FORJANDO ILUSIONES Del I al XXV

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FORJANDO ILUSIONES Del I al XXV

Mensajepor pablogarcia » 06 Jul 2014, 17:40

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FORJANDO ILUSIONES

PABLO GARCÍA CABRERO



A los míos








PRÒLOGO
Es cierto que cada cual tiene su lugar ideal en el tiempo y no le es indiferente la época histórica en el que le haya tocado nacer. Un individuo puede adelantarse a su tiempo y ser entonces un genio o puede surgir tarde y encontrarse con un mundo en plena Apocalipsis. Pero dicho individuo andará desconcertado, sufriendo, lamentando la muerte de los demás y, mismo si tiene la certeza de que ha de morir siempre creerá que serán los demás y aún qué pensará que hay derecho de morir pero no que nos mueran.
Nuestra muerte nunca la veremos y esa extraña desaparición sólo la percibiremos en los demás; de ahí que nos interese mucho lo que hayan pensado los grandes escritores y filósofos. Pues los humanos, en fin, solemos caer en la mezquina tentación de no asumir nuestras verdaderas responsabilidades por que siempre creemos que lo malo les sucederá a los otros. De tal manera que esta triste realidad al ser manipulados nos produce en la mente una tara analítica dentro de las infinitas variables dando una constante de irracionalidad.
Formatos que nos hacen creer tal que estos seres podrán creer que en su momento la esclavitud negrera nos hizo creer que era voluntad divina. Y más grave aún, pues también los líderes sociales hacen creer a las masas a través de sus mecanismos sociales:- Como lo son el conjunto de formatos educativos y por supuesto las inducciones que se hacen en las homilías o discursos en celebraciones místicas, la enorme influencia de estos seres en la filosofía educativa asegura a la elite la continuidad de sus injusticias y el mundo económico.
Absurda y actual situación creada por esta elite, sin que las masas puedan sospechar la clarísima conexión de la religión o los formatos místicos, con el orden social que rige las sociedades. Esta evolución cultural absurda e incrustada en las mentes sigue dañando a nuestra especie por parte de estas mecánicas antinaturales y místicas que conlleva a que millones de seres siga aun hoy en el vértice de macabros momentos económicos. Y que sin lugar a dudas millones de seres siguen viviendo crueles realidades en el día a día, buscando como puedan subsistir dentro de un sistema que los condena a estar dentro de estas penosas variables.
Por eso mismo en estos momentos el mundo sigue igual y dado los hechos no sé si merece la pena escribir si no sólo interpretar. Como bien hizo el Papa Polaco o actual Papa Francisco que para mí son los mejores actores de todos los siglos. Una de cal y otra de arena; manera de no perder clientes ni a la izquierda ni a la derecha, aprovechando el viento; para seguir navegando como siempre.
Pues no creo que Wojtyla el polaco, sea el Papa del Siglo, yo me inclinaría más bien por el actual Papa (Paco) o francisco. Y todo aunque algunos me sigan diciendo que este es el Papa de los ateos. No obstante, estoy seguro que este Papa, tan dado a las alocuciones fáciles y estudiadas palabras terminara beatificando a todos por igual, para sumar 80 Papas a los 1300 santos del cielo que lleva ya en su reinado.
Pero la triste realidad es que llevamos miles de años jugando a un sistema represivo y muy poco inteligente en lo social, y para el colmo de los males en este presente, lo social se ha enfocado a concentrarnos a través de los modernos medios de difusión. Ver como dan patadas a un balón como si se tratara de la mejor solución social posible mientras las desigualdades cada vez son más preocupantes. Pero gracias a Dios no para todos.
La verdad es que nada ha cambiado, ya que después de la dictadura franquista todo fue maquillado con lo que se denominó “la reconciliación nacional” Donde siguieron los mismos perros con diferentes collares ya que mismo el rey con su jugarreta del caso Tejeros y una constitución amañada consiguieron que nada en realidad nada cambiara para los vencidos.
Por eso señores Aznar, Zapatero y los demás socios-listos; debían de ir menos a misa y más misericordia". Seamos realistas y sinceros, ya que con ustedes todo lo que tantas vidas y sacrificio costo instaurar. Con este capitalismo salvaje aran que desaparezca el tan costoso sistema de bien estar.
Sean ustedes por favor un poco más humanos, ya que de lo contrario de nuevo volveremos a encontrarnos con situaciones lamentables para todos. Por favor no aprovechen la actual “democracia bipartidista” para convertirla en la dictadura de la ley. Ya que aunque sigan usando sus medios de difusión y prometan el oro y moro. Así como la iglesia siga ofreciéndonos:-La resurrección de la carne y la vida perdurable…. Amén. Por este camino, la lucha por una sociedad más humanizada podría convertirse como la única solución a sus problemas










CAPÍTULO I
Dirán que los anteriores acontecimientos políticos no sirven para nada. – ¡Mentira! – ¡Errónea mentira! Ya que del choque de las cosas y de las opiniones nace la verdad. Verdad que mi juicio fue y es uno de los muchos reglamentados por la censura del sistema, y por consiguiente del pasado apenas no se habla. No estos personajes de los que yo quiero hablar, fueron sin lugar a dudas los que por ironías de la historia los que más se sacrificaron por la “actual democracia”.
Mucho nos gusta a los españoles la palabra libertad, pero hasta ahora solo se representaba en las comedias. Porque al final cada cual se fue a su casa con la triste convicción de que la lucha fue una tragedia, en la que los pueblos, dejaban sus mejores hijos en el camino y por ahora todos sabemos lo que nos queda, es que por el momento la real libertad de expresión no es más que un disfraz de ilusiones.
Puede que a ustedes no les importe mis afirmaciones y, crean que lo siento, pues les diré que no me gusta herir las creencias de las gentes que no dieron nunca importancia a las cuestiones sociales. Pero la verdad es la verdad. – ¿No es cierto? –Yo sé que muchos, ni conocen, ni se han preocupado ni un solo instante de lo que al fin, sólo puede traer complicaciones. – ¡Y porque no justificarse ya que del mundo económico, se han hecho dueños solo unos cuantos, obligando a los trabajadores a una total sumisión!
– ¡Ah, sí volviesen aquellos tiempos de la lucha en que los obreros todavía creímos en el paraíso en la tierra! –Pero ahora y a través de la propaganda de los modernos medios de difusión les basta para domesticarles. –Sí, eran otros tiempos y de joven ya saben, uno no piensa en todo, ya que creímos que la felicidad siempre marcha delante de nosotros con esa nube de luz que guiaba a la clase obrera hacia el poder: – ¡Qué tiempos tan dichosos! –Y todo porque todo no fue malo, ya que aunque fuera una locura de juventud, pienso que para algo sirvió. –Aunque ahora al bajar las nuevas generaciones la guardia, todo lo logrado poco a poco se irá perdiendo.
Qué atractiva resulta la pereza mental y qué misteriosa es el tiempo. Pues siempre me parece que ha pasado menos de lo que realmente ha transcurrido. Por eso al recordar la lucha clandestina del Madrid de los sesenta. Me enorgullece, el saber que nuestro combate, fue el acto final del brote de un entusiasmo ideológico. Que nació de las lealtades incondicionales que marcaron el Siglo XX y terminó con las trágicas consecuencias por todos conocida.
Yo ingrese con los camaradas de mi expediente en Carabanchel, una mañana de a mediados de abril y les diré que entonces las cárceles no tenían piscina o televisión. Entonces sólo había ratas y miles de hombres depauperados. No obstante, según cuenta el líder comunista Simón Sánchez Montero a quien la Dictadura le hizo recorrer todas sus cárceles durante tres décadas. La cárcel de Carabanchel, le pareció cómoda si la comparáramos por las que él había recorrido ya.
La cárcel de Carabanchel fue un proyecto de Franco en 1940, primero como campo de concentración madrileño y después como pudridero de sus enemigos políticos. Entre los muros de este triste penal se acumulan cientos de historias y recuerdos, de los cientos de presos políticos que continuaron luchando indomables después de ser condenados por el triste y celebre Tribunal de Orden Público.
Este pudridero humano fue construido en su mayoría por presos políticos y una vez terminada muchos de ellos siguieron cavando el famoso “Valle de los Caídos” donde no se ha publicado todavía ninguna lista de los miles de muertos por enfermedades ni de los cientos de accidentes mortales.
Mentiría si intentara minimizarles la vida en la cárcel, ya que de una manera o de otra, la cárcel es muy dura aunque para nosotros que meteríamos un profundo idealismo, siempre se espera que las cosas cambien un día; la situación era ahora ya más llevadera. Pero el tiempo pasa siempre con el mismo discurso, las mismas palabras, los mismos juegos de palabras y al final como miles de años anteriores; los de siempre siguen controlando el poder. Hasta que por fin llega el día que se pierde toda esperanza. Sobre todo cuando ya se tiene más de setenta años y todo se convierte en un suplicio al darse cuenta que las cosas buenas que aún existen en este mundo no son para nosotros y siguen en manos de los mismos.
Sin embargo, reconozco que mi nueva situación era una gloria y, el pasado un problema resuelto y ahora debía de crearme una valiente cura de optimismo para afrontar nuevos problemas. Por eso, al recordar los días pasados en la Dirección de la Seguridad del Estado. Apretaba los puños y me tragaba las lágrimas. – ¡OH, los miserables, los canallas, –Sí, si esos canallas como fue Wili el Niño! – ¿Cuánto miedo me hicieron pasar? – ¿Bueno-tal vez como los demás – Pero tal vez más que todos ellos juntos, ya que al fin yo era nuevo en la lucha y no había razón alguna para dármelas de héroe?...
Pues simplemente tenía que recordar las torturas de las que hablaban los vascos en la cárcel de Carabanchel y seguros que Hipólito Manzanos fue entre otros tan cruel, que el día que lo asesinaron los vascos; “hubo brindis en las cárceles cuando se lo cargaron”. Es evidente que los dolores más intolerables se olvidan con el tiempo. Los hechos indignos que cometieron el tiempo llegan por fortuna a borrarlos. – ¿Quién podría, si no, seguir viviendo? – ¡Ni pensarlo hombre! –Eso hay que olvidar y seguir convencidos que la victoria es nuestra.
Me decía mi compañero de celda- Martín, que hizo parte de esos valerosos mineros asturianos que dirigió el origen del descontento de los trabajadores en Asturias. Que para él se remonta a 1957, momento en que ante el desmoronamiento de las defensas autárquicas sobre el carbón el empresariado inicia una reconversión, llamada racionalización, que reduce los salarios y hace desaparecer ciertas primas. Medida que trajo como consecuencia diferentes actos de rebeldía en algunas explotaciones y duras medidas de represión.
Estos movimientos tendrían secuelas en la década siguiente y traerían como consecuencia la aparición de las comisiones de solidaridad que recogían aportaciones de los mineros con destino a los represaliados. A partir de 1960 las organizaciones clandestinas van asentándose en las zonas mineras manifestándose en conatos de huelga. Sin embargo, las estructuras de contención laboral del régimen aguantarían hasta el 7 de abril de 1962, fecha en la que fueron despedidos siete trabajadores de «Nicolasa».
El conflicto se extendió rápidamente al conjunto de las explotaciones de Mieres que pasaría pronto a la cuenca de Turón y, a partir del día 18 a la zona de Aller para 90 posteriormente pasar a la cuenca del Nalón. Entre finales de abril y primeros de mayo el conflicto se extendió a las principales factorías asturianas así como a las zonas carboníferas de León, Berga, Teruel, Barruelo y Puertollano y con más o menos intensidad a las zonas industriales de todo el país. La acción de los piquetes fue fundamental durante el conflicto. En este aspecto las mujeres de los trabajadores más comprometidos desempeñaron un papel importante. También, la sensibilización internacional con el conflicto contribuyó al afianzamiento del mismo.
A finales de mayo el Gobierno cumplió con las exigencias obreras que pasaban por la anulación de las represalias empresariales y gubernativas volviendo los trabajadores a sus puestos. Parecía la más importante victoria del movimiento obrero en muchos años pero la crispación suscitada continuó latente hasta el mes de agosto en que algunos desacuerdos y fricciones hicieron explotar el precario equilibrio alcanzado en mayo. Ya que el 18 de agosto trabajador de Duro Felguera se negaron a entrar al trabajo en el pozo Venturo por el despido de un compañero decretando la empresa el cierre por orden gubernativa.
La huelga termino extendiéndose más rápidamente de lo previsto y todo pese a que los patronos se dieron bastante prisa a clausurar pozos donde surgían conatos de solidaridad. Las organizaciones sindicales vieron en esta actitud un cierre patronal inducido por las autoridades con el fin de desacreditar a los mineros y justificar las medidas represivas suspendidas en el mes de mayo. Durante el período entre ambas huelgas la Brigada Social había revisado exhaustivamente los archivos policiales para seleccionar las primeras detenciones.
Para Martín, «como para muchos de los trabajadores que participaron en los acontecimientos vieron esta situación como una provocación». Hay actitudes que son reveladoras. Pues solamente cuatro días después del primer cierre ya existían listas con propuestas de destierro y eso no se hace de un día para otro. Situación que la patronal minera aprovechó para deshacerse de los trabajadores conflictivos mientras la Brigada Social intentaba destruir los aparatos clandestinos deteniendo y deportando a los obreros más significados.
Entre los detenidos me cuenta que esta él, pero cree que había más de 300 mineros desterrados de Asturias que fueron enviados a distintos puntos de la geografía española lo que provoco la creación de comisiones para canalizar la solidaridad económica y presionar para atenuar su mala situación. Y cuenta que hasta noviembre del 63 no pudo regresar porque las autoridades lo consideraban peligroso.
Tampoco puedo olvidar, aun histórico luchador Asturiano y, que por una serie de razón el tiempo que estuvimos juntos en la cárcel fuimos grandes amigos. Alberto Muñiz, que con Berto Loredo, 64 años, es uno de los dos únicos mineros que aún viven de aquel primero de Nicolasa que puso en marcha el movimiento. Entonces tenía 24 años. Y demostró que era posible luchar contra el franquismo y, plantarle cara pese a todas las represalias del régimen.
Alberto Muñiz, sufrió tantas detenciones como Berto Loredo, que él solo contabilizo más de 20 detenciones; al ser condenado dos veces por el Tribunal de Orden Público y sumo un total de 11 años de cárcel, entre las deportaciones y sin contar los despidos. Como fue el caso de Otones dirigente del Partido Comunista en Asturias ni a mi amigo Gerardo Iglesias con el que después conviví casi un año en la cárcel de Palencia.
De la importancia y trascendencia de aquellos acontecimientos da buena prueba la repercusión y eco que encontró en el mundo, pero especialmente en el mundo de la cultura. Pues pintores, poetas y escritores plasmaron en su obra la inquietud que aquellos hechos de los mineros asturianos crearon en la sociedad España.

CAPÌTULO II
No cabe la menor duda que el siglo XX fue un periodo histórico de grandes cambios que derivaron en conflictos sociales. Dado que en esta época, se empezó todo lo que luego ha sido tomado como símbolo de la civilización contemporánea. La verdad es que la distinción social siguió marcando las diferencias sociales ya, que cuando los hombres de las clases populares vestían con sus gorras de viseras y sus blusas. Mientras, que los burgueses se aviaban de sombrero, traje y llegaban incluso a cambiarse varias veces de ropa dando origen al personaje del dandy o el snob. Los zapatos era la prenda más cuidada y siempre tenía un brillo de recién lustrado. La razón era que mientras unos se desplazaban a pie, los más acomodados lo hacían en coche de caballos o automóvil sin mancharlos.
No obstante, para la gran mayoría, la evolución social entre 1900 y 1930. De la sociedad española siguió siendo a lo largo de este período una sociedad marcada por grandes diferencias de riqueza entre los diversos grupos sociales. La prueba es que la elevada mortalidad infantil, era una de las más elevadas de Europa y esto era la prueba del atraso considerable del país. A esto hay que añadir, la mayor catástrofe sanitaria que fue la epidemia de gripe de 1918-1919, que causó la muerte a 230.000 personas, de un total de ocho millones de enfermos solo en España. Conocida en el mundo como la "Gripe Española" termino causando más muertos en todo el planeta que la Segunda Guerra Mundial.
No obstante, pese a todo esto y la miseria reinante la población española creció de forma lenta pero continua en el primer tercio del siglo pasando de 18,6 en 1900 a 23,5 millones de habitantes en 1930. Esto se debió entre otras cosas a la caída de la tasa de mortalidad, Basada en que la media por entonces de hijos por familia pobres en 8 hijos y a esto hay que añadirlas mejoras sanitarias, que fue la razón de este incremento demográfico.
Sin la menor duda fue esto lo que hizo, que sobre todo en los minifundios como por ejemplo Galicia la emigración interior del campo a las ciudades, llevó a una creciente urbanización del país con el cincuenta por ciento de la población urbana en 1930. Como también hay que destacar la emigración exterior, con más de un millón de españoles que partieron para América Latina (Cuba, Argentina...). Mientras tanto, los grupos ligados a la industria y a las finanzas tuvieron un peso creciente en las clases altas. Muchos nuevos burgueses, enriquecidos con los fabulosos negocios propiciados por la Gran Guerra, se fueron integrando en la vieja oligarquía dominante.
Este fenómeno ligado al proceso de urbanización, las clases medias experimentan un aumento significativo en este primer tercio del siglo XX. Estas clases medias, a veces golpeadas por dificultades económicas, fueron girando hacia posturas políticas de oposición al régimen de la Restauración, ligándose a los grupos republicanos o nacionalistas en Cataluña y el País Vasco que fue donde el desarrollo industrial fue importante.
Para los ricos- Los felices años 20 fuero sin lugar a dudas años de efervescencia ya que se están produciendo muchos cambios en la sociedad y precisamente en la burguesía cada vez más pudiente. Pues los felices años 20 para algunos representan años locos, se celebra la vida y la alegría, y todo eso afectó a todo el mundo.
Además, nace la cultura del ocio y el entretenimiento que empieza a ocupar la vida de las personas, nuevas maneras de conocer la música y el baile como el jazz, el bugui bugui y el charlestón que triunfan internacionalmente. Sí, para algunos fue la folié ya que también, las mujeres empiezan a llevar ropa ajustada, aprenden a conducir y a fumar. Hasta que la guerra de Marruecos, donde España salió derrotada la población quedó toda conmocionada.
Dos fenómenos también hay que destacar en lo referente a las clases populares:- como fue el crecimiento numérico de la clase obrera, cada vez más organizada en torno a los sindicatos CNT y UGT, y la pervivencia de una amplia masa de jornaleros sin tierra en el sur del país, en una situación social desesperada que les llevará hacia posturas políticas cada vez más radicales. En lo que se refiere al movimiento obrero hay que destacar a los socialistas, PSOE y UGT, que se implantaron esencialmente en Asturias, País Vasco, Madrid y zonas del campo andaluz. Mientras los anarquistas y su sindicato la CNT asentaron su predominio en Cataluña, Aragón, Levante y Andalucía.
El PSOE, al igual que los demás partidos socialistas europeos, vivió una importante crisis a partir del triunfo de la revolución soviética en Rusia en 1917. Finalmente, la mayor parte del partido se negó a adherirse a la Internacional Comunista propugnada por Lenin. Un pequeño grupo se escindió y fundó en 1921 el Partido Comunista de España (PCE). Los comunistas eran un grupo muy minoritario en 1930. Sin embargo, los anarquistas también vivieron fuertes tensiones entre los partidarios de la lucha pacífica y la facción más extremista y revolucionaria. Estos últimos formaron en 1927 la Federación Anarquista Ibérica (FAI), que tendría gran influencia en la Segunda República. Y los sindicatos católicos, minoritarios, se desarrollaron especialmente en las regiones del norte, donde predominaba el minifundio y de la pequeña propiedad campesina. En 1917 se agruparon en la Confederación Nacional Católico-Agraria.
Las instituciones a lo largo de la historia siempre prometieron la restitución de derechos la reparación de los derechos fundamentales para una existencia digna de las personas. Pero en la realidad-¿cuál es la raíz de ese daño? El simple lugar donde toca nacer. Ya que nacer pobre implica venir al mundo a un lugar donde la igualdad es un ideal, donde la vulneración comienza en la prehistoria de cada uno ya dañada por su origen familiar y por tanto vulnerada al estar condenada a la sobre vivencia en un mundo de “competencias” de las cuales, por definición se carece.






CAPÍTULO III
Última edición por pablogarcia el 06 Jul 2014, 18:03, editado 1 vez en total.
Amar y ser amado

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Re: FORJANDO ILUSIONES

Mensajepor pablogarcia » 06 Jul 2014, 17:42

Graciasy se sigue
CAPÍTULO III
Como bien me contaba Martín, su continuo sacrificio por hacer de la mina algo más humano de la que los propietarios con el afán de acumular beneficios -me emociono. Martín, nació minero hijo de mineros y nieto de mineros. Sí, él nació en Mieres que fue un importante centro minero de carbón con importante actividades durante el siglo XIX y se redujo ya en el siglo pasado y hasta 1970, Mieres fue también un importante centro de la industria del acero.
Y esto sucedió a mediados del siglo XIX, se establece en Mieres la “Asturiana Mining Company empresa minera de capital inglés, y el empresario francés Numa Guilhou funda Fábrica de Mieres, lo que provocará que el concejo pase de una economía predominantemente agraria y ganadera a ser uno de los principales centros industriales de la época, lo que producirá grandes cambios políticos y sociales en todo el concejo.
No obstante, la producción de la industria mierense alcanza su punto más alto durante el primer tercio del siglo XX, lo que provocaría un gran aumento de la población y, parejo a esto, la formación de las primeras asociaciones obreras del concejo, como la Juventud Socialista de Mieres (1905). Pero los conflictos laborales más importantes comenzaron a sucederse con las huelgas 1906 y 1917, ambas sofocadas con una fortísima represión y gran cantidad de despidos.
Pero hay que esperar al estallido de la revolución de 1934, donde Mieres se convirtió en uno de los principales centros revolucionarios y núcleo del estallido. Al grito de "Coyones y dinamita" los obreros asaltaron los cuarteles de las fuerzas de seguridad y se organizaron para tomar la ciudad de Oviedo. Muchos fueron encarcelados o perecieron en la represión llevada a cabo por el gobierno de la república.
Sin embargo, en las elecciones de 1936 la voluntad de Mieres fue un 49,33% de votos para el gobierno del Frente Popular. Mieres, antiguo bastión tradicionalista de Asturias, había pasado a apoyar a las izquierdas tras su intensa industrialización debido a la proliferación de población obrera en el concejo.
Mieres está a una distancia de 20 kilómetros de Oviedo capital del Principado. Sus cumbres más destacadas son: al norte el Magarrón de 656 metros y el Gúa de 659 metros, al oeste el Llosorio de 1.004 metros, al sur el pico Sopena de 959 metros y al este el pico Tres Concejos de 1.100 metros. Otras alturas a destacar son: el pico Polio de 1.046 metros y el pico Cueto Ventoso, el más alto del concejo, de 1.149 metros.
Y en lo que se refiere a sus valles estos son apretados, aprovechando las laderas para las actividades agrícolas y las explotaciones forestales. Las zonas bajas están ocupadas por la industria y los pozos de extracción del carbón especialmente en las vegas de los ríos Caudal y Turón. Pero sin duda el principal río de Mieres es el río Caudal, que nace de la confluencia de los ríos Lena y Aller a la altura de Ujo, y atraviesa el concejo de sur a norte. En este río vierten sus aguas varios arroyos de escasa importancia, como el Duró, el Turón, el San Juan y el Valdecuna, entre otros.
Sí, aquí y a las afueras se crío Martín y en un barrio compuesto en su gran mayoría por casitas bajas construidas especialmente por la empresa minera para albergar a sus trabajadores. Su familia pertenecía por entero a la empresa, ya que la casa era de la empresa y mismo el economato era propiedad de la empresa. Ellos eran tres hermanos que pese a su corta edad ya ayudaban a su madre que llevaba una vida muy dura a llenar las esteras en las escombreras de carbón, para luego entregarlas al economato donde a cambio recibían unos vales para comprar alimentos.
Sí, en ese barrio mísero lleno de polvo y rodeado de escombreras que cuando el viento se levantaba el polvo del carbón invadía las casas las calles y los pulmones. De su padre recuerda que llegaba cabreado y con algún trago de más y con gesto de pocos amigos terminaba durmiéndose apoyado su cabeza sobre la mesa. Allí trascurrió su infancia, donde para poder jugar con sus hermanas y amigas, tenían que buscar las colinas cercanas con el fin de salir de ese valle cubierto de humo y polvo.
También hay que destacar que las estaciones del año, se consideraba como grandes acontecimientos y todo ello debido a que cuando llegaba el invierno la nieve cubría el valle y por las noches se escuchaba el ladrido de los lobos. Como también el viento que bajaba embravecido del puerto Pajares bajaba levantando continuas ventiscas de nieve, imponiendo especialmente a los niños un continuo temor que solo calmaban junto a la chimenea con sus padres hasta que el sueño les ganaba.
Su madre recuerda mientras escuchaba la radio y hacia calceta, a la vez chirriaba la boca para que su padre dejara de roncar y se fuera a calentarla la cama. Pues en el único sitio que se estaba calentito era en la cocina en espera que largo y frío invierno diera paso a la hermosa primavera. Tenía seis años cuando aprendió a leer, pero su padre solo le deja leer panfletos de los sindicatos o del partido comunista y también un clásico de la literatura soviética. Que no era otro que La Madre de Máximo Gorki un libro que al leérselo tantas veces a su madre y sus hermanas en voz alta, termino sabiéndoselo de memoria.
En lo que se refiere a su madre, mientras zurcía los calcetines muchos veces la veíamos llorar, cuando la preguntábamos siempre evadía la pregunta con frases cariñosas para él y para sus hermanas. No obstante, termino por conocer su pasado familiar por su abuela que después de muchos años viuda a causa de que su abuelo en una explosión de grisú en la mina murió con otros veinte más.
Su padre al igual que el suyo eran ateos y militantes comunistas, ya que en la cuenca minera ya hacía tiempo que aparecieron los primeros marxistas y por tanto ya en plena republica su padre hizo amistad con muchos de ellos entablándose en muchas ocasiones en su presencia discusiones sobre como instaurar en Asturias el socialismo.
Corría los años treinta y dos y mismo en la escuela el adoctrinamiento por parte del profesor era continua actitud que le costó ser fusilado como a tantos otros. Pero bien recuerdo que apenas tendría diez años cuando ya su padre le llevaba a sus reuniones donde la mayor parte de las veces se armaba tal vocerío que era imposible saber en realidad de lo se estaba tratando. Sin embargo reconoce que debido a su miserable situación ya de muy joven participo en las manifestaciones y que en una ocasión se salvó de chiripa en una de ellas de un porrazo de un policía acaballo. Y todo porque su padre le cubrió con su corpulento cuerpo al interponerse entre los dos, pero por lo contrario fue su padre el que se llevó el mandoble y tuvieron que darle varios puntos en la cabeza.
Sin embargo, y pese a todo después de aquel largo y duro invierno, la primavera en tanto que casi un niño; él seguía acariciando nuevas ilusiones y todo como ya me dice esa primavera siguió a nivel insurreccional en una situación cada día era más enigmática. Dado que los mítines y las manifestaciones se habían convertido en el pan de cada día.
Sin embargo, como bien cuenta esa primavera, para él y Teresa la íntima amiga de su hermana fueron días inolvidables. Ya que para la pandilla que eran todos ellos todavía muy niños, esa primavera fue inolvidable, dado que las colinas que rodean el valle verdeaban con tal hermosura que no dejan de correr por sus laderas para después uno tras otros dejarse caer revoloteando hasta llegar la final del prado.
Hay que reconocer que cada época, expresa los recuerdos de diferente manera y esa fue de continuas sensaciones y pasiones. Por eso él bien recuerda que de muy niño ya sintió una gran pasión por su amiguita Teresa y reconoce que desde muy niño empezó a creer que ella era la mujer de su vida.
Por tanto esos años no solo era en Mieres, si no que toda España fue un hervidero donde las manifestaciones y las huelgas eran el pan de cada día. Pero debido a lo sufrido y peligroso trabajo de la mina, especialmente era en la cuenca minera donde se vivía una vida más reivindicativa, ya que el espíritu revolucionario se afanaba por destruir a toda costa el sistema establecido. Y esto establecía entre unos y otros sin darse cuenta de ello, una situación donde cada día se acentuaban más los problemas.
Sin embargo, reconoce que el amor y sus sentimientos por Teresa pese a que en esos momentos pudieran estimarse como una estupidez. Ya que eran tiempos que nadie tenía tiempo para amar, pero él recuerda que todo lo de ella lo excitaba. Hasta olvidar que en esos momentos especialmente en Mieres todo se desagraviaba como una enfermedad infecciosa que contagiaba al resto del Principado.
La verdad es que después de aquel largo y duro invierno, la primavera en tanto que casi un niño, él acariciaba nuevas ilusiones y todo pese que para él y su madre en esas manifestaciones casi a diario los himnos que se cantaban sonaban agonía. Sí, era una nebulosa situación en la que se vivía cada día, ya que Mieres vivía como si estuviera esperando ese día fatal y horrible.
Es verdad que no quisiera recordar nada de aquella tan terrible época y para que si podría como vulgarmente nos decimos que lo más normal sería volver el culo al pasado. No obstante, te aseguro al ver a su tío Anastasio, su padre y demás camaradas con la ilusión que acudían a todos los mítines y manifestaciones se decía que bien merecía la pena recordar aquella primavera y verano de aquel inolvidable año. Ya que todos los compañeros de su padre acariciaban sin razonar los inconvenientes acerca de las posibles consecuencias de lo que allí se estaba tramando.



CAPÍTULO IV

Martín, después de estos razonamientos se levantó de su camastro y se dirigió hacia la puerta de la celda, para después con el rostro ya más alegre volvió a contarme aquellos años que para él fueron tan decisivos. Pues según sigue, él tenía casi seis años menos que su hermana mayor; sin embargo entre ellos siempre hubo una relación de tierno cariño, que en muchas ocasiones despasaba a la de su madre.
De su hermana, siempre recuerda su débil salud, ya que todos los inviernos los pasaba enferma en la cama. Pero esa primavera con la nieve ya bien fundida su hermana parecía una nueva persona y toda la familia reconocía que se había puesto muy bonita. ─ ¡Hermana te estas poniendo preciosa!
─ ¿Martín no me gusta que me mientas, ya que tu bien sabes que llevo todo el invierno encamada y debo parecer un cadáver?
─ ¡Hermanita, no quiero que me digas esas cosas, ya que para mí eres la chica más bonita de que hay en este mundo!
Sí, te aseguro que fue inolvidable esa primavera y parte de ese verano tan crucial para Asturias, ya que por las mañanas acompañaba a su hermana mayor a pasear por las calles de Mieres y por la tarde con Teresa y su hermana menor recorrían sin descanso las laderas en busca de cardos comestibles pero sobre todo caracoles que luego vendían en la plaza. Por eso recuerda que no tenía tiempo ni para pararse a pensar que solo desde el mes de febrero a octubre de 1934 hubo seis huelgas generales en la región que afectaron fundamentalmente a las cuencas mineras.
Sin embargo, algo para él fue inolvidable ya que el mes de Julio, su padre y su tío con otros mineros decidieron asistir al mitin y después la manifestación que es domingo se celebraba en Gijón. Donde el socialista Ramón González Peña, que pronto se convertiría en el "generalísimo" de la revolución, había conseguido reunir a todas las fuerzas en la denominada - La Alianza Obrera.
La Alianza Obrera, fue una idea surgida en Cataluña por iniciativa del pequeño partido comunista anti-estalinista Bloc Obrer i Camperol (Bloque Obrero y Campesino), fue extendida al resto de España por los socialistas (UGT-PSOE-JJSS)
Pero fue el sector encabezado por Francisco Largo Caballero se hace con la dirección de UGT en enero de 1934 (el PSOE y las JJSS ya estaban bajo su control) que impulsa la idea de la Alianza Obrera, al considerarla un buen instrumento para sumar apoyos a su nueva estrategia insurreccional para alcanzar el socialismo (abandonando la "vía parlamentaria"). La formación de una "alianza por arriba" también fue ofrecida a la CNT pero se negó a integrarse en ella, como ya había sucedido en Cataluña, porque la dirección confederal afirmó que la CNT por sí sola "se bastaba para destrozar al fascismo".
Todo ese día está preparado por los organizadores para que todo saliera al pie de la letra, ya que un tren especial les estaba esperando a todos los manifestantes en la estación de Mieres. Y bien recuerda que pronto acudió a él y a su hermana su amiga Teresa, que para él parecía haber salido entre el gentío como en los cuentos de hadas. Pues reconocía que lo que sentía por Teresa no lo había experimentado nunca. Sí, el sentimiento que le inspiraba era algo desconocido pese a su corta edad.
Una vez en el tren, el vagón lleno de gente el bullicio; les hacía imposible entenderse, pero como estaba previsto salió a su hora. Pero fue arrancar que un olor a carbón quemado y humo denso invadió los pasillos del vagón. Para antes de una hora, el tren se detenía en Oviedo donde volvió a recoger más manifestantes. Después ya una vez que el tren salía de la capital, las canciones revolucionarias volvieron a sonar y la gente con el puño cerrado no cesaron hasta llegar a Gijón. Donde para ellos el deseo de poder ver el mar era sin duda lo más importante.
Ya una vez en la plaza mayor, un gentío impresionante esperaba que los de la tribuna comenzaran sus alocuciones, mientras que ellos todavía muy niños seguían con sus conversaciones sin dar la mayor importancia a lo que allí sucedía. − La revolución, señores es lo que necesitamos inmediatamente, de lo contrario terminaran por asfixiarnos. − Camaradas: -todos sabéis y tengo noticias precisas que no solo en Asturias; sino en el resto de España la alianza entre las fuerzas de izquierdas es una realidad y pronto podremos acabar con la vía parlamentaria que nos está llevando a la ruina.
La verdad es que a ellos todo esto no lo llegaban a comprender y por eso su hermana que no dejaba de jugar con las manos con Teresa, termino por decir que estaba harta de oírles. Hacía tiempo que su hermana y Teresa que le hacían señas para que él le dijera a su madre que les llevara a la playa. Y la verdad es que dio su resultado, ya que su madre dejo su expresión enérgica del fervor revolucionario. Para pedirle a su padre que se iría con los niños porque el calor con tanto gentío era insoportable y por tanto solo deseaba salir de allí como fuera.
No tardaron en llegar a la playa y bien recuerda que los tres quedaron impresionados ante tanta grandeza, ya que era la primera vez que veían el mar o la mar. Sí, bien recuerda que ante tanta grandeza aspiro profundamente por la nariz y cerró los ojos como si lo que estaba viendo fuera un simple sueño. Estuvo un buen momento con la vista perdida en el horizonte, hasta que Teresa le zarandeo para que agudizara la memoria y la siguiera a ella y a su hermana hasta el borde de la playa.
Ante ellos se deslizaban las onduladas olas con franjas de blanca espuma, mientras que a su alrededor un grupo de rapaces habituados al mar sin pensarlo corrían sin dudarlo hasta la orilla para después zambullirse en el agua. Ellos tardaron en decidirse debido a la impresión que les había causado el continuo oleaje, pero al fin se decidieron los tres cogidos de la mano avanzar con cierto recelo a unos metros de la orilla. Para después volver asustados de nuevo a la orilla y sentarse al borde del agua.
Pero bien recuerda que fueron varios minutos los que quedo observando la inmensidad del océano, para después al ver como su hermana y Teresa se tumbaban boca arriba al mismo borde del agua. La observo un buen rato para luego él también extenderse de espaldas en la arena. Te aseguro que cogido de la mano de Teresa sentíase como si el cielo fuera ese día más azul que nunca o estuviera soñando despierto. Sí, era como una ola de ternura que ella despertaba en él, para después cerrar los ojos y solo sentir los sonidos de las olas. Así como los olores de salitre, y el calor del sol, los apretones de mano de ella le proporcionan una alegría tan aguda que le llegaban hasta el mismo corazón.
Aquello no duro más de una hora, pues los pitidos caceroladas de los manifestantes que en ése momento se arremolinaban en la avenida que circunvala la playa le saco de sus imaginables sueños. Además, los gritos de su madre, para que se vistieran y salieran de la playa llevándole de nuevo a la cruda realidad. − A la huelga compañeros- no valláis a trabajar dejar quieta la herramienta que es la hora de luchar. − A la huelga cien − A la huelga mil − A la huelga todos por el bien de la humanidad.
Una espesa muchedumbre, comenzó a desfilar por el paseo, para después subir por la ancha avenida donde todavía unos miles de personas, rezumbaban como una colmena atacada. Al atardecer se fue disolviendo la manifestación y ellos fueron ya con los de Mieres hacia entren que les conduciría como antes primero a Oviedo y luego a Mieres donde el tren tenía ya su final. Y al llegar a la puerta de su casa, su padre abrazo a su hermano y cuñado; para después felicitar unos y otros por éxito de la manifestación.





