz de su victoria en las elecciones catalanas, afanados y encopetados investigadores de las juventudes naZionalistas de Esquerra Republicana han creído descubrir que la trascendentalidad catalana va mucho más allá de lo que ellos mismos suponían.
Al leer en el afamado "Avui" que las ruinas de Egipto son de varios miles de años atrás,no han podido resistir el trauma de que sean anteriores a su CataluNYa y se han puesto a investigar como posesos casi al borde mismo del paroxismo,hasta que han decidido en sus descerebradas maquinaciones que,para quedar encima,las ruinas más viejas del mundo son las de CataluNYa alrededor de las cuales se formó el resto de la Tierra.

La CataluNYa primordial pues, se olisqueó en el espacio cósmico que se denominaría "ETER-JORDI" siendo la madre de todas las culturas y, aunque no se pueda demostrar, parece que los nombrados investigadores se han quedado tranquilitos después del "julepe" que se han dado.
Astrónomos independentistas han creído ver después mediante sus telescopios ubicados en el pico más alto de Montserrat, una melena de progre de "Esquerra Republicana"en la constelación de la "Osa" y una Sagrada Familia jugando a la petanca en la constelación del "Oso".



La historía sigue, quienes la quieran leer integra, aquí os dejo el link.
http://xatmallorqui.com/wowbb/forum6/965.html
http://usuarios.lycos.es/virame/index.htm
Imagen
Que haya una casilla para los sindicatos en la declaración de hacienda YA http://www.facebook.com/group.php?gid=82641522822

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Re: CATALUÑA JAMAS FUE REINO NI NACION

Mensajepor cuidadin » 21 Jul 2008, 18:07

El nacionalismo catalán permanece acomodado en Ibiza entre la mentira y la media verdad. Parece obvio que entre todos, deberíamos hacer un esfuerzo para demoler los cimientos en los que se sustenta la mendacidad.





He leído últimamente algunas cartas (Diario de Ibiza) que, bajo premisas históricas falsas intentan justificar algunas actitudes actuales, sobre todo hacia la lengua castellana. No es mi intención negar la inequívoca influencia de los oriundos de las tierras que más tarde conformarían la Cataluña de hoy, más bien al contrario. Los usatges, la estructura político-administrativa o el derecho público catalán, son un magnífico legado del que no podemos sino sentirnos orgullosos. Dicho esto, la exaltación de unas virtudes no debiera ser el cadalso sobre el que se ejecutaran otras. Ibiza, incluso antes de su reconquista cristiana fue una isla de acogida, pacífica y hospitalaria hasta el límite. Multiétnica, receptora desde sus orígenes de las más diversas nacionalidades y lenguas e integradora de diferentes culturas. Pero quizás esa pasividad y afabilidad del ibicenco sea la que esté permitiendo imposiciones lingüísticas como las del “barceloní” y el “geroní” en detrimento de nuestro “eivissenc” o liberticidios en las aulas como la prohibición del castellano, emasculando de cuajo los derechos que deberían asistir a todos los españoles. Detallo aquí, algunas de las mentiras sobre las que se sustenta el nacionalismo catalán de la isla, que aún repetidas mil veces, seguirán sin ser verdad.



Es FALSO que fuese una CONQUISTA CATALANA. No es correcto hablar de conquista catalana, de Confederación catalano-aragonesa ni de Corona catalano-aragonesa, denominaciones todas ellas politizadas e interesadas. Cataluña nunca fue reino y en 1.235 no era sino una turbamulta. Dichas expresiones excluyen los reinos de Valencia, Mallorca, Sicilia o Cerdeña. La denominación idónea es la de “reconquista cristiana“, tal como lo hizo nuestro historiador Isidoro Macabich. Extracto alguno de los motivos que movieron a Jaime I a emprender la contienda ante las Cortes de Aragón: “...nós ho fem, la primera cosa, per Deu, la segona, per salvar a Espanya; la terÇa, que nós e vós hajam tant bon preu e tant gran no que per nós e per vós és salvada Espanya”. Vaya... aparece ya España. ¡Quién lo hubiese dicho!. La denominación de “cristianos” y “sarracenos” es la habitual en la documentación de la época para englobar justamente a los intervinientes en la conquista: catalanes, aragoneses, portugueses, italianos, castellanos, ...



