El ciudadano contra el estado totalitario

Política Internacional (exterior a la U.E.)
JesRICART
Mensajes: 311
Registrado: 15 Oct 2008, 23:45
Ubicación: world/ciberespacio
Contactar:

El ciudadano contra el estado totalitario

Mensajepor JesRICART » 21 Feb 2009, 19:09


Comentario de urgencia para un manual de recursos de supervivencia frente a las nuevas formas dictatoriales del poder.

Asistimos a una reconfiguración del estado totalitario con una complicidad importante de elementos sociales. Este estado, a diferencia de los fascismos clásicos, permite que la dictadura y sus figuras tiránicas sean elegidas por las mayorías. Hay que entender que las mayorías electorales no se corresponden con las mayorías sociales sino con aquella parte mayoritaria de su parte participativa en las convocatorias periódicas para votar. Eso no deja de ser un instrumento estadístico para los sondeos de opinión más o menos fiable.
Cuando se ha vivido bajo la rigidez de la dictadura y se la ha conocido en distintos países el menor umbral de libertad es elogiado contundentemente y el instrumento participativo es altamente apreciado. Quien no participa en las convocatorias periódicas pasa por mal ciudadano o por desinteresado por lo que le pueda suceder al país. Hay una polémica con linaje acerca del voto útil: apoyar siempre a los candidatos mejor dotados para cambiar los impases coyunturales. Esa polémica suministrada por la defensa incondicional del sistema parlamentario actual, olvida que la política forma parte de la sociedad del espectáculo y que a la mayoría de la gente solo le es dado el rol de asentir o de quedarse expectada ante los eventos del país. En las dinámicas parlamentarias y la elegibilidad periódica del mandamás toca elegir entre unas cuantas -más bien pocas- opciones votando a la mejor. Eso no significa tanto apoyar cambios importantes como relevos gubernamentales. La figura de la autoridad, aunque inevitable, es discutible siempre y rechazable cuando se degrada en autoritarismo.
Las democracias políticas son sistemas gubernamentales imperfectos que se reconocen a sí mismos como tales pero mejores en comparación a otros modelos tiránico-impositivos. El totalitarismo moderno se ampara en sus formas mentirosas. Hay leyes para todo y leyes que se contradice entre ellas, no solo de país a país sino también en el interior de cada país. Además, hay algo que está por encima de la ley y es la lógica supervivencial del sistema que relativiza cada acto y por tanto cada transgresión. Si bien es cierto que el sistema lucha contra sus peores detritus y persigue las peores delincuencias (droga, tráfico de armas, tráfico de personas y terrorismo) no lo es menos que elementos clave del poder consiguen su puesto de poder con sus transacciones fraudulentas. Cuanto más corrupto es un sistema más concurren los dobles y triples códigos y menor poder vinculante tiene el corpus legislativo. Los antiguos poderes despósticos resultaba más fáciles de analizar que las modernos entramados de poder que contienen intereses contrarios en sus niveles de dominio. Lo que está demostrando la democracia en activo con todos sus déficits es que es incomparablemente mejor que otros modelos dictatoriales de dominio pero al mismo tiempo la democracia choca con sus límites de crecimiento político expansivo. No hay un solo Estado democrático sin trapos sucios que esconder, es decir sin que hayan acudido a formulas de continuidad antidemocráticas. La gran cuestión política es porque la democracia para preservarse a si misma termina por acudir a formas totalitarias.
A escala mundial los duelos diplomáticos y beligerantes entre naciones no quitan de ver que sus contradicciones internas son muy parecidas. Ni sus oposiciones más nombradas son grades alterativas, ni la supuesta potencialidad alterativa de sus oposiciones más ideologicistas y minoritarias hacen grandes cambios en las realidades locales concretas que les toca gobernar porque hayan ganado elecciones municipales. La política que es mejor dicho, era, el gran arte de crear posibilidades, se convierte en el gran arte de abortarla para no defraudar a lavase electoral de la que depende un grupo político gestor.
El valor del voto útil y todo su encadenamiento lleva a hacer de la democracia un espectáculo llamado política en la que lo más importante termina siendo la prevalencia de unos dirigentes o la perpetuación de unas posiciones más que la legitimidad de un discurso. Eso explica que ya nadie habla de socialismo real (no el que no fue posible en ninguno, repito, ninguno, de los países que intentaron o dijeron intentar hacerlo. Tampoco con Hugo Chávez que al ganar por referéndum la perpetuidad del cargo presidencial sin límite temporal de liderazgo lo que hará es demostrar que los venezolanos y su famosa revolución bolivariana queda desacreditar al caer en lo de siempre, el personalismo.
El paradigma de la democracia, en cualquiera de sus versiones, es que pasa de ser instrumentado por el estado para legitimar por la mayoría los intereses de la minoría a ser explícitamente restringida a la parte de la sociedad que no sabe o no entiende como hacer uso de ella. Tal vez el enfoque democrático originario siempre entendió el lugar de la decisión política como algo circunscrito al mismo aparato de estado dejando el resto de la sociedad para ocupar pacíficamente los asientos de platea, pero ni siquiera de la platea de seguimiento de los debates políticos sino de otros discursos paralelos (modas, futbol o efemérides sociales). Tan pronto los modelos democráticos han supuesto una eclosión del arte, de las ideas, de la circulación de las opiniones la hipótesis de un contrapoder asusta a las instancias oficiales. No hay por lo que temer, cualquiera que siga creyendo aún en el ser humano en su potencialidad hipotética contribuirá a su desarrollo con ideas, con propuestas, con iniciativas de trabajo que surjan desde la base, desde cada individuo con fervor creativo y con alguna dosis de entusiasmo que contagiar.
La nueva configuración del ciudadano consciente y responsable es el que se enfrenta a cualquier proyecto de estado absolutista.
Votar personas en lugar de partidos en un tiempo de tanto descredito de éstos y de sus manejos reactivo-infantiles para sacar la opinión pública de lo principal (el PP de marras pidiendo dimisión de un ministro por ir de cacería un fin de semana como si eso fuera un delito en un momento de su más bajo descredito en un país por la trama corrupta de destacados dirigentes de su partido) puede ser un criterio de futuro.
Inventar formas de vida autogestionarias al margen de las pautas industriales predominantes generando nuevos sectores de mercado sin promover el engaño y asegurando la máxima calidad, es otro criterio aun no tan contemplado en el presente.
Mientras el individuo no cambie de posición dejando de ser espectador de platea siguiendo la aventura parlamentaria y los decires y desdecires de los jugadores verbales en la cancha no deportiva de un pugilismo aburrido para resituarse en amo de sus días, de sus momentos creativos y de sus espacios desde otra realidad alterativa de paz y goce y autenticidad, no será posible ese otro mundo del que se hace idealismo. Eso no significa la vuelta atrás sino modernizar la relación con las formas representacionales y sacarlas de su dimensión bloqueadora y ralentizadora de los cambios sociales.