CAPÍTULO V

Aquel final de verano del 34, recuerda para colmo de los males no pudo disfrutar de sus amigos, ya que apenas salió de casa porque su hermana tan querida murió pocos días después que su abuela. Sí, su hermana mayor murió de meningitis y su abuela posiblemente por su edad. Y además, al poco tiempo empezó la llamada insurrección Asturiana.
Te puedo asegurar que La Revolución de Asturias de 1934 o Revolución Asturiana fue una insurrección obrera que comenzó en Asturias en el mes de octubre de 1934 que formaba parte de la huelga general revolucionaria y el movimiento armado organizado por los socialistas en toda España conocido con el nombre de Revolución de Octubre de 1934 y que sólo arraigó en Asturias, debido fundamentalmente a que allí la anarquista CNT sí que se integró en la Alianza Obrera propuesta por los socialistas de la UGT y el PSOE, a diferencia de lo sucedido en el resto de España.
De ahí que la forma de organización social y política de la Comuna Asturiana: - Nombre con el que también se conoce a la Revolución de Asturias, por sus similitudes con la Comuna de París de 1871 fuera la instauración de un régimen socialista en las localidades donde predominaban los socialistas (o los comunistas), como Dieres, donde se proclamó la República Socialista, o como Sama de Langreo; o comunista libertario donde predominaran los anarcosindicalistas de la CNT, como en Gijón y sobre todo en La Felguera.
Las organizaciones firmantes trabajarán de común acuerdo hasta conseguir el triunfo de la revolución social en España y llegar a la conquista del poder político y económico para la clase trabajadora, cuya concreción inmediata será la República Socialista Federal. Y el compromiso contraído por las organizaciones que suscriben terminará en el momento en el cual la República Socialista Federal quede constituida con sus órganos propios, elegidos voluntariamente por la clase trabajadora y por el procedimiento que haya preceptuado la obra revolucionaria dimanante del presente pacto.
Sólo dos semanas antes de iniciarse la insurrección en Asturias se incorporó a la Alianza Obrera el pequeño Partido Comunista de España, que hasta entonces la había considerado un órgano de la "contrarrevolución" (y a sus integrantes los había comparado con los "perros" que "se disputan los huesos a dentelladas"). En los meses anteriores se habían incorporado al pacto dos reducidos grupos comunistas disidentes: -el Bloque Obrero y Campesino e Izquierda Comunista. Cuando se produjo la insurrección asturiana, los revolucionarios tomaron como consigna la sigla UHP, o sea "la CNT y la UGT que participaron unidas bajo la sigla UHP (Unión Hermanos Proletarios.
La explicación de porqué la Revolución de 1934 triunfó durante dos semanas en Asturias mientras fue arrasada sin mayores problemas en el resto de España, hay que buscarla, además en el hecho de que Asturias fue el único lugar donde la Alianza Obrera logró integrar a la CNT, en la minuciosa preparación de la insurrección que hicieron las organizaciones obreras asturianas, y singularmente la fuerza obrera hegemónica, los socialistas (UGT-PSOE-JJSS), lo que no sucedió en el resto de España.
Un elemento clave en la preparación de la insurrección eran las armas y parte de ellas los obreros las consiguieron robándolas pacientemente una a una de las fábricas de armas de Oviedo y de Trubia. Otras las compraron a contrabandistas o las trajeron desde Éibar a través de una red creada por las Juventudes Socialistas y el sindicato del Transporte de la UGT de Oviedo. La dinamita la obtuvieron de las minas. Todas las armas (1300 fusiles y cuatro ametralladoras) y explosivos (millares de cartuchos de dinamita) se escondieron en catorce depósitos clandestinos (diez de los socialistas, dos de la CNT y dos de los comunistas) que la Guardia Civil no logró descubrir (varios millares de pistolas estaban guardadas en las casas de los obreros comprometidos en la sublevación).
En cuanto al famoso alijo de armas del “Turquesa” en Muros de Nalón, al que la prensa de derechas atribuyó una importancia excepcional para explicar la éxito relativo de la Comuna asturiana, además de que no tenía como destino final el movimiento socialista asturiano (éste intervino en la operación para colaborar con Prieto), no aportó más que alguna munición a los revolucionarios asturianos ya que la armas que transportaba o fueron capturadas por la Guardia Civil o no llegaron a desembarcarse.
Otro elemento clave en la insurrección fue la organización de las fuerzas paramilitares que encabezaran el movimiento. Así miembros de las Juventudes Socialistas y de las Juventudes Libertarias fueron entrenados por ex-sargentos con la cobertura de grupos de excursionismo, clubes culturales, meriendas campestres o incluso romerías, por lo que en octubre de 1934 los socialistas contaban con unos 2500 combatientes, los cenetistas con cerca de un millar y los comunistas con unos cientos, lo que supone que los revolucionarios asturianos contaban con una fuerza organizada de más de 3000 hombres cuando iniciaron la insurrección.
Por último los revolucionarios asturianos pudieron contar con el diario socialista Avance, que gracias al giro que le dio su nuevo director Javier Bueno, se convirtió en el órgano de prensa de la revolución que se estaba preparando. Por eso fue objeto de numerosas represalias por parte de las autoridades (fue suspendido 62 días y su director fue encarcelado tres veces), pero eso no lo amilanó, y su tirada aumentó (llegó a imprimir 50.000 ejemplares en un número extraordinario el 1 de mayo y mantuvo una media de 25.000 ejemplares), conquistando gran número de lectores fuera del ámbito socialista, entre cenetistas y comunistas. Incluso se produjo una huelga en las minas cuando el gobierno intentó impedir la circulación del diario.
Como en el resto de España, en tierras asturianas la huelga general revolucionaria se inició en la madrugada del 5 de octubre y los mineros pasaron rápidamente a la acción, haciéndose con el control de toda la cuenca minera. Los centros de operaciones se situaron en Mieres, la capital de la cuenca del Caudal, y en Sama de Langreo, la capital de la cuenca del Nalón, y desde ambas localidades se coordinaron las acciones de los mineros que llevaron a la rendición de 23 cuarteles de la Guardia Civil en las primeras horas.
El resto serían ocupados tras la huida de sus defensores en el día siguiente-. A este éxito sin precedentes "en la historia del antagonismo obrero y campesino contra la Guardia Civil, desde la fundación del instituto armado a mediados del siglo XIX", se sumó el triunfo de las milicias obreras en las inmediaciones de Oviedo, en La Manzaneda, sobre un batallón de infantería y una sección de Guardias de Asalto enviados desde la capital del Principado tras declararse el estado de guerra. Manuel Grossi, miembro del comité revolucionario asturiano, anotó eufórico en su diario.
Los soldados rojos han aplicado [en la Manzaneda] los métodos estratégicos de la insurrección, han sabido desplegarse en guerrilla por todos los frentes con toda la ciencia moderna. La disciplina observada ha sido de todo punto admirable
Para Martín bien recuerda, que todo empezó en la madrugada del 5 de octubre. Era una mañana lluviosa, que avecinaba a la vez el cielo una tormenta con importante descarga eléctrica. Él acompaño a su padre y amigos hasta la puerta de la mina, donde un maloliente olor a polvo sucio, penetraba hasta los mismos pulmones. Todos ellos se concentraron durante largo tiempo en la puerta de las oficinas, hasta que uno de ellos se puso distribuir octavillas voceando:- Son del comité revolucionario- camaradas...leedlas con atención.
− Sí, camaradas la huelga se ha extendido por toda España y por tanto debemos ocupar la mina, para evitar que ningún esquirol le dé por entrar a trabajar. − Y si hay alguna sanguijuela que quiera trabajar le arreglaremos las cuentas a esos chivatos de los jefes... − Sí, asquerosos esquiroles, algún día os echaremos las manos al cuello...
A medio día ya había parado toda la mina, don nutrido grupo de mineros con sus mujeres e hijos se hallaban a las puertas de la mina con el fin de ocupar las oficinas y la entrada a la mina. Mientras que un grupo de guardia-civiles con los mosquetones preparados se apostaron en la entrada. Pero pese a que la policía seguía pidiendo que se disolvieran, la verdad es que nadie se movió ya que las reivindicaciones que se presentaban eran ya de índole político.
A la explanada, fueron llegando más Guardia-civiles, repitiendo constantemente que se las había dado la orden de disolverles. Cuando alguien empezó a gritar que también toda las fábricas y la cuenca minera y otras pequeñas empresas se habían sumado a la huelga. − Camaradas hay que convencer a los guardias de que ellos también son explotados como nosotros y por lo tanto deben sumarse al proceso revolucionario que ya ha comenzado por todo el territorio nacional.
Una vez ocupado la mina, su padre le pidió que volviera con su madre y bien recuerda que ya de vuelta el tiempo se estaba estropeando a un más de lo que estaba. Pues desde el puerto se iban cerrando unas nubes cada vez más oscuras y el viento comenzaba a soplar cada vez con más intensidad. Por eso acelero la marcho temiendo que le fuera luego difícil atravesar el rio. Hasta que por fin se encontró frente a las casuchas de los mineros y sus huertos pelados en la loma.
Antes de llegar a su casa recuerda que nutrido de mujeres a acompañadas de sus hijos le salieron al paso. − ¿Muchacho-A dónde vas tan corriendo? − ¿Deja ya de correr y cuéntanos que está pasando en la mina? A todas estas preguntas, solo pudo llegar a contestar a una; que fue la situación arriba en la mina sigue más negra que estas nubes que preconizan un invierno muy tormentoso en todos los sentidos. − Miren solo les puedo decir que han tomado la mina y la guardia civil los tienen cercados y con cara de pocos amigos.
Ante esta situación Lerroux proclama el estado de guerra y la guardia civil acaballo ensaya de entrar en la mina. Pero los mineros se hacen fuertes pidiéndoles que se retiraran si no querían que ellos usaran los bastones de dinamita. Por toda respuesta, solo se oía los amenazantes gritos de los guardias civiles con sus amenazantes insultos:-Salir hijos de perra, si no queréis que entremos por la fuerza y no dejemos títere con cabeza. Mientras que los mineros respondían:- Entrar si tenéis cojones ya que vuestros asquerosos uniformes con vosotros dentro saltaran por los aires.
Mientras recuerda que después de poner a las familias al corriente de lo que estaba sucediendo en la mina. La mayoría de mujeres con sus hijos se colocaron detrás de una torre donde des de esta con megáfono el capitán de la guardia civil gritaba, que terminaría por agredirlas. A la vez que muchas de ellas se subían las faldas y enseñando el culo les gritaban:- Si tenéis cojones dispararnos a nosotras, ya que no dejáis de ser simples borregos de vuestros amos.
Por fin y después de un duro forcejeo con las cientos de mujeres y niños, el destacamento a las órdenes del capitán, encargo al sargento de retirarse del lugar. Ya que dada la situación y la falta de órdenes concretas por parte de las autoridades lo mejor era abandonar el lugar. Gracias gritaron al unísono todas las mujeres y niños a la vez que aplaudían sin cesar. Para después una vez abandonada la mina los civiles correr todas las mujeres y niños al inferior y con saltos de alegría abrazar a sus maridos.
No obstante, me asegura que la alegría no duro mucho, ya que si por el momento los civiles dejaron de importunarlos por toda la cuenca minera. Sin embargo, la contra revolución ya estaba siendo concebida desde la capital, dado que el resto de las diferentes regiones no se sumaron a la huelga general. − Sí, camaradas estamos ante una situación vergonzante por parte del resto de los trabajadores de España. − Por todo esto la única solución ante esta contrarrevolución es continuar nuestro plan, que consiste en organizarnos como es debido y empuñar las armas si es necesario. − ¡Así que camaradas solo nos queda la disciplina revolucionaria!







CAPÍTULO VI

Después de una pequeña pausa y con el rostro entre sus manos, me sigue contando, que por todo esto, me asegura que jamás podrá olvidar aquella mañana. Sí, fue muy de mañana y cuando aún apenas comenzaba a clarear, que su hermana y él salieron al monte a recoger castañas y arrobar fruta con el fin de llevárselo a los mineros en huelga.
Pero apenas acababan de recoger alguna castaña oyeron como un número indeterminado de soldados marroquíes bajaban por la carretera general hacia Mieres. Asustados recuerda que con el corazón en puño, le dio tiempo de coger a su hermana por brazo corrieron cuesta abajó con el fin de prevenir a los de la mina de la llegada de los soldados.
La verdad es que la situación para el gobierno de Madrid ante el comienzo del movimiento huelguístico e insurreccional decretado por el Comité Revolucionario socialista presidido por Francisco Largo Caballero y dado que en la mayor parte del país fracasó. Y especialmente en Madrid donde se destacó por su inactividad, al igual que ocurrió en Extremadura, Andalucía y Aragón y aunque en las Provincias vascongadas hubo alguna otra actividad destacada fue rápidamente sofocada, como también ocurrió en Barcelona y Cataluña. Así pues, solo quedaba Asturias, donde la alianza obrera triunfó.
Sí, ya ves como por ironías de la historia y para que el generalísimo Francisco Franco por la gracia de Dios. Aquí comenzó sus andanzas contra los oprimidos; fue designado para estas operaciones militares desde Madrid; para eso recurrió a las tropas coloniales marroquíes - los regulares del Ejército de África y a la Legión procedentes del Marruecos español.
Al parecer todo se coció en Madrid ya que el gobierno radical-cedista de Alejandro Lerroux, contra el que se había lanzado la insurrección por haber dado entrada en el gobierno a tres ministros del partido no republicano CEDA. No dudo en recurrir al general Franco para reprimir con toda dureza la insurrección obrero en Asturias. Pero a pesar de ser derrotada, la Revolución de Asturias se convirtió en casi un mito para la izquierda obrera española y europea, a la altura de la Comuna de París.
Sin embargo, hay que reconocer que pese a la defensa heroica de los mineros las bajas fueron in numerables. Ya que los insurrectos nunca pudieron hacerse con las armas necesarias, como bien cuentan los historiadores y además, los soldados marroquíes y la legión extranjera estaba bien adiestrada para estos menesteres. Un elemento clave para el éxito de Franco y sus secuaces para derrotar la insurrección
No obstante, te explicare que para ellos no fue todo coser y cantar. Ya que pese a que el despliegue de las tropas para sofocar la sublevación se hizo por cuatro frentes. Y el primero en abrirse fue frente sur con el avance el mismo día 5 de octubre por la tarde de varias unidades militares a través del puerto de Pajares procedentes de León y comandadas primero por el general Bosch y finalmente por el general Balmes.
Dada estas circunstancias y gracias a su colaboración advirtiéndole a su padre y al resto de los mineros a tiempo. Para detener su avance los insurrectos desplegaron una fuerza compuesta por unos 3.000 mineros y metalúrgicos organizados y armados desde Mieres, que teóricamente tenían que haberse dirigido a Oviedo, ya que los asturianos esperaban que la insurrección hubiese triunfado en la zona minera de León, impidiendo así el paso de las tropas gubernamentales desde la Meseta hacia Asturias.
Estos milicianos, bien organizados y conocedores de la orografía de la zona, logran cercar a las tropas de Bosch en Vega del Rey, quedando inmovilizadas hasta el 10 de octubre. A su padre y a su tío, así como a otros compañeros los vieron con vida tres días antes del 10 de octubre. Ya que sólo al día siguiente y tras duros combates y pese a que los insurrectos utilizaron piezas de artillería gracias a la colaboración de un teniente de la Guardia Civil hecho prisionero. No obstante, las tropas gubernamentales lograron abrirse paso hacia la cuenca del Caudal y hacia su capital, Mieres donde fue ocupada por las tropas mercenarias marroquíes.
El segundo frente fue el norte abierto con el desembarco en Gijón a partir del 7 de octubre de legionarios y regulares del Ejército de África al mando del teniente coronel Yagüe, cuya llegada provocó la huida de la ciudad en busca de refugio de un importante sector de la población. Tras vencer la resistencia que encontraron -aunque la huelga general en Gijón aún se prolongaría hasta el 16 de octubre- iniciaron su avance en dirección a Oviedo el 10 de octubre.
El tercer frente fue el oeste abierto por el avance de la columna comandada por el general López Ochoa procedente de Galicia que ocupó la fábrica de armas de Trubia. Algo más tarde se abrió un cuarto frente por el este con el avance a través de Santander de una columna procedente de Bilbao al mando del teniente coronel Solchaga que fue detenida por los vehículos blindados de La Felguera en el Berrón, no muy lejos de Oviedo.
Cuando se conoció en Oviedo el avance de las tropas gubernamentales por los cuatro frentes, unido a las noticias que llegaban sobre el fracaso del movimiento revolucionario en el resto de España, cundió el desánimo y en la noche del 11 de octubre el Comité Revolucionario Provincial ordenó la retirada de la capital y se disolvió, cuando aún continuaba la batalla en el centro urbano y las tropas de López Ochoa entraban en la ciudad.
Sin embargo, la desbandada no se generalizó y en pocas horas se formó un nuevo Comité Revolucionario Provincial, compuesto mayoritariamente por jóvenes socialistas y comunistas, dispuesto a continuar la lucha, cuando a las tropas de López Ochoa ya se habían unido los legionarios y regulares de Yagüe, que comenzaron allí los primeros actos de violencia y pillaje.
Sin embargo, los combates continuaron durante los dos días siguientes, en los que las milicias obreras atacaron al enemigo desde posiciones elevadas (Naranco, San Esteban de las Cruces) y desde barrios obreros, mientras que las octavillas lanzadas desde aviones les instaban a la rendición en las que se decía que la resistencia era inútil porque el movimiento revolucionario había fracasado ya en toda España, lo que los resistentes se negaban a creer, aún dispuestos a "dar el último empujón al capitalismo moribundo", como se decía en un manifiesto redactado por comunistas. Finalmente, el día 13 de octubre Oviedo fue totalmente ocupada por las tropas gubernamentales.
Fue a la mañana siguiente de que las tropas mercenarias ocuparan el barrio minero. Los moros de tres en tres golpeando las puertas con los mosquetones, exigían que se les abriera, para después registrar las casas y robar todo lo que tuviera valor. Pero lo más duro para todos fue que a partir del tercer día y cuando ya apenas quedaban oficiales españoles.
Un moro y un soldado español penetraron en la vivienda y encerrando en la habitación a él y a su hermana que por entonces apenas tenía diez años. Acorralaron los dos a su madre, el español le repetía con insistencia:-¿Súbete la falda y bájate las bragas podrida roja? Para después solo oírse los largos gritos y gemidos de su madre. Bien recuerda que pese a que ya se habían ido los soldados, su madre tardo en abrirles la puerta. Para luego ver a su madre que ahogándose en suspiros a la vez que intentaba secarse las lágrimas con el delantal.
Lo que había ocurrido con su madre, el en ese momento no llego comprender. Pero me dice meneando la cabeza y cerrando a la vez con fuerza el puño que poco apoco comprendió lo sucedido. Ya fue muy doloroso seguir viendo a su madre en continuos llantos y sin poder salirse de sus propios lamentos. ̶ Acanallas - Continuaba gritando su madre con los ojos airados y el rostro enrojecidos por la rabia. ̶ ¡El día que vuelva mi marido lo pagareis caro!
Pero bien recuerda y eso que era todavía un niño que según los días iban pasando. Era raro el día que un camión del ejército no fuera dejando en la barriada un montón de cadáveres de mineros muertos en combate o a fusilados. Hasta que llego ese día tan esperado de recoger el cuerpo sin vida de su tío, pero al no ver aparecer el de su padre pensaron que habría tenido más suerte.
Pues al parecer su padre después de resistir en lo alto del Naranco, se hecho a la montaña como tantos otros. Pero al final todos terminaron, unos por caer prisioneros para después ser fusilados y otros huir a Francia y en lo que se refiere a su padre; un mes después un camión les dejo el cuerpo acribillado a balazos delante de la puerta, con un letrero que decía:- Este puto rojo fue cazado a balazos en el monte.


CAPÍTULO VII
Amar y ser amado

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Re: FORJANDO ILUSIONES

Mensajepor pablogarcia » 06 Jul 2014, 17:45

Gracias y se sigue
CAPÍTULO VII
Después de este triste pasaje de su vida, Martín que se hallaba sentado con migo en uno de los bancos de piedra del patio. Exhaló un doloroso suspiro, para después de observar a los demás presos termino con disimulo secarse sus húmedos ojos para decirme: –Tu todavía no habías nacido y aunque no quisiera volver a recordar este pasaje de mi vida. – Te aseguro que me es reconfortante seguir contándote, ya que no debemos volver el culo al pasado.
Martín volvió a exhalar un suspiro, para seguir contándome que él después del fracaso revolucionario y la muerte a tiros de su padre y tío. Él siguió expresando una admiración por las fotografías que su madre guardaba de su padre y demás camaradas caídos porque el resto de la clase obrera española les abandono.
Pero aunque la Guerra Civil de 1936 dejo la cuenca en la zona republicana, una notable presencia rebelde en algunas zonas como Ujo, término por organizarse un consejo falangista. Es verdad que las organizaciones obreras jugaron un gran papel, pero terminaron cayendo en 1937 y con la caída del frente republicano en Asturias donde cayó el concejo de Mieres. También es verdad que Terminada la guerra aun continuarían algunas partidas guerrilleras como las de los hermanos Morán, pero estos terminaron unos por caer prisioneros para después ser fusilados y otros huir a Francia.
Luego tras los durísimos años de la posguerra, las décadas de los cuarenta y cincuenta supusieron una reactivación de la economía, hasta llegar a los años sesenta, años marcados por la profunda crisis. El tejido industrial fue recuperando el pulso tras la posguerra pero, a partir de los años sesenta, la siderurgia y la minería entran en declive, ya que Fábrica de Mieres es desmantelada y la extracción del carbón se muestra prácticamente inviable, lo que provoca el cierre de muchas minas y la consiguiente pérdida de empleos. Sin embargo, en la actualidad a un se mantienen plantas importantes industrias en el consejo. Multinacionales como Thyssen y empresas españolas como Duro Felguera.
Para luego seguir contando, que para ellos poco a poco se fueron calmando las cosas y que después de toda esta tragedia él quedo como el solo hombre de la casa. Pero recuerda que él apenas tenía catorce años y que al reanudarse la explotación de la mina tuvo suerte de ser de ser contratado. Lo que le proporciono un salario para seguir subsistiendo, ya que a la vez su madre dada las circunstancias se puso a trabajar también como sirvienta en la casa de un ingeniero de la mina y su hermana pequeña volvió de nuevo al colegio.
En lo que se refiere a él y en ese ambiente de miseria y tristeza la única solución era mantenerse al margen de los acontecimientos y evitar cualquier altercado con los soldados que día y noche patrullaban las calles con fusil al brazo. Así, que para añadir a este tormento moral lo que nos habían recomendado que cumpliésemos con el reglamento y acatar las órdenes sino queríamos por un quítame este pelo ser fusilados como tantos otros.
Sí, los años posteriores a la guerra civil española, se nos trató como simples pecadores y que solo a través de nuestra redención y la devoción obtendríamos el perdón y la divina gracia. Pero la verdad es que este continuo terror hizo que mientras en otros países como Alemania o Italia después de la derrota en la segunda guerra mundial fueron aniquilados los partidos fascistas en España la falange española o camisas azules continuaron haciendo de las suyas; con toda la miseria que esto supone para la clase trabajadora. Ya que sólo en los primeros años de la posguerra según los historiadores murieron de hambre más de 500 personas por día y durante más de una década fueron fusilados cientos de miles y a esto hay que añadir el millón de muertos durante la guerra.
Es también verdad que la lucha armada contra la dictadura, se desarrolló hasta los años sesenta, por los llamados maquis o guerrilleros. Pero esto debido a la ayuda de los americanos y otras potencias europeas no hizo más que acentuar la correspondiente represión de la población. Sí, me asegura que fueron años muy duros especialmente para los mineros que siempre estuvieron en el punto de mira.
Pero me asegura que otras razones le hacen gratos tan sombríos recuerdos al considerar como cuando uno apenas roza los años de la pubertad donde se trasforman muchas cosas que la vanidad humana cree una idiotez. Pero para él pese a que los días y los meses se deslizaron intentando cumplir en el trabajo para que su ya reducida familia no la faltara de nada. Él no dejo de seguir enamorado de pensar en Teresa que fue creciendo hasta convertirse en una mujer muy atractiva. Y fue aquí que ya pasada su pubertad que él comenzó hadarse cuenta que los demás guajes andaban ya rondándola.
Es verdad que y reconoce que ella no tenía ojos más que para él. Pero debido a las penurias que atravesaba también su familia Teresa una tarde con lágrimas en los ojos le dijo que se iba a servir a casa de unos ricos a Oviedo. Él por su parte su único consuelo era que no obstante, de Mieres a Oviedo apenas había quince kilómetros y que podría con frecuencia ir a verla. Sin embargo, a partir de aquí recuerda que una vida imaginativa, abundante en dulces recuerdos, era donde encontraba esa satisfacción ilusoria de aquellos momentos inolvidables de aquella mañana tumbados en la playa de Gijón.
Para después confesar que después de salir de la mina se acercaba a la estación, para ver pasar el tren. Hasta que después pensando en Teresa volvía a su barrio de gente pobre. Sí, no es difícil recordar estos lugares de su juventud de esa desesperanza, donde demasiadas veces nos aferramos a esa ilusión de la que nunca perdemos la esperanza. Sí, ese optimismo algo vanidoso que le daba la certeza que terminaría por situarse un día económicamente. Ya que sería el dinero sin lugar a dudas la victoriosa fuerza que sacaría a Teresa de su servidumbre.













CAPÍTULO VIII
Les aseguro que Martin, no tuvo que hacer ningún esfuerzo mental para seguir recordando toda esta dura época que le toco vivir. Y para eso no tuvo más que remontar el curso de sus apenas quince años, donde todas las mañanas baja a más de cien metros de profundidad para arrancar el duro carbón de esas oscuras y negras galerías.
Ya ves Pablo a lo que hemos llegado, pues debido a la silicosis de la que ningún minero escapa. Por las noches y sobre todo en verano nos tienen que dejar las puertas de las celdas abierta porque si no nuestros pulmones terminarían por asfixiarnos. Ya que esta neumoconiosis de los mineros del carbón se presenta en dos formas: simple y complicada (también llamada fibrosis masiva progresiva)
Sí, el riesgo de desarrollar esta enfermedad depende del tiempo que se haya estado cerca del polvo del carbón. Y claro está la mayoría como él que contraen esta enfermedad no tienen más de 50 años. Los problemas, depende de la mina que se trate, generalmente los problemas son respiratorios, debido sobre todo a la inhalación de polvo y humo, pero también hay por contacto. Es una enfermedad pulmonar que resulta de la inhalación del polvo del carbón mineral, grafito o carbón artificial durante un período prolongado.
Ser minero era una de las salidas laborales más factibles que había en la época, pues se cobraba un buen salario y se garantizaba la economía y bienestar familiar durante un largo tiempo. Pero como no todo lo que reluce es oro, hay que mencionar que la mina además de ser una gran aliada también era una gran traicionera, pues sus pozos negros se llevaron a mucha gente por el camino, gente muy joven que sucumbió pronto al polvo negro del carbón, a las garras del abismo.

Los materiales que se utilizaban entonces eran escasos, simples y pobres, poniendo así de manifiesto las malas condiciones que sufrían los mineros. El trabajo era muy duro y sacrificado; los ojos debían habituarse a la oscuridad de las minas y los pulmones debían habituarse al letal polvo negro que de ella se desprendía. Quienes no padecían cataratas, padecían silicosis o ambas enfermedades, ésta última de una gravedad tal, que hace que los pulmones se vayan secando con el tiempo y que la falta de oxígeno cada vez sea más evidente.

Sin embargo, reconoce que la mina fue el motor económico de Mieres pasó de ser un pueblo dedicado a la agricultura de subsistencia y a la ganadería, a ser uno de los primeros municipio de España en producción de antracita. Este cambio no fue gratuito, ya que la mina se cobró su tributo a través de los accidentes laborales y las enfermedades profesionales, además del tributo medioambiental que no debemos perder de vista y que para los paisanos del lugar fue lamentable.

Bueno, no obstante; él con ya sus dieciocho años me asegura que solo vivía por encontrarse con Teresa y por eso recorría entren todos los jueves y domingos que era cuando ella las tardes las tenía libres. Por aquel tiempo él se creía galvanizado por una energía extraordinaria, sintiendo que para él todo era dulzura. Pues pese a estar en una gran ciudad él se sentía como si estuvieran los dos solos, ya que Teresa parecía otra mujer.

Sí, Teresa parecía otra mujer con esos ojos brillantes y esa sonrisa que tanto a él le cautivaba. Una voz que el solo podía oír que le daba una satisfacción difícil de describir y reconoce que tuvo miedo de no estar a la altura y dar en cualquier momento una acción ridícula.

También, reconoce que pronto por la forma en que ella se comportaba pronto se decidió a coger su mano y besársela. Es verdad que un beso en la mano no suele significar para otros nada, para él sin embargo en esos momentos significaba otra cosa. Si bien recuerdo que ella no dejo de reír de la seriedad con que él hizo con ella este simple gesto. ─ ¿Por favor Teresa no burles de mí? ─Pues es una de las maneras más simple de hacerte la corte.

Después recuerda que Teresa enardecida por sus palabras, no tardo en decirle que se conocía desde niños y por tanto él bien sabía que desde muy niña estuvo enamora de él. Para luego echarse de nuevo a reír y volviendo a ofrecerle la mano le dijo que se tranquilizara porque ese gesto si bien era muy importante para él, no dejaba de ser era tan antiguo como la vida misma.

Donde trabajaba ella eran unos ricos propietarios que Vivian en la calle Uría la más céntrica y señorial de Oviedo. Así que muy cerca y después de caminar por la acera cogidos de mano, penetraron en parque conocido por el Campo de San Francisco:- popularmente conocido como El Campo por los ovetenses, es un parque de 90.000 m² de superficie situado en el centro de Oviedo, al lado de la calle de Uría. Este parque de grandes árboles fue parte del Convento de San Francisco.

Dulcemente perturbados, allí sentados en un banco y cogidos de la mano el tiempo pasaba sin sentir viendo como jugueteaban a los niños. Más allá se extendía de la es planada donde los niños corrían a sus anchas los enormes arboles estaban invadidos por las plantas trepadoras manteniendo sus troncos ocultos bajo su forro vegetal y en el suelo el verde era continua por sus apretados matorrales bien cuidados. Mientras él, al observar de nuevo el rostro de Teresa que no dejaba de mirarlo intensamente con esos ojos tan bonitos y brillantes y con una sonrisa tan acariciadora. No tardo en cogerle las dos manos y después de cerrar sus lindos ojos le ofreció sus labios.

Si, recuerda que después de su primer cortó beso perdió por un momento la dulce turbación y como embriaga le pareció que el verdor que les rodeaba se había transformado en un color azul celeste. Por eso me asegura que a partir de este momento la conversación entre los dos se fue centrando en forjar el porvenir ya de una manera diferente.

Volvieron a la calle Uría por el mismo camino y sin dejar en todo momento su mano la dijo que partir de ahora intentaría volver a verla si ella lo aprobaba como mínimo dos veces por semana. Para después ya en momento donde la calle no estaba ya muy concurrida ella, aproximo su cuerpo al de él y volviéndole a besar en los labios le aseguro que esperaría su nuevo encuentro con un irresistible deseo difícil de explicar. Para después repetirle que estaba locamente enamorada de él y que solo deseaba que él sintiera la misma pasión por su persona.

Volvió esa tarde a la estación, que por suerte estaba cerca de la calle Uría, para después de unos catorce kilómetros en tren encontrarse de nuevo en la estación de Mieres. Pero reconoce que los días que no la veía le parecían vacíos, sin ningún interés para su dura existencia y todo pese a que su amorío era apasionado e inocente. Y todo porque sus relaciones eran de simple noviazgo semejante a la de tantos jóvenes inexpertos. Que solo se traducían en besos a hurtadillas, aunque reconoce que cada vez le excitaban más estos continuos contactos.



CAPÍTULO IX
De nuevo la realidad de la mina, si ese continuo pensar si al final de la jornada sin ningún problema mayor volverían acoger el ascensor y por fin respirar el aire puro. Su pueblo que según sigue contando, al principio vino ligada al trabajo en el campo; pero a partir del siglo XX fue las explotaciones mineras de la zona que rompieron su armonía.
Pues a pocos metros del mismo pueblo, las escombreras del lavadero de la mina forman montañas que desfiguran el verdor del valle. Estas montañas son la consecuencia del arrastre que proviene de las galerías, con arrastres, que no cesan hasta que se agotó la riqueza superior. Después se recurre a la explotación de la inferior por medio de profundos pozos, que cada vez son peligrosos pero menos rentables. Pero debido a la situación precaria de la mayor parte de los vecinos terminan trabajando en ellas pese a los bajos salarios y su peligrosidad.
Sí, las condiciones eran durísimas ya que la extracción se dividía en varias fases. La primera, era la preparación que se refiere fundamentalmente al avance de galerías, que se realiza en general: -En primer lugar llegan los trabajadores al frente de la labor y cargan el material arrancado por explosivos durante el relevo anterior, para asegurar posteriormente las paredes y techo de la galería, y, finalmente, perforan los taladros para que otra categoría profesional (artillero) los rellene de explosivo y detone.

Segundo el avance y arranque donde existen dos tipos:- (a “Manual” o “convencional”):- que son los trabajadores (barrenistas) que perforan con martillos neumáticos los taladros en el material (de diámetros 33 a 38 mm normalmente) donde se insertará el explosivo. En este caso, el material generado en la explosión es cargado mediante palas cargadoras a vagones. Otra variante de arranque manual, muy utilizado, consiste en el denominado “soutirage”, en que los trabajadores utilizan barrenas para ayudar a que el carbón caiga sobre los transportadores blindados. Dicho carbón es previamente fracturado por explosivo.
b) El mecanizado: - Se avanza con un “minador”:- equipo similar a las “tuneladoras” que lleva una cabeza con múltiples elementos de corte los cuales van rotando y arrancando el material. Dicho material es cargado en transportadores blindados. En ocasiones se utilizan perforadoras (denominadas “Jumbo”), en que dos martillos de perforar similares a los utilizados en preparación convencional están incorporados a una máquina móvil, evitando el esfuerzo de los trabajadores.

En todos los casos, a medida que se avanza en la explotación y elimina mineral es preciso “sostener” el hueco que va originándose (lo que técnicamente se denomina “entibación” o “sostenimiento”). Los elementos habituales de transporte son:- mini palas cargadoras neumáticas o electrohidráulicas, transportadores blindados y cintas transportadoras, así como trenes de poca capacidad impulsados por locomotoras de batería.
Todo esto que en principio parece simple conlleva importantes accidentes en la mayoría de las minas. Como son los derrumbamientos de grandes rocas de las paredes de la mina. Este tipo de accidentes también incluye las caídas de rocas desde los mecanismos de transporte. La segunda causa más frecuente de accidentes en las minas es la maquinaria en movimiento. Otros riesgos son los explosivos, las inundaciones y las explosiones debidas a gases desprendidos por las rocas, como el metano (grisú).

Bueno también hay que reconocer, que para mejor rendimiento de la explotación las empresas montaron un economato de consumo. Que consistía en vender los productos a precio de coste, sin contar los gastos de almacenamiento, personal y administración e incluso a precios bajo coste. Ciertos artículos eran subvencionados por la empresa como aceite, vino, patatas, legumbres, azúcar, leche huevos, etc.

El economato estaba administrado por la empresa a través de los Jurados de Empresa y del “Comité del Economato. Se podían encontrar incluso artículos secundarios, como eran prendas de vestir, tejidos, aparatos electrodomésticos. Los mineros recibían un vale según el número de familiares a su cargo, a menudo también para comprar a crédito y a descontar de la liquidación salarial.

Los principales deportes que se practicaban eran el frontón y el fútbol. Como también la empresa fundo un equipo de fútbol local, del que él hizo porte y donde termino conociendo a sus mejores amigos. Hasta aquí todo parece gloria, pero las condiciones en el trabajo eran las de una explotación inhumana. Lo que ocurre que cuando se es joven la salud no falta y las ansias de vivir lo amortigua todo.

La mayoría de los jugadores eran todavía unos guajes y por tanto la mistad el deseo de ganar asentaba las bases de la amistad entre ellos. Y recuerda muy bien que después del partido o de los entrenamientos se reunían en un local de la empresa que regentaba Afrodísio.

Es verdad que en pequeño pueblo todos se conocen, pero en realidad todo es una modulada apariencia. Ya que por aquel entonces era rara la familia que no hubiera sufrido la muerte debido al intento revolucionario del 34 y posteriormente la guerra civil y no hablemos de los encarcelamientos y fusilamientos de la posguerra.

En este bar restaurante era donde los jóvenes pasaban la mayor parte de las tardes en una sala que poseía unos villares y futbolines. Como también en la sala gente más mayor que ellos conocían de la mina jugaban a las cartas. Pero esa tarde, lo que más le extraño, fue que la sala estaba más concurrida de lo normal y había gente que no era del pueblo.

Al principio lo que más le extraño es que hablaban en voz baja, hasta que el padre de su amigo Antonio se dirigió a su hijo y le pidió que cerrara la puerta del salón y les advirtiera si gente de no fiar o la guardia civil entraba en el bar. Una vez asegurados de que no había moros en la costa, un hombre de unos treinta años se puso de pie y comenzó su discurso por la palabra camaradas.

El personaje en cuestión supo por sus amigos que se llamaba Berto Loredo e iba acompañado por Alberto Muñiz al que años después por los avatares de la lucha le considero su mejor amigo. ─Caradas desde que perdimos la Republica, la explotación del hombre por el hombre no ha dejado de crecer. ─Y por tanto debido a la peligrosidad de la mina y los salarios miserias debemos organizarnos para hacer frente a esos explotadores sin escrúpulos. ─Si camaradas la derecha reaccionaria, la burguesía podrida amiga de este gobierno fascista con la ayuda de la iglesia sigue explotándonos sin consideración.

Por su amigo Antonio que por lo visto ya estaba organizado en las JC, supo que Berto era un miembro en clandestinidad del Partido Comunista Español. ─Sí camaradas debemos seguir ligados a nuestra historia por algo más que un sentimiento económico. ─ Sino también por la herencia, por ese sacrificio y el trabajo acumulado de nuestros antecesores que estamos obligados acrecentar. ─Y ya por terminar, os diré camaradas debemos seguir siendo la antorcha de ese indiscutible pasado que fue la voz de esos muertos que todos en nuestras familias llevamos dentro.

Sí, no cabe la menor duda que llevaba razón, ya que la tradición de lucha y organización de los mineros tiene un sello de fuego en la memoria de todos ellos. Al dejarnos muchas experiencias desde fines del XIX, al seguir siendo uno de los sectores de la clase obrera más combativos en su historia de toda España. Si él de niño bien recuerda a su abuelo y a su padre decir que la huelga y las barricadas eran la única forma de lucha que se conoce.

Su amigo Antonio no tardo en presentarle a Berto Loredo, que estrechándole la mano le dijo: ─Si joven cuando la clase obrera retoma la lucha, no empieza de cero, ya que las nuevas generaciones de jóvenes trabajadores tenemos mucho que aprender de las experiencias y tradiciones que nos ha dejado nuestros padres. ─Sí, una experiencia que la ideología burguesa quiere ya darla después de la derrota del 34 y la victoria de la guerra civil por pérdida.

Por todo esto la primera década del franquismo y tras una política económica autárquica y un aparato productivo precario el incremento de la producción se garantizaba a costa de una gran explotación de la mano de obra. Esto se materializaba en los bajos salarios, jornadas diarias de más de diez horas y privación del descanso semanal y anual. La forma de incrementar estas durísimas condiciones fue decretada bajo un Reglamento de Militarización que regulaba las relaciones de trabajo, en las que la desobediencia era considerada como indisciplina.

Pues el abandono de trabajo se aplicaba como deserción y el menor incidente como insubordinación o delito de rebelión militar según el Código de Justicia Militar. La OSE2 no pudo contener de ninguna manera el malestar de los trabajadores de la minería, siendo totalmente desbordada como institución. Y todo porque fue por la gran cantidad de accidentes de trabajo, lo que llevó a una dinámica en la cual, ante cada muerte de un obrero, se paralizaba el trabajo en la mina.

Esto dejó varios ejemplos en la memoria de los mineros: en 1942 los de la mina de Mieres cuando murió un trabajador y se paralizó la mina con una movilización hasta el cementerio; en marzo de 1948, abril y octubre de 1949, octubre de 1950, y julio de 1952, se registraron paros en los pozos Barredos, Santa Bárbara, San Mamés, Valdelospozos, y Sotón; todos a raíz de la muerte de decenas de trabajadores. Muchas veces esto provocaba una intensa solidaridad con paros de una cuenca minera entera.