Por otra parte, las alianzas extranjeras y las ayudas del exterior eran frecuentes, como demuestran los pactos con genoveses, pisanos, o sicilianos. Ejemplos de ello son la cruzada catalano-pisana de 1.114 o las incursiones posteriores en el archipiélago. A diferencia de la conquista de Mallorca, en la que participó directamente el rey Jaime I, la conquista de Ibiza y Formentera fue una empresa feudal en la que participaron Guillermo de Montgrí (ampurdanés), Pedro de Portugal y el Conde Nuño Sanz (rosellonés) y acordaron el reparto de las mismas según las fuerzas aportadas por cada uno, reclutando sus huestes principalmente en los ámbitos de sus respectivos señoríos.



Es FALSO que Ibiza se REPOBLARA CON CATALANES. “...a christianis habitari coepit” según fuentes de la época, las isla empezaron a ser habitadas por “cristianos”, termino justo que incluía también a los que no eran catalanes. Isidoro Macabich, consiguió desgranar una significativa relación de apellidos. Junto a una mayoría del Ampurdán (Andreu, Cocorella, Joan, Carbonell, Picó, Palau, Prats,...) se registran gran cantidad de nombres franceses, italianos, castellanos, portugueses y vascos (Fraga, Navarro, Gamondi, Anglada, Gárcía,...). Si nos puede servir de ejemplo, en la parte mallorquina de Nuño Sanz, se establecieron 27 catalanes, 20 franceses, 10 italianos, 7 aragoneses, 5 navarros y 20 judíos. Una muestra más de la convivencia entre culturas.



Es FALSO que Jaime I fuera UN REY CATALÁN. Jaime I, nacido en Montpellier, fue rey de Aragón, de Valencia, de Mallorca, conde de Barcelona y de Urgel, señor de Montpellier y de otros feudos en Occitania. Cataluña, de hecho no existía como tal. Otra de las falsedades que por desconocimiento o por mala fe está extendiéndose como el aceite sobre el lino.



Evidentemente hay datos históricos e identitarios más que suficientes para considerar a Ibiza como algo más que un apéndice de Cataluña, como parece que quieren algunos. Aprovecharé para recomendar a todos los padres que echen un vistazo a los libros de sus hijos, especialmente a los de Historia y a los de Lengua y Literatura Catalana. Parece un ejercicio de responsabilidad el preguntarnos si eso es lo que queremos para nuestros descendientes. Todavía tiene solución. Para acabar, felicito a los que han “osado” cuestionar públicamente las bondades de la apisonadora catalanista, bien lubrificada con el dinero de todos (cartas publicadas en el Diario de Ibiza).


Enviado por Odiseo , 01/05/08, 07:55 h
Baleares Liberal

Ayme
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Mensajepor Ayme » 15 Ago 2008, 01:36

Catalunya fué la capital de reinos y el compte de Barcelona fué rey de reyes...

pq sinó al Compte de Barcelona le llamaban Sa Majestad o pq en Barcelona existian las drassanes reials o el arxiu reial de Barcelona

Y más aún pq el arxiu reial de Barcelona luego le llamaron archivo de la Corona de Aragón, ni siquiera d´Aragó, sinó de Aragón, ya castellanizado.

Esto es precisamente lo que desde España se ha intentado ocultar, el caràcter real de Catalunya y de Barcelona.

Pero sigamos... la capital de la Corona d´Aragó era Barcelona.

El idioma que se hablaba en la Corona d´Aragó era el català.

incluso la heraldica así nos lo reconoce:

escudo real de Catalunya:

Imagen

escudo real de Barcelona:

Imagen

tenemos más datos fíjese en las banderas de cada reino... no se olvide del reino del Roselló, situando entonces a Catalunya en médio de la Corona d´Aragó, como principado... la palabra principado viene de príncipe...

Podemos apreciar hoy dia la influencia del idioma català incluso la franja en la comunidad de Aragón.

Y es que así seguiriamos...

Osea, decir que los catalanes no tenemos derecho a decidir nuestro futuro o a escoger nuestros compañeros de viaje por razones históricas no cuela... busquense otras excusas...

Catalunya fué y es una gran nación esto lo sabemos los catalanes aunque desde España se ha intentado ocultar.
leeros la web histocat.cat es muy interesante!


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