la dama y el vagabundo

JesRICART
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la dama y el vagabundo

Mensajepor JesRICART » 03 Oct 2018, 19:16

La dama y el vagabundo. JesRICART
Lo potente de una relación entre una dama y un vagabundo es la presunción de su pertenencia a dos esferas completamente diferentes por no decir incluso enemistadas. La dama es la señora de buen ver, cuidadosa y elegante, protegida por su estatus y por su grupo, presumiblemente bella e ingeniosamente presumida. El vagabundo, es el que vaga sin tener puerto al que llegar ni cobijo fijo en el que protegerse. Es el aventurero, el homless, se le presupone pobre o falta de medios, es el que va a todas partes dice que para conocer aunque puede ser porque no le guste ninguna o no le admitan en parte alguna. La una se substrae de sus finuras y del cerco de su seguridad de clase para explorar lo que no conoce aunque sea a través de las anécdotas y las experiencias del otro. Por parte de éste puede ofrecer historias, un dossier abultado de anécdotas y si tiene memoria puede estar contando relatos de todas clases y de todos los lugares donde estuvo y de las gentes que conoció en todas las veladas. Com oque sus relatos pueden poner en evidencia la falta de mundo de los de los demás, se arriesga a que no le hagan mucho caso. Al vagabundo se le juzga a la primera mirada y en función de su aspecto, no se le pregunta de dónde viene y a donde va, no sea que su explicación ponga en aprietos a quien pregunta. La dama está preparada para cumplir con su misión estética. No sala jamás a la calle ni siquiera sale de su cuarto a no ser que esté a punto de revista para ser contemplada y admirada. La sociedad empieza de las puertas de la habitación hacia allá.
La dama lo tiene todo y el vagabundo –fiel al perfil de su significante- no tiene nada. La relación entre ambos si la hubiere pondría en evidencia la falsedad de los dos presupuestos, de hecho intercambiaría esos atributos viendo en el uno un caudal de sabiduría y en la otra la etiqueta meramente formal. Por supuesto, eso no lo dice no fuera que la tomaran por loca. ¿Cómo vas a envidiar la situación de vida de quien por no tener no tiene ni casa? En su interior la dama sabe que lo que se es no lo pone el abolengo sino que lo siente la propia persona en su interior. Y ella, ella, ¡siente tantas cosas, pero es tan poco capaz de expresarlas! Tiene que hablar con arreglo a los protocolos, ajustándose a lo esperable en la familia donde nació. Ella es su estatus, se debe a su educación, a su imagen. Su parecido con una barbie es asombroso.
Pero bajo su apariencia hay un torrente de pasiones que aguarda desbordarse. Bajo su etiqueta es una mujer de verdad, dispuesta a todo, y sobre todo a enamorarse de quien sea si ese alguien es sincero y digno. No pide de los demás otra cosa que sinceridad, algo que suena bien y en lo que era apoyado por los de su clase aunque le advirtieran que la sinceridad acaba creando problemas en todas partes y con todo el mundo.
La diferencia entre la dama y el vagabundo es que la una puede sentirse atraída por el otro, por su vida aventurera y su ligereza existencial al no tener compromisos de ninguna clase, ni propiedades, ni anclas. Mientras que este no tiene porque envidiar a aquella ya que probablemente su mundo anterior el del gentleman con sus rentas aseguradas y sus puertas patrimoniales bien cerradas.
Poner en comunicación a una dama y a un vagabundo es prácticamente imposible pero el atractivo de ambos substantivos es tal que al menos sucede en las páginas de la imaginación (lo he Leido en las de Alba Luna Calderón). donde en un espacio de chat dos nicks que utilizan esos nombres contraen una relación escrita teniendo un feeling primero sensual desde el primer momento y después inequívocamente amoroso. Ni el vagabundo es tal ni la dama tampoco, pero el uno sustenta la relación sobre una información sesgada y con mentiras explicitas sobre sí mismo, poniendo en las palabras lo que no puede mostrar en su cuerpo. Cuando ella le pide la cita presencial él se niega porque eso destruiría la bonita relación que están teniendo. El vagabundo es una persona postrada por una limitación fisica severa y no sanable. Cuando tiene que poner una presencia