El caso más conocido fue el 13 de julio de 1949, cuando 17 mineros murieron en el pozo María Luisa, de Duro Felguera, que por primera vez se había hecho público en la Revista del Combustible, ya que hasta esa fecha no habían aparecido referencias a accidentes mortales: “Las autoridades y patronal, conocedoras de las tradiciones culturales de los mineros, sabían que del lamento por accidente a la abierta rebeldía había un estrecho espacio, que estaban dispuestos a incrementar con el silencio informativo”.

Esto causó tanta conmoción que de forma espontánea se paralizaron casi todas las instalaciones del valle del Nalón. Así surgieron las primeras huelgas en señal de duelos por la muerte de los mineros, con manifestaciones hasta el funeral. Ante esto, con el objetivo de impedir estas manifestaciones masivas, la autoridad militar y la Delegación de Trabajo reglamentaron que por cada muerte sólo podían acudir al entierro entre seis y doce trabajadores de acuerdo al tamaño de la empresa.

Tenían mucha razón los veteranos camaradas, se trataba pues de hacerse a la idea; que la razón era nuestra y que luchábamos por lo más bello del mundo. Y ante tal situación, reconoce que su deber como lo fue para el resto de su familia era la de organizarse y así poder ser más útil a la clase obrera. Para eso le pidió a su amigo Antonio si podía afiliarse al partido con el fin de asistir a sus reuniones.






















CAPÍTULO X


Bueno fuera parte de incorporación al PC, debido a mi juventud mismo por muy cansado que era su trabajo. Le bastaba con recordar los paseos por ese parque cogido de la mano de Teresa para reconocer que aquel periodo fue el más feliz de su vida. Si esos encuentros con ella le eran inolvidables, ya que se besaban donde podían; unas veces de pie en cualquier rincón oscuro de una calle solitaria, o aprovechando la caída de la noche en el parque.

También recuerdo muy bien, que una de las reuniones del partido su amigo Antonio le hablo de un tío suyo que era también del partido vivía en Oviedo y por tanto le ofreció hablar con él para poderse hospedar en su casa los fines de semana. Por eso recuerda que esa semana conto con impaciencia los días y bien arreglado ese viernes volvió a coger el tren para recorrer los apenas quince kilómetros que le separaban de la capital.

Jacinto que era como se llamaba el tío de amigo Antonio, trabajaba en una imprenta y vivía en un edificio de cinco plantas en un barrio situado en las faldas del Naranco. Después de terse el tren tengo que decirte que de la estación apenas había medio kilómetro a la casa de Jacinto y bien recuerdo que dude algunos instantes de importunar a esa familia la que años después fueron sus padrinos de boda.

El recibimiento no pudo ser más cordial y después de ofrecerle Margarita que era como se llamaba su mujer le mostro su habitación. Donde fue sorprendido al ver que desde ella se dominaba toda la ladera del Naranco, donde después observando tanta belleza no tarde en crear una poesía que guardo todavía entre mis papeles.
ENTRE DOS LUCES
En este otoño de Oviedo y
desde la ventana, vuelvo esta tarde
en la más gris penumbra a observar
sin prisa la cumbre del Naranco.
El sol tapado desvela a lo lejos
apenas un convento rodeado
de casitas con sus tejados rojos
y el resto del paisaje eran unos
prados verdes sembrados de maíz.
A verte saldré también esta noche
como fulgor refrescante que guías
mi luz en la esperanza de lo nocturno.
Hay algo irreal que me lleva hacia ti,
con el simple deseo, de poderte ver y
hoy de nuevo sonriente y callado al no
poder descubrir tu imaginada silueta
te sigo soñando con esa cadencia
fascinante a través de mis sueños.
Sueños que aparecen pausados y
en una impensada sensualidad que llega con esa cadencia distante y sin cesar.
PG
En aquel tiempo, yo era muy sentimental y no pensaba más que en ella. Reconozco que mis sentimientos por ella se habían despertado y las mujeres que miraba al pasar aparte de mi admiración masculina no suscitaban ninguna pasión. Parecerá extraño pero todas estas cosas, a mi sin embargo me pareció maravillosas y todo porque hasta entonces no había descubierto el amor. Un amor que para mí todo era dulzura y gratitud en esa edad juvenil.
Ese día era un sábado y yo le dije a esta maravillosa familia que esa tarde llegaría tarde. La cita se acordó a las 10 de la mañana frente a la casa donde serbia y recuerdo bien que ese día, todo a mí alrededor se impregnaba de sonidos y sentía que vibraba cada fibra de mi ser. Llegue con más de una hora de antelación y estuve ambulando todo ese tiempo por la calle Uria. Y bien recuerdo que las caras de los transeúntes y el bullicio de los coches flotaban tras la mirada perdida en busca de que apareciera con sus finas facciones entre la muchedumbre.

Cuánto se acuerda de aquellos años, posiblemente los más hermosos de su vida ya que pese a ser años muy difíciles “la poesía para él aún existía”. Si eran años difíciles para las familias obreros modestas y al hacer memoria todavía recuerdo muy bien todavía que apenas nada había cambiado de aquellos duros años del franquismo con los de su niñez.

Sí, camarada veo todavía como si fuera hoy, cuando acompañando a su madre recogían el poco carbón que aún quedaba en las escombreras para después cargada como una burra en un serillo trasportarlo hasta casa. Para después el resto de la tarde sentada ante las puertas acompañadas de otras vecinas zurcía los calcetines y charlaban animosamente.

Hasta que al anochecer llegaban los hombres tristes, fatigados y parcos en palabras maldiciendo como siempre, a los ricos y sin otro deseo que pedir la cena hasta que años después muchos de ellos como su padre en el primer intento revolucionario del 34 como su tío caerían acribillados a balazos.

Para él aunque parezca insignificante, en aquel tiempo. Sus sentidos se hallaban todavía en esa edad en que la persona; al estar tan perdidamente enamorado no ve y oye mal. Acababa de cumplir los diecinueve años y recuerda bien que ese día con unos bocadillos que ella había bajado. Se dirigieron andando hasta la falda del Naranco y desde allí tomaron una senda peatonal muy concurrida por numerosos ovetenses diariamente, conocida como "Pista Finlandesa", la cual parte del barrio de Ciudad Naranco y transcurre oficialmente por el monte durante aproximadamente 2.5 km hasta Fitoria, aunque es posible continuar por la carretera.
Y ya después sin soltarse de la mano y recorrido el sendero, al observar tan hermoso paisaje quedaron impregnados por tanta belleza. Pues desde allí todavía se divisaba con toda claridad la ciudad. Luego se sentaron en un pequeño montículo donde como dos niños decidieron como cuando eran niños bajar rodando su la ladera.

Ya sentados en la yerba y ya más tranquilos olvidaban las fatigas de la semana. Sí, era verdaderamente hermoso observar como la brisa de la maña estremecía los árboles a la vez que una nevada de pétalos caía y ante tanta belleza al acercar su rostro al de ella recibió un inolvidable beso en la boca.

El tiempo luego paso conversando y todo era bueno. Pues no dejar de pensar en el futuro terminaron prometiéndose ser marido y mujer, como las gentes que solo comprenden el amor con documentos y sellos. Después siguieron sentados en un ribazo cubiertos de hierbas y al mismo tiempo que nos hablábamos arrancábamos las margaritas que crecían al alcance de las manos. – ¡Todo era bueno! Sintiendo a la vez, una emoción absoluta y toda ella parecía impregnarnos hasta la medula.

Allí mismo comieron el bocadillo de tortilla que ella había preparado, para después seguir monte arriba por única carrera existente. A mitad del camino y después de haber dejado a nuestra izquierda una gótica ermita con piedras bien talladas. Continuaron hasta por fin culminar el Naranco y ya una vez arriba decidimos contemplar la ciudad, que apenas pudieron divisarla debido a su densa bruma.

Se dice que subir es más duro que bajar, pero a los dieciocho años que ella tenía por su demostrada agilidad parecía mucho más joven. Además, enamorado como él estaba a sus ojos su belleza era indiscutible. Pues ese día además, bajo sus hermosas cejas y sus parpados estirados dejaba ver una expresión de felicidad inimaginable. Como también recordara siempre esos ojos maliciosos y de un atractivo peculiar su moreno rostro.

Después de intentar y no poder divisar desde varios puntos Oviedo, decidieron por miedo a que la lluvia les sorprendiera emprender cuanto antes la pronunciada pendiente. Sí, fue un maravilloso día y cada vez estaba más convencido que por más que en el futuro pudieran llegar males mayores. Él no sería el que abandonar la idea de un día formar una familia, ya que estaba tan enamorado que mismo si comprendía que su trabajo era muy peligroso no le faltaba la voluntad continuar existiendo.

Él seguiría luchando y no se sometería tan fácilmente a los estrechos moldes que la sociedad les imponía. Además, él estaba completamente convencido de con quién iba a pelear y de lo que estaba defendiendo. Por en eso en ese momentos le daba igual ser un tiznado minero si él seguía sin perder su dignidad como lo fue toda su familia. Sí, eran para él tan valiosas sus recuerdos que se deslizaban en su memoria, que en estos años largos que me quedan de prisión los sobrellevare con valentía y resignación los accidentes adversos que puedan existir.

Bueno dejemos por ahora nuestra lucha, para seguirte contando que fue al decaer la tarde que dejo a Teresa en el portal. Donde ella con esos ojos ahora melancólicos para decirle después de ofrecerle sus labios. – ¿Volverás pronto? Le pidió suplicando e insistiendo en su curiosidad.
– ¿Cómo mi vida puedes dudar de mí? La conteste sonriendo y volviéndola a besar esta vez con más pasión. ! !Como no voy a volver a verte si eres lo que más quiero en este mundo!

Al dejarla cabizbajo volvió a remontar la calle Uría hasta colocarse en el andén desde donde apenas se veían la cumbre del Naranco. Hasta que distraído en sus felices momentos pasados con ella el estrépito ruido del tren que llegaba a la estación, hizo que sus pensamientos le devolvieran al momento y lugar. Después partió el tren y ya fuera de la estación se fue extendiendo durante diez minutos en el declive la vista de Oviedo.























CAPÍTULO X I

Ya habían pasado muchos años; pero él se acordaba como si fuera ayer. Pues es difícil para aquel que no conoce la mina describirla con todo detalle, ya que se vive las ocho horas que duraba el turno asustado. Y encima todo esto, sin un adecuado sistema de ventilación que contrarrestara los nuevos procedimientos de extracción.

Además, me asegura que fueron años infernales, ya que durante las dos primeras décadas de franquismo, las agotadas minas de montaña fueron dejando pozos que llevaban a vetas más profundas y alejadas con unos procedimientos de extracción mecanizados, en los que predominaban los métodos de perforación sobre los de rotación, y donde los equipos de transporte interior con locomotoras diésel degradaban muchísimo el ambiente



Por otro lado, se prolongaba la jornada de trabajo con imposición de horas extraordinarias, más la eliminación del descanso semanal y anual, la implantación del sistema salarial en base a la productividad y la deficiente alimentación. Factores que llevaban a empeorar las condiciones de salud de los mineros en el marco de una carencia absoluta de leyes laborales sobre salubridad.

Otro de los factores que hacía de la mina un verdadero infierno eran las condiciones inhumanas en las que se trabajaba. Ya que cada día eran más los compañeros que se morían de enfermedades como solicosis, antraconiosis o antracosiliosis; las tres variantes de neumoconiosis.

Pero también es verdad que debido a la terrible represión del franquismo la gente al estar asustada, sus aspiraciones eran muy modestas. Ya que una mayoría se acomodaban, al justificarse diciéndose que habían nacido para bestias de carga y en su interior solo deseaba que le dejasen trabajar para poder mal alimentar a sus seres queridos. Pero sobre todo que no lo despidieran del trabajo y esto era en realidad lo que en realidad buscaban estos bandidos.

Sí, me asegura que todavía era muy joven y ya se quejaban de dolor sus huesos. Sí que duro era ganarse el pan y este mal no tenía remedio; ya que ese Dios que veneran algunos no debe ser consciente de tanta miseria. Ya lo decía su abuelo a su padre y su padre a él:- la culpa era de ese Dios que cuando le faltaba a él y a sus discípulos el pan con su varita mágica multiplicaba los panes y los peces. Pero ya ves ahora parece ser que se le arroto la dichosa barita y solo los que nos explotan multiplican sus ganancias.

Sí, es curioso como estos espabilados nos intentan engañar, ya que no han clavado la estupidez que en realidad fue Eva la culpable de toda esta mierda:- Porque vamos yo me digo, que culpa tenemos nosotros de que ella nos engañara con una pobre manzana, si en el paraíso estábamos comidos, en pelotas y sin trabajar.

Pablo que absurdo es todo esto, ya que ahora con esa discriminada sentencia tenemos que ganarnos el pan con el sudor de la frente; mientras ellos siguen viviendo del sudor del de enfrente. Aunque bueno parece ser que de vez en cuando revoletea por aquí algún santo o serafín que viene a decirnos que tengamos paciencia porque los ricos no entraran en el cielo; pero nosotros si ganaremos el reino de los cielos.

Por todo esto, en esa época. Lo mejor hubiera sido no haber nacido, y permanecer en el limbo de los ignorados… Luego como atormentado por sus recuerdos. Martin de nuevo calla unos instantes y el silencio de la noche quedó rasgado de nuevo por los gritos del centinela. –Centinela alerta. –Alerta el uno. Y así sucesivamente hasta de nuevo perderse en la distancia.

–Te aseguro que no quisiera recordar nada. Me decía: – ¡Basta con volver el culo al pasado! ¿Quién puede interesarle mis problemas? – ¿Acaso vale la pena contar al resto de las personas nuestros propios problemas?… – ¡No jodas! – ¿Todavía crees que hoy, existe gente que le gusta cosquillear su imaginación con este trágico final?
–Bueno Pablo te seguiré contando, aunque hay quien dice, que no conviene recordar mucho para mejor olvidar. –Para eso nos dicen que el mundo es como es y no existe ninguna sociedad anterior que no tenga algo de qué avergonzarse o incluso de qué arrepentirse...–Y recuerdo que ante todo esto, me preguntaba: –¿Por qué todavía tan joven me complicaba la existencia si la vida era junto a Teresa tan hermosa?

No obstante, me dice que su suerte estaba echada de ante mano, ya que su adhesión le obligaba moralmente a ser en todo momento lo más eficaz posible para el partido. Sí, reconoce que su misión era muy peligrosa, pero en realidad era la persona más indicada. Ya que como me había contado anteriormente él frecuentaba la casa de Jacinto el tío de su amigo Antonio en Oviedo y este era al trabajar en una imprenta el que confeccionaba la propaganda del Partido.

Siempre que intenta recordar su pasado, lo primero que me viene a la imaginación, es aquel tiempo cuando comenzó a comprender por experiencia propia y sufriéndolo en su propia carnes lo que es la política. Pero confieso que a pesar de su pesimismo, que aquellos años los vivió como sumido en un espejismo y él era su propio fantasma… Todo aquello parecía consistente, magnifico, eterno y reconoce, que adoraba, disfrutaba con el riesgo y hubiera aceptado cualquier misión por peligrosa que hubiera sido.

Si porque entonces le parecía que la vida humana se guiaba por las leyes supremas del bien y, que en definitiva, el bien vencería al mal y la humanidad alcanzaría la perfección. Y todo porque que en aquellos tiempos, se vivía en las minas, una efervescencia reivindicativa extraordinaria y las organizaciones. En sus comunicados, llamaban a la unidad y a organizarse en cada lugar concreto, en la acción diaria en defensa de las reivindicaciones económicas y políticas, bajo cualquier forma y con los nombres más asequibles.

Por eso pese al peligro que representaba en la lucha clandestina el traslado de la simple propaganda, que después las organizaciones distribuían entre los simples simpatizantes. Donde sólo se les pedía que acudieran a las manifestaciones señaladas en las octavillas. Sí, te aseguro que eran años peligrosos, donde la policía multiplicaba las prestaciones y todo porque debido a la peligrosidad de la mina la gran mayoría de ellas dejaban de producir lo que daba pie a que presentáramos una serie de reivindicaciones no muy exageradas; pero firmes.

Ante tal insubordinación, el franquismo no encuentra otra solución como ya dije antes que implementar durísimas condiciones, como fue aplicar un Reglamento de Militarización que regulaba las relaciones de trabajo. Y esto en realidad fue lo que le salvo de ir a la mili, no obstante; esto le obligaba a todas las semanas presentarse en el cuartelillo de la guardia civil.

A pesar de la extensa y planificada represión los mineros resistían de manera espontánea, aislada e inconexa, aunque con mucha intensidad. En las primeras décadas los trabajadores resistieron con medidas como la reducción del rendimiento, el abandono voluntario o el despido provocado:- “Este comportamiento se presenta como una constante de las relaciones laborales, pero en la primera década del franquismo, se equiparó a la deserción, habida cuenta que los mineros, al igual que los soldados, no podían abandonar por propia iniciativa su puesto de trabajo.

Aunque no se puede cuantificar la incidencia real de este rechazo individual en el conjunto de la minería. Me asegura que en el Grupo de San Martín, de la Sociedad Metalúrgica Duro Felguera, con una plantilla media que rozaba los 2.000 mineros, se produjeron 1.423 abandonos individuales entre 1939 y 1951.

Estas ausencias de los obreros militarizados rápidamente tenían su castigo ante el informe del capataz del pozo o la mina a la patronal de la empresa, hasta llegar a la Comisión Militar de Movilización. Los obreros aducían a deficiencias técnicas para justificar el abandono del trabajo total o antes de la finalización de la jornada; una de las medidas de lucha que quedó en la memoria de los trabajadores desde los orígenes de la minería. Pero él debido que en él partido su misión era el trasladar desde Oviedo al resto de las cuencas mineras la propaganda del partido se limitó a no crear sospechas y obedecer.

No obstante, debido entre otras cosas la deficiente alimentación las protestas fueron continuas, ya que las huelgas o encierros como el de la mina La Piquera, de Turón, en el año 1949 al grito de “¡Queremos más comida!”. Que fueron al principio conflictos espontáneos y muy difíciles de coordinar. Terminaron por extenderse más allá de las minas. Mismo si la militarización, la censura informativa, la vigilancia policial y la represión fue muy brutal.

Otra cuestión fue la gran cantidad de accidentes de trabajo, lo que llevó a una dinámica en la cual, ante cada muerte de un obrero, se paralizaba el trabajo en la mina. Esto dejó varios ejemplos en la memoria de los mineros, ya que mismo apenas dos años de acabar la guerra y donde se a fusilaba por una simple denuncia en 1942. Los de la mina de Mieres cuando murió un trabajador y se paralizó la mina con una movilización hasta el cementerio.

Por todo eso y conocedores las autoridades y patronal de las tradiciones culturales de los mineros. Comprendieron que del lamento por accidente a la abierta rebeldía había un estrecho espacio y que a partir de ese momento debían incrementar con la más severa represión el silencio informativo. Sin embargo esto causó tanta indignación que de forma espontánea se paralizaron casi todas las instalaciones del valle del Nalón.

Sí, así surgieron las primeras huelgas en señal de duelos por la muerte de los mineros, con manifestaciones hasta el funeral. Ante esto, con el objetivo de impedir estas manifestaciones masivas, la autoridad militar y la Delegación de Trabajo no dudaron en reglamentar que por cada muerte sólo podían acudir al entierro entre seis y doce trabajadores de acuerdo al tamaño de la empresa.

Sin embargo, a través de un reparto masivo de octavillas al poco tiempo comenzaron los primeros conflictos y huelgas importantes de esa década. Como la del 9 de marzo de 1957, cuando un grupo de picadores del pozo María Luisa, de Langreo, completaba la jornada sin haber extraído una sola piedra de mineral. Pero aunque esta forma de lucha no había logrado que las reivindicaciones de los trabajadores triunfaran, los mineros empezaron a recuperar sus fuerzas y a continuar nuevas jornadas de lucha en los años siguientes.
Años que fueron decisivos, pues para él no fue su rebeldía un forma impuesta por la fuerza ya que no dudo, ni un sólo instante en la desobediencia al régimen. Y por lo contrario creo que debido a su propia situación fue un joven dispuesto a no dejarse humillar, pues: – Que si el hombre no mantiene su forma de pensar; no debe ser llamado como tal.
CAPÍTULO XII

Como agotado por sus sufridos recuerdos. Martin no obstante, y después de una corta pausa me sigue contando que los años siguientes para él fue un periodo muy feliz. Ya que pese al peligro que representaba el trasportar el fardo de propaganda que en Oviedo le entregaban, el poder pasear con Teresa le permitía seguir recibiendo esas caricias para él tan necesarias.

Si me asegura, que era una especie frenesís que le iba camelando día-día por poseerla y recuerdo que una noche penetramos en el portal. Y ya una vez ante la puerta del apartamento donde ella trabajaba y debido a la usencia de sus señores le invito a pasar. Otras veces recuerdo que lo hicieron en el cine, agazapados en la última fila. Pero me asegura que no obstante, la idea del matrimonio prevalecía sobre todo lo demás.

La verdad es que en esa época su amor por ella era el único lujo que me permitía sentirme a satisfecho y por tanto el hombre más afortunado del mundo. Pero me vuelve asegurar que esta nueva confianza con ella le llevo a creer que había cometido una ingenuidad al hacerla muchas confidencias sobre mi afiliación al partido y su peligroso trabajo clandestino.

Pero no fue así ya que Teresa no tardo en alabar su actitud y decirle que por su familia conocía sus andanzas y al igual que su madre aprobaba sus decisiones fueran lo peligrosas que fueran. Aunque como mujer precavida no tardo en acentuar sus reproches: –Te aseguro Martin, que por el amor que te tengo y estoy convencida que pese a vuestro gran esfuerzo no conseguiremos gran cosa. –Ya que como mi padre y el tuyo acabaremos siempre derrotados.

No tardaron sus lágrimas a empañar sus lindos ojos, para después con continuos suspiros seguir reprochan el peligro que él corría. –Bueno, mi vida compréndeme y déjame decirte todo lo que siento. –Por favor ten mucho cuidado, pues ya sabes lo mucho que te quiero. –Por favor mi vida, porque no dejas esas utópicas ideas y después de casarnos emigramos como tantos otros.

–Sí, yo sé lo que tú me quieres decir ya que tu idea nos proporcionaría una vida mejor que la de hasta ahora. – Pero te responderé con franqueza. – Ya que si reconozco que es una buena idea, no puedo aceptarla.

– ¿Porque no?… –En primer lugar te pido que comprendas que simplemente por seguir defendiendo la causa por lo que nuestros padres sacrificaron su vida. – Y en segundo lugar, que me aceptes y comprendas mis ideas, ya que si abandonara la lucha no podría mirarme más a la cara.

–Por favor, déjame explicarte y no hagas como si no me hubieras oído. –Tú sabes que yo te quiero y solo te pido que bajes la voz ya que sabes como yo que desde que acabo la guerra hasta paredes oyen. –Y además, por favor salgamos de este país de una vez, ya no deberíamos desaprovechar esa suerte.

–Martin casémonos y yo hablare con mis amos ya que ellos conocen mucha gente en Oviedo y nos podrían ayudar a emigrar al interior o al exterior de España. –Sí, mi amor tú sabes que solo en estos últimos años desde que terminó la guerra miles de personas murieron de hambre. –Además, mi vida a esto hay que añadir los cientos de miles a fusilados. – Como también lo sabes bien que familias enteras por esos asesinos de falangistas fueron asesinadas y enterradas impunemente en las cunetas. –Así como ya tú conoces que mi padre fue a fusilado y luego descuartizado lo arrojaron a la puerta de mi casa. – y además, no fue todo ya que a mi madre la violaron y mi hermano con quince años también por oponerse lo pegaron dos tiros y yo posiblemente me salve porque estaba en el colegio.

Sí, me asegura, que mismo dadas sus convenciones de seguir luchando. Hubo un momento que casi estuvo a punto de dejarlo todo y todo por que como tanto la quería pensó en ocasionarla un doble placer, la de casarnos cuanto antes y después salir de aquella peligrosa situación. Y todo porque quede asustado de la agitación que ella suscito en su relato. Sí, y además, cuando ella le vio dudar en sus afirmaciones observo como sus ojos se le encendieron con una luz de vida y esperanza y hasta su cara se puso colorada de placer.

Pero al recordar de nuevo los Cientos de miles de personas que fueron víctimas de esa violencia ciega y vengadora, con un amplio catálogo de sistemas de persecución que iba:- Desde linchamientos gratuitos, especialmente en los últimos años de la guerra, a sentencias de muerte si justificación alguna, hasta cientos de miles prisioneros enviados a la vez a trabajos forzados dejo de dudar.
Sí, los vencedores de la guerra civil española decidieron durante años la suerte de los vencidos. Un paso esencial de esa violencia vengadora sobre la que se asentó el franquismo fue la Ley de Responsabilidades Políticas, de 9 de febrero de 1939. En ella se declaraba “la responsabilidad política de las personas, tanto jurídicas como físicas”, que, con efectos retroactivos, desde el 1 de octubre de 1934, “contribuyeron a crear o agravar la subversión de todo orden de que se hizo víctima a España” y que a partir del 18 de julio de 1936 se hubieron opuesto al “Movimiento Nacional con actos concretos o con pasividad grave”.
Por tanto todos los partidos y “agrupaciones políticas y sociales” que habían integrado el Frente Popular, sus “aliados, las organizaciones separatistas”, quedaban “fuera de la Ley” y sufrirían “la pérdida absoluta de los derechos de toda clase y la pérdida total de todos sus bienes”, que pasarían “íntegramente a ser propiedad del Estado”.
Por todo eso quienes habían provocado con la sublevación militar la guerra, la habían ganado y gestionaron desde el nuevo Estado la victoria, asentaron la idea, imposible de contestar, de que los republicanos eran los responsables de todos los desastres y crímenes que habían ocurrido en España desde 1931.
Lo que determinaba que la culpa de todo era exclusivamente de los republicanos vencidos libraba y por tanto tos los buenos patriotas estaban obligados a denunciar a todos los que recayera la más mínima sospecha. Esto creo que cientos de familiares denunciaran a sus propios hermanos para quedarse con las tierras. Pero para los historiadores fue Franco, el máximo responsable de la represión, lo recordaba con el lenguaje religioso que le servía en bandeja la Iglesia católica:- “No es un capricho el sufrimiento de una nación en un punto de su historia; es el castigo espiritual, castigo que Dios impone a una vida torcida, a una historia no limpia”.
Sí, asegura que para él era bastante complicada la situación, pero para no dolerla más termine con gesto afirmativo que aceptaba su propuesta ya que el fondo no debía en ese momento hacerla más sufrir. Por eso la cogía la mano y se la llevo a sus labios con una resignación dado su engaño de dolorosa intensidad.

Después recuerdo no obstante, que se separaron como un intenso beso en la boca como si nada hubiera sucedido. Ya que en realidad los dos estaban convencidos que era un doloroso recuerdo y por tanto debían por el momento dejar en suspense dicha conversación. Ya que realidad los dos estaban engañando sus propias conciencias.

No obstante, después me cuenta que como un sonámbulo se dirigió calle arriba al encuentro de Jacinto. El encuentro se desarrollaba normalmente en las inmediaciones de la estación, pero esta vez él noto su estado de nerviosismo y por tanto no tardo en preguntarle. – ¿Guaje dime qué te pasa? Al principio pensé en no decirle nada de su conversación con Teresa. Pero no tuve el valor de mentirle, ya que él volvió a preguntarme de nuevo sobre lo que me había ocurrido.

– ¿Vamos, vamos Martin, no me digas que te has enfadado con Teresa?

– En realidad no ha sido eso, aunque ella se olía mi afiliación al partido y llorando me suplico que nos casáramos lo antes posible y nos fuéramos a trabajar a otro país. –Bueno él me escuchó sin hacer por el momento ningún gesto de reproche, pero cuando hube acabado me dijo: –Si es cierto que eso sería lo más fácil para los dos.

–Pero reconoce que la realidad es otra–, ya que tu compromiso está supeditado como el de ella a la dignidad en que los dos debéis a defender todo esa barbarie que esos asesinos cometieron con nuestra familias. –Y además, ahora nuestra lucha es una lucha reivindicativa y no usamos ni usáremos las armas ya que nuestras única arma es la propaganda que ellos llaman subversiva. – Y te aseguro que no tiene otro fin que defender nuestros derechos y acabar con la dictadura franquista e instaurar la democracia siempre por la vía pacífica.

Después como si hablase consigo mismo, continuo para preguntarme cual era mi decisión al respecto. –Si camarada yo también creo que ella terminara aceptándome como soy e incluso tarde o temprano se incorporara al partido.

–Si yo también lo creo y ahora por el momento sigue dejando en ese hueco del muro la propaganda que otros seguirán recogiéndola. – Pero sobre ella si tanto la quieres, debes casarte cuanto antes… –Y si no tienes padrino aquí tienes uno, aunque sabes que me dan mareos las iglesias.























CAPÍTULO XIII
Última edición por pablogarcia el 09 May 2015, 19:34, editado 1 vez en total.
Amar y ser amado

pablogarcia
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Re: FORJANDO ILUSIONES

Mensajepor pablogarcia » 06 Jul 2014, 17:49

Gracias y se sigue
CAPÍTULO XIII

Creo que fue al año siguiente de estar ya asentó de su servicio militar; que decidieron casarse y como bien ahora recuerdo se llevó a cabo a mediados del mes de marzo del año cincuenta. En uno de aquellos días donde la primavera temprana entraba ya inesperadamente en el valle y, aun las nieves resplandecían en las crestas de los picos de Pajares.

Sí, me asegura que para los dos fue muy duro casarnos por la iglesia, ya que los dos teníamos las ideas muy precisas sobre la religión. Pues pese a que en apariencia era una cosa muy bonita y basada en favorecer a los pobres. La verdad es que los ricos seguían siendo ricos y los pobres cada vez ramos más pobres. – ¡Bueno será porque los ricos saben rezar mejor que nosotros!

La verdad es que ella pensaba de la religión como él y sobre todo del matrimonio religioso. Pero ya se sabe, sino pasabas por la vicaría el matrimonio no tenía validez. Dado que ella como todos desde niños había sido obligada por el régimen aguardar las formas religiosas. No obstante, ella me confeso que siempre la habían tratado mal y por eso dejo de creer. Y todo porque siempre decía que el premio de la gloria de la gloria quería tenerlo en este mundo.

Hoy volviendo a aquellos días, me dice que fueron sin lugar a dudas los más felices de su vida. Ya que esa misma tarde volvieron a recorrer la playa de Gijón, donde tantos recuerdos a los dos les traía. Pero cuando ya comenzó a oscurecer, se prometieron que al día siguiente volveríamos a recorrer con los pies descalzos la playa.

ANOCHECER EN LA PLAYA
Partiendo de la playa de San Lorenzo,
un bonito paseo marítimo
nos lleva a la extensa playa,
limpia, cristalina y suave
arenal del San Lorenzo.
A lo largo del estirado
terreno del cabo de Mayan
rasgos oscuros de un barquillo
se divisa en el linde del
brumoso horizonte cielo.
Al tiempo que el perfil de la
tierra oscura por lejana,
crece estirándose desde
la playa del Mayan
pequeña y silenciosa.
Al lado Oeste en los peñascos
desiguales que ocultan
el convento de San Pedro,
las gaviotas chillonas
planean alocadas,
para venir volando
hasta la desierta arena
y reposadas aguas
de ellas ahora solas.
Ante tanta belleza,
Sin darme cuenta, sigo
Atolondrado en el tiempo…
Mientras desaparece la tarde
De esta primavera y en silencio.
P G
El amor debe ser correspondido y por tanto si él la deseaba con todas sus fuerzas ella por las mismas razones debía sentir las mismas ganas de regresar al hotel. Sí, me asegura que esta vez estaba decidido a que sus deseos se realizaran lo más pronto posible; pues después de todo, si Teresa le amaba desde ahora en adelante ya no tendrían que esconderse.

NOCHE DE BODA
Es la noche nupcial y
su cuerpo sólo espera
de mí una dulce caricia.
Lentamente me desnudo
mientras ella sonriendo
aparece de improviso
con un velo que apenas
cubre su cuerpo.
Su velo ha caído, y
yo quedo como aturdido
mientras se enlaza
su cuerpo al mío.
Guiado por sus caricias
sigo buscando su rincón
más delicado,
Que me conducen
a sus manos y sus labios
y nacen placenteros y largos
los suspiros.
P G
Al otro día recuerda que volvieron a la playa y luego una vez descalzos bordeando del agua caminar por todo el largo de ella. Sí, la verdad que fue un día gris y nublado de esa tibieza de principios de primavera donde tuve una sensación amarga. Pues nuestra luna de miel por nuestro corto peculio esa misma tarde volvió a la realidad de su pobreza. En todo caso, él en esa época me asegura que se sentía fuera de duda de sus sentimientos ideológicos ya que en esos momentos las víctimas dadas su pobreza seguían siendo ellos. No obstante, me aseguro que ahora como entonces estaba convencido que nuestra causa terminaría venciendo.

La verdad es que tuvieron que olvidar pronto de aquellos felices días de su boda ya que debido a su nueva situación decidieron vivir por el momento con su madre. Él volvió a los peligros de la mina y ella con su madre trabajaban con la máquina de coser para poder aportar un pequeño peculio a la casa. Pues su madre no tardo en enseñarla el oficio de costurera a domicilio. Pues siempre había algún ojal que reforzar, ya que en realidad su trabajo consistía en remendar ropa.

Bueno Martin, y después de un corta pausa me siguió contando que pese a esta dura situación y por desagradable que parezca, tenía a la vez su lado bueno. Pues como el tiempo no se detiene, fue así como la vida se puso de nuevo en marcha pero ahora con los seres más queridos a su lado. Hasta que apenas unos meses después, Teresa les dio la alegría que estaba embarazada y recuerda que para no hacerla sufrir, lo mismo a ella como a su madre intentaba que de sus actividades clandestinas ninguna de las dos estuvieran al corriente.

Sin embargo, me aseguro que la vida en la mina seguía helándole la sangre ya que cada vez que entraba en ella pensaba que había salido de una oscuridad sin fin y lo más doloroso era que al otro día volvería de nuevo a una más profunda oscuridad donde cualquier día podría quedar atrapado para siempre en ella. Pues, meses después en el turno de noche que trabajaba su amigo Antonio con otra docena de ellos en una explosión de grisú dejaron la vida

Esto causó tanta conmoción que de forma espontánea se paralizaron casi todas las instalaciones del valle del Nalón. Así surgieron las primeras huelgas en señal de duelos por la muerte de los mineros, con manifestaciones hasta el funeral. A partir de aquí comenzaron a registrarse paros en los pozos Barredos, Santa Bárbara, San Mamés, Valdelospozos. A la vez que provoco una intensa solidaridad con paros de toda la cuenca minera entera.

Al otro día los obreros se encerraron en el pozo junto a los del Nalón en solidaridad; mientras en el pozo Fondón se encerró la totalidad de la plantilla, en el Sotón lo hicieron por un día y en el resto de los centros hulleros hicieron jornadas de brazos caídos. Mientras continuaba el encierro del pozo María Luisa, las inmediaciones y localidades adyacentes fueron escenario de concentraciones con fuertes enfrentamientos con la policía y las mujeres y los hijos de los mineros se concentraron cortando carreteras. Estas manifestaciones continuaron hasta el día 29 cuando todos los trabajadores salieron de los encierros
"En el Pozo María Luisa
larará
murieron cuatro mineros
mira, mira Maruxina, mira
mira como vengo yo
larará
traigo la camisa roja
larará
de sangre de un compañero
mira, mira Maruxina, mira
mira como vengo yo
larará
traigo la cabeza rota
larará
que me la rompió un barreno
mira, mira Maruxina, mira
mira como vengo yo
larará
Santa Bárbara bendita
larará
patrona de los mineros
mira, mira Maruxina, mira
mira como vengo yo
patrona de los mineros
mira, mira Maruxina, mira
mira como vengo yo".

Aunque esta jornada de lucha no había logrado que las reivindicaciones de los trabajadores triunfaran, los obreros empezaron a recuperar sus fuerzas y a continuar nuevas jornadas de lucha en los años siguientes. Sí, fue a partir de aquí, que su situación se complicaría cada vez más. Pero su angustia no era debido al peligro que él corría como responsable del comité regional del partido, sino por su por la situación que a Teresa su madre y ya su hijo también corrían.

La verdad es que este desvarió le hacía en algunos momentos retorcerle el estómago de miedo. Sí, me asegura que se le ponía la piel de gallina ya que le parecía que en cualquier momento seria detenido dejando sin protección a su familia. No obstante, soló le consolaba la idea que nuestra lucha era la de la pura supervivencia dado que día a día por a alimentar la familia se jugaban la vida, para que otros siguieran enriqueciéndose. Y por eso al recordar a sus amigos atrapados en el fondo de la mina se decía:- Hoy estoy aquí, pero mañana quien sabe.

CAPÍTULO XIV

En marzo de 1958 otro duro conflicto surgió en el pozo de María Luisa que acabó con despidos y el cierre de las instalaciones por parte de la patronal. Los trabajadores respondieron con una huelga que afectó a 20.000 obreros. Pero una vez más la patronal, la OSE y el Régimen actuaron contra los obreros clausurando las explotaciones mineras y decretando el estado de excepción. Esto acabó con una durísima represión, detenciones y torturas y con cientos de mineros desterrados a regiones lejanas; la mayoría afectados por enfermedades en regiones empobrecidas sin posibilidad de trabajar.

Sin embargo estos serán los obreros que potencialmente fueron preparando una siguiente década de mayor conflictividad y radicalización: se fueron convirtiendo en “héroes”, rodeados de solidaridad y siendo un ejemplo de lo que sufrían miles de obreros bajo los pozos, muriendo en vida con el polvo que penetraba en sus pulmones. Es así que se fueron formando comisiones de solidaridad que recogían dinero para los represaliados y organizaban huelgas de solidaridad, mientras las organizaciones clandestinas se activaban.

Sí, bien recuerda que fue en la mina de "La Camocha", Gijón, que se crea la primera Comisión Obrera, oficialmente conocida.
Y a partir de 1954 empezaron a surgir en Madrid esporádicas comisiones de obreros que reclamaba alguna modesta reivindicación ante la dirección de la empresa. Su génesis fue, en el fondo muy sencillo y sobre todo ante la necesidad ocasional de hacer alguna reivindicación y que dada la obvia posibilidad de movilizar toda la plantilla. Esta nueva forma hacia que aunque pocos, algunos se atrevieran a tomar la palabra en nombre de todos y en eso consistía la comisión.

El origen de las comisiones de obreros “debe asociarse a la presencia de gente que venciendo el miedo a las posibles represalias, realizaba el trabajo previo, formulaban reclamaciones, establecían contactos de manera discreta y, finalmente, estaban dispuestos a actuar como portavoces de sus compañeros”. Estos trabajadores eran, en su mayoría, militantes comunistas y activistas católicos. Pero las cosas fueron cambiando ante el empuje obrero, dado que a partir de aquí el gobierno decreta la Ley de Convenios Colectivos que otorga a los trabajadores la posibilidad de poder discutir el convenio colectivo con la patronal. Este hecho tuvo una enorme importancia en la evolución de las Comisiones Obreras.