pepeberenjena
Mensajes: 2124
Registrado: 23 Abr 2007, 14:22

Mensajepor pepeberenjena » 22 Feb 2009, 23:29

Votar personas en lugar de partidos
¡Oia! ..como en CUBA. Parece que empiezan a comprender el funcionamiento verdadero de las democracias.. parece que empiezan.. Esto es lo que USA quería evitar..

Avatar de Usuario
Luna
Mensajes: 3935
Registrado: 27 Jun 2006, 10:36

Mensajepor Luna » 23 Feb 2009, 02:15

pepeberenjena escribió:
Votar personas en lugar de partidos
¡Oia! ..como en CUBA. Parece que empiezan a comprender el funcionamiento verdadero de las democracias.. parece que empiezan.. Esto es lo que USA quería evitar..


¿Cómo en Cuba, tontoelculo? :roll: 50 años de gobiernos de los Castros ¡¡¡HIJO DE LA GRAN PUTA!!! :twisted:
El nacionalismo es una enfermedad infantil. Es el sarampión de la humanidad. Albert Einstein

pepeberenjena
Mensajes: 2124
Registrado: 23 Abr 2007, 14:22

Mensajepor pepeberenjena » 24 Feb 2009, 12:52

Sos tan estúpida CEBRA que ni siquieras sabes por qué CUBA es una democracia mucho más democracia que los que se llenen la boca de libertad y mientras bloquean a los paises libres sus ciudadanos se mueren de hambre y de enfermedades bíblicas; mientras los que trabajan tienen que recurrir a la limosna de gobiernos PLUTOCRÁTRICOS Y OLIGARCAS.

Avatar de Usuario
Luna
Mensajes: 3935
Registrado: 27 Jun 2006, 10:36

Mensajepor Luna » 24 Feb 2009, 14:43

pepeberenjena escribió:Sos tan estúpida CEBRA que ni siquieras sabes por qué CUBA [b]es una democracia mucho más democracia que los que se llenen la boca de libertad...


Sos, se lo dice a tu ¡¡¡perra madre argentina!!! ¡¡¡Grandísimo HIJO DE PERRA!!! :twisted: :roll: :twisted:
El nacionalismo es una enfermedad infantil. Es el sarampión de la humanidad. Albert Einstein

JesRICART
Mensajes: 311
Registrado: 15 Oct 2008, 23:45
Ubicación: world/ciberespacio
Contactar:

Mensajepor JesRICART » 17 Oct 2010, 11:10

Ni los países que trataron de imponer o avanzar en el socialismo en un solo país (pretensión que quedó en vana) ni los que no trataron de hacerlo no pueden dar lecciones de grandes logros democráticos aunque estos apelen continuamente a que son estados de derecho y aquellos a que es necesario un periodo de represión de la vieja clase dominante para su triunfo. Han ido pasando las décadas y demostrándose que las geopolíticas en las que se escinde el planeta no significa que una parte del mundo sea la alternativa ideal al resto. Más bien lo que nos encontramos son diversas formas de opresión y desastres con las libertades sometidas. La gerontocracia de Corea del Norte y una tentativa en la misma dirección del castrismo cubano, indican algo aun peor que las antiguas monarquías, en tanto que descansan sobre una total falta de confianza en el mismo aparato de poder. La superación de las pseudodemocracias en una perspectiva de democracia integral pasa por un mundo en el que se implemente una metodología de sinergias entre diferentes opciones. La mente humana aún está lejos de esta capacidad y la multidivisión de intereses tan opuestos en una sociedad internacional escindida sigue dando prioridad al reparto de la geografía antes que a la felicidad humana. Dividir el mundo entre países buenos y países malos no aclara nada, es mejor no tirar bengalas y discriminar lo menos malo de lo peor.


Volver a “Política Internacional”

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 2 invitados