física pide a su hermano que la ponga por él, lo cual hace por solidaridad y compasión. El chat y las relaciones virtuales es el espacio estupendo donde hacer correr todas las fantasías. Siempre hubo una virtualidad pero nunca tan profusa como la que hay en el mundo digitita. En las relaciones por chat se pueden intercambiar los diálogos más jugosos, hacer bailar las frases más atrevidas y combinar de manera extraordinario los distintos planos de personalidad que tenemos todos. Aún advertidos que el otro puede estar mintiendo o incluso que se esconde tras la escritura para no dar la cara es el espacio consensuado en el que se admite una comunicación que tal vez la realidad o la presencialidad directas no concedan nunca.
La dama quiere una cita en el real porque el amor necesita algo más que palabras: el tacto, la mirada directa y el placer. La relación queda truncada por la muerte de él debido a su enfermedad. Los engaños con respecto a la edad y al físico no impiden el milagro: el amor.
Y es que nos enamoramos de las palabras y de los significados, de lo que imaginamos con ellas. Nos llevan a escenarios estupendos donde podemos hacer aunque sea desde el imaginario lo que la realidad nos impide. En todas partes hay damas y vagabundos tanteándose para ir más allá de sí mismos: las unas para escapar de sus corsés, los otros para descargar sus experiencias acumuladas.
El nick ha hecho de alter ego para muchos comunicantes que no conseguían comunicarse en la vida mal llamada real, consiguiendo a través de un sobrenombre lo que no conseguían con el propio, consiguiendo en las conversaciones digitales lo que no les inspiraba las charlas presenciales. Y es que todo el mundo encierra un alter ego que no es capaz de sacar en público porque se debe a la normativa de los juegos de roles. Lo que no se hace en la calle, con las cuadrillas de salida, con los novios o novias, y con los demás en general, se puede hacer con el desconocido encontrado on line a quien se le deposita mas confidencialidad, anhelos y esperanzas que la gente tratada in live.
El vagabundo fiel a su condición de tránsfuga termina por desaparecer. Si lo hace abandonando el campo de los vivos le proporciona la coartada perfecta para no presentarse a un acita, si lo hace porque se pone a cabalgar en otra aventura literaria habrá que comprenderle. Todo lo que tratará es de vivir desde la imaginación lo que le es totalmente imposible vivir desde la realidad. Para él, lo que activa la vida, la autentica energía que la hace andar no tiene nada que ver con la economía, con las calorías, con las posesiones o teneres, para él lo imaginario es lo que le ha mantenido como existente. Por eso, desde su adolescencia ya vivió etapas biográficas que probablemente no viviría nunca por la guadaña que lo segaría como a tantas otras existencias a las que se les negara crecer. Pudo seducir a una dama que le doblara en edad y que a su vez estaba abierta a ser seducida y a seducir.
En ,la vida real de los chats hay dos resistencias: la una es a mantenerlos. Los menos aceptan conversaciones en profundidad ya que toda conversación en profundidad revela lo que se es y permite conocer al otro en el plano sentimental aun no teniendo todos los datos de su plano físico.
¿Se puede vivir la vida sin descripciones? Sí, sí se puede vivir.
Se puede pues vivir sin relato cargando las conversaciones de sensaciones, de ideas, de energía pura.
¿Las palabras son energía? Sí, sí lo son. Dependiendo de las que manejes y de las que te digan tendrás unos niveles altos o bajos de reenergetización. Te activarán o te deprimirán.
La dama no se queda con la figura que la inspirara simplemente porque se extingue, como la más bella de las flores de temporada, pero en cambio se queda con aquello que la inspirara, con la inspiración misma, con las palabras leídas e introyectadas, con el otro dentro de sí. Todo eso convenientemente reciclado lo adaptará al amor sustituto, éste sí alcanzado en su tridimensionalidad y en las formas amorosas al uso. El vagabundo desaparecido pasará a ser un símbolo del que no se hablará mas pero seguirá diariamente en vivo con la representación de su sustituto junto a la anatomía de su dama deseada.

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