Las CC.OO jugaron un papel importante en las nuevas formas organizativas:- En primer lugar, los enlaces sindicales (elegidos a partir de 1960), muchos de ellos de procedencia falangista y católica, algunos (cada vez más) pertenecientes al PCE (Partido Comunista de España); en segundo lugar, en muchos lugares los trabajadores empiezan a nombrar en la propia lucha comisiones de los hombres y mujeres más combativos que asumen la representación y tratan de negociar mejoras con la patronal, en ocasiones los miembros de estas comisiones son enlaces y vocales, en otras, simples trabajadores (en las huelga de 1956 en el País Vasco esta fue la principal forma de organización obrera).

Sí, fue a partir del 1956 que "La lucha de masas comenzó a fraguarse con toda su intensidad debido cuando en una reunión en Gijón se les anuncia el acuerdo de acabar con la lucha armada porque ya se dan las condiciones para cambiarla por una política de reconciliación nacional. Para eso en una reunión con Mario Huerta, el Paisano, y entre otros el camarada Manuel García. "Otones" que ya estában en Asturias volcados en la organización del partido. Se decidió, que él entrara en contacto con Higinio Cangas, responsable de Langreo y comenzamos a trabajar. Ahí se hicieron ya las primeras huelgas mineras organizadas".

Así fue como el PCE Logró adaptarse a la nueva situación, no sin serias dudas sobre el interés del fenómeno de oposición semi-espontáneo que significaban las comisiones obreras y con reiteradas críticas a su carácter efímero y al margen del frente laboral clandestino propio, la OSO, Oposición Sindical Obrera. Así, después de apoyar en los años 50, tras abandonar la UGT; a esta organización, incluso reforzándola con la publicación en 1959 de la revista Lucha Obrera, decidió dar también su respaldo a las nacientes CC.OO., aprovechando también a fondo el trabajo sindical de los enlaces y vocales del vertical (combinación de trabajo legal e ilegal como se ha venido diciendo desde entonces).

Martin siguió recordando, para después contarme que por aquellos años hubo días buenos y días malos, días que veces sonreía con su familia y otros rechinaba los dientes de rabia. Aunque reconoce a la vez los días buenos eran raras sus sonrisas ya que las reuniones con su continuo peligro cada vez eran más frecuentes. Sí, me asegura que las caídas eran cada vez más frecuentes pues la brigada política intentaba por órdenes determinantes de Madrid desarticular el partido. Ante tal situación, el partido dio la orden de por un cierto tiempo disolver la célula o el comité hasta que no se comprobara si algún camarada en los interrogatorios había delatado a otros.

Pero fue ya en el año 57 con motivo de la primera huelga, con un encierro en el Pozo María Luisa, que no tuvo grandes consecuencias. "Al salir le llevaron al cuartel, pero no le detuvieron. Al año siguiente, ya más organizado el partido, la huelga fue mucho más fuerte. Como consecuencia de eso le detuvieron por pertenecer a la comisión. La noticia del encarcelamiento de la Comisión corrió por toda la cuenca. Los hechos son conocidos. Ya que el 12 de marzo, todos los obreros se manifestaron en Mieres.

Sí, más de 10.000, se concentraron en las calles adyacentes, pese a que había cientos de policías. Pero la gente no se amedranto. ¡Habían detenido a la Comisión! «¡¡A por los presos!!». Una batalla sin pólvora. Pero con sangre. Con palos, a puñetazos, a empujones, resistiendo las cargas desesperadas de los grises, los mineros entraron en la Comisaría, destrozaron el mobiliario, subieron al primer piso, echaron a los policías y nos rescataron a todos. Entre ellos a él y a los ya también conocidos. Noel Zapico, José López Muñiz, Albero Muñiz “Berto Loredo

Pero fue ya en 1959, con el Plan de Estabilización Nacional Económica (estabilización de la economía nacional), la liberalización de la economía, había permitido la importación de carbón. Y el 7 de abril 1962, los mineros de La Nicolasa se declararon en huelga para protestar por la falta de aplicación de los incrementos salariales en virtud de los convenios colectivos firmados hace varios meses. Entre los huelguistas, los activistas del Partido Comunista Español (PCE clandestino), los anarquistas y / o no afiliados, pero también una minoría extrema del ex falangista como Francisco Fernández, ex miembro de la División Azul .
Una semana después, la huelga se había extendido por todo el caudal, seguido Turón (16) y Nalón. Tras el lockout (cierre y el despido de los huelguistas) el 23 de abril 1962, 18 000 mineros dejaron de trabajar en solidaridad. A Vizcaya y Guipúzcoa (País Vasco), los trabajadores textiles también en huelga. Por último, la huelga se extendió en Cataluña( Barcelona, etc.) a El Ferrol (Galicia ), Sagunto (cerca de Valencia), Jerez (Andalucía) y hasta Madrid, donde las mujeres se manifiestan en Puerta del Sol.
Inicialmente, Madrid censuro la información sobre huelgas, tratando de negar su existencia, antes de ceder a una serie de afirmaciones. El 4 de mayo de 1962, decretó el estado de emergencia (con el toque de queda) en las provincias afectadas, aunque brutal supresión del movimiento no violento.
La JOC (Juventud Obrera Católica) y algunas de las UGT sindicatos fueron los primeros en participar en el movimiento, seguido por el PCE, que fue encabezado, así como de los sindicatos más pequeños, como el sindicato de la Alianza y Frente de Liberación Popular. También se establecieron en el extranjero de los fondos de solidaridad, incluyendo Toulouse y Praga.
“Hay una lumbre en Asturias que calienta España entera, y es que allí se ha levantado, toda la cuenca minera, toda la cuenca minera. Ale asturianos que esta nuestros destinos, en vuestras manos. Empezaron los mineros y los obreros fabriles, si siguen los campesinos, seremos cientos de miles,



















CAPÍTULO XV s

. En la primavera de 1962 una oleada de huelgas recorre España. Partiendo de la minería asturiana, los paros se extienden hasta afectar, en desigual medida, a 28 provincias y cerca de 300.000 trabajadores. Los efectos de estos conflictos alcanzan al gobierno, que pone en tensión todos los medios a su alcance para sofocarlos, a la Iglesia católica, a la oposición clandestina y al exilio, al movimiento estudiantil y a un sector de la intelectualidad, generando además una amplia solidaridad internacional. El movimiento huelguístico asturiano de 1962 representó un hito fundamental en la oposición al franquismo y el renacer del movimiento obrero

En agosto los mineros asturianos fueron otra vez a la huelga. Nuevamente el Gobierno y la patronal respondieron con una extrema dureza, con despidos, detenciones, torturas y con cientos de mineros desterrados a regiones lejanas; la mayoría afectados por enfermedades en regiones empobrecidas sin posibilidad de trabajar.

Sin embargo estos serán los obreros que potencialmente fueron preparando una siguiente década de mayor conflictividad y radicalización:- Convirtiendo en “héroes”, rodeados de solidaridad y siendo un ejemplo de lo que sufrían miles de obreros bajo los pozos, muriendo en vida con el polvo que penetraba en sus pulmones. Es así que se fueron formando comisiones de solidaridad que recogían dinero para los represaliados y organizaban huelgas de solidaridad, mientras las organizaciones clandestinas se activaban.

Y esto se fue transformando en continuas grandes huelgas. Y con ellas comenzaba un nuevo ciclo de luchas en la clase obrera en todo el Estado, colocando a los mineros asturianos a la cabeza de una gesta que ha marcado un “punto de inflexión” en la lucha de la clase trabajadora bajo el Régimen franquista: “Ya que solo en ese año se produjo un importante movimiento huelguístico, en el que participaron entre 200.000 y 400.000 trabajadores.

Pero para él según cuenta, los problemas apenas comenzaron ya que detenido con otros muchos fue torturado y después desterrado a un pueblo de Burgos olvidado en la meseta. Donde por ser de siempre una zona cargada de sentimientos fascista la gente del lugar no les ofrecían en a que durísimo invierno más que un pajar abandonado para pernotar.
Los regímenes totalitarios siempre han recurrido a la represión para acallar las voces que critican sus actos. La persecución policial a las familias, la cárcel o las palizas son algunos de los métodos que las dictaduras han utilizado contra sus críticos. Una de las formas más duras de represión es la deportación: alejar al «elemento subversivo» de su lugar de origen llevándolo a un sitio, sin familia, sin amigos, sin apoyos, donde apenas tenga oportunidades para salir adelante.
Esto fue lo que les ocurrió a 126 mineros asturianos, deportados tras la segunda gran huelga de 1962. Donde les acusaron de ser los «cabecillas» del movimiento obrero asturiano, otros eran hombres «fichados» por la justicia «no por ser delincuentes, si no por luchar por derechos legítimos que recogen todas las Constituciones europeas». El exilio forzado duró quince largos meses, entre agosto de 1962 y noviembre de 1963, cuando, tras otra serie de paros, los mineros consiguieron que sus compañeros retornaran a sus casas.
La deportación fue el método utilizado por el régimen franquista para intentar que la segunda gran huelga del 62 fracasase:- La dictadura pensó que, si se «extraían» a los líderes obreros de su lugar de trabajo, el resto de mineros dejaría de protestar. El segundo gran paro de ese año se originó a causa del incumplimiento de una de las promesas a las que se comprometió el Gobierno tras la primera huelga, que concluyó en el mes de junio:- Que fue el pago de 75 pesetas por tonelada de carbón extraída a los trabajadores.
Pero esto duro poco ya que en agosto, los mineros comenzaron a hartarse de que esta cantidad, que podía ayudar a completar su salario, no repercutiese en quien sacaba el carbón. Dado que la «La mayor parte del dinero se quedaba por el camino», según les explicaba Vicente Gutiérrez Solís, presidente de la Federación de Vecinos de Langreo y uno de los obreros que con él fue deportado tras la «huelgona». Sí, al parecer esta cantidad «Se lo quedaban entre capataces, vigilantes y gente del Sindicato Vertical. Al final el trabajador no veía ni un duro»
Los 126 obreros entre él fueron deportados a varias regiones, por lo general, de las más pobres del país en aquella época: -Lugo, Zamora, León, Valladolid, Burgos, Soria, las provincias extremeñas y Andalucía. «Donde encontraron no siempre la solidaridad de la gente más humilde». Pero cuando a los pudientes «Pedíamos trabajo, cuanto sabían que éramos deportados nos decían que no»
Me asegura que «Pasaron hambre y mucho frío y todo pese a que muchas ocasiones recibieron la solidaridad de la gente» La verdad es que como me cuenta «Llegaron de vacío y pasaron mucha hambre, frío y a esta había que añadir el acoso de la Policía y menos mal que vivimos gracias a la solidaridad de la gente, personas que apenas tenían nada y que lo compartían todo con nosotros». Donde fue deportada en un pueblo de la provincia de Valladolid de cuyo nombre no quiere acordarse.
Bien recuerda que el viaje, fue «en un camión de carga» y duró dos días. Junto a él iban otros once mineros. Al llegar «lo primero que hicieron fue registrarlos "en condiciones lamentables"». Luego, «les dijeron que debían presentarse en el cuartelillo dos veces al día». ¿Y después? «Nada. Les soltaron con lo poco que llevaban y les dijeron que se las arreglaran como pudieran. Él trabajo en una tejar, también de donde pudiera ir devolviendo a la gente que les acogió parte de lo que les prestaron».
Sí, él salió de Mieres un día de abril de 1962, junto a otros 11 compañeros del pozo Barredo, en dirección a una cárcel de Valladolid; allí pasó 27 días. Su «pecado», según recuerda, era haber sido uno de los cabecillas en las huelgas mineras de ese año. En la capital castellana se encontró con otros 95 compañeros asturianos. La verdad es que no tardo en regresar a Asturias, pero la historia volvía a repetirse unos meses más tarde. Pues tras participar de nuevo el 6 de septiembre de 1962 con los mineros de Mieres en una gran movilización, fue de nuevo encarcelado por la Guardia Civil y deportado de nuevo.
«Hasta el 4 de mayo de 1963 no volvió a casa. Durante ese tiempo estuvo cuatro meses en Burgos y otros tantos en León. En esta última ciudad junto a otros compañeros pidieron trabajo en varias ocasiones, pero en cuanto se enteraban de que eran deportados asturianos les decían que no». El exilio forzado duró quince largos meses, entre agosto de 1962 y noviembre de 1963, cuando, tras otra serie de paros con la ayuda heroica de las mujeres asturianas consiguieron que sus maridos y hermanos retornaran a sus casas.
Para ampliar sus acciones, las mujeres e hijas de los mineros hicieron extensivo su acoso hacia aquellos que no secundaban la huelga, abucheándoles e insultándoles cuando se dirigían al trabajo. También el mes de mayo comenzó con una intensa actividad de las mujeres. Ya desde los días previos las autoridades tenían constancia de la posibilidad de acciones colectivas femeninas y adoptaron, por ello, medidas preventivas, reforzando las cuencas con dotaciones de la Policía Armada.
Un ejemplo, fue la nota del Servicio de Información de la Guardia Civil de 26 de abril de 1962 donde se aseguraba que las mujeres del Caudal acudirían en masa los días 1 o 2 de mayo a los Economatos de Hulleras de Turón y de Fábrica de Mieres para que se les despachasen artículos alimenticios y que lo harían llevando consigo a sus hijos menores. Según la misma información, las mujeres de la barriada de La Joécara iban a ir a Sama en manifestación "apoyando la huelga de sus maridos y rompiendo los escaparates de las tiendas de dicha localidad".

El 2 de septiembre, Ana Sirgo y Constantina Pérez fueron detenidas mientras intentaban movilizar a un grupo de mujeres para bloquear el acceso al Pozo Fondón. Hasta que se decidió su ingreso en prisión, ambas permanecieron en los calabozos de la policía en Sama, donde estaba también el marido de Anita, Alfonso Braña. Al descubrir que éste estaba siendo torturado, ellas comenzaron a hacerse notar, insultando, gritando y pataleando para llamar la atención de los transeúntes, actitud que indignó a los funcionarios, quienes respondieron golpeando a las detenidas, a las que acabaron rapándolas el pelo. Anita y Tina estuvieron detenidas ocho días, para que les creciera el pelo antes de salir a la calle.

Con estas determinantes luchas se consigue que el 30 de noviembre de 1963. Por fin y tras un alto en el camino de regreso a su tierra. Los últimos desterrados de la huelga de agosto de 1962 posan delante del autobús que los conduce al fin a casa y con ellos viajan algunas de sus mujeres e hijos.

Entre ambas fechas han mediado quince meses de deportación primero y destierro más tarde, una permanente inquietud laboral en las cuencas mineras, viajes a Madrid para entrevistarse con jerarcas del Régimen, comisiones de pozo formadas para canalizar la solidaridad y una larga huelga en la que la vuelta de los desterrados se anteponía a cualquier otra demanda. Y pese que el régimen intenta que sólo queden fuera de Asturias los clasificados como comunistas.

Para el Régimen resulta de todo punto evidente que su represión ha traído muchos más quebraderos de cabeza que ventajas y no queda sino levantar la arbitraria medida. El 30 de noviembre de 1963 él regresa con los últimos treinta; que vuelve a casa con sensación de victoria.








CAPÍTULO XVI s
Bueno para poder comprender tal situación habría que volver si bien recuerda a una de las primeras Comisiones Obreras que con tal nombre que se formó en Asturias y precisamente en la mina La Camocha (Gijón), en el año 1957, con ocasión de una huelga. Y esta realidad de la lucha y la conflictividad sindical que se estaba dando, así como las necesidades propias del capital; hizo que en 1958 saliese la primera Ley de Negociación Colectiva.
Dicha ley, a pesar de ser enormemente restrictiva, fue aprovechada para extender y desarrollar el nuevo movimiento sindical. A partir de entonces cada vez fue más frecuente que en torno a la negociación de los convenios estallasen luchas y huelgas. Todo este movimiento descansaba, en realidad, sobre la base de los cambios socioeconómicos que estaba sufriendo el país a partir de los años 60: - Aceleración de la industrialización y, por consiguiente, enorme crecimiento cuantitativo de la clase obrera española.
Pero es a partir de 1962 que se da el gran salto de la lucha en clase obrera española:- Donde se producen enormes huelgas generalizadas en la cuenca minera asturiana; pero también en la cuenca minera de León, en Jaén, Córdoba, Teruel, Puerto-Llano, en fábricas de Cádiz, Cartagena, Murcia, Valencia, Rio-Tinto, Vigo, Ferrol, Zaragoza, Barcelona, Madrid; etc. Ya no había duda, el movimiento obrero español había despertado definitivamente, a pesar de la dictadura y el salvajismo represivo.
Sin la menor duda me recuerda que tuvieron una gran repercusión las huelgas de los mineros asturianos del año 1963 y 64. Y donde a partir de aquí el franquismo para plantearse su continuidad empezó a comprender la necesidad de abrirse. Lanzando para ello un programa de desarrollo industrial y abrirse sobre todo al sector turístico. Que sin la menor duda fue decisivo para el inició de su transición hacia la “actual democracia”…
Bien recuerdo que lo que me contaba Martin, era cierto ya que si el resto de España todavía a finales de los años cincuenta el número de trabajadores dispuestos a impulsar el movimiento de las comisiones obreras era más bien escaso. Pero hace un pequeño paréntesis para decirme, que la acumulación de las experiencias de los mineros asturianos y sus recursos organizativos, unido a otra serie de factores. Daría como resultado a la primera asamblea reducida en el Pozo del Tío Raimundo. Donde Marcelino Camacho y algunos más como yo representante de la metalurgia donde surgió la primera CCOO - en Madrid.

Después sin apenas una pequeña pausa sigue para seguir contando que en este orden de acontecimientos y después de su incorporación al comité local del PC. La dedicación a la lucha contra el fascismo era total y apenas terminaba el trabajo salía corriendo a las diferentes reuniones. Estas eran unas de CC.OO y otras del partido, pero estas explicaciones para su compañera tuvieron poco éxito. Pues para su esposa era difícil de comprender este vaivén que se prolongaba por la noche, al salir siempre acompañado con un puñado octavillas o el bote de pintura para marcar los muros con consignas “subversivas”.
–Sí, Pablo te seguiré contando que pese a nuestros avances en la lucha contra el franquismo todavía en esos años como tu bien sabes fueron muy duros. –Y al recordar esos cruciales años es cuando surgen los dolorosos recuerdos. –Sí, vuelvo a repetirte y, bien recuerdo que mi pasado se desdoblaba, perdiendo en ocasiones su significado o, se reducían a simples deducciones absurdas e incomprensibles…. –Ya que de golpe no apreciaba a ver con clarividencia glacial de toda esta lucha. –Y no creas que fue fácil en tales circunstancias expulsar de mí animo esa situación en la que había embarcado a toda su familia.
 No obstante, te mentiría si no te dijera que mismo si me da escalofríos el recordar mi pasado. –Tengo que reconocer que pese a las desgracias, en él: –No sólo hubo penas, tristezas, desazones... – Sino también alegrías, placeres y esperanzas...
Pues como tú también sabes fue a partir del en 1964 cuando podemos decir que las CC.OO. inician su andadura como movimiento organizado, logrando la permanencia y la coordinación, en gran medida, del movimiento obrero español bajo el franquismo. El hecho histórico se inicia, casi simultáneamente, en Madrid, Barcelona y Euskadi. En Madrid se constituye la Comisión Obrera del Metal (primero llamada Comisión de Enlaces y Jurados del Metal); en Barcelona nace la Comisión Obrera Central de Barcelona. Y desde entonces, el PC como pilar del movimiento obrero permanecería ligado al CCOO, aunque de distintas formas debido a la represión y los cambios del propio movimiento.
Las elecciones sindicales de 1966 marcan otro hito en la historia de la clase obrera española; las CC.OO., siguiendo con la experiencia iniciada años atrás, consiguen un triunfo resonante. En Madrid se constituye la Comisión Obrera del Metal (primero llamada Comisión de Enlaces y Jurados del Metal); en Barcelona nace la Comisión Obrera Central de Barcelona. Y desde entonces, el PC como pilar del movimiento obrero permanecería ligado al CCOO, aunque de distintas formas debido a la represión y los cambios del propio movimiento. A partir de aquí la propia prensa de entonces habló de triunfo de esas primeras luchas encontrando a nivel internacional así como entre artistas e intelectuales. Pintores, poetas y escritores que plasmaran en su obra la inquietud que aquellos hechos de los mineros asturianos que crearon en la sociedad española.
Marchas sobre Madrid de miles de metalúrgicos en enero; huelga de los mineros asturianos; detenciones y juicios contra dirigentes obreros: Gerardo Iglesias, Juan Muñiz, Otones, Martin y otros en Asturias En Madrid; la huelga de Bandas en Euskadi y la solidaridad que despertó, fue lo que provocó la declaración del estado de excepción en Vizcaya; las movilizaciones de octubre en todo el Estado y, especialmente, en Madrid (donde es detenido Marcelino Camacho Junto otros sindicales y miembros del PC), en Cataluña, Bilbao, Pamplona, Sevilla, Asturias, Valencia, Galicia y Zaragoza.

Y llega 1967. El sindicato CC.OO. ya está totalmente estructurado. Martin según sigue contando junto a otros como Otones es uno de sus fundadores y uno de los miembros más activos. Ese año aparece un llamamiento a la huelga general firmado por él mismo junto con nombres como Gerardo Iglesias, él o José Celestino, entre otros. Comisiones Obreras aparece por primera vez en escena de manera explícita. La huelga es secundada por los trabajadores y paraliza las cuencas y el sector metalúrgico.

El año 1967 continuó con este clima de conflictividad en toda España:- Huelgas en Asturias, Sevilla, Cataluña, Euskadi y Madrid; ya las CC.OO. son ilegales; y Marcelino Camacho, Julián Ariza y otros dirigentes son encarcelados y procesados por su pertenencia a CC.OO. Como también varios comités regionales de PC entre ellos el de Carabanchel al que yo pertenecía también fuimos encarcelados.

Sí, me sigue contando Martin:-"Sabíamos que nos iba a costar la cárcel, pero considerábamos que era necesario salir a la luz como CC.OO. Efectivamente, fue un gran triunfo, pero a nosotros nos condenaron". De ahí a Carabanchel. Y es aquí donde volvió a encontrarme con Marcelino Camacho, con el que ya había tenido contactos en la clandestinidad; también a Nicolás Sartorios, Julián Ariza y sobre todo a ti entre otros.

Si, él fue detenido junto a otros trece compañeros y era así como el periódico La Vanguardia Española daba su comunicado.
TRECE MINEROS DETENIDOS EN ASTURIAS POR ACTIVIDADES COMUNISTAS- Que venían realizando una activa campaña de agitación. Oviedo, 30. — Como consecuencia de algunas detenciones realizadas, por las fuerzas del orden público. Estas se han producido porque en algunas explotaciones mineras se han realizado continuas situaciones de paro. Según comunica del Servicio de Información Sindical. Los conflictos, de carácter político, que habían dado lugar a estas detenciones, Se basaban en demandas que corresponden los problemas que tienen planteados los silicóticos; pensiones y despidos, prácticamente resueltos por la normal gestión de los representantes sindicales; pero al parecer, estos problemas fueron aprovechados por ciertos individuos para llevar a cabo campañas de agitación subversiva.

También a la vez y Según la nota oficial del Gobierno Civil de Oviedo y del corresponsal de diario- Santiago COVADONGA.) — El Gobierno Civil de Oviedo ha hecho pública la siguiente nota: - «A través de una serie escalonada de acciones extralegales, reflejó de vinculaciones y evidencias de los planes y tácticas de agitación, y subversión elaborados por quienes desde el exterior se titulan dirigentes de 'la alteración social y política de nuestro país, determinados elementos, seguidores de aquéllos programas, que realizaron Intensas campañas

"agitadoras para arrastrar a los mineros y metalúrgicos asturianos a un paro de 24 horas utilizando el falso pretexto dé reivindicaciones socio-económicas, cuya finalidad no es otra que la de sembrar «a confusionismo en el ámbito laboral por cuanto lo que ahora se plantea viene siendo estudiado o resuelto desde muy antes por las autoridades y organismos correspondientes, al resultar descubiertos ¡por los servicios policiales en tal maniobra, se ha procedido a su detención, con el resultado hasta el momento de haberse comprobado la ideología comunista de todos y su principal vinculación a aquellos planes, la actividad desarrollada en los centros de trabajo, la celebración de reuniones clan-destinas, la elaboración y tenencia de propaganda ilegal, de libros y de panfletos comunistas. Así como de algunos útiles para su reproducción.

Los detenidos son:- Joaquín Fernández Espina. Con antecedentes por delito contra el estado. José Sánchez Díaz. Manuel García González, «Otones», que en ocasión anterior había sido detenido y condenado por actividades clandestinas comunistas. Como también Gerardo Iglesias Arguelles, de ideología comunista, y que se le ha ocupado ejemplares de propaganda y medios de reproducción. José Antonio García Valle. Que había sido detenido y condenado con anterioridad, también por actividades comunistas. Martín Fraga Tazende. Que ya había sido detenido anteriormente en dos ocasiones, por actividades comunistas. Higinio González Álvarez. Manuel García Fernández, «El Conde» condenado por actividades comunistas. Valentín Losa Fernández, «Pipo». Comunista y ya anteriormente sancionado.

Los detenidos, con los indicios de responsabilidad penal, una vez concluidas las diligencias oficiales, pasarán a disposición de la autoridad judicial competente. Por circunstancias análogas a las de los anteriores, fueron también detenidos y se hallan ya a disposición de la autoridad judicial, los siguientes: - Nicolás Corte Antuña, Herminio Sánchez Cantora, Armando Alonso Pérez y Alfonso Vallina Miranda.

Pero sin lugar a dudas de los camaradas asturianos que más me impactaron y con los que tuve en la cárcel más amistad fuero Gerardo Iglesias y Juan Muñiz Zapico. Con Gerardo pase casi un año en la cárcel de Palencia y bien recuerdo que mi celda estaba marcada con él número 7 y a mi derecha en la 8 se hallaba Gerardo Iglesias o el “guaje” que era como a Gerardo le conocíamos, por ser asturiano y pese a tener apenas solo tres años menos que yo era el más joven de todos.


Según me cuenta Gerardo había nacido en 1945 y en La Cerezal, Asturias. De él guardo gratos recuerdos, pues posiblemente debido a nuestra edad, pasábamos juntos gran parte de nuestro tiempo. Miembro del Partido Comunista de España desde 1961, Gerardo fue encarcelado por sus actividades políticas y sindicales y como todos saben después llego en 1978 a Secretario general de Comisiones Obreras de Asturias y del PCE de Asturias, posteriormente fue secretario general del PCE (1982-1988) y en 1989 abandonó el cargo de coordinador de Izquierda Unida.

Gerardo era fiel a sus orígenes y se sentía contento de sus tradiciones y de sus descendientes que para él eran libres porque mantenían una conciencia revolucionaria al defender con su lucha a la clase obrera de la que él, se sentía profundamente orgulloso. También me dice que él era muy joven cuando se declaró la huelga general de la minería en Asturias. Pero reconoce que al ser ya su familia militantes activos del PCE, él mismo pese a no estar todavía organizado colaboro en los movimientos que se desarrollaban por toda la cuenca minera.

Además, recuerda muy bien como todos los días de paga, que era siempre el 10 de cada mes; se hacían colectas para los presos políticos de Burgos. Al año siguiente nos enteramos por Radio Pirenaica, la oíamos todos los días antes de las 8 de la mañana. Qué Julián Grimau había sido asesinado y eso me orgullosamente que fue el que sin dudarlo le hizo afiliarse al PCE.
En 1950, siendo niño, fue testigo de la tortura brutal de su padre, detenido por la Guardia Civil por apoyar a los guerrilleros antifranquistas. Minero de profesión, comenzó a militar en el Partido Comunista de España (PCE) con apenas 16 años, en 1961. Por sus actividades políticas y sindicales (participó en la organización de Comisiones Obreras) fue encarcelado repetidas veces durante la dictadura de Francisco Franco.
En 1962, con motivo de la gran huelga minera en Asturias, fue detenido por primera vez. Al siguiente año fue elegido miembro del Comité Regional del Partido Comunista de Asturias.[] En 1966, Iglesias fue detenido con otros miembros de la Coordinadora Provincial de CCOO y condenado a cuatro años y seis meses de prisión.
Gerardo a partir de estos movimientos y, pese a su edad se destacó ya como un dirigente del movimiento obrero. No olvidaré jamás las charlas que me largaba a cada instante. No lo olvidaré jamás, sus palabras se convertían en activos discursos, que parecía querer convencerme de su superioridad en su tierra, con respecto a las demás. Al oírle, recuerdo que era las mismas charlas que en la calle y después en Carabanchel nos repetía de continuo mi buen estimado amigo Marcelino Camacho.

A Gerardo Iglesias debido que mi hermana vive en Oviedo. Volví a verle en Gijón años después cuando él ya era secretario del partido y yo cuando tuvimos conocimientos de la traición que nos había conducido Carrillo. En París en una asamblea como tantos otros abandonábamos el partido. Porque nunca estuve de acuerdo Que decisiones tan importantes como fue el reconocimiento de la monarquía y una constitución amañada. Se decidiera de arriba abajo y no como por lo contrario los estatutos dicen.

Sí, esto no fue más que una traición que solo le favorecía a él y su familia. A Gerardo yo le expuse mi manera de pensar… Y les aseguro que le deje pensativo ya que años después lo abandono todo y volvió de nuevo a la mina. Gerardo Iglesias no tuvo mucha fortuna en su regreso a la mina. Ya que al poco tiempo sufrió un accidente mientras trabajaba que le obligó a retirarse y a someterse a cinco operaciones de espalda.




Pero según él ese era su lugar. “Era el destino que le dio la vida, por nacer en una familia de mineros. Era su profesión, y él no tenía títulos. Si universidad había sido la cárcel” y recuerda el exdirigente comunista que la vuelta al trabajo le “refrescó las ideas”. “Cuando uno pasa mucho tiempo dentro del sistema de los partidos pierde la perspectiva. La militancia condiciona mucho el pensamiento individual”.

Dado que según cuenta Gerardo Iglesias, exsecretario del PCE, su primera jornada fue dura después de 12 años dedicado a la política. Y además, la conferencia de Perlora que eligió a Gerardo Iglesias secretario general del PCE de Asturias supuso el comienzo de un largo camino de conflictos internos que culminaron con numerosas expulsiones y bajas voluntarias.

Sí, la contestación de Perlora significó la primera crítica estridente al carrillismo en España. Y esto me recuerda que después de abandonar el partido en Marsella les dije a los camaradas yo me voy; pero a Carrillo terminareis echándole. La verdad es que en realidad no se cuestionaba tanto la dirección del partido por razones ideológicas como por la forma en que se ejercieron los acontecimientos. Sin embargo, los obstáculos y adversidades fueron la causa de una enorme sangría de militantes. Su política dura, aplicada de forma inflexible, provocó la deserción de la intelectualidad de la militancia comunista

Bueno pero volvamos a la cárcel de Palencia, donde la mayor parte del tiempo recuerdo que con Carlos Núñez que dormía en la celda contigua también éramos inseparables en nuestros paseos cotidianos por la galería:- Carlos Núñez, era un dirigente destacado del comité ejecutivo del Partido Comunista Gallego y que también había pasado varios años en la Escuela de Bellas Artes de París, pero su estilo era más la de diseñador de dibujos para niños que bodegones. En las celdas de enfrente se hallaban varios camaradas Vascos, que cuando no tenían nada que hacer, se reunían en el patio y en pequeños grupos tarareaban canciones revolucionarias o patriotas que nosotros no entendíamos.

A Juanín otro luchador inolvidable lo conocí trate largo tiempo en la cárcel de Jaén que apenas unos días antes que yo llegara a Jaén, había llegado Juanín (Juan Muñiz Zapico), que por su especial carácter se convirtió en poco tiempo en uno buen compañero. Juanín llego a la cárcel de Jaén cuando los presos políticos se hallaban en huelga de hambre en protesta por las condiciones en que se nos mantenía. Participamos como los demás en la segunda huelga que se realiza más tarde por el mismo motivo, por lo que fue recluido en celda de castigo en la que según su propia confesión la húmeda era tal que parecía que llovía dentro.

Juan Muñiz Zapico nació en La Frecha, Lena, en 1941 y comenzó a trabajar en talleres de Aguínaco de Mieres; siendo elegido Enlace Sindical y Jurado de Empresa en 1963, e ingresando en 1964 en Comisiones Obreras y el PCE. En 1966 participó en la toma de la Casa Sindical de Mieres y la Asamblea de 460 Jurados de Empresa. Participó de la jornada de lucha del 1º de febrero de 1967 y en la del 27 de octubre de 1967, firmando el manifiesto de la misma y siendo acusado junto a sus compañeros de asociación ilícita y propaganda ilegal. Cumplió dos años en las cárceles de Oviedo, Jaén y Segovia. A lo largo de su intenso activismo sufrió 7 años de cárcel, 5 despidos, 4 multas gubernativas y 2 condenas del TOP, y realizó 4 huelgas de hambre.

Juanín, todas las mañanas tocaba la puerta de mi celda para llamarme hacer gimnasia y luego como él adoraba los trazados de calderería y como en esos momentos yo llevaba a cabo un cursillo de delineación por correspondencia. Pasábamos horas enteras realizando trazados cada vez más complicados. También, fue él que propuso iniciar una serie de charlas entre todos los compañeros de Comisiones Obreras allí encarcelados, para estudiar los planteamientos e intercambiar experiencias.

De Juanín guardo en memoria gratos recuerdos, era un compañero maravilloso y un incansable luchador. Por la prensa supe que fue liberado en junio de 1970 - año en que ingresa en el Comité Regional de Partido Comunista y después en sus memorias leí que no le fue fácil como a muchos de nosotros su incorporación al trabajo. Pues tuvo que dejar a su hija en La Frecha, con sus padres, y trasladarse a Gijón con su mujer. Por su parte, Juanín, que durante estos dos años de cárcel ha madurado sus ideas, se lanza de lleno a la labor de Comisiones Obreras.

Tiempo después entra a trabajar en una subcontrata de Constructora Gijonesa como eventual, aunque nuevamente es despedido por participar en una Comisión Obrera que discutió con la dirección una tabla reivindicativa elaborada en asamblea. De este incansable combatiente, tuve la triste noticia de su estúpido accidente mortal cuando conducía un automóvil y que supe de tal tragedia cuando me hallaba trabajando en Francia.

Sí, Bien recuerdo también que Juanin era incansable en el querer aprender y me animo acudir a las clases que los veteranos camaradas daban relacionado con la economía e incluso el camarada Pedro Ardiaca, nos daba clases de francés. Pedro Ardiaca era según contaban miembro del Comité Central del PSUC, que después de veinte años en la cárcel y a raíz de la decisión del gobierno de vaciar de presos políticos al penal de Burgos por el desprestigio internacional que había adquirido dicho penal fue como otros distribuidos por toda la geografía nacional y a él le toco Jaén.


















CAPÍTULO XVI s


Bueno volvamos de nuevo a Carabanchel donde recuerdo que el patio de la sexta galería era bastante amplio y se hallaba rodeado de bancos de piedra. A la derecha estaba situado el frontón que nos permitía practicar el deporte vasco por excelencia, a la izquierda una especie de lavadero a cielo abierto y en la misma esquina los servicios. La verdad era cuestión de habituarse a dicha situación, dado que el régimen de la cárcel nos permitía hasta que la familia nos llevase la comida hecha por nuestras mujeres; que luego era entregada a la comuna y distribuida entre todos.

Los días de antemano estaban ya planificados, porque de lo que se trataba era de librarse de las preocupaciones abrumadoras y esquivar las torturas con el ocio los presos jugábamos a las damas y al ajedrez. El resto del tiempo la comuna organizaba cursos de filosofía política, cursos de analfabetismo, de idiomas e incluso cursos de estudios por correspondencia.

Por suerte en esos momentos estábamos principio de verano, pero se oía hablar que en invierno, donde al parecerla la cárcel era una nevera con olor a humedad insoportable. Pero en esos momentos todos pensábamos que antes del invierno, podrían producirse los cambios necesarios y a través de una amnistía saldríamos todos por la puerta grande.

Pero lo peor era al llegar la noche, que inadvertidos en la oscuridad y el silencio de la celda siempre funesta y fastidiosa los recuerdos afluían a borbotones. Era entonces que afligidos recordaba la mujer amada y eso pese a las reconfortantes palabras que atreves de los barrotes en las visitas nos daba. Pese a todo, los sufrimientos por la situación en la que nos encontrábamos, día a día iban aumentando.

Aunque hay que al final había que reconocer que eran simples sueños. Se volvía de nuevo sentirse la ilusión que uno se hallaba en un bosque donde cantaban los pájaros, y los dos observábamos como el sol poniente cubría el horizonte con sus resplandores y ante tal belleza, quedábamos atónitos por el esplendor atmosférico que se originaba al atravesar los rayos solares las lejanas nubes las convertían en montañas de algodón. Finalmente, terminabas por reconocer que ella no estaba contigo y que toda había obedecido a un simple sueño establecido de antemano en nuestra cabeza y solo se debía a que elaborábamos imágenes y fantasías.

–Sí, vivíamos soñando… ¡Qué diablos!… ¿Qué importa el tiempo? Si al fin y al cabo para otros éramos algo así como “presos de lujo” y para cicatrizar las heridas, nos decíamos: –Nadie se muere porque dejó su casa, su trabajo y su mundo familiar. –Se sigue viviendo, viviendo mal, como se puede, encerrando en cualquier sitio sus recuerdos e ilusiones…–En una palabra se sigue soñado, con esas ideas filosóficas; que dicen que los hombres somos humanos por naturaleza.

Si, el entusiasmo crecía día a día tras las noticias que en ocasiones infladas, nos llegaban de la calle. Y si a eso añadíamos él sentirnos superviviente de aquellas insoportables torturas y por tanto no cabe la menor duda que nuestra situación actual. Era una cura de optimismo para afrontar nuevas luchas y nuevos problemas, tal vez más pavorosas e insolubles. Porque lo pasado no era nada, nada ante lo más insoportable del dolor que nos esperaba en tanto que idealistas.

Mientras tanto, durante aquellos primeros días del mes de mayo en la galería no se cogía del incremento de nuevos presos debido a las manifestaciones del 1 de mayo y siempre tenías con quien intercambiar opiniones de lo sucedido en la calle. Pero más tarde, uno de los que más me llamo la atención de esa época, fue el escritor dramaturgo Fernando Arrabal. Del que recuerdo una larga conversación y su fuerte convicción en sus profundos sentimientos humanos y, eso me llego confundir, al oír siempre entre los camaradas que los anarquistas; nunca sabían lo que querían... Pero no sé si he dicho con anterioridad yo me ocupe como tantos otros de los cubos de la comida que entraba en la galería y, por eso fui el encargado de llevarle comida a la enfermería que la comuna decidió llevarle, a Fernando Arrabal que paso por Madrid en el verano del 67 Camino de La Manga. Que es donde piensa concluir El Jardín de las Delicias, pero a la firma de ejemplares en Galerías Preciados de una novela que acaba de publicar. Un joven le pide una dedicatoria con «una blasfemia» o «una cosa gorda». Se la escribe: «Para Antonio. «Me cago en Dios, en la Patria y en todo lo demás».

El estreno de El Triciclo y la firma en Galerías Preciados marcaron su relación posterior con Madrid. Su primer estreno no fue el éxito que él hubiera deseado. Y la firma «blasfema» en Galerías Preciados le terminó llevando a Carabanchel. Ambas experiencias le alejaron de Madrid. Por tanto, en mis conversaciones con él, nunca negó la existencia de Dios, ni demostró excesos del ateísmo. No obstante, yo pienso que era deísta, al decirme que él creía en una providencia al ser ella la que protege y conduce al hombre; sin embargo dudaba de la existencia del Sumo Supremo y era partidario absoluto como buen anarquista de la total libertad absoluta de la conciencia.

Arrabal ingresó en prisión y, fue trasladado directamente a la enfermería dada su delicada salud pulmonar y esto me permitió durante un tiempo hablar tranquilamente con él. Para llegar a la enfermería recuerdo que había que atravesar un patio y luego otro. Pero primero como cuando íbamos a las visitas con la familia, teníamos que atravesar la galería que la cárcel tenia designada a los homosexuales y, les aseguro que no era un plato de gusto; ya que a lo largo de su recorrido desde las barandas del primer piso, resonaban todo tipo de provocaciones groseras. Luego volvía la tranquilidad y después de atravesar por unos sótanos, semi-oscuros donde se hallaba la famosa silla donde se aplicaba el garrote vil, se llegaba a una gruesa puerta de hierro que daba paso a la enfermería y que había que en pujar duramente.

La enfermería era una amplia habitación con unos veinte catres de hierro mohosos, unos desarmados y otros dispuestos en hileras contra los muros. Al fondo dos grandes ventanas idénticas en altura y, se hallaban pintadas sus vidrios de color marrón, hasta dos metros de altura para que nadie pudiera ver lo que había fuera, sino el cielo velado por la rejilla metálica y sus barrotes.

De él, lo que más recuerdo, son sus ojitos miopes detrás de las gafas, esos ojos cuyo color oscuro, parecían naufragar en la persistencia de su nostálgico pasado. Su rostro indudablemente estaba marcado en sus obras, porque él, que había sufrido desde niño los avatares de nuestra posguerra; al querer que sintiéramos todo el veneno de sus penurias y tristeza monótona tras su anacrónica enfermedad.

La prueba se refleja en una de sus mejores obras; El Cementerio de Automóviles. Donde cuenta cómo se comportan las Teresianas de Ciudad Rodrigo, de la cárcel de Burgos de la que se escapó su padre en pijama a aquel enero del 42 y del que nunca más se supo. También habla del hoy Cinema X de la madrileña calle de San Bernardo, donde en otros tiempos se proyectaba el solitario Robinson Crusoe, alguna de Buñuel y los hermanos Marx. También de la calle de la Madera, donde yo viví muy cerca y del campamento del Frente de Juventudes en Cercedilla.

Después sigue halando de los jesuitas de la escuela de Tolosa, del euskera y de la niña que tocaba el piano. Luego ya más tranquilo de sus «agravios» para entrar en la Compañía de Jesús en Valencia; de las camisas azules de la Plaza de Oriente; de sus estudios de Derecho; de su amigo Mamen, que dicen que entró en el Opus Dei y también de las noches del Ateneo. Al fin, Luce, Francia, la paz. Y él, sólo escribiendo. «Todo me lo han enseñado las mujeres», me confesaba intentando abrir sus pequeños ojitos.

Este curioso personaje, de cuyo nombre si quiero acordarme, salió a los tres meses de su encarcelamiento, después de ser acusado de blasfemia y pasó por las celdas de Murcia, de la Dirección de la Seguridad del Estado, de las Salesas de Madrid y de la cárcel de Carabanchel. En el juicio el fiscal pidió contra él doce años, seis meses y un día de prisión. Y tuvo el honor de ser defendido por algunos de los mayores escritores vivos del momento, desde Camilo José Cela hasta Vicente Aleixandre, sin olvidar a Arthur Miller, Octavio Paz, Samuel Beckett y tantos otros. Y fue tal la presión nacional e internacional, que el gobierno término por expulsarlo a Francia.















CAPÍTULO XVII
Amar y ser amado

pablogarcia
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Re: FORJANDO ILUSIONES

Mensajepor pablogarcia » 06 Jul 2014, 17:51

Se sigue y gracias
CAPÍTULO XVII II

Como bien dije cada día llegaban más presos políticos a sexta galería, debido que por Madrid pasaban todos, para ser juzgados por el “Tribunal de Orden Público” y la comuna crecía unos días y después cuando eran condenados en firme se les trasladaba a los diferentes penales y era cuando la comuna volvía a reducir sus integrantes. Y bien recuerdo que ese día despachaba el tribunal un grupo de Anarquistas y, entre ellos el más conocido era Edo. A este grupo se le detuvo antes de haber conseguido su objetivo, ya que al parecer y según ellos habían sido denunciados a la policía ya antes de cruzar la frontera.

Para estos delatados, el presidente: -Ya tiene las acusaciones establecidas; porque antes de abrirse los debates el juez y el fiscal carecen de toda clase de sentimientos de antemano ya tienen dictaminada la condena y sólo les puede favorecer los cambios políticos que la situación nacional como internacional lo requieran, en ese preciso momento.
Sí, los tiempos han cambiado en toda Europa y el gobierno. Ya no tiene la misma fuerza y pese a que intenta por todos los medios húsar la represión como arma defensiva, las condenas ya no son las mismas y la prueba más evidente es la condena que dicto el tribunal a este último expediente. -¿Queda probado que Edo, Cañete, Piney, etc., etc., etc., preparaban una conjura contra el Estado, con el propósito de promover de nuevo una guerra civil? Para ello, intentaron un el castigo frustrado, de varios dirigentes de la CNT, que en su día pactaron con la Organización Sindical Española (el sindicato vertical). La culpabilidad de los acusados es cierta, y por su afirmativa respuesta: la ley es determinante. Por tanto, el juez dictó sentencias muy suaves.

Tenían mucha razón los veteranos camaradas, se trataba pues de hacerse a la idea; que la razón era nuestra y que luchábamos por lo más bello del mundo: la libertad, aunque hay quien cree que los españoles tenemos el gobierno que merecemos. Y todo porque la peor cualidad de nosotros reside en la indisciplina; en esa magnífica disposición para no estar nunca de acuerdo. Todo esto estaba muy bien, pero no dejaban de ser simple teoría. Porque para mí después de meses complicados y de muchas inquietudes, esa alargada de los meses de vida monótona en la cárcel. Hizo crecer en mí una enorme ansiedad y, mi corazón clamaba continuamente justicia, ante lo que consideraba la intolerable lentitud de los tribunales.

Y todo pese a que como bien digo la convivencia en la cárcel entre todos, era en general buena. Porque en uno cree encontrarse con buena gente, sensatas, moderadas e inteligentes, que luchan por desarrollar las dimensiones de su dignidad, y que reconocen al otro y que conviven en el ámbito de una situación especial. Así, la camaradería puede pasar de ser una idea normativa a ser una expresión real y espontaneidad. Pero también en cesiones caías con extraños compañeros de celda, que por nuestras divergencias filosóficas el rato no era el mismo. Como en cierta ocasión coincidí con en la misma celda con varios militantes del PNV Vasco que en ningún momento cruzaron una palabra en Español con migo.

Por fin en la monotonía de la galería y aunque los días se hacían interminables esperando con impaciencia el veredicto del fiscal de nuestro expediente. Al final supimos por los abogados la lista que clasificaba nuestras condenas: 12 años para Lara, 9 a Rufino, 6 a Miguel Rivas, 6 para Vicente, 4 para Rafael, 4 Para mí y dos para Antonio Manzanares. Una vez leída y notificada la sentencia, no fue preciso hacer esfuerzo, para alegrase en el dolor, ya que apenas un año; la petición fiscal de doce años había bajado a cuatro y les diré que sonrío todavía hoy de este trascendental detalle de mi vida.
– ¿Qué habrá ocurrido para que se nos haya rebajado la condena a más de la mitad? – ¡Qué situación política, se ha desarrollado en el interior del aparato de represión, para que los agravios ocultos entre el procurador al ministro, y del ministro al procurador, se hayan desarrollado de esta manera!
El año pasado no tenía ningún entusiasmo, pero el entusiasmo de ahora ha de ser moderado, un entusiasmo frío y racional, un entusiasmo sordomudo de necesidad, pero al fin y al cabo un entusiasmo bueno y todo porque los cuatro años de condena para mí representaba un sustancial alivio.

Ya una vez conocida la sentencia en firme, comenzó la duda de sí todo el expediente, recurría al Supremo; o por lo contrario a los que se nos había condenado a cuatro años lo aceptábamos, con el fin de redimir los días que nos quedaba por el trabajo y al final de varias reuniones y, tras los consejos de los abogados, decidimos aceptar los cuatro años. Pues al parecer y según los abogados el Supremo, podría salir a juicio cinco años después; lo que mientras tanto nos impediría reducir la condena y por todas estas explicaciones Rafael, Antonio y yo decidimos aceptar la condena.

En lo que se refiere a mi buen amigo Martin y compañero de celda seguir contando que ese verano fue insoportable el calor Y recuerdo que buscábamos las sombras del patio y de vez en cuando metíamos la cabeza en el pilón de agua que servía de lavadero. Sí, aquel mes de julio, fue el más caluroso que he conocido y las consecuencias no tardaron en hacerse sentir en forma de protesta organizada. Ya que los mineros, todos ellos en primer o segundo grado de silicosis, eran incapaces de respirar con las puertas cerradas de las celdas, a causa de las altas temperaturas y la falta de aire en ellas.

Ya que esa mortífera Silicosis, es una enfermedad pulmonar crónica que se debe a la inhalación prolongada de polvo de sílice. Afecta a los trabajadores de minas, canteras, fundiciones e industrias similares. Se caracteriza por el desarrollo de una fibrosis progresiva alrededor de las diminutas partículas de sílice que se depositan en los pulmones. Tras algunos años de exposición prolongada, la manifestación clínica de la enfermedad es la silicosis. Eta enfermedad, que al principio es leve, progresa con lentitud pero de manera implacable, incluso después de haber cesado la exposición del sílice.

En consecuencia, la lógica no tardó en hacerse sentir en forma de panfletos por las calles, así como recogidas de firmas en el exterior. No podía tolerarse que el colectivo asturiano que sólo tenía una acusación sindical, no se le pudiera dejar las puertas abiertas. Así que la decisión unánime de los presos por llegar a la huelga de hambre si era necesario, hizo que la guerra con la administración se salvara con una victoria por nuestra parte.

Con vencidos de nuestra capacidad organizativa, meses después y, al querernos imponer los nuevos locutorios de los que estábamos convencidos que se habían instalado con el sólo fin de escuchar nuestras conversaciones con la familia. Lo que tardo en actualizarse dicha comisión para crear una ofensiva en regla con un solo objetivo: -la conquista del derecho a la intimidad en dichos locutorios. Este problema resuelto tal vez no era más que una batalla ganada a la administración, pero no cabe la menor duda que era apenas una cura de optimismo.


Como bien digo. Había en ese pequeño mundo, algo que yo nunca olvidaré, la fraternidad entre todos; esa extraña razón del ideal, que fuera en calle resultaba imposible. Estos no eran esa multitud, que suele ser siempre la misma, esos que grita lo que más les favorece. Por eso me siento contento, porque yo estoy seguro de no haber hecho daño a ningún camarada que por desgracia sufrían en sus carnes como yo las consecuencias de la dictadura fascista.




CAPÍTULO XVIII II


Me despertó ese día cundo ya la luz del sol penetraba con fuerza entre los barrotes de la ventana y les diré que no lo olvidaré jamás que esa misma noche había soñado que me hallaba manifestándome ese 1 de Mayo en esa Gran-Vìa de Madrid. Donde me parecía a un oír gritar las poderosas gargantas de tan importante jornada, si aquellas voces unánimes que los enemigos de la revolución suponían enmudecidas para siempre y sobre todo después nuestras detenciones. En mis sueños, yo recuerdo que me encontraba entre la creciente muchedumbre que llenaba la Gran-Vía para poder llegar a la Plaza del Callao; donde una masa compacta de hombres y mujeres vociferaban: – “¡Viva el 1 de Mayo! – ¡Viva la libertad!”.

Si era el 1 de mayo y el día anterior lo habíamos todo preparado y sin dejar nada en el tintero. Fue, a las nueve de la mañana que nos reunimos la mayoría de los presos de la sexta galería en patio y con nuestra mejor ropa celebrábamos a nuestra manera la fiesta del trabajo. Era curioso, pero era en la cárcel donde se nos permitía celebrar la fiesta sin limitaciones y, lo que más me llamo la atención, fue al observar como el gris que vigilaba con fusil al hombro una de las atalayas del recinto; nos miraba incrédulamente. En la asamblea, tomo la palabra Marcelino Camacho y después un miembro de cada organización presente en la cárcel.

Camacho hizo un breve discurso, analizando históricamente lo que significaba el 1 de Mayo como día de lucha por la democracia en nuestro país y el patio prorrumpió en aplausos vigorosos, cuyos últimos ecos se perdieron al comienzo de la Internacional y después de la canción se siguió aplaudiendo y la asamblea se dispersó al grito de: – “¡Viva el 1 de Mayo! Mientras los Trotskistas y Anarquista, siguieron gritando. – ¡Viva la República! Las noticia del éxito de las manifestaciones, por todo el territorio Nacional; fueron llegando, así como los heridos en enfrentamientos y sus consecuentes detenciones.

No se puede pasar por alto cómo en la 6 galería nos hallábamos organizados, en una auténtica comuna socialista y les aseguro que todos teníamos una misión que cumplir en ella. Los turnos de trabajo comuna eran respetados escrupulosamente y cada uno barría o fregaba, cuando veía su nombre aparecer en las listas que se confeccionaban democráticamente. Como bien digo, la comida era exquisita y nos sentíamos orgullosos de tener el mejor cocinero del País Vasco.

A este famoso guerrillero, se le conocía con el nombre de Coronel Ochaviñas y era el preso con más edad de la galería. En los paseos cotidianos por el patio o la galería, nos servía de charla cuando marchábamos en grupos de a cuatro. Esto me permitió ir conociendo de una manera o de otra a la totalidad de los presos políticos que nos encontrábamos en la sexta galería.

El Coronel Ochaviñas, ocupaba la celda de al lado y la compartía con su inseparable amigo José Luis López de Lacalle, hombre de une optimismo admirable y que después de disfrutar más de una década de la tan merecida democracia. Fue asesinado sin motivo aparente por la ETA. López de Lacalle sin duda fue un periodista fuera de sería y no se debe hurtarle también la biografía, después de que ETA le haya robado la vida.

Sin lugar adeudas López de la Calle fue el hombre del Partido Comunista y del movimiento obrero de Euskadi en los años 60. Que tras pagar un alto precio de su compromiso en los años duros de la dictadura, fue castigada por los nacionalistas, mismo si fueron ellos los que promovieron sin éxito en la última fase del franquismo, la creación de organismos unitarios de los partidos ilegales para oponerse al régimen. Expulsados del Gobierno Vasco en el exilio durante la guerra fría, los comunistas no lograron que su estrategia de Reconciliación Nacional y Pacto para la Libertad se abriera camino en el País Vasco. Mientras en Cataluña o en Madrid se organizó un amplio paraguas de oposición al franquismo, Euskadi fue única: no existió ninguna organización unitaria de oposición.

Uno de los principales elementos divisorios de la oposición vasca al franquismo era la existencia de ETA. El PC vasco, históricamente hostil al terrorismo y enfrentado abiertamente con ETA desde el atentado indiscriminado de la calle Correo en Madrid, el 13 de septiembre de 1974, fue pionero en la denuncia del terrorismo en Euskadi, junto a grupos nacionalistas, como ELA o sectores del PNV. Y después frente por la Paz. López de Lacalle representó en aquella época de la incipiente transición hacia la democracia a los grupos del PC más opuestos a un entendimiento con la izquierda nacionalista en auge, y que creían en la movilización de los sectores sociales que representaban como el medio disponible para detener el creciente deslizamiento del País Vasco hacia el desorden y la violencia.

El PC de Euskadi con López de Lacalle, Ochaviñas y otros fueron también los promotores también en 1977, la política de Frente por la Paz, una nueva unidad democrática, esta vez, contra ETA, rechazada por el oportunismo partidista de otros y que sólo fraguó, diez años más tarde, en el Pacto de Ajuria Enea. Para entonces, el eurocomunismo había sido condenado por los electores como un intento vano de recrear el anacronismo comunista.

Sí, López de Lacalle salvó de la implacable derrota de los comunistas vascos durante la transición su inmensa cordialidad y su afán de periodista. Su política fue aplicada ya por otros. Quizás se confirmó así el optimismo histórico de los comunistas, que enterraban a los suyos con austeridad y proclamaban, sin el abrigo de dios ni patria, que los comunistas no se entierran; se siembran.

Pero sigamos con la extraordinaria vida del Comandante Ochaviñas, que es una historia que contar, que comienza en plena guerra civil y que después durante la campaña del norte tuvo que pasar a Francia convirtiéndose en uno de tantos refugiados de la guerra. Las boinas y rostros de estos milicianos y los uniformes de los militares nos muestran que estamos en un puesto francés fronterizo con el País Vasco: exactamente en Behovia a fines de agosto de 1936. Aunque después la mayor parte de estos milicianos volverá a combatir, una vez repatriados por Cataluña a la España republicana.

Después volvió derrotado a pasar de nuevo la frontera y como buena parte de los refugiados españoles de Francia se integran en la resistencia francesa para combatir al enemigo común. Uno de estos guerrilleros fue el Comandante Ochaviñas, que llego a ser después uno de los responsables de organización del PCE en el País Vasco, como también se destacó como comandante en las filas de la resistencia Francesas y sobre todo en los Pirineos Atlánticos durante la ocupación alemana. Y a la liberación de las ciudades francesas en el verano de 1944 de Toulouse, donde desfilo con el grado de comandante y orgullosamente con las demás fuerzas de las FFI. Cuenta también con su cigarrillo entre los labios, que ese fue el desfile de la victoria en el sur de Francia.

La verdad es que no solo fueron duros los años posteriores a la guerra, según nos contaba Ochaviñas. Ya que sin delitos de sangre como ya bien nos contaba Sartorios para hacer frente a esta situación que podía transformarse en revolucionaria, el Estado sólo podía apoyarse en la santa represión. Para eso dispone de una jurisdicción militar y civil. Según la gravedad de los hechos invocados, dos procedimientos pueden ser utilizados como -sumarios o sumarísimos.

Sí, es esta última que le fue aplicada a Julián Grimau ya que después de una brutal tortura en 1963 fue fusilado. A Grimau, se le reprocha como bien dije ser miembro del comité central del Partido Comunista, y él estar a la cabeza organización clandestina del partido que operaba en España.

Aunque también es verdad que debido a las protestas nacionales e internacionales de diferentes jefes de estado e incluido el Papa, después de la ejecución de Grimau, la dictadura modifica en parte su código penal y crea el triste “Tribunal de Orden Público”. Con él se pretende aplicar los primeros procesos políticos en España.

No obstante, el sistema al crear el Tribunal de Orden Público” nada en realidad cambia para ellos ya que en el mundo hay un constante antagonismo a la fuerza totalizadora del sistema por el que se respira. Si el mundo funciona a dos niveles opuestos sin reconciliación posible: – Uno es el de la hipocresía virtual y el otro paralelo es simbólico, la muerte, el amor, la singularidad y esta es la que nos permite reflexionar: – De una parte está lo fatal y de otra lo banal y la lucha entre ambos puede resultar dramática al no superar las dificultades entre lo que es justo y en lo que no. Por lo que sí está claro es que este modelo, no nos hace felices y curiosamente cuando más intentan perfeccionar el sistema más pierde su fundamento social. Por eso la persecución del bien debe ser un valor moral y la satisfacción del deber cumplido da la felicidad de un valor existencial.






CAPÍTULO XIX II

Les aseguro que al escuchar a una mayoría de compañeros, todos antes de caer preso estaban convencidos de su justa lucha y seguro que hubiesen hecho los mayores sacrificios por acabar con la dictadura. Pero ahora no es lo mismo; ahora estas aquí, y más allá de tus presentimientos, están los objetivos de esa revolución triunfante.
Pero la realidad después de meditar profundamente la realdad existente se llega con facilidad a la conclusión. Que este mundo está constituido por el conjunto de todo lo que sucedió en el pasado y de la totalidad de sus acontecimientos actuales. Como bien he dicho, la realidad de los acontecimientos, late singularmente, entre el hoy y todo pese como ayer siga siendo la escritura la reina de contar todas sus verdades.
Pero lo que suele suceder es que también al escribir podemos pensar por nuestra cuenta, ya que en ciertas circunstancias nuestro cerebro, se pueda expresar sin meditar lo que se escribe. Pero al final todos intentamos justificarnos diciéndonos que lo que hacemos es expresar la idea de los otros enquistadas en nuestra cabeza. Por eso siempre creemos tener toda la razón, porque la moral, las costumbres, los perjuicios y las imposiciones son todas obras de los mismos.
Es también verdad que si no somos muy conocidos, pensar nosotros de diferente manera no tiene ningún valor ya que esta actual organización de la actual sociedad sigue manteniendo y mantendrá mismo si cuesta millones de vidas el poder. Sí, toda esta injusticia puede chocar con nuestros sentidos; porque como ya he repetido y vuelvo a repetir la moral y lo inmoral son sentencias dadas hace siglos. Y todo porque ellos siempre supieron que la gallina fue antes que el huevo.

No obstante, reconozco que entre los hombres todavía existen sentimientos generosos. Pero entre los hombres mejores las ideas terminan por transformarse o corromperse. Porque sigo pensando que el solo Dios existente en la tierra es el Dios dinero. Y este fondo de egoísmo desfigura todas las ideas generosas y donde como bien dicen todos los intelectuales de la generación del 28. Sí, una prueba de lo que ellos bien dicen está inscrita en este largo periodo del franquismo con su sublevación contra la Republica elegida democráticamente, que costó más de un millón y medio de muertos su guerra sin contar los cientos de a fusilados y exiliados.
Es difícil no insistir en las miserias de aquella época y especialmente de la pro- guerra; donde España se hallaba en una especie de callejón sin salida. Y aunque es verdad que se realizaban progresos materiales, especialmente a través del turismo. Pero en lo que se refiere a la conciencia humana, merced a la enseñanza dada por el fascismo, continuaba siendo una conciencia arcaica, con un corazón brutal, semejante a la de las fieras, y tal vez peor, ya que los animales no conocen la hipocresía y no lloran sobre el cadáver de su víctima.

Bueno pero dejemos de filosofar y volvamos a triste realidad de la cárcel, ya que los primeros días de otoño ya comenzaba hacer fresco y por las mañanas el patio amanecía blanco y los guardias andaban soplándose las manos, pero sin dejar el fusil del hombro. En el patio la nieve senos-metió la nieve de pronto y el frío era tal que los paseos se llevaban a cabo a lo largo del pasillo de la galería. De fondo a fondo y con el fin solo de quitarse el frío en grupos de a cuatro el ir y venir era incesante.
Es curioso como en ocasiones y antes de llegar el invierno algunos nos extrañaba ver a los asturianos calzar los zuecos de madera, pero luego nos dimos cuenta que pese al ruido sonoro que se reproducía en la galería era la mejor manera de vencer al frío insoportable en los pies. Para mí en especial era un calvario y ese padecer fue una de las cosas que más remarcaron mi instancia en la cárcel y eso que gracias a que mi amigo el comandante Ochaviñas que era la madre de la comuna. Todas las noches me tenía una botella de plástico con agua caliente que yo introducía entre mis sabanas heladas.
Es verdad que han pasado ya más de 40 años, pero por tanto sacrificio, miserias y en especial las torturas policíacas. No es difícil recuperar la memoria y sin el mayor esfuerzo sé retroceder al pasado. Por eso recuerdo que ese mismo mes mi buen amigo y compañero de celda Martin, así como Otones entre otros fueron trasladados a la cárcel de Segovia y a mí me colocaron en la celda aun triste individuo de cuyo nombre no quiero acordarme.
Este señor que se dio por fin a conocer como Ignacio Cuenca, había vivido durante más de veinte y tantos años con un nombre diferente. Al parecer se salvó del paredón de a fusilamiento, por su apellido mal escrito. Incluso cuando después de puesto en libertad, al terminar la guerra e intentar cruzar la frontera y ser detenido; la policía le volvió la libertad por confundir de nuevo su apellido.
Por lo visto vivió con una hermana soltera sin casarse por lo mismo; pero este mismo año tuvo la mala “suerte” de tocarle la lotería de Navidad. Según me contaba, después de tocarle la lotería decidió pasar unas vacaciones con su hermana en un hotel de Sevilla y es aquí donde la policía le arresto al sacar en deducción quien era en verdad el dichoso personaje tan buscado.
Yo llegue a ver las acusaciones que les formulaban el fiscal y la verdad que eran escalofriantes al acusarle del asesinato de más de cincuenta personas. Sin embargo, él, negaba una y otra vez estas acusaciones, repitiendo hasta la conmoción que él sólo fue un simple policía al servicio de la República. Pero la verdad él solo la conocía y jamás se supo la verdad. -No es verdad, nos repetía una y otra vez. Pero verdad era que hizo parte en Madrid de la famosa y mal conocida “Checa”. Cuerpo de policía, dedicado a la represión posiblemente justificable de los enemigos de la República.
De ella se había creado una leyenda que al más sádico le causaría escalofrío. Recuerdo también como si fuera hoy que por ser yo el que le llevaba la comida a la celda, donde muerto de miedo no salía; termino confesándome su vida y sus temores. Por ser flojo de carácter, yo siempre dude de la veracidad de sus acusaciones y de sus escalofriantes acusaciones.

Era agotador en sus lamentos y pese a que yo le repetía con insistencia que no tenía fiebre y que si quería podía levantarse no me hizo nunca caso. No hacía frío pero él tiritaba bajo su manta. Meses después, cuando parecía menos asustado, si es que alguna vez no lo estuvo, pude comprobar que su artificio era pura falsa. Como bien digo yo creo saberlo todo, porque que llego a contarme parte de su verdad y lo demás, me lo imagine. Sabia de las cosas tremendas que no creo que fuera capaz de realizar, porque no fue un idealista; si no un pobre arribista.


















CAPÍTULO XX
Amar y ser amado

pablogarcia
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Re: FORJANDO ILUSIONES

Mensajepor pablogarcia » 06 Jul 2014, 17:54

Gracias y se sigue
CAPÍTULO XX II

Sí, para continuare y les aseguro que debido a dureza de nuestra guerra civil y de su tiránica posguerra. Tengo que reconocer que familias enteras se enfrentaron simplemente por hallarse a un lado o en el otro. Dado que esto exigía a unos como a otros a obedecer injusticias incomprensibles; por eso reírse de la debilidad de estas víctimas seria inhumana e incoherente.
Y es por eso merece la pena contar el agravio que sufrió este otro discreto personaje. Sí, es verdad que la mayor parte de los hombre vivimos de una manera o de otra, sólo porqué de tal o cual manera nacimos y la realidad es que su naturaleza marcó para siempre a este nuevo personaje fruto también de esa inhumana guerra civil. Por eso la vida de Juan Montoya merece la pena contarla. Sí, y les aseguro que su historia me conmociono, ya que el capitán Mendoza fue un acontecimiento que sorprendió a la totalidad de los presos políticos de la sexta galería de Carabanchel.
Sí, Juan Mendoza. Era un hombre que pese a sus cincuenta años se mantenía en plena forma. Todas las mañanas se le podía ver haciendo duros ejercicios de gimnasia, con una precisión matemática y de larga duración. No eran los menos los que dudaban si era uno de los nuestros, pero para mí era un hombre simpático y se me a semejaba un héroe salido de una epopeya de las películas norte americanas.

Pero la verdad este curioso individuo en realidad, no era más que un simple superviviente inoportuno de aquel incendio inmenso que enterró a escombros los afanes republicanos de una de las partes de nuestra España. Aunque yo sigo creyendo que fue la de las dos Españas, al no dejar escapar más que a unos cuantos para prolongar, sin duda su agonía.

De esas épocas de guerra, me contaba que guarda el recuerdo de un mundo sin piedad. Como un sueño triste y sin color. Fatalidad, humillación, temor y sublevación escondida. Pero reconoce que para sobrevivir, hace falta golpear al enemigo en su propio terreno y en el momento oportuno. –Por eso me aseguraba, que la vida no es una cuestión de corazón, sino una simple posición de fuerza y al final los sentimientos hay meterlos en el bolsillo. – Amigo yo espero que ellos puedan servirnos un día, pero me dijo sonriendo que en el mundo el dolor es lo eterno y lo inesperado es la felicidad o la dicha.

A continuación, siguió largo tiempo con la mirada en el azul infinito, como queriendo perder con severa disciplina su mirada en sus recuerdos y sus ojos que muchas veces fueron duros, ahora parecían entristecerse de nuevo al esforzarse en su pasado. Después recuerdo que Juan quedo largo rato como adormecido mirando las fichas del ajedrez si parecer verlas, para luego irónicamente como si le siguiera hiriendo su belicoso pasado arrugar su entrecejo. Si, le dolía recordar su existencia y él vació de una vida familiar, lamentando ahora claramente los engaños de su cómoda existencia.

–Sí Pablo, hay quien no cree que los caracteres son típicos de una colectividad. Pero él reconoce que a todos, es el hogar el que nos marca al nacer, así como la ternura en la que se es educado y los acentos escuchados... –Todo esto, es verdad que puede contribuir a moldear la personalidad del individuo. –Sin embargo, él cree, que son los avatares que surgen a lo largo de la vida, los que después van modificando la persona configurando su personalidad.

Recuperar la memoria requiere mucho silencio, pero al final sin gran esfuerzo la memoria está ahí, grabada con todas las experiencias de la vida. Reconoce que él nunca fue pesimista y que jamás fue un hombre que se dejara caer en la fácil desilusión y siempre vio las cosas con serenidad. La falta de pesimismo tiene que ver también con la experiencia que tuvo con los amargos sucesos de nuestra Guerra Civil. Cierto que él, nunca creyó francamente que la República pudiera salir triunfante de aquella guerra. Sin embargo, hizo todo lo que pudo en la defensa de ella, y siempre en primera línea de fuego.

Pero una vez la guerra término después de cruzar la frontera francesa desde Toulus se refugió en México donde con un amigo de las brigadas internacionales se alista en el ejército americano. Salió de nuevo

Él, al hallarse siempre en continuas guerras y muy lejos de España, dice que no sabía más que por otras gentes lo ocurrido en ella y mientras no llego a la base Naval de Rota no supo realmente todo, lo que ocurrió en realidad a su familia. Ya que él al perder las fuerzas Republicanas Cataluña y verse obligado a cruzar la frontera francesa, de ellos careció de una información creíble y como él siempre fue muy escéptico y personal. No se deja emocionar fácilmente, por las tristes noticias que aparecían en la prensa de la derrota de la España Republicana, dejando pasar el tiempo, en espera de unas cartas que nunca llegaron.

La Guerra Civil, ésa es en realidad una imagen que vuelve mucho a su memoria, al formar parte de su primer horrible bautismo de fuego. La Guerra Civil, se transformó en un trance brutal y espantoso. Esta horrorosa situación fue tan espantosa que dio permiso a unos y a otros para asesinar impunemente. Quien sé de tenga a pensar en ello reconocerá que en esta guerra la mayor parte de los asesinatos, de los errores, de las brutalidades que se cometieron no fue por motivos idealistas. Si no simplemente como resultado de las malas pasiones.

Por eso aunque a ojos de los demás, el prestigio de la familia seguía inalterable y la pregunta de cómo había muerto su padre, seguía siendo para él una hipócrita respuesta. Pues para unos fue que murió en el frente, otros preferían callar como temiendo las represalias de su tío. Por eso desde un principio le llamo la atención la ausencia de su prima Isabel de a que siempre estuvo enamorada.

No, no me asegura que nunca llego a olvidarla surgiendo de cuando en cuando en su memoria el recuerdo de aquellos años juveniles y pese a los casi más de treinta años transcurridos guardaba como una fotografía, su casa y el entorno de su ciudad natal. - ¿Qué sería de ella? -¿Qué habrá sucedido después de aquella guerra civil que aún le angustiaba? – Sí, hasta ahora debido a sus bélicas andanzas, vivió en las nubes; pero ahora había llegado el momento de vivir despierto.

–Créeme amigo mío que el tiempo de las ilusiones, pero confiaba en su buena suerte, seguro de salir airoso de cualquier situación. -Si amigo; mi juventud fue demasiado melancólica y solitaria como para no estimar lo que vale un corazón como el de Isabel; que nunca renuncie a ella y te lo digo con sinceridad.
Sí, así ocurrió y me aseguro que después de su desembarco en la Base Naval de Rota y al verse de nuevo en su casa después de muchos años de ausencia, mirando los balcones del primer piso permaneció buen rato inmóvil en el patio. Para luego decirme que al reflexionar en ese contraste entre el pasado y el presente. Fue cuando sospecho que en su recibiendo había algo oscuro en las ambiciones de su tío. Si, en aquella casa, sólo había encontrado una falsa e irónica sonrisa; como personas obligadas por las circunstancias y el único razonamiento a sus preguntas eran evasiones sin respuesta.

El fundador de esta casa soberana había sido el abuelo del, un hombre calculador que había amasado la fortuna de la familia con muchos años de explotación de los míseros asalariados y, que además, llamo la atención su enorme tacañería. Mientras tanto su tío Luis se dedicaba a cazar por la mañana en los montes cercanos y por la tarde en los cafés jugándose el dinero a las cartas. –Ya le picaba la ambición –decía su madre alegremente a su padre. – Déjale, mujer; él se abrirá un día paso.

La primera persona que le habló de Isabel, fue Inés la sirvienta que a través de los años había llegado a gobernanta de la casa y por eso al no poder calmar sus sospechas la pidió explicación. Pero fue después de hacerla, con mayor habilidad las preguntas oportunas y al confesarla sus amores por Isabel que le dijo: – ¡Valla a verla! –Y por su propia boca sabrá todo lo sucedido en esta casa, ya que a mí me es absolutamente imposible decirle a usted lo que sucedió.

Sí, cuenta que nunca olvidara en las condiciones que se hallaba su prima Isabel, en ese hospital psiquiátrico de Úbeda. Pero no obstante, debo reconocer que fue Inés y la hermana Asunción quienes la ayudaron con sus mimos a continuar su insoportable tortura. Por eso como si fuera hoy aquel momento en que Isabel concluyo de contar con detalle toda la crueldad que usó su tío para asesinar a su padre y violar en varias ocasiones a la mujer que más había querido en este mundo para quedarse con la totalidad de la herencia de la familia le puso la carne de gallina y además, recuerdo que fue tal la sequedad en su boca que por unos instantes fue incapaz de articular una sola palabra.

Normalmente, ante las grandes tragedias, los hombres parecen, que el odio tarda en completarse, pero en el caso de Juan, según me cuenta el odio se aceleró al instante. No obstante, me dijo que tuvo que hacer un gran esfuerzo, para no causarla más tristeza, al terminar sus explicaciones a Isabel. –Sí, Pablo, hay en ocasiones en las que duele contar al detalle los momentos tristes de la vida. –Pero te aseguro que fue al observar de nuevo a Isabel. –Cuando se le desataron los nervios y solo atine a despedirme de ella con la promesa de volver muy pronta a verla e intentar sacarla de allí.

Pasó la noche en Úbeda, pero fue incapaz de pegar el ojo, y al amanecer de la mañana siguiente, cansado como si me hubieran dado una paliza; me traslade de nuevo a la capital. La verdad era que me hallaba nervioso del paso que estaba decidido a dar, y recuerdo bien que me decía a mí mismo, porque no era capaz de controlar mis nervios. Si él era un hombre familiarizado con el peligró y nunca lo había temido, pero esta vez reconozco que no dude en ir a por él y hasta te digo que sentí cierto goce en el riesgo.

Sí, así ocurrió, ya que al llegar junto al antiguo caserón cuando volvió a surgir en su recuerdo el rostro de Isabel y aunque se esfumaba poco apoco en su memoria, me dice que consiguió con gran facilidad que sus ojos verdes y su cabellera brillante no se perdieran del todo. Después con el rostro crispado me dije que había llegado el momento de pedirle serias razones a su tío de todo lo ocurrido. Pero me dice que aun quedó cierto tiempo indeciso de lo que ya había decidido hacerlo. Pero embargo, recuerda que poco a poco fue mostrando la misma firmeza que como en tantas ocasiones le había llevado al combate.

Esa situación debía terminar y por eso golpee la puerta con fuerza y al instante apareció la señora Inés con su uniforme blanco que al observar su mirada emocionada no alcanzo a comprender su nueva situación. No obstante, ella intentó cortarle el paso, pero yo no la permití que lo hiciera. De su actitud incomprensible te aseguro que fue más tarde cuando comprendí que mejor que nadie, ella sabía que no debía acercarme al despacho de su amo.

Juan termino contándome en este momento esta situación con cómica gravedad ya que al penetra en el despacho descubrió a su tío abrazado a su joven guardaespaldas y versándole la boca. Juan sonrío irónicamente ante tal situación, pero su tío posiblemente advertido de la visita que él había efectuado a su hija, se colocó al instante en posición defensiva.

– ¿Qué pasa? -preguntó.
– “Vine a ver dónde está mi padre”. –Acabo de enterarme que gracias usted fue puesto en libertad.
– ¿Cómo? –Probablemente, alguien mal intencionado té ha contado cosas que no son verdad.

– ¿Por qué está tan seguro de que todo lo que me han contado? –Por qué no hay pruebas y los protagonistas de que tú historia no existen.
–En mi opinión, usted se resguarda en que las autoridades no declararían en su contra. –Pero en este caso yo creo que Isabel, podrá atestiguar delante de usted y las autoridades de las acusaciones que vengo de hacerle.

Siguió mirándome como si pensara puntualizar algo más, pero guardo silencio, para después acusar a Isabel de esquizofrénica y mujer dada a todos. –Es importante decirte, y te repito que no tuve nada que ver con eso.
– ¿Quiere decir nada de nada que ver con el asesinato de mi padre?
–En efecto. –Tengo la conciencia tranquila.
–Eso si me ordenaron que le enterrase, y yo obedecí.
–Y luego, veinte años después, me vienes tu a que lo desentierre.
–Lo siento. - dijo.
– ¿Qué es lo que siente, usted? – ¿Si fue usted quien lo mato? -Le dije con lágrimas que comenzaban a humedecer mis ojos.
–Suelte eso, tío. –Levante las manos de la mesa y deje de lado esa escopeta.

Pero no fue así, ya que hizo un movimiento para acercarse a la escopeta. Pero está cayó al suelo, y yo aproveche para meterme entre sus brazos y descargarle varios golpes en el vientre y luego en la mandíbula. Después, se desplomó y permanecí unos instantes pensando que podría llevar una pistola escondida. Pero tuve que abandonarlo, porque el guardaespaldas con cierta rapidez intentaba sacar su revólver de la sobaquera, Por lo que yo anticipándome respondí con un disparo en el pecho que le hizo desplomarse en el acto.

Al principio lamente la situación, pero luego me sentí irritado e incapaz capaz de calmarme después de abandonar el despacho, me dirigí hacia la puerta principal. La señora Inés me alcanzo antes de que llegara. – Lo has matado. – Yo lo vi. – pero te aseguro que los dos se lo merecían.
– Ya lo sé y lo lamento señora Inés. – ¿Puedo usar el teléfono?
– Mi niño, no llame a la policía, vallase que yo no diré nada.
– Gracias Inés, pero no puedo huir y la agradeceré que me diga dónde está el teléfono.

Me llevo a la amplia cocina recubierta de ladrillos, me ofreció un asiento frente a una enorme mesa cerca de la ventana y me trajo un teléfono con un largo cordón. Me temblaban los dedos cuando comencé a marcar el número que me había dado Inés. Mientras, mire más atentamente la cocina y me sorprendió su modernidad, pero no me impidió recordar cuando de niño entrábamos a hurtadillas a quitarle la fruta a la cocinera. Comunicaba, y marqué otra vez, pero esta vez el cuartel de la Guardia Civil si contesto.

Sí, el tenia ciertos planes, porque la embajada Estados-Unidos, se hallaba tramitando su repatriación y, además, el fiscal reconocía la defensa propia. Lo que permitiría ser juzgado después también por un tribunal militar que según el abogado en unos años podría estar en libertad. Para después hacerla partícipe a Isabel, como única heredera y además, pedirla que se casara con él. Y así fue porque, un año después en la cárcel de Jaén recibí su visita y la de su esposa Isabel donde dejó una cierta cantidad para la comuna y me contaron que habían vendido los olivos y la casa. También que abandonaba el ejército y que volvió a San Diego (California) para el resto de sus días.
CAPÍTULO XXI II

Qué admirable incluso en lo político es la naturaleza y sabia en todas las cosas. He aquí la razón por lo que yo siempre me paro a meditar el camino recorrido desde entonces y aunque reconozco que en aquella época la lucha revolucionaria se extendía ya por toda España y que comenzaba a ser ya una cacerola a presión que aunque el régimen quería sujetarla por un lado se deslizaba por otro.

Si, el entusiasmo crecía día a día tras las noticias que en ocasiones infladas, nos llegaban de la calle. Y si a eso añadíamos él sentirnos superviviente de aquellas insoportables torturas, no cabe la menor duda que mi situación actual. Era una cura de optimismo para afrontar nuevas luchas y nuevos problemas, tal vez más pavorosos e insolubles. Porque lo pasado no era nada, nada ante lo más insoportable del dolor que me esperaba en tanto que idealista.

Llevaba ya unos cuantos meses en Carabanchel, pero tal vez con el tiempo yo me sentía más íntegro y más firme. Fundido en el heroísmo elemental que me había llevado hasta aquí, templando sin desfallecimiento y sin tacha mi entereza revolucionaria. Seguía soñado con ese mundo sin fronteras, con la igualdad de razas, la fraternidad de los pueblos; en fin todo lo que entraña la suprema razón del puro idealismo.

Por eso reconozco que no me fue difícil vencer mis flaquezas pese a que era sin embargo duro conseguirlo. Sin embargo al descubrir a entereza de tantos otros reconozco que me acorazaba la esperanza de que nuestros principios fueran los únicos capaces de que un día lo mismo para nosotros que para las nuevas generaciones. La vida será para todos amable y bella y por tanto yo no podría ni podré abandonar nunca mis principios.

Sin embargo les aseguro que pese a todo no era fácil hacerse el valiente, al escuchar los relatos que en los paseos cotidianos los presos veteranos. Nos contaban que un preso puede vegetar en la cárcel a la espera de que se celebrara el juicio, ya que podía durar de un año hasta cuatro. Para luego al parecer lo más penoso para un preso era cuando después de condenados en firme se les envía a penales que so de oírlos se estremecía el corazón: -Puerto de Santa María, Ocaña, Córdoba, Teruel, Cartagena, Segovia y Palencia.

Al parecer el trato era indigno, la comida e instalaciones horrorosas. Según contaban algunos presos juzgados por un consejo de guerra y por actividades subversivas. La falta más leve puede valer un mínimo de quince días de celdas de castigo; la más grave era agredir a un carcelero y por eso se puede procesar de nuevo al preso, además de aislarlo en celdas de castigo por ciento ochenta días.

Si estas celdas de castigo, consistía en un recinto de 3 por 1 un metro, sin camas, un colchón de paja y una manta. También hay que añadir que el dinero que asignaba la administración por cada preso era de 20 pesetas diarias, pero seguro que el plato no llegaba a 12. La comida era mala y sucia, sin proteína ni vitaminas suficientes. Me agradaría ser más extenso, pero estas historias que me contaban a mis 25 años, me daban escalofríos; pues eran tan crueles que al oírlas se hacían insoportables.

Cuando el tiempo lo permitía paseábamos por el patio en hilera de a cinco o seis y cuando no por ser la galería más estrecha no más de cuatro. Si la verdad es que siempre yo solía caminar al lado de Marcelino Camacho y de Julián Ariza entre otros debido a que ya en la calle había tenido una elación de gran fraternidad. Y esto era una cura de optimismo para afrontar nuevas luchas y nuevos problemas, tal vez más pavorosos e insolubles. Pero que todo esto era soportable ante la esperanza de acabar un día tras una huelga general política con el régimen franquista.

Sí, recuerdo bien sus charlas en la cárcel donde nos repetía que Las Comisiones Obreras han sido desde su nacimiento en medio de organización natural y espontánea de los trabajadores para plantear y dirigir su lucha reivindicativa. De hecho, siempre actuaron como un sindicato de unas características especiales, lo que hemos llamado sindicato de nuevo tipo; pero sindicato al fin. A medida que las movilizaciones crecían y la Dictadura tenía que ceder parcelas de su terreno, se transmitía en libertades de movimiento mayor para la clase obrera. Que iba así perdiendo su miedo y ganando en coordinación y organización el proceso natural de todo movimiento obrero en desarrollo. Por eso y los éxitos que se han alcanzado hoy podemos estar a las puertas de la libertad.

Marcelino era incansable en su continuo adoctrinamiento, ya que no dejaba de repetir que del cielo no podíamos esperar nada y que solo con nuestra legitima lucha podríamos conseguir una auténtica democracia que era en definitiva nuestro objetivo. Marcelino vivía cuando yo le conocí menos de 200 metros de mi casa y desde siempre fue un hombre que me cautivo por su honrada entereza y su firmeza en sus convenciones. Pero pese a que porque mi compañera y Josefina su mujer siempre iban juntas avistarnos a la cárcel. Ya conocíamos parte de su pasado, pero últimamente pude por internes conocer más detalles de este inolvidable camarada.

Marcelino ya el 2 de febrero de 1935 se afilió al Partid Comunista de España (PCE) y posteriormente a la Unión General de Trabajadores, a la que también perteneció su padre, guardagujas en la Estación de Osma-La Rasa(Soria). Tras el golpe de Estado militar, junto a otros ferroviarios cortó las vías del tren para impedir el avance fascista. Cruzó andando la sierra madrileña para unirse al bando republicano en el que luchó durante la Guerra Civil Española (1936-39). En los últimos días de la Guerra fue encarcelado por la Junta de Casado (Gobierno que pactó la entrega de Madrid a Franco). Se escapó, estuvo unos meses en la clandestinidad y fue denunciado por alguien que le reconoció. Fue juzgado por ir voluntario a defender la República y condenado a trabajos forzados en diferentes campos para terminar finalmente en Tánger.
En 1944 se fuga del campo y viaja al exilio a Orán (Argelia). Al pasar la frontera del entonces Marruecos francés fue detenido por la policía francesa y conducido a Orán, una ciudad que entonces tenía una enorme colonia de inmigrantes españoles. Algunos se encontraban desde antes de los años treinta desplazados por motivos económicos y otros eran refugiados políticos republicanos emigrados tras la guerra civil (los últimos barcos con exiliados republicanos salidos del puerto de Alicante días antes del fin de la guerra se dirigirían precisamente a esta ciudad). Entre los exiliados que reclamaron y consiguieron su libertad estaba Josefina Samper (1927, Fondón, Almería), con la que se casaría el 22 de diciembre de 1948.
Pero al parecer en 1957, tras ser indultado, regresaría a España para desempeñar su profesión de obrero metalúrgico en Perkins Hispania. Fue elegido representante de los trabajadores de su empresa y fue uno de los impulsores de Comisiones Obreras (CCOO), sindicato de clase y de inspiración comunista infiltrado en los sindicatos verticales del régimen franquista. Por sus actividades sindicales y políticas fue encarcelado en 1967, pasando nueve años en la cárcel de Carabanchel. A la salida de la prisión, el líder soriano, casi como una premonición, anunciaría: «ni nos domaron, ni nos doblegaron, ni nos van a domesticar». Salió indultado tras el famoso Proceso 1001, en el que la dictadura juzgó a los principales dirigentes de CCOO a finales de 1973.
En 1976 las Comisiones Obreras se constituyen en confederación sindical y Marcelino Camacho es elegido secretario general. En ese momento ya era miembro del Comité Central del Partido Comunista de España (PCE). Fue elegido diputado por Madrid en las elecciones constituyentes de 1977 y reelegido en las elecciones de 1979. Dimitió como diputado por desacuerdo con las normas laborales que aprobó el Parlamento con el apoyo del PCE.



A Marcelino volví a verle en Francia 1978, donde con mi familia pasamos unos días con ellos dado que Josefina por ser su hermano repatriado de Argelia vive en Marsella y donde aproveche para que Camacho diera varias conferencias en el suroeste de Francia a los camaradas de la CGT.
Otro gran luchador al que después vi en varias ocasiones fue a Julián Ariza Julián Rico que desde un principio fue pieza clave en la creación de las CCOO del metal y hoy ya ex dirigente de Comisiones Obreras. Ariza estudió Maestría Industrial, en la especialidad de delineante, comenzando a trabajar en la fábrica Perkins, donde conoció a Marcelino Camacho.
A Julián Ariza lo procesaron seis veces. Dos por delitos de prensa de la época, porque hice unos artículos en una revista de las Juventudes Obreras Católicas, a pesar de que yo no era de ellos. Consideraron que aquello era injurioso le procesaron y le condenaron. Y según cuenta le procesaron incluso por un telegrama en 1966 por dirigirse al vicepresidente del Gobierno, Muñoz Grandes, por pedir la libertad para un compañero que estaba haciendo campaña legalmente para las elecciones sindicales. Lo consideraron desacato y le volvieron a procesar.
Pero los más gordos fueron los del Tribunal de Orden Público, por manifestación, por asociación, en el último de los procesos le pidieron 10 años, aunque luego el Tribunal Supremo lo bajó. Había estado detenido varias veces, en abril-mayo de 1967. Volvió a entrar en octubre de 1967, y ahí hasta octubre de 1971. En la actualidad continúa trabajando representando a CCOO en el Consejo Económico y Social.
Otros miembros de comisiones era Traba, Goicochea que eran también a la vez dirigente a la vez de los movimientos católicos. «Circulo progresista», locales carlistas, de Hermandades del Trabajo, iglesias, locales del Pozo del Tío Raimundo, del Padre llanos, locales sindicales de barriada, etc. Y así fue como Madrid, durante varios años dio el ejemplo al resto de los trabajadores del Estado Español.

Marcelino Camacho, vivía en mi barrio y a menos de doscientos metros, y también a pocos metros de Julián Sánchez camarada que años después su hijo se casaría con la hermana de mi compañera. Julián admiraba y nos hablaba constantemente de Marcelino y de su ambicioso proyecto de estructurar y configurar las Comisiones Obreras que se creaban en una empresa, para la acción esporádica de un momento reivindicativo y después desaparecer.

Este tipo de organización peculiar y esporádico, fue el embrión que poco a poco se extendió por todo el país y creo ese amplio movimiento que los trabajadores necesitaban. Julián, no tardo en presentarnos a Marcelino Camacho en unas de nuestras reuniones, donde nos habló y hablo; con esa facilidad de palabra que le caracterizaba. Marcelino, era infatigable con su teoría, que consistía en combinar la lucha legal, con la extra legal, subordinando todo a la lucha de masas. Ya que para él era la única forma de llevar a cabo la lucha de masa en las condiciones peculiares que la dictadura fascista nos imponía.

No podemos tampoco el trabajo en tanto que abogado laboralista a Nicolás Sartorius. Sí, este camarada que también yo conocí en las primeras reuniones actúa ya como pivote permanente y extiende su experiencia al reunirse todos los miércoles en el sindicato. Sus reuniones son abiertas y numerosas incluso en los pasillos cuando cierran el local. Después sé ira al Centro Social «Manuel Mateo» hasta que el gobierno da las órdenes de expulsión. Poco a poco se constituyen multitudinarias reuniones de trabajadores de otras ramas, que se forman en nuevas Comisiones, como/ las de Artes Gráficas, Química, Vidrio, Transporte, Banca, etcen 1967 y 1968, por participar en una de las asambleas sindicalistas; en 1969, cuando se dictó el Estado de Excepción; en 1970, por tomar parte en una reunión de opositores al régimen; incluso fue uno de los procesados, junto a Marcelino Camacho y otros dirigentes de organizaciones políticas y sindicales de ideología comunista, en el Sumario 1001.
No cabe la menor duda del valor de ese camarada en la evolución de las CCOO, ya que sin la menor duda fue la mano derecha de Marcelino Camacho, en la constitución del sindicato Comisiones Obreras (CC.OO.), al cual estuvo ligado hasta 1981, momento en que pasó a ocupar un escaño en la Cámara Baja como diputado del PCE. Sus servicios al sindicato cubrieron diversos campos, tales como la parte de Artes Gráficas, las federaciones de industria, comercio, alimentación, enseñanza, etc., e incluso tomó parte en la reestructuración que se hizo del gabinete en 1983.
Para después en las elecciones generales del 1986 fue elegido diputado de Izquierda Unida (IU), escaño que renovó en las del 89 y se convirtió en el portavoz de la formación política; además, también en el Congreso, formó parte de la Diputación Permanente y de las comisiones de Economía, Comercio y Hacienda, Justicia e Interior, y de la Comisión del Defensor del Pueblo.





















CAPÍTULO XXII
Amar y ser amado

pablogarcia
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Re: FORJANDO ILUSIONES

Mensajepor pablogarcia » 06 Jul 2014, 17:56

Se sigue y termina
CAPÍTULO XXII


Otro personaje que me impacto era un compañero, condenado a más de quince años de reclusión y de los que ya llevaba más de la mitad. Se llamaba, Enrique Castillo y bien digo se llamaba por qué no he vuelto a saber de él. Enrique, era una persona, más bien flaco, moreno como el azabache, plano y musculoso cuando lo mirabas de perfil. Pero largo cuando estaba de frente. Capaz de no decir nada pendiente de días como si persona no existiera. Posiblemente porque a lo largo
De su vida, solo había conocido días tristes de guerra y violencia. Pero su extraordinaria fuerza de adaptación, le había permitido continuar subsistiendo con facilidad a todas las adversidades.

Tampoco podría olvidar a mis buenos amigos y camaradas de expediente Rafael Hernández, Rufino García, Lara, Miguel Puertas, Antonio Manzanares. Pero con entre ellos quien continuo teniendo una gran amistad es con Rafael Hernández Rico, enamorado también de la literatura y de la pintura que se hallaba en la celda inmediata. Sí, mi buen amigo de expediente fue condenado como yo a la pena de cuatro años. Este fue y es un gran poeta que después escribiría varios libros y gano importantes premios de poesía y literatura.
Sobrevivir
“Á pesar de todo
OH carga de dolor,
Cuantos pesares
Siempre el esfuerzo.
¡Sobrevivir cada día para
contemplar el futuro entrevisto!
Un mundo más bello con olas y
cielos de gracias iluminados.

Otro poeta que quedo grabado en mi memoria fue Marcos Ana. Que después de cumplir muchos años en el triste penal Burgos y después al ser cerrado por las múltiples protestas internacionales fu trasladado a Carabanchel antes de ser trasladado de nuevo a otro penal. Marcos Ana fue el preso político que pasó más tiempo en las cárceles de la dictadura franquista.Sí, siempre recordare entre otros ese poema que se me quedo grabado.

En sus paseos, recuerdo que los camaradas más veteranos nos contaba sus sufrimientos; pero también sus alegrías donde dicen que en la cárcel conoció a periodistas como Eduardo Guzmán, director del periódico anarquista Castilla Libre, Manuel Navarro Ballesteros, director de Mundo Obrero o Javier Bueno, director de la Asociación de la Prensa de Madrid; escritores como Antonio Buero Vallejo, a Hoyos Vinent, y pintores como Ambrosio Ortega. Durante su tiempo en prisión sufrió palizas y reiterados periodos de incomunicación.

Su afición a la lectura se inició con antiguos libros que circulaban por el penal de obras autorizadas de clásicos españoles: Quevedo, Lope de Vega, Calderón. Pudo tener acceso a El Quijote a pesar de no estar permitida su lectura y, más tarde, a las obras prohibidas de Rafael Alberti, Miguel Hernández o Federico García Lorca gracias a la introducción clandestina de libros cuando se relajaron las medidas contra los presos políticos a partir de 1950.

Su poesía ha sido calificada de «poesía de trinchera» y ha sido atribuida a «la fuerza de la convicción, la sentida sinceridad poética, la angustia, el miedo del hombre en el presidio». Su obra poética completa no se ha publicado, si bien se han recopilado en Venezuela. En 2007 publicó un libro de memorias, Decidme cómo es un árbol. Memoria de la prisión y la vida, prologado por José Saramago, y centrado en su estancia en la cárcel y en su actividad política fuera de ella hasta la Transición. Está traducido al portugués y al italiano. Fue la publicación de este libro de memorias la que le supuso su actual notoriedad a Marcos Ana.
En sus declaraciones públicas, Marcos Ana ha mostrado su espíritu de reconciliación:- La única venganza a la que yo aspiro es a ver triunfantes los nobles ideales de libertad y justicia social, por los que hemos luchado y por los que millares de demócratas españoles perdieron la libertad o su vida.
Mi casa y mi corazón
Si salgo un día a la vida
mi casa no tendrá llaves: -
abierta siempre a los hombres,
al sol y al aire. Noche y el día.
Y la lluvia azul. La tarde.
El rojo pan de la aurora.
El campo:- sus verdes mástiles.

Que la amistad no detenga
sus pasos en mis umbrales.
Ni la golondrina, el vuelo.
Ni el amor, sus labios. Nadie.

La casa y el corazón
nunca cerrados: - que pasen
Los pájaros, los amigos,
el sol y el aire.

Que te falta Molinero
Para el pan que te pedimos.
Que te falta molinero.
Si el viento y el agua tienes.
Ya solo me falta el trigo.
Señor- Señor donde está el trigo.
Marcos Ana

No hay que olvidar al líder comunista Simón Sánchez Montero quien según nos cuenta la Dictadura le hizo recorrer todas sus cárceles durante tres décadas. La cárcel de Carabanchel, le pareció cómoda si la comparáramos por las que él había recorrido ya. Pero lo más duro para olvidar es al camarada Julián Grimau, donde se sabe que en su juventud militó en Izquierda Republicana. Al estallar la guerra civil, ingresó en el Partido Comunista de España. Pasó la guerra en Barcelona, donde se dedicó a labores policiales. Al ser derrotada la República, se exilió en América Latina, estableciéndose posteriormente en Francia. Fue uno de los dirigentes del PCE durante la época franquista.
En 1954, durante el Congreso del PCE celebrado en Praga, fue elegido miembro de su comité central. A partir de 1959 sustituyó a Simón Sánchez Montero, que acababa de ser detenido, en la dirección del Partido "en el interior", es decir, dentro de España, donde tuvo que residir clandestinamente a lo largo de varios años. Compartía esa dirección con Jorge Semprún y con Francisco Romero Marín.
Su actividad le hizo ser una de las personas más buscadas por la policía franquista. Tras su detención, fue condenado en un juicio sumarísimo y posteriormente fusilado por la dictadura de Francisco Franco. Ante esta manipulada condena, la prensa internacional volcó su atención sobre el caso Grimau y hubo manifestaciones multitudinarias en varias capitales europeas y latinoamericanas. Más de 800.000 telegramas llegaron a Madrid pidiendo la paralización de lo que consideraban un juicio-farsa. Aún hoy, numerosas ciudades de todo el mundo honran al madrileño con calles y edificios oficiales que llevan su nombre.
Frente a todas las previsiones, Grimau no fue acusado por su militancia clandestina (lo que le habría valido una condena a prisión) sino por su actividad durante la guerra civil. Fue la última persona procesada y condenada en España como consecuencia de la guerra. La razón de ello es que, probablemente, el régimen quiso dar una lección a la oposición en un momento en el que existía una ola de alta conflictividad social y política en todo el territorio español.
Grimau fue procesado por un tribunal militar. No existían apenas en España militares con formación jurídica, por lo que bastaba con que fuera abogado el ponente o fiscal, encargado de asesorar a los presidentes del tribunal. En el caso del juicio a Grimau, ejerció de fiscal un habitual de los juicios políticos, Manuel Fernández Martín, que en realidad nunca había estudiado Derecho y desempeñaba el cargo, como muchas otras personas en la época, gracias a que podía declarar que sus títulos "se habían quemado durante la guerra" (fue desenmascarado un año más tarde, tras décadas de ejercicio, y condenado a prisión). El defensor era la única persona con formación jurídica de la sala: el teniente abogado Alejandro Rebollo (que sería diputado años después), a quien la defensa de Grimau le costaría el puesto.
Por otro lado, ante tanta movilización contra dicha sentencia internacional como nacional. El Consejo de Ministros del 1 de abril de aquel año 1963 que ya había aprobado la creación del Tribunal de Orden Público (TOP), que pretendía dar carpetazo definitivamente a la legislación represiva aprobada en el marco de la guerra civil. A Grimau le habría correspondido ser juzgado por este tribunal, que no habría dictado pena de muerte sino de prisión. Por ello, para asegurarse de que Grimau sería ejecutado, Franco dispuso que la entrada en vigor de la ley se retrasara hasta después del fusilamiento.
Sé ha vivido todo un siglo de esperanzas y ruinas. Constante romancero de guerra y llamada a la continua resistencia al fascismo. Pues los hombres no son tristes porque siendo libres por naturaleza no pueden realizar su libertad. De hecho, es el hombre el único animal capaz de morir alegre y esperanzado cuando escoge su muerte para que vivan sus semejantes. Pues la resistencia del hombre tan dura y humana como el árbol, al decir del poeta, no se realiza venciendo la propia naturaleza sino precisamente manifestándola.

La crónica del Siglo XX, en sus circunstancias más dramáticas seria la ilustración definitiva de esa literatura y poesía creadora, será la poesía anticipada de la novela y su experiencia en la lucha en sus circunstancias más dramáticas. Rafael Alberti, entre tantos y tantos intelectuales y sin lugar a dudas fue el poeta que más intensamente vivió en este Siglo tan cruel. De su experiencia nos cuenta en su poesía la dureza y el heroísmo de los hombres en el frente.

«El otoño otra vez.
Luego, el invierno-seco.
Caiga el traje del árbol,
el sol no nos recuerde.
Pero como los troncos,
el hombre en pelea seco,
amarillo, frío, más por debajo verde.

"Sí, La resistencia del hombre fue dura y humana, pero influyeron en esta discordia los avatares bélicos y si los intelectuales pesaron en la guerra los políticos y militares arrollaron la marcha de los acontecimientos. Es a los historiadores, el decir mañana porqué perdimos la paz. Los intelectuales son siempre arrollados por la historia y siempre, paradójicamente, la sobreviven. Pues hemos perdido la guerra. Para los poetas, quién sabe?... «Porqué si Madrid, te duermes, querrás despertar un día y el alba no vendrá a verte »

Llegó ese día sin alba y Alberti y María Teresa se fueron a Francia y cuando apenas comenzaban a comprender de nuevo lo que es el caminar tranquilo por una ciudad encendida he aquí que Francia se apaga de pronto, sonando las sirenas de alarma en París y los primeros cañonazos de la Línea Maginot".

Conocí Alberti y María Teresa de León por casualidad, en enero del 1971 en París, en casa del escritor Catalán Jorge Vilar, donde provisionalmente yo me hospedaba, de mi reciente exilio. Después de mis largos años de lucha clandestina y la cárcel y recuerdo que quede impresionado por el humanismo de María Teresa y su gran interés en la información que yo les proporcionaba de la lucha que se desarrollaba en el interior de la España fascista. Guardo como reliquia sus primeros poemas, (Marinero en tierra) que él me dedicó y dos libros de María Teresa que me regalo.

Cuantos y cuantos demócratas antifascistas dieron sus mejores años, su capacidad intelectual y sus vidas como Miguel Hernández poeta autodidacto muerto en la cárcel de Alicante y que yo en 1968 con otros camaradas compartí la misma celda de la cárcel de Palencia que el ocupo. Fue allí que enfermo por las malas condiciones de esa cárcel así como el intenso frío de esa provincia que ocasiones sobre pasa los 15° bajo y que fue lo que ocasiono su trasladado a la cárcel de Alicante donde murió.

Turbia es la lucha sin sed de mañana.
Soy una abierta ventana que escucha,
por donde va tenebrosa la vida
Pero hay un rayo de sol en la lucha.
Que siempre deja la sombra vencida.
























CAPÍTULO XXIII

A las nueve, la corneta había lanzado en el patio las prolongadas notas del toque de silencio y en los corredores sonaban con gran fuerza los pasos de los vigilantes cerrando con firmeza las celdas de la galería central. Como todas las noches nos hallábamos obligados a encamarnos a las nueve y con una perpetua luz ante los ojos. Quedábamos sumidos en un silencio angustioso.

Mi compañero de adversidad, llevaba ya muchos días sumiso en sus problemas y apenas articulaba palabra. Pero ese día tras largo silencio, comenzó refunfuñando, a la vez que maldecía las injusticias de los hombres, que por unas cuantas cuartillas y periódicos clandestinos. Él fuese condenado a tantos años de cárcel. – ¿Soy acaso un criminal?
Después volvió a guardar largo silencio. Hasta que un grito ensordecedor recorrió como era habitual, las murallas de cárcel.
-Centinela alerta.
-Y tras corto silencio se volvía a oír más lejos.
-Alerta el uno.
-Alerta dos.
Y así sucesivamente todos los guardianes y todas las horas. Perdona compañero. – Pero te diré que este griterío es una invención del demonio para no dejarnos dormir. –Camarada, con estos energúmenos, cuando más sólo podremos descabezar un sueño que no dura más de una hora.

– De nuevo perdona compañero; pero aunque té moleste, en estas condiciones soy incapaz de dormir: -dijo Ernesto sentándose en el camastro.
– ¿Te pregunto? – Pero no estás obligado a responder.
– Compañero, - Dime: – ¿Es verdad que caísteis en la conocida reunión que celebraba el comité de Carabanchel en
Madrid? – Y si no me equivoco, dicha reunión preparaba las acciones del 1 de mayo.
– Bueno si, pese a que hoy yo me defino Marxista como tantos otros. – Pero también antes de pertenecer a las CC.OO. (Comisiones Obreras) yo pertenecí a las JOC.
(Juventudes Obreras Católicas). Pero mi acusación fiscal, fue la de enlace entre las comisione obreras, el Partido comunista y de otras diferentes organizaciones obreras de Madrid. – Sin embargo, con tal de justificarse el franquismo ante la opinión internacional; toda la oposición a la dictadura éramos comunista.

De nuevo el silencio. Mientras tendido de espaldas en el camastro miraba confuso los distintos rayados y marcas de anteriores presos. -¿Será verdad lo que me habían contado de él? Y por eso en mi imaginación danzaban ideas sueltas, que parecían buscar la verdad con el fin de concretizar las razones que le habían llevado a jugarse la vida en innumerables ocasiones. También es verdad que había oído varias versiones. Entre otras que era miembro del Comité Ejecutivo del Partido Comunista España y responsable en su día de toda la propaganda que entraba desde el extranjero, por la zona catalana. Después si atreverme a preguntarle, recordé que la cautela era el arma primordial en la lucha clandestina.

Abstraído en mis pensamientos, tarde en darme cuenta, que Enrique parecía dudar; pero al fin, se impuso la enérgica expresión interrogativa que le personificaba e inclinando la cabeza hacia mi camastro, terminó mirando preocupado hacia mi persona. Después de nuevo el silencio se hizo largo y molesto.
– ¿Compañero, me temo que voy a darte la noche?
–No yo ya estoy acostumbrado a pasar más de una noche en blanco a la espera de ver aparecer los primeros rayos de luz por esos barrotes. –A demás, es en la lucha y las cárceles que se hacen las mejores amistades y creo que esta no será una más.

Enrique, salto de la cama y se puso a moverse nervioso por la estrecha celda. Mientras note que él solo iba animándose en su conversación en vista de la atención y curiosidad que yo le prestaba. Después quedo en silencio, mirando al suelo para sin tardar, mirarme de nuevo y decirme:
– ¿No has oído hablar de mí? –Sería extraño; ya que la prensa habló mucho de mí detención.
–Bueno yo fui detenido en Barcelona y circunstancias que parecían más bien de un rodaje de cine.
–Voilà. –Esta noche necesito hablar. –Como sabrás, yo me llamo Enrique Castillo. –Pero en la clandestinidad y en mi falso pasaporte llevaba el nombre de Manuel Cabrera y te diré que cuando mi verdadera historia comienza yo tenía apenas diez años. –Y hoy además, por casualidad después de mucho tiempo sin verle recibí la visita de a un tío que se decidió en su provecho demostrar su personalidad. Luego concentro de nuevo la atención en su tío, mostrándome un sin número de cuartillas que mantenía con delicadeza entre sus manos. –Mira mi tío Evaristo, intenta escribir un libro sobre nuestra familia y me pide que le ayude a recordar.


Enrique, después de reflexionar un instante; sigue acariciando el manuscrito con cierto gestó preocupación y pese haber siempre admirado con cierta superstición a su tío. Le asustaba la responsabilidad que su tío había depositado en él. No obstante, se prometió ayudarle sin ninguna reserva y todo porque no cabe la menor duda que los dos, de una manera o de otra, las circunstancias de la vida les había llevado a pagar las consecuencias de esa lucha fratricida que durante siglos seguía enfrentando a las dos Españas.

No obstante, reconoce que su tío, fue un simple republicano y por eso las cosas le habían sido más fáciles. Al parecer los años pasados en México, le habían cambiado las formas de ver las cosas. Puesto que mientras que para su tío la guerra avía terminado. Él seguía luchando aun contra el último reducto del fascismo en Europa. Sí, si él seguía todavía como una bestia sediciosa en esta peculiar lucha de clase.

Enrique, de nuevo guarda silencio. Como si quisiera recordarme que era sobrio en palabras, como todos los hombres que tienen el pensamiento y la acción en continuo uso. Después, entregándome el manuscrito, me pidió que lo leyera con mucho cuidado y sobre todo no comentarlo con nadie. -Sí, me gustaría que lo leyeras con mucho cuidado y sobre todo no comentarlo con nadie.

–Sí, me gustaría que lo leyeras y así podrías comprender con más precisión las diferencias existentes, entre estos simples republicanos y nosotros. –Tú no habías nacido; pero dada tu situación y tu anegada lucha contra el fascismo, te doy mi confianza. –Pues la verdad es que por nuestros sentimientos humanistas, y el dolor moral no lo sentimos de la misma manera que ellos y por tanto el dolor físico no lo podemos postergar a segundo plano. –Ellos, nos dicen que damos palos a ciegas o sumimos el problema con falsa filosofía y por eso veras como él cuando escribe, inventa el personaje a su manera deformando la historia a su antojo. –Y además, lo usan como un sueño horroroso causa de una simple humillación y si ninguna revancha por el temor escondido.

Después, ya más tranquilo sigue para decirme que de esta triste época misma si no le gustara mucho recordarla, si merecía la pena contarla. Al estar convencido que un día muy cercano la democracia se establecería en España y los asesinos franquistas y sus compinches pagarían por tantos crímenes cometidos.

De nuevo el silencio, hasta que con la voz más apagada siguió refunfuñando, para decirme que él nunca tuvo suerte. Y cuenta que al quedar después del asesinato de su padre, con una madre miedosa y resignada y con una hermana amante de la buena vida que terminó perdiéndose en los prostíbulos de París. Su padre fue fusilado como un extraño dentro de un mundo sin piedad y cuenta que después de ocupar varios cargos en la República. Al terminar la guerra, se vio obligado a echarse al monte, donde al poco tiempo fue cazado a balazos. Para después los falangistas picarle la cabeza en la puerta del ayuntamiento y, además, obligar durante cuatro días en la plaza a toda la familia a seguir sin moverse este espectáculo horroroso.

De esta insoportable y macabra escena, él recuerda que a su madre, falta de una conciencia política; le causo un impacto contradictorio. Y aun hoy seguía repitiendo, que los verdaderos comunistas no ganaran nunca y la prueba es que las cárceles y los cementerios están llenos de ellos, y todo porque son personas demasiados humanistas y a su entender habría que usar el sabotaje como se hizo en todas las luchas de liberación.

Pero su madre no llevaba razón en este preciso momento, ya que para ganarlos, hay que combatirlos en su propio terreno; movilizando a la clase trabajadora con el fin de crear un movimiento capaz de paralizar el país. La vida no es simple cuestión de corazón, es también una posición de fuerza y en ese preciso momento el franquismo contaba con el aliado más poderoso de la tierra que también estaba guiado por un anticomunismo visceral. Por tanto, hay que reconocer que los cambios revolucionarios solo se realizan cuando aparece el choque frontal entre gobernantes y gobernados. Y compañero me darás la razón que la España actual, se encuentra en esta encrucijada.

Calló de nuevo, como era habitual en él. Para después alterado seguir contando, que él cuando estos acontecimientos comienzan; apenas contaba diez años. Y pese a su crueldad, afirma que no guarda ningún rencor. También recuerda como si fuera hoy, que incluso sí la desolación a causa de la guerra hacía estragos en la población, él como los demás niños seguían jugando a la guerra. La guerra no le permitió ninguna otra distracción que no fuera recorrer los campos de olivos, en busca de nidos. Por eso el tiempo lo pasó embebido en sus infantiles juegos y sin que él, percibiera su desgracia. Sin embargo, reconoce que no es fácil comprender su situación. Para ello hace falta saber que la llave existente en muchas imágenes de la vida, pueden ser simples, o a veces muy complicadas. Y querer borrar de la imaginación de un niño pequeño la humillación, la piedad y la mentira; es casi imposible.

De aquella época, guarda angustiado el recuerdo de un mundo sin piedad y, como un sueño triste y sin color, al que hay que añadir, la fatalidad, humillación y el temor a un futuro incierto. Pero reconoce que para ganar, hace falta golpear al enemigo y cambiar de estrategia en el momento oportuno. La vida, no es una cuestión de corazón y en ocasiones los sentimientos personales hay que meterlos en el bolsillo. Ellos pueden servir un día. –posiblemente más tarde se dijo sonriendo. –Ya que en el mundo el dolor es lo cierto y lo eterno y lo demás pura invención.

–Sí, hace muchos años que no existía Granada para él, más que el escenario y el drama de un tiempo en el pasado. –Tiempo que fueron malos. Repitió con lentitud. – Pero no mejores que los presentes. –Fue un periodo de despotismo, de estancamiento y donde la incultura era atroz. –La dictadura después de su victoria, no satisfecha de achicharrar a los rojos, dejaba que los mismos vecinos y la propia familia, se delataran por unas simples tierras.


–También reconozco que la guerra fue el periodo más horroroso de nuestra historia, pero no más que la Segunda Guerra Mundial que fue la continuación de la nuestra.
–No hay que asustarse: - Dijo Enrique, reponiéndose. –Además, todo esto me irrita ante lo absurdo de los regímenes fascistas, no solo en mi país, sino su actuación criminal en todo el mundo. –Por todo esto, en esa época. –Lo mejor hubiera sido no haber nacido, y permanecer en el nimbo de los ignorados.

Luego como atormentado por sus recuerdos. Enrique de nuevo calla unos instantes y el silencio de la noche quedó rasgado de nuevo por los gritos del centinela.
–Centinela alerta.
–Alerta el uno. Y así sucesivamente hasta de nuevo perderse en la distancia.
-–No quisiera recordar nada. –Dijo de nuevo en voz baja: – ¡Basta con volver el culo al pasado! – ¿Pero a quién puede interesarle mis problemas? – ¿Acaso vale la pena contar al resto de las personas nuestros propios problemas? – ¡No jodas! – ¿Todavía crees que hoy, existe gente que le gusta cosquillear su imaginación con este trágico final?

Fue después que en sus delgados labios, de nuevo se percibe una sonrisa maliciosa y, después de extraviar la mirada por la estrecha celda, atusándose la barbilla; continúo su relato.
–Sabes, yo nací como te dije anteriormente en pueblo muy cercano de Granada, y llegué a Francia en 1947. –También sabrás que en aquella época la vida en España, no-tenía ningún sentido y no se comía si no eran sus propias ideas. –Y no me dirás que mismo si se era comunista o anarquista, un buen plato de carne, hizo jamás mal apersona.

De sus primeros días en Francia dice que guarda un mal recuerdo, de su pobre dad y humillación. –Todo esto para decirte que después de dos inútiles intentos, por fin consiguieron pasar la frontera Francesa e instalarse en Argenteuil en el extrarradio de París. –Instalarse es hablar como algo grande. –Pero la verdad es que se trata de una barriada obrera, negra y sucia, menos mal que se hallaba cerca del Sena, donde se paseaba los domingos con su hermana y madre. –Voilà. Continuo, yo tenía diecisiete años y en la casa no había dinero. –Al encontrarse solo y en un país desconocido, no era fácil, ni aun menos un regalo. –Dirás que no hay más remedio que acomodarse a todas las cosas si se quiere existir, es decir, subsistir.

Más tranquilo y tras otra pequeña pausa. Enrique me sigue contando que no tardo en trabajar delante de una máquina de perforar pequeñas fichas de cartón. Y sigue diciendo que él, trabajaba siempre con el mismo gesto. Atento a su trabajo, esperaba con ansiedad que la sirena avisara el fin de la jornada y simultáneamente las maquinas se paraban. En 1950, él ya tenía veintiún años y dice, que no olvidara jamás las colinas de Argenteuil con sus barcazas por el Sena. Pero si el paisaje era divino, reconoce que fue uno de los peores momentos para su familia.

Por esa época su hermana trabajando media jornada cobraba un sueldo minúsculo y sin poder costear sus continuos caprichos; termina por encontrar “clientes”. Pero como decía ella, clientes de mucha importancia en el sector inmobiliario. Después su madre terminó también por dejarlo solo, marchándose; con un hombre diez años más joven que ella.

A partir de aquí. Para él las cosas no hacen más que complicarse a causa de sus precarios papeles. Un día fue arrestado, por hacer parte de un puñado que siguió la huelga. La verdad, es que él no supo jamás que fue lo que exactamente paso y solo supo por unos compañeros, que la dirección quería a toda costa despedirlo. Ante tal situación, cuenta que por mediación de un amigo, decide alistarse en la “gloriosa” Legión Extranjera.

De la Legión admite entre sus filas a ciudadanos de cualquier país, excepto de Francia, entre los 18 y los 40 años, y en las adecuadas condiciones físicas, sin investigar procedencia ni historia personal alguna, aunque a los menores de edad se les exige un documento de identidad acreditativo. Sí se rechaza, no obstante, a criminales de guerra reconocidos, asesinos y desertores de las fuerzas armadas de los países aliados de Francia. Un legionario se alista por un periodo inicial de cinco años, al término del cual puede solicitar la nacionalidad francesa. Una vez obtenida ésta puede optar al ascenso si reúne los requisitos exigidos al respecto por una comisión.

Cuenta también, que Luciani, que parece un nombre de mujer, era un joven muy extrovertido y de origen Italiano. Se hizo amigo de él al frecuentar un café-restaurante en una calle de París.
– ¡Mira todavía guardó aquí una fotografía de él!
La fotografía, en blanco y negro, se hallaba arrugada y en la penumbra de la celda apenas se apreciaba a dos uniformados militares.
–Bah oui - sonríe Enrique.
–La verdad que la calidad de la fotografía y la poca luz no era lo más adecuado; pero para mí representaba una época difícil de olvidar.
–Recuerdo que fue al poco tiempo de nuestra llegada a Vietnam, y en una de las calles más céntricas de Saigón.
– ¡Qué años aquellos! Apenas cinco años que la segunda guerra mundial se había dado como terminada, y la guerra de nuevo inflamaba Corea.

Más tranquilo, sigue detallando que a los pocos días de incorporarse en la legión, él y su amigo Lucían. Embarcaron en el puerto de Toulon, rumbo Argelia. Desde la pasarela recuerda que vio cómo iba quedando la base naval y el arsenal de Toulon, así como paulatinamente las aguas violáceas de la hermosa bahía de Iyres y al fondo los macizos montañosos que anunciaban el fin de los Alpes Marítimos. Después absorbido por tal belleza, volví sus ojos hacia el mar ya más azulado y que temblaba al continuo avance del buque.

Enrique después de una corta pausa y como absorbido por el recuerdo de tanta belleza. Sigue contando, que una vez desbancados en el puerto de Oran, se les trasladado a una localidad llamada Sidi-Bel-Abbes. Cuartel general de la legión situado a unos cien kilómetros de Oran, y un mes después les trasladaron a Saïda. Este destacamento militar se hallaba a las puertas del mismo desierto y a más de doscientos kilómetros de Oran.

Todo el norte de África. Conocido también por el Magreb. En Marruecos, Túnez y Argelia el terrorismo se desarrolla cada vez con más intensidad. Su alistamiento fue, por cinco años renovables y la vida en el cuartel fue muy dura. Y a esto había que añadir unas temperaturas inaguantables. En las mismas condiciones que él, dice que encontró una cantidad importante de Españoles de diferentes regiones. Que para adquirir la nacionalidad francesa y no ser molestados habían decidido esa solución como la mejor.

Con cierta resignación, sigue hablado de los primeros meses de entrenamiento, que según él se hicieron insoportables. Y a continuación con gestos de resignación dice que era inútil quejarse. Si no querías terminar sus días en batallón de castigo. Eso sí, no faltaba, todos los días continuas arengas de los oficiales. Estas consistían en vanagloriar los impetuosos ataques de la infantería, marchas prodigiosas y heroicas hazañas de los soldados de la legión.

Enrique recordaba todo aquello con la misma sensación que si lo estuviera viviendo. -¡En pie! Paresseux, (perezosos) gritaba con un mal acento francés el sargento Garcín. – ¡En fila de tres en tres! ¡A la carrera! Apretando los dientes, dice que subían y bajaban las flácidas dunas del desierto. Lo peor era ese calor apestoso por el día y que por la noche el termómetro se colocaba a bajo cero.

Sí, reconoce que fue una época penosa y recordaba todo aquello como si fuera hoy. Hubo quien intentaba desertar; pero atrapados les recluían en una fortaleza situada en la zona más difícil del desierto del Sahara.
– ¿Dieciocho años pasados Ya? – ¿Qué es lo que yo, vine hacer aquí?– ¿Me acordaré toda mi vida de tanto sufrimiento? – ¡No es verdad!
Después guarda silencio un instante y elevar la mano furiosa. –Si Pablo, éramos simples mercenarios, soldados que reciben una paga por sus servicios, a diferencia de los soldados que prestan el servicio militar.
– ¡Para que razonar!

Más tranquilo reconoce que en la historia, el mercenario es frecuentemente extranjero más que ciudadano. Pero se justifica diciendo que en su mayoría lo eran por circunstancias ajenas a su voluntad, residentes sin papeles, obligados a luchar y matar en nombre de un país que no es el suyo. Pero fue al instante que Enrique enmudeció al resonar los pasos recios del guardián. Era la hora de ronda que el vigilante hacía por la galería y esto ocurría cada dos horas más o menos y Enrique al oírlos se introdujo en su cama y tras él crujió con su peso el somier, los pasos siguieron sonando y seguimos con atención la llegada del guardián a nuestra celda. Que en su habitual ronda, siempre abría la mirilla de la puerta para fisgar su interior.

Después el guardián como de costumbre, siguió rompiendo el silencio de la noche con sus recias botas y el desagradable chirrido de las mirillas. Y cuando creímos que el silencio volvería a la galería. Por el recinto amurallado de nuevo.
–Centinela alerta.
–Alerta él una.-, y tras a corto silencio se oía de nuevo.
–Alerta el dos.
Por el mismo Enrique supe después que tras sus largos años en la guerra de Indochina y dejar a muchos compañeros en el campo de batalla. Regreso a Paris, para después incorporarse al Partido Comunista y dos años después ser detenido en Barcelona.

Sí, este camarada, como bien digo me impacto y todo porque debido a las desigualdades en lo que se refiere a su tierra. De esa Andalucía, fue desde siempre su máxima preocupación la reforma agraria en esa preciosa tierra que todavía sigue el feudalismo más inhumano ya que apenas un puñado de familias posee el 80% de la tierra.

Condenado a más de quince años de reclusión y de los que ya llevaba más de la mitad. De Enrique Castillo y bien digo que se llamaba por qué no he vuelto a saber de él. De Enrique, siempre recordare que era una persona, más bien flaco, moreno como el azabache, plano y musculoso cuando lo mirabas de perfil. Pero largo cuando estaba de frente. Capaz de no decir nada pendiente de días como si persona no existiera. Posiblemente porque a lo largo de su vida, solo había conocido días tristes de guerra y violencia. Pero su extraordinaria fuerza de adaptación, le había permitido continuar subsistiendo con facilidad a todas las adversidades. Lástima que por su edad ya habrá muerto no haya visto nada de lo que por tanto ahínco lucho.













CAPÍTULO XXIV


En celdas contiguas también se hallaban camaradas de gran estima, como: - Carlos Núñez, un dirigente destacado del comité ejecutivo del Partido Comunista Gallego y que también había pasado varios años en la Escuela de Bellas Artes de París, pero su estilo era más la de diseñador de dibujos para niños que bodegones. En las celdas de enfrente se hallaban varios camaradas Vascos, que cuando no tenían nada que hacer, se reunían en el patio y en pequeños grupos tarareaban canciones revolucionarias o patriotas que nosotros no entendíamos.

Otro personaje en la cárcel de Palencia, fue a pesar de pertenecer a un partido Maoísta conocido por aquel entonces como pro chino fue sin duda Crespo. Ya que con razón se enorgullecía de poseer, una mujer mucho más joven que él y de una gran belleza. Sí, era curioso como un hombre que a nivel físico no podía agradecer gran cosa a la naturaleza. Sin embargo era la envidia de tos los presos ya cuando venía a visitarle la mujer, por su porte y belleza llamaba la atención en el locutorio.

De Crespo se comentaba, que la última edición del Capital de Carlos Marx, había sido él quien la tradujo del francés al castellano. Crespo si bien no era físicamente agradable, tan pronto se le trataba, se descubría sus grandes cualidades. Era discreto, ingenioso, convincente y poseía unos sus conocimientos culturales extraordinarios. Hasta el punto que llegaba a recitar a la mayoría de los ideólogos más conocidos de memoria. La historia de su expediente, termine por conocerlo, no por él; sino por Victorio su camarada Italiano.

Victorio era el clásico hijo de papa enrolado en una aventura que ni el mismo llegaba bien comprender. Su caída, al parecer fue un chivatazo que según ellos como siempre se maniobraba en el exterior del país. Crespo arrastro a más de cuarenta personas, compuesta en su mayoría de estudiantes profesores dos catedráticos y entre ellos se hallaba gran parte del comité central del partido Comunista Reconstituido, denominados como bien digo también pro-maoístas.

Pero es importante destacar que si mismo, no todos éramos de la misma ideología; todos nos habíamos trazado el mismo objetivo a cavar con la dictadura franquista. Y por tanto nuestras charlas como era de comprender, giraban siempre en la situación política y, cuando ya empezábamos a dejar de hablar del asesinato de Ernesto «Che» Guevara y sus intentos revolucionarios por la América Latina. Surgían las diferencias de la llamada “primavera de Praga”, donde Dubcek es después de una serie de multitudinarias manifestaciones motivo de discordia entre nosotros.

Por todo esto para hacer pasar el tiempo en esta cárcel convento nos dedicábamos a mucho saber y a poco vivir. Esta muerte en vida era para las instituciones, el castigo que todos nos merecíamos, pero, no obstante, pese a producirme una disimulada cólera; yo por todos los medios intentaba no caer en su juego. Reconozco para calmar mis pesares más de una vez, el pensar en mi esposa recuerdo que era mi mejor evasión.

Sí, te daba tiempo a reflexionar; en aquel tiempo inolvidable en el que nos dábamos cita en aquel rincón solitario, cerca de estanque del Retiro. Pero de nada sirve aquí suspirar la vida pasada, el mundo por el momento aquí está perdido y de nada sirve mezclar los deseos con ensueños de anhelos. Pero recuerdo que tras las largas reflexiones, termine me conformarme con mi suerte.

Los paseos aquí como en todas las cárceles hacia parte de la rutina diaria, pero en esta cárcel convento parecía como si estuviéramos encerrados en un pozo donde el eco salía de las paredes y a la vez debajo de las losas. Cuando marchábamos, al ser tan cortas las galerías sentíamos como si nos fueran pisando los talones. Así era y, al final como un pasatiempo, marchábamos cada vez más deprisa, porque los que venían detrás, con sus risas y recias pisadas intentaban a adelantarnos sin poder.

La realidad, es que mismo al observar el ir y venir de los grupos de camaradas en el patio de la cárcel. No cabe la menor duda que era curioso, como tal situación nos hacía creernos salvadores de este inhumano mundo y esto a todos nos consolaba y nos hacía más llevadera la cárcel. Y mismo si algunos caían en el desconsuelo o se les hacía insoportable.

El resto de los camaradas como formando una piña, buscaban ideas sueltas y apenas esbozadas, que parecían buscar y perseguir los complementos en las adversidades del pensamiento. Y todo porque como bien dije:- El hombre edifica sus errores a partir del fracaso y, la visión de la dignidad que sale de él es lo que hace llorar. -«Porque les aseguro que va ser muy difícil arreglar esto y todo porque a ellos pase lo que pase siempre saben que pensar».

No obstante, estoy seguro que debemos a nuestros sucesores trasmitirles la verdad histórica. Pues el desconocimiento de la verdad histórica no sólo es una tremenda injusticia, sino también la sustancia transformadora de males mayores. La guerra civil Española, por ser la más escrita, permite la ocasión de no ocultar la causa de su violencia. Y aunque sea doloroso el recordar de nuevo las diferentes etapas del franquismo: -«Hay que abrir las ventanas y hablar».

Hablar, si hablar de la gran diferencia entre las familias de los vencedores y los vencidos. Y a pesar de que el recuento de los muertos en España es complicado, no debemos olvidar también a los cientos de miles de encarcelados, más los cientos de miles de exiliados y los miles de deportados a campos de concentración suman un holocausto. Por eso como bien digo: -«El silencio pone entre paréntesis la inocencia de las víctimas y les niega la posibilidad de reivindicar su dignidad. La de ellas y la de quien siguen pensando como ellas y la de sus descendientes»

Es verdad son malos tiempos para la crítica y sobre todo, ante la situación política y económica que vivimos. Mismo las manifestaciones masivas, resultan inútiles y no existe ninguna técnica subversiva que pueda ocupar hoy el lugar de la clásica lucha popular. Hoy los medios de difusión, controlados por el sistema, anulan toda crítica reivindicativa y, en el fondo salir de los perjuicios de la actual “democracia” es sumamente difícil. Dado que los propios intelectuales han contribuido decisivamente a que disminuya el ejercicio de la crítica razonable. Como se aprecia, para toda forma de negatividad teórica o práctica, en la transgresión revolucionaria. De tal manera que se acabó el denunciar, protestar o tomar alternativas: -por el motivo “contextual indicado”.

Es verdad que desde la economía, se nos dice que con las desigualdades estimulamos la ambición económica y el sistema justifica nuestras instituciones políticas en materias económicas y sociales por estas razones. Roberto Gargorella y Félix Ovejero. Ambos profesores de Ética y Economía de la Universidad de Barcelona. Escriben, que cuanto más sabemos del comportamiento humano, más injustificadas parecen nuestras formas de desarrollo político y económico. Según ellos, los seres humanos somos sujetos calculadores que sólo nos movemos por el sexo los premios y castigos.

Por todo esto, la verdad es que no deja de ser inquietante, que los activistas, comentaristas y políticos profesionales. Así como también, en su mayoría los liberales o antiglobalización, acepten la teoría de las desigualdades. «Como modelo de crecimiento económico». No obstante y, pese a que estos los últimos años debido a que a consecuencia de la intensa lucha social del siglo pasado el capitalismo por miedo al poder constante del movimiento comunista. Haya por estrategia decidido abrir su “generosidad” por miedo a perderlo todo.

Pero ahora y debido a que la conciencia crítica pasa por un mal momento y sobre todo de la crítica social. Suena a algo tan anticuado como las canciones protestas; de otros tiempos. Por eso ahora los de siempre contratacan, pasan a la ofensiva para destruir de nuevo el sistema e bien estar que tanto sufrimiento costo. Por tanto mis sueños sería que la buena gente, los fingidos ingenuos, los grandes listos que se creen más astutos de lo que son, dejaran de soñar en un mundo cada vez más humanizado. Que se limpien los ojos y vean que las democracias actuales. Se han convertido, “en la simple dictadura de la ley”.

Sí, todo esto asido posible, porque la izquierda Española al sufrir varias derrotas, hizo que aprovechando el modernismo los jóvenes estudiantes de “Izquierdas” salidos de las universidades Politécnicas llegaran al gobierno y se quedaron casi quince años. Aquellos jóvenes de “izquierda” llevaron a la corrupción a su máxima expresión y en menos de treinta años perdieron sus ideales y se hicieron ricos y poderosos. Corrupción que empieza en el gobierno distribuyendo el dinero entre sus amigos y luego escalón por escalón alcanza a todo el partido.

Las actitudes que se mantienen en el presente, son la causa del menosprecio del pasado. España siempre fue hasta nuestros días una tierra donde fines y medios mantuvieron una relación contradictoria. Al traducirse en una decadencia tradicional nuestra sufrida democracia al ocaso.
La verdad es que nunca fuimos gente patriotera sino más bien envidiosa e hipócrita. Basta recordar cómo fue en realidad en los años que median entre la guerra hispanoamericana y el conflicto guerra civil. Pero todavía cabe un entusiasmo triste, pero consuelo al fin y al cabo:- El consuelo de que en su día, se haga justicia a todas las víctimas de este fascismo cruel que tiene aún rostro familias y apellidos.















CAPÍTULO XXV


Marche a Francia, porque creí que debía darle a mi familia un respiro y a mí una cierta tranquilidad merecida. Además, estaba tan vigilado que mi labor organizativa era difícil y peligrosa para los demás. No obstante, creo que fue una decisión acertada y aunque en España las cosas han cambiado. Hoy que ya han pasado los años y empiezan a blanquearme los cabellos.

Les diré que sigo “defraudado”... Ni siquiera eso. A lo sumo revestido de indiferencia ante esta democracia bipartidista controlada por los mismos perros, aunque con diferentes collares. Nunca estuve tan nervioso... y todo a pese a que el paso por la frontera a esas horas de la noche fue tan sencillo como el que después de la caída del franquismo hacia todos los años para mis vacaciones.

Una vez en territorio Francés fue como si se me hubiese administrado instantáneamente una inyección de valor. No olvidaré jamás la alegría que me causó al amanecer visitar la verde campiña Francesa. Apareciendo en primer lugar Perpiñán, después Montpelier, Nimes, Lyon y más tarde París la capital francesa y su inolvidable frío de aquel invierno. Y, aquí sigo buscando la España soñada del ayer, porque a la de hoy; le he vuelto la espalda al estar desencantado de su “democracia” que no es más que la continuación del franquismo camuflado.

Porque hoy la intolerancia que vivimos, no es represiva sino totalitaria. No pretendo ser pesimista; pero estoy convencido que hay simplemente una fuerza totalitaria que rige los destinos del mundo. Este mundo donde las fuerzas en apariencia no represiva han creado una constante injusticia totalitaria, que día a día se va imponiendo sin apenas resistencia. Sí, este mundo que funciona a dos velocidades opuestas y sin reconciliación posible: Una de ellas es la astucia, el clonado, que es el constante interés de la propia evolución del sistema.

La otra tendencia es lo simbólico, la muerte, el amor, la singularidad y esta es la que en realidad permite reflexionar. Bueno la verdad es que mismo si de una parte esta lo fatal y de la otra lo banal, y la lucha entre ambos puede resultar dramática. La realidad para el sistema actual es que finalmente su base esta cimentada en un sistema de valores humanistas que son tan sólo una ilusión. Es lo que yo llamo estrategia fatal.-Sí, y todo debido a que nos intentan crear el mundo del anhelo con exceso. Exceso de una información, de tecnología, de comunicación, de conocimientos que conlleva a una libertad controlada.

Puede que a ustedes no les importe mis afirmaciones y, crean que lo siento, pues les diré que no me gusta herir las creencias de las gentes que no dieron nunca importancia a las cuestiones sociales. Pero la verdad es la verdad. – ¿No es cierto? –Yo sé que muchos, ni conocen, ni se han preocupado ni un solo instante de lo que al fin, sólo puede traer complicaciones. – ¿Y porque no justificarse ya que del mundo económico, se han hecho dueños solo unos cuantos, obligando a los trabajadores a unos salarios de vergüenza y aun exceso de producción?
– ¡Ah, sí volviesen aquellos tiempos de la lucha en que los obreros todavía creímos en el paraíso en la tierra!

Es curioso y que me perdonen los cientos de miles que sucumbieron ante las torturas o a fusilamientos y el exilio de los largos años del franquismo. Pero la verdad es que todo ha cambiado, ya que los posmodernos y escépticos de la clase obrera introducen “nuevas formas de lucha”, despreciando los métodos “clásicos” del ya “desaparecido” obrero de mono azul, digno de estudios arqueológicos. Por tanto los revolucionarios modernos deberían volver a la más firme convicción de la potencialidad de la lucha revolucionaria de las masas que movilice de nuevo a la clase obrera.

Por eso nos duele que la actual sociedad de consumo que si es verdad que favorece algunos. Las actuales circunstancias de este capitalismo salvaje conocedor de que enfrente ya no existe el miedo al comunismo. Poco a poco irán eliminando todo el sistema de bien estar tan duramente conseguido este siglo pasado. Por eso creemos que sino retomamos la tradición de lucha clase para recrearla y poner de nuevo en práctica lo mejor que nos ha legado.

La verdad es que estos últimos treinta años y después de un simple lavado del sistema impuesto por la Comunidad Europea. Aporto, el “milagro español” que régimen esperaba. El milagro del crecimiento económico y del consumo pasó ser una realidad, por el impulso del capital financiero internacional. Que a sabiendas que los salarios eran muy bajos su argumento no era otro que la explotación intensiva de la clase trabajadora. Por eso Europa prefirió que el franquismo con una constitución amañada pudiera seguir introduciendo sus lucrativos negocios.






ÈPILOGO

No tarde apenas y apenas una semana después, debido que ya en España había trabajado en varias refinerías. La misma empresa francesa me dio trabajo, pero esta fue a los talleres de prefabricación de tubería para el montaje de una refinería de Martigues a unos treinta kilómetros de Marsella. Y ya una vez establecido en la región de Marsella seguí militando y con cierta responsabilidad en las CC.OO, hasta la muerte del dictador y así como en la CGT.

Años después funde uno de los centros recreativo más importantes de la región, que contaba con más de cien afiliados y del que yo era presidente. Pero la llegada a Marignane del único alcalde fascista elegido en toda Francia y al no querer colaborar con ellos dado que los locales pertenecían a la alcaldía dimite de presidente. Pero les diré que lo que más me dolió fue que la gente que más parecía simpatizar conmigo, incapaces de comprender mi actitud terminaron combatiéndome.
Años después fui elegido por el sudoeste Francés secretario del C.R.E (Consejo de Residentes Españoles en Francia) lo que me permitió seguir ayudando a mis compatriotas en lo que se refiere a sus ayudas sociales y especialmente en conseguir con otros compañeros para que los españoles en el exterior los viajes al INSERSO.

Pero les aseguro que cansado, cada día creo menos en la moral y, todo porque no hay tiempo ni distancia suficiente; dado que nuestra civilización no tiene tiempo económico para interrumpirse. No hay moral sino reacciones encadenadas, por eso no existe ninguna forma que simbolice la moralidad y lo que sí existe es una confusión total de valores. - ¡Bueno podemos consolarnos y también podemos decirnos que ya hoy con el estómago lleno ya no se piensa de la misma manera! - Y todo porque transformar los acontecimientos actuales no serían más que pequeñeces significativas de la actual política.

Pues al final como decía alguien que no recuerdo todo es más sencillo de cuanto nos quieren hacer ver. Como axioma propio se suelo decir: “Que en cualquier asunto que tratemos, por grande y complejo que sea, muy pocas cuestiones no se pueden resolver” Lo esencial es que deberíamos seres humanos sin discriminación alguna por cualquier causa. Y lo importante sería intentar sobrevenir como la propia naturaleza y forzar el intelecto de cada persona, no por las cosas y medios creados ya por el hombre y ponerlas al servicio de la Humanidad. Porque lo que debemos comprender todos es que no están difícil solucionar el grave problema que afecta a la humanidad con tanta desigualdad:- A cada uno según su trabajo- A cada uno según su necesidad.

Pero la verdad, es que no, no podemos hacer gran cosa, eso implicaría una ruptura con el sistema y provocaría un disfuncionamiento del sistema. Por eso se ha desvanecido la diferencia entre el bien y el mal. Aunque ustedes deben pensar como yo que una sociedad sin moral. – ¿va al declive? Por eso ellos aprovechan, diciéndonos que la verdad es lo contrario. – Y no esa, por la que hemos vivido toda suerte de utopías. Pero en lo que no llevan razón cuando dicen que en el pasado hemos querido dogmatizar con nuestra idea humanista y que hemos intentado anular otras filosofías e incluso las religiones.

–La Verdad es que vivimos el mundo que nos han dado y que hemos terminado por aceptar sus reglas de juego. Pero la verdad es que no la imponen y todo porque para ellos el concepto occidental es el mejor. –Pero en este sentido, somos muchos los que no estamos de acuerdo que al intentar imponérnosla sigo pensando que como modelo único e impuesto se parece en todo a un prototipo más de terrorismo.
Por esto, no hay que sorprendernos porque las otras “fuerzas del mal” se opongan violentamente y no capten ese conformismo mundial de los occidentales como el eje del bien. Y lo más macabro de estas guerras, es que los “occidentales” no tenemos ningún valor que ofrecer y todo porque en realidad estamos sumidos a la sola dictadura del Dios dinero.
No obstante, estos días y cuando intento terminar mi libro. Observo en la presa que debido a esta crisis galopante que volvemos a los años 60 y esto repercute de nuevo en el comienzo de una nueva esperanza para los de a pie. Sí, una encuesta de opinión en nuevas elecciones da 50 diputados a Podemos un movimiento de protesta popular y solo 17 a IU. Por tanto la Unidad de Acción es la única respuesta contundente frente a la Derecha, y más ahora que nos une una cuestión fundamental - TODA LA IZQUIERDA- POR LA REPUBLICA.
Sí, todos los antiguos dirigentes de este Sindicato soportamos el palo heroicamente. Sin embargo, los actuales dirigentes sucumbieron a la zanahoria indignamente. Mi recuerdo para Marcelino Camacho y tantos otros que decía:- "ni nos doblegaron, ni nos domesticaron", su capital la honradez, sus propiedades ser firme en sus decisiones para poder morir alegre y no como los que después se fueron apoderando ya una vez que el peligro había pasado unos y otros para terminar colaborando con el sistema bipartidista como es caso de Mendez y Toxo.
Sí, dejemos de lado lo que nos separa y busquemos solo lo que nos une- Ahora o nunca. Es verdad que las próximas elecciones están todavía lejos; y faltan muchas cosas por aclararse y mucho partido por jugar. Pero si no llegamos a un acuerdo y surgen como siempre los intereses personales. Esto sería dividir a la Izquierda, para que la derecha franquista siga en el poder.
Pues, al final todo es más sencillo de cuanto nos quieren hacer ver. “Ya que en cualquier asunto que tratemos, por grande y complejo que sea, muy pocas cuestiones no pueden ser realizables, pues lo esencial es que somos los seres humanos sin discriminación alguna por cualquier causa natural. De haber diferencias deben de sobrevenir por la propia naturaleza ya que todos nacemos y desaparecemos de la misma manera y solo priva el esfuerzo del intelecto de cada persona. Sí, las cosas y medios creados por el hombre deben de estar al servicio de la Humanidad y por eso no están difícil crear una sociedad donde:-A cada uno según su trabajo-A cada uno según su necesidad.
No dejemos que de nuevo como ocurrió en 1974, cuando la CIA decidió planificar la sucesión del asesino de Franco pese a ser uña y carne de Hitler, no lo dudo para implantar las cuatro bases militares en España y tenerlo todo bajo control. Para eso tiraron de un grupo de jóvenes abogados sin escrúpulos y después del oportuno casting nació el PS”O”E de la transición usurpado las siglas históricas en el congreso de Tulus. Como también jugaron con la situación personal del traidor de Carrillo para conseguir sus objetivos. Sinceramente, no volvamos a las andadas cuando en la II Republica la izquierda entre ellos se descuartizaban queriendo controlar el poder. Porque cuando se vende la piel del oso antes de cazarlo, la operación no suele salir bien.
Esta nueva generación por la cuenta que les tiene, van a tener que aprender política en poco tiempo y volver saber tanto de lucha de clases como de fútbol. Porque si no nos puede ocurrir como, todos recordamos en cierto modo, al famoso "cuento de la lechera"
No obstante, y ya para terminar me conformaré con lo que decía el poeta. (Turbia es la lucha sin sed de mañana. Pero hay un rayo de sol en la lucha que siempre deja la sombra vencida. Pero al ser un día más tarde. El tiempo ya no será mío)...

Marignane, Francia- 1de Julio del 2014.
Pablo García Cabrero
Amar y ser amado

pablogarcia
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Re: FORJANDO ILUSIONES

Mensajepor pablogarcia » 01 May 2015, 13:41

pablogarcia escribió:Gracias y se sigue
CAPÍTULO VII
Después de este triste pasaje de su vida, Martín que se hallaba sentado con migo en uno de los bancos de piedra del patio. Exhaló un doloroso suspiro, para después de observar a los demás presos termino con disimulo secarse sus húmedos ojos para decirme: –Tu todavía no habías nacido y aunque no quisiera volver a recordar este pasaje de mi vida. – Te aseguro que me es reconfortante seguir contándote, ya que no debemos volver el culo al pasado.
Martín volvió a exhalar un suspiro, para seguir contándome que él después del fracaso revolucionario y la muerte a tiros de su padre y tío. Él siguió expresando una admiración por las fotografías que su madre guardaba de su padre y demás camaradas caídos porque el resto de la clase obrera española les abandono.
Pero aunque la Guerra Civil de 1936 dejo la cuenca en la zona republicana, una notable presencia rebelde en algunas zonas como Ujo, término por organizarse un consejo falangista. Es verdad que las organizaciones obreras jugaron un gran papel, pero terminaron cayendo en 1937 y con la caída del frente republicano en Asturias donde cayó el concejo de Mieres. También es verdad que Terminada la guerra aun continuarían algunas partidas guerrilleras como las de los hermanos Morán, pero estos terminaron unos por caer prisioneros para después ser fusilados y otros huir a Francia.
Luego tras los durísimos años de la posguerra, las décadas de los cuarenta y cincuenta supusieron una reactivación de la economía, hasta llegar a los años sesenta, años marcados por la profunda crisis. El tejido industrial fue recuperando el pulso tras la posguerra pero, a partir de los años sesenta, la siderurgia y la minería entran en declive, ya que Fábrica de Mieres es desmantelada y la extracción del carbón se muestra prácticamente inviable, lo que provoca el cierre de muchas minas y la consiguiente pérdida de empleos. Sin embargo, en la actualidad a un se mantienen plantas importantes industrias en el consejo. Multinacionales como Thyssen y empresas españolas como Duro Felguera.
Para luego seguir contando, que para ellos poco a poco se fueron calmando las cosas y que después de toda esta tragedia él quedo como el solo hombre de la casa. Pero recuerda que él apenas tenía catorce años y que al reanudarse la explotación de la mina tuvo suerte de ser de ser contratado. Lo que le proporciono un salario para seguir subsistiendo, ya que a la vez su madre dada las circunstancias se puso a trabajar también como sirvienta en la casa de un ingeniero de la mina y su hermana pequeña volvió de nuevo al colegio.
En lo que se refiere a él y en ese ambiente de miseria y tristeza la única solución era mantenerse al margen de los acontecimientos y evitar cualquier altercado con los soldados que día y noche patrullaban las calles con fusil al brazo. Así, que para añadir a este tormento moral lo que nos habían recomendado que cumpliésemos con el reglamento y acatar las órdenes sino queríamos por un quítame este pelo ser fusilados como tantos otros.
Sí, los años posteriores a la guerra civil española, se nos trató como simples pecadores y que solo a través de nuestra redención y la devoción obtendríamos el perdón y la divina gracia. Pero la verdad es que este continuo terror hizo que mientras en otros países como Alemania o Italia después de la derrota en la segunda guerra mundial fueron aniquilados los partidos fascistas en España la falange española o camisas azules continuaron haciendo de las suyas; con toda la miseria que esto supone para la clase trabajadora. Ya que sólo en los primeros años de la posguerra según los historiadores murieron de hambre más de 500 personas por día y durante más de una década fueron fusilados cientos de miles y a esto hay que añadir el millón de muertos durante la guerra.
Es también verdad que la lucha armada contra la dictadura, se desarrolló hasta los años sesenta, por los llamados maquis o guerrilleros. Pero esto debido a la ayuda de los americanos y otras potencias europeas no hizo más que acentuar la correspondiente represión de la población. Sí, me asegura que fueron años muy duros especialmente para los mineros que siempre estuvieron en el punto de mira.
Pero me asegura que otras razones le hacen gratos tan sombríos recuerdos al considerar como cuando uno apenas roza los años de la pubertad donde se trasforman muchas cosas que la vanidad humana cree una idiotez. Pero para él pese a que los días y los meses se deslizaron intentando cumplir en el trabajo para que su ya reducida familia no la faltara de nada. Él no dejo de seguir enamorado de pensar en Teresa que fue creciendo hasta convertirse en una mujer muy atractiva. Y fue aquí que ya pasada su pubertad que él comenzó hadarse cuenta que los demás guajes andaban ya rondándola.
Es verdad que y reconoce que ella no tenía ojos más que para él. Pero debido a las penurias que atravesaba también su familia Teresa una tarde con lágrimas en los ojos le dijo que se iba a servir a casa de unos ricos a Oviedo. Él por su parte su único consuelo era que no obstante, de Mieres a Oviedo apenas había quince kilómetros y que podría con frecuencia ir a verla. Sin embargo, a partir de aquí recuerda que una vida imaginativa, abundante en dulces recuerdos, era donde encontraba esa satisfacción ilusoria de aquellos momentos inolvidables de aquella mañana tumbados en la playa de Gijón.
Para después confesar que después de salir de la mina se acercaba a la estación, para ver pasar el tren. Hasta que después pensando en Teresa volvía a su barrio de gente pobre. Sí, no es difícil recordar estos lugares de su juventud de esa desesperanza, donde demasiadas veces nos aferramos a esa ilusión de la que nunca perdemos la esperanza. Sí, ese optimismo algo vanidoso que le daba la certeza que terminaría por situarse un día económicamente. Ya que sería el dinero sin lugar a dudas la victoriosa fuerza que sacaría a Teresa de su servidumbre.













CAPÍTULO VIII
Les aseguro que Martin, no tuvo que hacer ningún esfuerzo mental para seguir recordando toda esta dura época que le toco vivir. Y para eso no tuvo más que remontar el curso de sus apenas quince años, donde todas las mañanas baja a más de cien metros de profundidad para arrancar el duro carbón de esas oscuras y negras galerías.
Ya ves Pablo a lo que hemos llegado, pues debido a la silicosis de la que ningún minero escapa. Por las noches y sobre todo en verano nos tienen que dejar las puertas de las celdas abierta porque si no nuestros pulmones terminarían por asfixiarnos. Ya que esta neumoconiosis de los mineros del carbón se presenta en dos formas: simple y complicada (también llamada fibrosis masiva progresiva)
Sí, el riesgo de desarrollar esta enfermedad depende del tiempo que se haya estado cerca del polvo del carbón. Y claro está la mayoría como él que contraen esta enfermedad no tienen más de 50 años. Los problemas, depende de la mina que se trate, generalmente los problemas son respiratorios, debido sobre todo a la inhalación de polvo y humo, pero también hay por contacto. Es una enfermedad pulmonar que resulta de la inhalación del polvo del carbón mineral, grafito o carbón artificial durante un período prolongado.
Ser minero era una de las salidas laborales más factibles que había en la época, pues se cobraba un buen salario y se garantizaba la economía y bienestar familiar durante un largo tiempo. Pero como no todo lo que reluce es oro, hay que mencionar que la mina además de ser una gran aliada también era una gran traicionera, pues sus pozos negros se llevaron a mucha gente por el camino, gente muy joven que sucumbió pronto al polvo negro del carbón, a las garras del abismo.

Los materiales que se utilizaban entonces eran escasos, simples y pobres, poniendo así de manifiesto las malas condiciones que sufrían los mineros. El trabajo era muy duro y sacrificado; los ojos debían habituarse a la oscuridad de las minas y los pulmones debían habituarse al letal polvo negro que de ella se desprendía. Quienes no padecían cataratas, padecían silicosis o ambas enfermedades, ésta última de una gravedad tal, que hace que los pulmones se vayan secando con el tiempo y que la falta de oxígeno cada vez sea más evidente.

Sin embargo, reconoce que la mina fue el motor económico de Mieres pasó de ser un pueblo dedicado a la agricultura de subsistencia y a la ganadería, a ser uno de los primeros municipio de España en producción de antracita. Este cambio no fue gratuito, ya que la mina se cobró su tributo a través de los accidentes laborales y las enfermedades profesionales, además del tributo medioambiental que no debemos perder de vista y que para los paisanos del lugar fue lamentable.

Bueno, no obstante; él con ya sus dieciocho años me asegura que solo vivía por encontrarse con Teresa y por eso recorría entren todos los jueves y domingos que era cuando ella las tardes las tenía libres. Por aquel tiempo él se creía galvanizado por una energía extraordinaria, sintiendo que para él todo era dulzura. Pues pese a estar en una gran ciudad él se sentía como si estuvieran los dos solos, ya que Teresa parecía otra mujer.

Sí, Teresa parecía otra mujer con esos ojos brillantes y esa sonrisa que tanto a él le cautivaba. Una voz que el solo podía oír que le daba una satisfacción difícil de describir y reconoce que tuvo miedo de no estar a la altura y dar en cualquier momento una acción ridícula.

También, reconoce que pronto por la forma en que ella se comportaba pronto se decidió a coger su mano y besársela. Es verdad que un beso en la mano no suele significar para otros nada, para él sin embargo en esos momentos significaba otra cosa. Si bien recuerdo que ella no dejo de reír de la seriedad con que él hizo con ella este simple gesto. ─ ¿Por favor Teresa no burles de mí? ─Pues es una de las maneras más simple de hacerte la corte.

Después recuerda que Teresa enardecida por sus palabras, no tardo en decirle que se conocía desde niños y por tanto él bien sabía que desde muy niña estuvo enamora de él. Para luego echarse de nuevo a reír y volviendo a ofrecerle la mano le dijo que se tranquilizara porque ese gesto si bien era muy importante para él, no dejaba de ser era tan antiguo como la vida misma.

Donde trabajaba ella eran unos ricos propietarios que Vivian en la calle Uría la más céntrica y señorial de Oviedo. Así que muy cerca y después de caminar por la acera cogidos de mano, penetraron en parque conocido por el Campo de San Francisco:- popularmente conocido como El Campo por los ovetenses, es un parque de 90.000 m² de superficie situado en el centro de Oviedo, al lado de la calle de Uría. Este parque de grandes árboles fue parte del Convento de San Francisco.

Dulcemente perturbados, allí sentados en un banco y cogidos de la mano el tiempo pasaba sin sentir viendo como jugueteaban a los niños. Más allá se extendía de la es planada donde los niños corrían a sus anchas los enormes arboles estaban invadidos por las plantas trepadoras manteniendo sus troncos ocultos bajo su forro vegetal y en el suelo el verde era continua por sus apretados matorrales bien cuidados. Mientras él, al observar de nuevo el rostro de Teresa que no dejaba de mirarlo intensamente con esos ojos tan bonitos y brillantes y con una sonrisa tan acariciadora. No tardo en cogerle las dos manos y después de cerrar sus lindos ojos le ofreció sus labios.

Si, recuerda que después de su primer cortó beso perdió por un momento la dulce turbación y como embriaga le pareció que el verdor que les rodeaba se había transformado en un color azul celeste. Por eso me asegura que a partir de este momento la conversación entre los dos se fue centrando en forjar el porvenir ya de una manera diferente.

Volvieron a la calle Uría por el mismo camino y sin dejar en todo momento su mano la dijo que partir de ahora intentaría volver a verla si ella lo aprobaba como mínimo dos veces por semana. Para después ya en momento donde la calle no estaba ya muy concurrida ella, aproximo su cuerpo al de él y volviéndole a besar en los labios le aseguro que esperaría su nuevo encuentro con un irresistible deseo difícil de explicar. Para después repetirle que estaba locamente enamorada de él y que solo deseaba que él sintiera la misma pasión por su persona.

Volvió esa tarde a la estación, que por suerte estaba cerca de la calle Uría, para después de unos catorce kilómetros en tren encontrarse de nuevo en la estación de Mieres. Pero reconoce que los días que no la veía le parecían vacíos, sin ningún interés para su dura existencia y todo pese a que su amorío era apasionado e inocente. Y todo porque sus relaciones eran de simple noviazgo semejante a la de tantos jóvenes inexpertos. Que solo se traducían en besos a hurtadillas, aunque reconoce que cada vez le excitaban más estos continuos contactos.



CAPÍTULO IX
De nuevo la realidad de la mina, si ese continuo pensar si al final de la jornada sin ningún problema mayor volverían acoger el ascensor y por fin respirar el aire puro. Su pueblo que según sigue contando, al principio vino ligada al trabajo en el campo; pero a partir del siglo XX fue las explotaciones mineras de la zona que rompieron su armonía.
Pues a pocos metros del mismo pueblo, las escombreras del lavadero de la mina forman montañas que desfiguran el verdor del valle. Estas montañas son la consecuencia del arrastre que proviene de las galerías, con arrastres, que no cesan hasta que se agotó la riqueza superior. Después se recurre a la explotación de la inferior por medio de profundos pozos, que cada vez son peligrosos pero menos rentables. Pero debido a la situación precaria de la mayor parte de los vecinos terminan trabajando en ellas pese a los bajos salarios y su peligrosidad.
Sí, las condiciones eran durísimas ya que la extracción se dividía en varias fases. La primera, era la preparación que se refiere fundamentalmente al avance de galerías, que se realiza en general: -En primer lugar llegan los trabajadores al frente de la labor y cargan el material arrancado por explosivos durante el relevo anterior, para asegurar posteriormente las paredes y techo de la galería, y, finalmente, perforan los taladros para que otra categoría profesional (artillero) los rellene de explosivo y detone.

Segundo el avance y arranque donde existen dos tipos:- (a “Manual” o “convencional”):- que son los trabajadores (barrenistas) que perforan con martillos neumáticos los taladros en el material (de diámetros 33 a 38 mm normalmente) donde se insertará el explosivo. En este caso, el material generado en la explosión es cargado mediante palas cargadoras a vagones. Otra variante de arranque manual, muy utilizado, consiste en el denominado “soutirage”, en que los trabajadores utilizan barrenas para ayudar a que el carbón caiga sobre los transportadores blindados. Dicho carbón es previamente fracturado por explosivo.
b) El mecanizado: - Se avanza con un “minador”:- equipo similar a las “tuneladoras” que lleva una cabeza con múltiples elementos de corte los cuales van rotando y arrancando el material. Dicho material es cargado en transportadores blindados. En ocasiones se utilizan perforadoras (denominadas “Jumbo”), en que dos martillos de perforar similares a los utilizados en preparación convencional están incorporados a una máquina móvil, evitando el esfuerzo de los trabajadores.

En todos los casos, a medida que se avanza en la explotación y elimina mineral es preciso “sostener” el hueco que va originándose (lo que técnicamente se denomina “entibación” o “sostenimiento”). Los elementos habituales de transporte son:- mini palas cargadoras neumáticas o electrohidráulicas, transportadores blindados y cintas transportadoras, así como trenes de poca capacidad impulsados por locomotoras de batería.
Todo esto que en principio parece simple conlleva importantes accidentes en la mayoría de las minas. Como son los derrumbamientos de grandes rocas de las paredes de la mina. Este tipo de accidentes también incluye las caídas de rocas desde los mecanismos de transporte. La segunda causa más frecuente de accidentes en las minas es la maquinaria en movimiento. Otros riesgos son los explosivos, las inundaciones y las explosiones debidas a gases desprendidos por las rocas, como el metano (grisú).

Bueno también hay que reconocer, que para mejor rendimiento de la explotación las empresas montaron un economato de consumo. Que consistía en vender los productos a precio de coste, sin contar los gastos de almacenamiento, personal y administración e incluso a precios bajo coste. Ciertos artículos eran subvencionados por la empresa como aceite, vino, patatas, legumbres, azúcar, leche huevos, etc.

El economato estaba administrado por la empresa a través de los Jurados de Empresa y del “Comité del Economato. Se podían encontrar incluso artículos secundarios, como eran prendas de vestir, tejidos, aparatos electrodomésticos. Los mineros recibían un vale según el número de familiares a su cargo, a menudo también para comprar a crédito y a descontar de la liquidación salarial.

Los principales deportes que se practicaban eran el frontón y el fútbol. Como también la empresa fundo un equipo de fútbol local, del que él hizo porte y donde termino conociendo a sus mejores amigos. Hasta aquí todo parece gloria, pero las condiciones en el trabajo eran las de una explotación inhumana. Lo que ocurre que cuando se es joven la salud no falta y las ansias de vivir lo amortigua todo.

La mayoría de los jugadores eran todavía unos guajes y por tanto la mistad el deseo de ganar asentaba las bases de la amistad entre ellos. Y recuerda muy bien que después del partido o de los entrenamientos se reunían en un local de la empresa que regentaba Afrodísio.

Es verdad que en pequeño pueblo todos se conocen, pero en realidad todo es una modulada apariencia. Ya que por aquel entonces era rara la familia que no hubiera sufrido la muerte debido al intento revolucionario del 34 y posteriormente la guerra civil y no hablemos de los encarcelamientos y fusilamientos de la posguerra.

En este bar restaurante era donde los jóvenes pasaban la mayor parte de las tardes en una sala que poseía unos villares y futbolines. Como también en la sala gente más mayor que ellos conocían de la mina jugaban a las cartas. Pero esa tarde, lo que más le extraño, fue que la sala estaba más concurrida de lo normal y había gente que no era del pueblo.

Al principio lo que más le extraño es que hablaban en voz baja, hasta que el padre de su amigo Antonio se dirigió a su hijo y le pidió que cerrara la puerta del salón y les advirtiera si gente de no fiar o la guardia civil entraba en el bar. Una vez asegurados de que no había moros en la costa, un hombre de unos treinta años se puso de pie y comenzó su discurso por la palabra camaradas.

El personaje en cuestión supo por sus amigos que se llamaba Berto Loredo e iba acompañado por Alberto Muñiz al que años después por los avatares de la lucha le considero su mejor amigo. ─Caradas desde que perdimos la Republica, la explotación del hombre por el hombre no ha dejado de crecer. ─Y por tanto debido a la peligrosidad de la mina y los salarios miserias debemos organizarnos para hacer frente a esos explotadores sin escrúpulos. ─Si camaradas la derecha reaccionaria, la burguesía podrida amiga de este gobierno fascista con la ayuda de la iglesia sigue explotándonos sin consideración.

Por su amigo Antonio que por lo visto ya estaba organizado en las JC, supo que Berto era un miembro en clandestinidad del Partido Comunista Español. ─Sí camaradas debemos seguir ligados a nuestra historia por algo más que un sentimiento económico. ─ Sino también por la herencia, por ese sacrificio y el trabajo acumulado de nuestros antecesores que estamos obligados acrecentar. ─Y ya por terminar, os diré camaradas debemos seguir siendo la antorcha de ese indiscutible pasado que fue la voz de esos muertos que todos en nuestras familias llevamos dentro.

Sí, no cabe la menor duda que llevaba razón, ya que la tradición de lucha y organización de los mineros tiene un sello de fuego en la memoria de todos ellos. Al dejarnos muchas experiencias desde fines del XIX, al seguir siendo uno de los sectores de la clase obrera más combativos en su historia de toda España. Si él de niño bien recuerda a su abuelo y a su padre decir que la huelga y las barricadas eran la única forma de lucha que se conoce.

Su amigo Antonio no tardo en presentarle a Berto Loredo, que estrechándole la mano le dijo: ─Si joven cuando la clase obrera retoma la lucha, no empieza de cero, ya que las nuevas generaciones de jóvenes trabajadores tenemos mucho que aprender de las experiencias y tradiciones que nos ha dejado nuestros padres. ─Sí, una experiencia que la ideología burguesa quiere ya darla después de la derrota del 34 y la victoria de la guerra civil por pérdida.

Por todo esto la primera década del franquismo y tras una política económica autárquica y un aparato productivo precario el incremento de la producción se garantizaba a costa de una gran explotación de la mano de obra. Esto se materializaba en los bajos salarios, jornadas diarias de más de diez horas y privación del descanso semanal y anual. La forma de incrementar estas durísimas condiciones fue decretada bajo un Reglamento de Militarización que regulaba las relaciones de trabajo, en las que la desobediencia era considerada como indisciplina.

Pues el abandono de trabajo se aplicaba como deserción y el menor incidente como insubordinación o delito de rebelión militar según el Código de Justicia Militar. La OSE2 no pudo contener de ninguna manera el malestar de los trabajadores de la minería, siendo totalmente desbordada como institución. Y todo porque fue por la gran cantidad de accidentes de trabajo, lo que llevó a una dinámica en la cual, ante cada muerte de un obrero, se paralizaba el trabajo en la mina.

Esto dejó varios ejemplos en la memoria de los mineros: en 1942 los de la mina de Mieres cuando murió un trabajador y se paralizó la mina con una movilización hasta el cementerio; en marzo de 1948, abril y octubre de 1949, octubre de 1950, y julio de 1952, se registraron paros en los pozos Barredos, Santa Bárbara, San Mamés, Valdelospozos, y Sotón; todos a raíz de la muerte de decenas de trabajadores. Muchas veces esto provocaba una intensa solidaridad con paros de una cuenca minera entera.

El caso más conocido fue el 13 de julio de 1949, cuando 17 mineros murieron en el pozo María Luisa, de Duro Felguera, que por primera vez se había hecho público en la Revista del Combustible, ya que hasta esa fecha no habían aparecido referencias a accidentes mortales: “Las autoridades y patronal, conocedoras de las tradiciones culturales de los mineros, sabían que del lamento por accidente a la abierta rebeldía había un estrecho espacio, que estaban dispuestos a incrementar con el silencio informativo”.

Esto causó tanta conmoción que de forma espontánea se paralizaron casi todas las instalaciones del valle del Nalón. Así surgieron las primeras huelgas en señal de duelos por la muerte de los mineros, con manifestaciones hasta el funeral. Ante esto, con el objetivo de impedir estas manifestaciones masivas, la autoridad militar y la Delegación de Trabajo reglamentaron que por cada muerte sólo podían acudir al entierro entre seis y doce trabajadores de acuerdo al tamaño de la empresa.

Tenían mucha razón los veteranos camaradas, se trataba pues de hacerse a la idea; que la razón era nuestra y que luchábamos por lo más bello del mundo. Y ante tal situación, reconoce que su deber como lo fue para el resto de su familia era la de organizarse y así poder ser más útil a la clase obrera. Para eso le pidió a su amigo Antonio si podía afiliarse al partido con el fin de asistir a sus reuniones.






















CAPÍTULO X


Bueno fuera parte de incorporación al PC, debido a mi juventud mismo por muy cansado que era su trabajo. Le bastaba con recordar los paseos por ese parque cogido de la mano de Teresa para reconocer que aquel periodo fue el más feliz de su vida. Si esos encuentros con ella le eran inolvidables, ya que se besaban donde podían; unas veces de pie en cualquier rincón oscuro de una calle solitaria, o aprovechando la caída de la noche en el parque.

También recuerdo muy bien, que una de las reuniones del partido su amigo Antonio le hablo de un tío suyo que era también del partido vivía en Oviedo y por tanto le ofreció hablar con él para poderse hospedar en su casa los fines de semana. Por eso recuerda que esa semana conto con impaciencia los días y bien arreglado ese viernes volvió a coger el tren para recorrer los apenas quince kilómetros que le separaban de la capital.

Jacinto que era como se llamaba el tío de amigo Antonio, trabajaba en una imprenta y vivía en un edificio de cinco plantas en un barrio situado en las faldas del Naranco. Después de terse el tren tengo que decirte que de la estación apenas había medio kilómetro a la casa de Jacinto y bien recuerdo que dude algunos instantes de importunar a esa familia la que años después fueron sus padrinos de boda.

El recibimiento no pudo ser más cordial y después de ofrecerle Margarita que era como se llamaba su mujer le mostro su habitación. Donde fue sorprendido al ver que desde ella se dominaba toda la ladera del Naranco, donde después observando tanta belleza no tarde en crear una poesía que guardo todavía entre mis papeles.
ENTRE DOS LUCES
En este otoño de Oviedo y
desde la ventana, vuelvo esta tarde
en la más gris penumbra a observar
sin prisa la cumbre del Naranco.
El sol tapado desvela a lo lejos
apenas un convento rodeado
de casitas con sus tejados rojos
y el resto del paisaje eran unos
prados verdes sembrados de maíz.
A verte saldré también esta noche
como fulgor refrescante que guías
mi luz en la esperanza de lo nocturno.
Hay algo irreal que me lleva hacia ti,
con el simple deseo, de poderte ver y
hoy de nuevo sonriente y callado al no
poder descubrir tu imaginada silueta
te sigo soñando con esa cadencia
fascinante a través de mis sueños.
Sueños que aparecen pausados y
en una impensada sensualidad que llega con esa cadencia distante y sin cesar.
PG
En aquel tiempo, yo era muy sentimental y no pensaba más que en ella. Reconozco que mis sentimientos por ella se habían despertado y las mujeres que miraba al pasar aparte de mi admiración masculina no suscitaban ninguna pasión. Parecerá extraño pero todas estas cosas, a mi sin embargo me pareció maravillosas y todo porque hasta entonces no había descubierto el amor. Un amor que para mí todo era dulzura y gratitud en esa edad juvenil.
Ese día era un sábado y yo le dije a esta maravillosa familia que esa tarde llegaría tarde. La cita se acordó a las 10 de la mañana frente a la casa donde serbia y recuerdo bien que ese día, todo a mí alrededor se impregnaba de sonidos y sentía que vibraba cada fibra de mi ser. Llegue con más de una hora de antelación y estuve ambulando todo ese tiempo por la calle Uria. Y bien recuerdo que las caras de los transeúntes y el bullicio de los coches flotaban tras la mirada perdida en busca de que apareciera con sus finas facciones entre la muchedumbre.

Cuánto se acuerda de aquellos años, posiblemente los más hermosos de su vida ya que pese a ser años muy difíciles “la poesía para él aún existía”. Si eran años difíciles para las familias obreros modestas y al hacer memoria todavía recuerdo muy bien todavía que apenas nada había cambiado de aquellos duros años del franquismo con los de su niñez.

Sí, camarada veo todavía como si fuera hoy, cuando acompañando a su madre recogían el poco carbón que aún quedaba en las escombreras para después cargada como una burra en un serillo trasportarlo hasta casa. Para después el resto de la tarde sentada ante las puertas acompañadas de otras vecinas zurcía los calcetines y charlaban animosamente.

Hasta que al anochecer llegaban los hombres tristes, fatigados y parcos en palabras maldiciendo como siempre, a los ricos y sin otro deseo que pedir la cena hasta que años después muchos de ellos como su padre en el primer intento revolucionario del 34 como su tío caerían acribillados a balazos.

Para él aunque parezca insignificante, en aquel tiempo. Sus sentidos se hallaban todavía en esa edad en que la persona; al estar tan perdidamente enamorado no ve y oye mal. Acababa de cumplir los diecinueve años y recuerda bien que ese día con unos bocadillos que ella había bajado. Se dirigieron andando hasta la falda del Naranco y desde allí tomaron una senda peatonal muy concurrida por numerosos ovetenses diariamente, conocida como "Pista Finlandesa", la cual parte del barrio de Ciudad Naranco y transcurre oficialmente por el monte durante aproximadamente 2.5 km hasta Fitoria, aunque es posible continuar por la carretera.
Y ya después sin soltarse de la mano y recorrido el sendero, al observar tan hermoso paisaje quedaron impregnados por tanta belleza. Pues desde allí todavía se divisaba con toda claridad la ciudad. Luego se sentaron en un pequeño montículo donde como dos niños decidieron como cuando eran niños bajar rodando su la ladera.

Ya sentados en la yerba y ya más tranquilos olvidaban las fatigas de la semana. Sí, era verdaderamente hermoso observar como la brisa de la maña estremecía los árboles a la vez que una nevada de pétalos caía y ante tanta belleza al acercar su rostro al de ella recibió un inolvidable beso en la boca.

El tiempo luego paso conversando y todo era bueno. Pues no dejar de pensar en el futuro terminaron prometiéndose ser marido y mujer, como las gentes que solo comprenden el amor con documentos y sellos. Después siguieron sentados en un ribazo cubiertos de hierbas y al mismo tiempo que nos hablábamos arrancábamos las margaritas que crecían al alcance de las manos. – ¡Todo era bueno! Sintiendo a la vez, una emoción absoluta y toda ella parecía impregnarnos hasta la medula.

Allí mismo comieron el bocadillo de tortilla que ella había preparado, para después seguir monte arriba por única carrera existente. A mitad del camino y después de haber dejado a nuestra izquierda una gótica ermita con piedras bien talladas. Continuaron hasta por fin culminar el Naranco y ya una vez arriba decidimos contemplar la ciudad, que apenas pudieron divisarla debido a su densa bruma.

Se dice que subir es más duro que bajar, pero a los dieciocho años que ella tenía por su demostrada agilidad parecía mucho más joven. Además, enamorado como él estaba a sus ojos su belleza era indiscutible. Pues ese día además, bajo sus hermosas cejas y sus parpados estirados dejaba ver una expresión de felicidad inimaginable. Como también recordara siempre esos ojos maliciosos y de un atractivo peculiar su moreno rostro.

Después de intentar y no poder divisar desde varios puntos Oviedo, decidieron por miedo a que la lluvia les sorprendiera emprender cuanto antes la pronunciada pendiente. Sí, fue un maravilloso día y cada vez estaba más convencido que por más que en el futuro pudieran llegar males mayores. Él no sería el que abandonar la idea de un día formar una familia, ya que estaba tan enamorado que mismo si comprendía que su trabajo era muy peligroso no le faltaba la voluntad continuar existiendo.

Él seguiría luchando y no se sometería tan fácilmente a los estrechos moldes que la sociedad les imponía. Además, él estaba completamente convencido de con quién iba a pelear y de lo que estaba defendiendo. Por en eso en ese momentos le daba igual ser un tiznado minero si él seguía sin perder su dignidad como lo fue toda su familia. Sí, eran para él tan valiosas sus recuerdos que se deslizaban en su memoria, que en estos años largos que me quedan de prisión los sobrellevare con valentía y resignación los accidentes adversos que puedan existir.

Bueno dejemos por ahora nuestra lucha, para seguirte contando que fue al decaer la tarde que dejo a Teresa en el portal. Donde ella con esos ojos ahora melancólicos para decirle después de ofrecerle sus labios. – ¿Volverás pronto? Le pidió suplicando e insistiendo en su curiosidad.
– ¿Cómo mi vida puedes dudar de mí? La conteste sonriendo y volviéndola a besar esta vez con más pasión. ! !Como no voy a volver a verte si eres lo que más quiero en este mundo!

Al dejarla cabizbajo volvió a remontar la calle Uría hasta colocarse en el andén desde donde apenas se veían la cumbre del Naranco. Hasta que distraído en sus felices momentos pasados con ella el estrépito ruido del tren que llegaba a la estación, hizo que sus pensamientos le devolvieran al momento y lugar. Después partió el tren y ya fuera de la estación se fue extendiendo durante diez minutos en el declive la vista de Oviedo.























CAPÍTULO X I

Ya habían pasado muchos años; pero él se acordaba como si fuera ayer. Pues es difícil para aquel que no conoce la mina describirla con todo detalle, ya que se vive las ocho horas que duraba el turno asustado. Y encima todo esto, sin un adecuado sistema de ventilación que contrarrestara los nuevos procedimientos de extracción.

Además, me asegura que fueron años infernales, ya que durante las dos primeras décadas de franquismo, las agotadas minas de montaña fueron dejando pozos que llevaban a vetas más profundas y alejadas con unos procedimientos de extracción mecanizados, en los que predominaban los métodos de perforación sobre los de rotación, y donde los equipos de transporte interior con locomotoras diésel degradaban muchísimo el ambiente



Por otro lado, se prolongaba la jornada de trabajo con imposición de horas extraordinarias, más la eliminación del descanso semanal y anual, la implantación del sistema salarial en base a la productividad y la deficiente alimentación. Factores que llevaban a empeorar las condiciones de salud de los mineros en el marco de una carencia absoluta de leyes laborales sobre salubridad.

Otro de los factores que hacía de la mina un verdadero infierno eran las condiciones inhumanas en las que se trabajaba. Ya que cada día eran más los compañeros que se morían de enfermedades como solicosis, antraconiosis o antracosiliosis; las tres variantes de neumoconiosis.

Pero también es verdad que debido a la terrible represión del franquismo la gente al estar asustada, sus aspiraciones eran muy modestas. Ya que una mayoría se acomodaban, al justificarse diciéndose que habían nacido para bestias de carga y en su interior solo deseaba que le dejasen trabajar para poder mal alimentar a sus seres queridos. Pero sobre todo que no lo despidieran del trabajo y esto era en realidad lo que en realidad buscaban estos bandidos.

Sí, me asegura que todavía era muy joven y ya se quejaban de dolor sus huesos. Sí que duro era ganarse el pan y este mal no tenía remedio; ya que ese Dios que veneran algunos no debe ser consciente de tanta miseria. Ya lo decía su abuelo a su padre y su padre a él:- la culpa era de ese Dios que cuando le faltaba a él y a sus discípulos el pan con su varita mágica multiplicaba los panes y los peces. Pero ya ves ahora parece ser que se le arroto la dichosa barita y solo los que nos explotan multiplican sus ganancias.

Sí, es curioso como estos espabilados nos intentan engañar, ya que no han clavado la estupidez que en realidad fue Eva la culpable de toda esta mierda:- Porque vamos yo me digo, que culpa tenemos nosotros de que ella nos engañara con una pobre manzana, si en el paraíso estábamos comidos, en pelotas y sin trabajar.

Pablo que absurdo es todo esto, ya que ahora con esa discriminada sentencia tenemos que ganarnos el pan con el sudor de la frente; mientras ellos siguen viviendo del sudor del de enfrente. Aunque bueno parece ser que de vez en cuando revoletea por aquí algún santo o serafín que viene a decirnos que tengamos paciencia porque los ricos no entraran en el cielo; pero nosotros si ganaremos el reino de los cielos.

Por todo esto, en esa época. Lo mejor hubiera sido no haber nacido, y permanecer en el limbo de los ignorados… Luego como atormentado por sus recuerdos. Martin de nuevo calla unos instantes y el silencio de la noche quedó rasgado de nuevo por los gritos del centinela. –Centinela alerta. –Alerta el uno. Y así sucesivamente hasta de nuevo perderse en la distancia.

–Te aseguro que no quisiera recordar nada. Me decía: – ¡Basta con volver el culo al pasado! ¿Quién puede interesarle mis problemas? – ¿Acaso vale la pena contar al resto de las personas nuestros propios problemas?… – ¡No jodas! – ¿Todavía crees que hoy, existe gente que le gusta cosquillear su imaginación con este trágico final?
–Bueno Pablo te seguiré contando, aunque hay quien dice, que no conviene recordar mucho para mejor olvidar. –Para eso nos dicen que el mundo es como es y no existe ninguna sociedad anterior que no tenga algo de qué avergonzarse o incluso de qué arrepentirse...–Y recuerdo que ante todo esto, me preguntaba: –¿Por qué todavía tan joven me complicaba la existencia si la vida era junto a Teresa tan hermosa?

No obstante, me dice que su suerte estaba echada de ante mano, ya que su adhesión le obligaba moralmente a ser en todo momento lo más eficaz posible para el partido. Sí, reconoce que su misión era muy peligrosa, pero en realidad era la persona más indicada. Ya que como me había contado anteriormente él frecuentaba la casa de Jacinto el tío de su amigo Antonio en Oviedo y este era al trabajar en una imprenta el que confeccionaba la propaganda del Partido.

Siempre que intenta recordar su pasado, lo primero que me viene a la imaginación, es aquel tiempo cuando comenzó a comprender por experiencia propia y sufriéndolo en su propia carnes lo que es la política. Pero confieso que a pesar de su pesimismo, que aquellos años los vivió como sumido en un espejismo y él era su propio fantasma… Todo aquello parecía consistente, magnifico, eterno y reconoce, que adoraba, disfrutaba con el riesgo y hubiera aceptado cualquier misión por peligrosa que hubiera sido.

Si porque entonces le parecía que la vida humana se guiaba por las leyes supremas del bien y, que en definitiva, el bien vencería al mal y la humanidad alcanzaría la perfección. Y todo porque que en aquellos tiempos, se vivía en las minas, una efervescencia reivindicativa extraordinaria y las organizaciones. En sus comunicados, llamaban a la unidad y a organizarse en cada lugar concreto, en la acción diaria en defensa de las reivindicaciones económicas y políticas, bajo cualquier forma y con los nombres más asequibles.

Por eso pese al peligro que representaba en la lucha clandestina el traslado de la simple propaganda, que después las organizaciones distribuían entre los simples simpatizantes. Donde sólo se les pedía que acudieran a las manifestaciones señaladas en las octavillas. Sí, te aseguro que eran años peligrosos, donde la policía multiplicaba las prestaciones y todo porque debido a la peligrosidad de la mina la gran mayoría de ellas dejaban de producir lo que daba pie a que presentáramos una serie de reivindicaciones no muy exageradas; pero firmes.

Ante tal insubordinación, el franquismo no encuentra otra solución como ya dije antes que implementar durísimas condiciones, como fue aplicar un Reglamento de Militarización que regulaba las relaciones de trabajo. Y esto en realidad fue lo que le salvo de ir a la mili, no obstante; esto le obligaba a todas las semanas presentarse en el cuartelillo de la guardia civil.

A pesar de la extensa y planificada represión los mineros resistían de manera espontánea, aislada e inconexa, aunque con mucha intensidad. En las primeras décadas los trabajadores resistieron con medidas como la reducción del rendimiento, el abandono voluntario o el despido provocado:- “Este comportamiento se presenta como una constante de las relaciones laborales, pero en la primera década del franquismo, se equiparó a la deserción, habida cuenta que los mineros, al igual que los soldados, no podían abandonar por propia iniciativa su puesto de trabajo.

Aunque no se puede cuantificar la incidencia real de este rechazo individual en el conjunto de la minería. Me asegura que en el Grupo de San Martín, de la Sociedad Metalúrgica Duro Felguera, con una plantilla media que rozaba los 2.000 mineros, se produjeron 1.423 abandonos individuales entre 1939 y 1951.

Estas ausencias de los obreros militarizados rápidamente tenían su castigo ante el informe del capataz del pozo o la mina a la patronal de la empresa, hasta llegar a la Comisión Militar de Movilización. Los obreros aducían a deficiencias técnicas para justificar el abandono del trabajo total o antes de la finalización de la jornada; una de las medidas de lucha que quedó en la memoria de los trabajadores desde los orígenes de la minería. Pero él debido que en él partido su misión era el trasladar desde Oviedo al resto de las cuencas mineras la propaganda del partido se limitó a no crear sospechas y obedecer.

No obstante, debido entre otras cosas la deficiente alimentación las protestas fueron continuas, ya que las huelgas o encierros como el de la mina La Piquera, de Turón, en el año 1949 al grito de “¡Queremos más comida!”. Que fueron al principio conflictos espontáneos y muy difíciles de coordinar. Terminaron por extenderse más allá de las minas. Mismo si la militarización, la censura informativa, la vigilancia policial y la represión fue muy brutal.

Otra cuestión fue la gran cantidad de accidentes de trabajo, lo que llevó a una dinámica en la cual, ante cada muerte de un obrero, se paralizaba el trabajo en la mina. Esto dejó varios ejemplos en la memoria de los mineros, ya que mismo apenas dos años de acabar la guerra y donde se a fusilaba por una simple denuncia en 1942. Los de la mina de Mieres cuando murió un trabajador y se paralizó la mina con una movilización hasta el cementerio.

Por todo eso y conocedores las autoridades y patronal de las tradiciones culturales de los mineros. Comprendieron que del lamento por accidente a la abierta rebeldía había un estrecho espacio y que a partir de ese momento debían incrementar con la más severa represión el silencio informativo. Sin embargo esto causó tanta indignación que de forma espontánea se paralizaron casi todas las instalaciones del valle del Nalón.

Sí, así surgieron las primeras huelgas en señal de duelos por la muerte de los mineros, con manifestaciones hasta el funeral. Ante esto, con el objetivo de impedir estas manifestaciones masivas, la autoridad militar y la Delegación de Trabajo no dudaron en reglamentar que por cada muerte sólo podían acudir al entierro entre seis y doce trabajadores de acuerdo al tamaño de la empresa.

Sin embargo, a través de un reparto masivo de octavillas al poco tiempo comenzaron los primeros conflictos y huelgas importantes de esa década. Como la del 9 de marzo de 1957, cuando un grupo de picadores del pozo María Luisa, de Langreo, completaba la jornada sin haber extraído una sola piedra de mineral. Pero aunque esta forma de lucha no había logrado que las reivindicaciones de los trabajadores triunfaran, los mineros empezaron a recuperar sus fuerzas y a continuar nuevas jornadas de lucha en los años siguientes.
Años que fueron decisivos, pues para él no fue su rebeldía un forma impuesta por la fuerza ya que no dudo, ni un sólo instante en la desobediencia al régimen. Y por lo contrario creo que debido a su propia situación fue un joven dispuesto a no dejarse humillar, pues: – Que si el hombre no mantiene su forma de pensar; no debe ser llamado como tal.
CAPÍTULO XII

Como agotado por sus sufridos recuerdos. Martin no obstante, y después de una corta pausa me sigue contando que los años siguientes para él fue un periodo muy feliz. Ya que pese al peligro que representaba el trasportar el fardo de propaganda que en Oviedo le entregaban, el poder pasear con Teresa le permitía seguir recibiendo esas caricias para él tan necesarias.

Si me asegura, que era una especie frenesís que le iba camelando día-día por poseerla y recuerdo que una noche penetramos en el portal. Y ya una vez ante la puerta del apartamento donde ella trabajaba y debido a la usencia de sus señores le invito a pasar. Otras veces recuerdo que lo hicieron en el cine, agazapados en la última fila. Pero me asegura que no obstante, la idea del matrimonio prevalecía sobre todo lo demás.

La verdad es que en esa época su amor por ella era el único lujo que me permitía sentirme a satisfecho y por tanto el hombre más afortunado del mundo. Pero me vuelve asegurar que esta nueva confianza con ella le llevo a creer que había cometido una ingenuidad al hacerla muchas confidencias sobre mi afiliación al partido y su peligroso trabajo clandestino.

Pero no fue así ya que Teresa no tardo en alabar su actitud y decirle que por su familia conocía sus andanzas y al igual que su madre aprobaba sus decisiones fueran lo peligrosas que fueran. Aunque como mujer precavida no tardo en acentuar sus reproches: –Te aseguro Martin, que por el amor que te tengo y estoy convencida que pese a vuestro gran esfuerzo no conseguiremos gran cosa. –Ya que como mi padre y el tuyo acabaremos siempre derrotados.

No tardaron sus lágrimas a empañar sus lindos ojos, para después con continuos suspiros seguir reprochan el peligro que él corría. –Bueno, mi vida compréndeme y déjame decirte todo lo que siento. –Por favor ten mucho cuidado, pues ya sabes lo mucho que te quiero. –Por favor mi vida, porque no dejas esas utópicas ideas y después de casarnos emigramos como tantos otros.

–Sí, yo sé lo que tú me quieres decir ya que tu idea nos proporcionaría una vida mejor que la de hasta ahora. – Pero te responderé con franqueza. – Ya que si reconozco que es una buena idea, no puedo aceptarla.

– ¿Porque no?… –En primer lugar te pido que comprendas que simplemente por seguir defendiendo la causa por lo que nuestros padres sacrificaron su vida. – Y en segundo lugar, que me aceptes y comprendas mis ideas, ya que si abandonara la lucha no podría mirarme más a la cara.

–Por favor, déjame explicarte y no hagas como si no me hubieras oído. –Tú sabes que yo te quiero y solo te pido que bajes la voz ya que sabes como yo que desde que acabo la guerra hasta paredes oyen. –Y además, por favor salgamos de este país de una vez, ya no deberíamos desaprovechar esa suerte.

–Martin casémonos y yo hablare con mis amos ya que ellos conocen mucha gente en Oviedo y nos podrían ayudar a emigrar al interior o al exterior de España. –Sí, mi amor tú sabes que solo en estos últimos años desde que terminó la guerra miles de personas murieron de hambre. –Además, mi vida a esto hay que añadir los cientos de miles a fusilados. – Como también lo sabes bien que familias enteras por esos asesinos de falangistas fueron asesinadas y enterradas impunemente en las cunetas. –Así como ya tú conoces que mi padre fue a fusilado y luego descuartizado lo arrojaron a la puerta de mi casa. – y además, no fue todo ya que a mi madre la violaron y mi hermano con quince años también por oponerse lo pegaron dos tiros y yo posiblemente me salve porque estaba en el colegio.

Sí, me asegura, que mismo dadas sus convenciones de seguir luchando. Hubo un momento que casi estuvo a punto de dejarlo todo y todo por que como tanto la quería pensó en ocasionarla un doble placer, la de casarnos cuanto antes y después salir de aquella peligrosa situación. Y todo porque quede asustado de la agitación que ella suscito en su relato. Sí, y además, cuando ella le vio dudar en sus afirmaciones observo como sus ojos se le encendieron con una luz de vida y esperanza y hasta su cara se puso colorada de placer.

Pero al recordar de nuevo los Cientos de miles de personas que fueron víctimas de esa violencia ciega y vengadora, con un amplio catálogo de sistemas de persecución que iba:- Desde linchamientos gratuitos, especialmente en los últimos años de la guerra, a sentencias de muerte si justificación alguna, hasta cientos de miles prisioneros enviados a la vez a trabajos forzados dejo de dudar.
Sí, los vencedores de la guerra civil española decidieron durante años la suerte de los vencidos. Un paso esencial de esa violencia vengadora sobre la que se asentó el franquismo fue la Ley de Responsabilidades Políticas, de 9 de febrero de 1939. En ella se declaraba “la responsabilidad política de las personas, tanto jurídicas como físicas”, que, con efectos retroactivos, desde el 1 de octubre de 1934, “contribuyeron a crear o agravar la subversión de todo orden de que se hizo víctima a España” y que a partir del 18 de julio de 1936 se hubieron opuesto al “Movimiento Nacional con actos concretos o con pasividad grave”.
Por tanto todos los partidos y “agrupaciones políticas y sociales” que habían integrado el Frente Popular, sus “aliados, las organizaciones separatistas”, quedaban “fuera de la Ley” y sufrirían “la pérdida absoluta de los derechos de toda clase y la pérdida total de todos sus bienes”, que pasarían “íntegramente a ser propiedad del Estado”.
Por todo eso quienes habían provocado con la sublevación militar la guerra, la habían ganado y gestionaron desde el nuevo Estado la victoria, asentaron la idea, imposible de contestar, de que los republicanos eran los responsables de todos los desastres y crímenes que habían ocurrido en España desde 1931.
Lo que determinaba que la culpa de todo era exclusivamente de los republicanos vencidos libraba y por tanto tos los buenos patriotas estaban obligados a denunciar a todos los que recayera la más mínima sospecha. Esto creo que cientos de familiares denunciaran a sus propios hermanos para quedarse con las tierras. Pero para los historiadores fue Franco, el máximo responsable de la represión, lo recordaba con el lenguaje religioso que le servía en bandeja la Iglesia católica:- “No es un capricho el sufrimiento de una nación en un punto de su historia; es el castigo espiritual, castigo que Dios impone a una vida torcida, a una historia no limpia”.
Sí, asegura que para él era bastante complicada la situación, pero para no dolerla más termine con gesto afirmativo que aceptaba su propuesta ya que el fondo no debía en ese momento hacerla más sufrir. Por eso la cogía la mano y se la llevo a sus labios con una resignación dado su engaño de dolorosa intensidad.

Después recuerdo no obstante, que se separaron como un intenso beso en la boca como si nada hubiera sucedido. Ya que en realidad los dos estaban convencidos que era un doloroso recuerdo y por tanto debían por el momento dejar en suspense dicha conversación. Ya que realidad los dos estaban engañando sus propias conciencias.

No obstante, después me cuenta que como un sonámbulo se dirigió calle arriba al encuentro de Jacinto. El encuentro se desarrollaba normalmente en las inmediaciones de la estación, pero esta vez él noto su estado de nerviosismo y por tanto no tardo en preguntarle. – ¿Guaje dime qué te pasa? Al principio pensé en no decirle nada de su conversación con Teresa. Pero no tuve el valor de mentirle, ya que él volvió a preguntarme de nuevo sobre lo que me había ocurrido.

– ¿Vamos, vamos Martin, no me digas que te has enfadado con Teresa?

– En realidad no ha sido eso, aunque ella se olía mi afiliación al partido y llorando me suplico que nos casáramos lo antes posible y nos fuéramos a trabajar a otro país. –Bueno él me escuchó sin hacer por el momento ningún gesto de reproche, pero cuando hube acabado me dijo: –Si es cierto que eso sería lo más fácil para los dos.

–Pero reconoce que la realidad es otra–, ya que tu compromiso está supeditado como el de ella a la dignidad en que los dos debéis a defender todo esa barbarie que esos asesinos cometieron con nuestra familias. –Y además, ahora nuestra lucha es una lucha reivindicativa y no usamos ni usáremos las armas ya que nuestras única arma es la propaganda que ellos llaman subversiva. – Y te aseguro que no tiene otro fin que defender nuestros derechos y acabar con la dictadura franquista e instaurar la democracia siempre por la vía pacífica.

Después como si hablase consigo mismo, continuo para preguntarme cual era mi decisión al respecto. –Si camarada yo también creo que ella terminara aceptándome como soy e incluso tarde o temprano se incorporara al partido.

–Si yo también lo creo y ahora por el momento sigue dejando en ese hueco del muro la propaganda que otros seguirán recogiéndola. – Pero sobre ella si tanto la quieres, debes casarte cuanto antes… –Y si no tienes padrino aquí tienes uno, aunque sabes que me dan mareos las iglesias.























CAPÍTULO XIII
Amar y ser amado


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