EL FIN DE UN TODO--VIII- HASTA EL FINAL-REPASADO

pablogarcia
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EL FIN DE UN TODO--VIII- HASTA EL FINAL-REPASADO

Mensajepor pablogarcia » 03 May 2012, 18:17

SE sigue y gracias
CAPÌTULO VIII


Aunque no muchas personas fuera de España habían oído hablar de él antes de principios de 1939, el nombre del coronel Casado siempre será recordado en conexión con la guerra civil española. Él fue quien desbancó al Gobierno Negrín y negoció la rendición de Madrid. Y para Antonio dada la situación militar real y el sufrimiento del pueblo español, es difícil no estar de acuerdo en que tenía razón. Por eso y también según Tina había que acelerar los contactos, porque los continuos bombardeos sobre la capital y las bajas de civiles que se causaban. Podían sin lugar a dudas acelerar las conversaciones porque no se podía dejar que la guerra durara más tiempo.

EL invierno del 38, reconoce que la situación era insostenible. Ya que además, de los continuos bombardeos al mismo tiempo los asesinatos políticos en Madrid se multiplicaban. Por eso bajo un clima generalizado de temor ante la posible toma de la capital y ante la falta de una autoridad política tras la huida del gobierno republicano a Valencia. La Junta de Defensa accedió a sacar de sus cárceles a más de 5.000 presos políticos simpatizantes de la causa nacional en previsión de un próximo traslado a Valencia.

Pero entre el 7 y 8 de noviembre casi 2.000 de ellos fueron trasladados hasta Paracuellos del Jarama y Torrejón de Ardoz siendo fusilados y enterrados en fosas comunes. Durante todo el mes y hasta el 4 de diciembre siguieron produciéndose fusilamientos y en su diario él acusa entre los principales responsables de la matanza a los aparatos policiales bajo control comunista y a los dirigentes Manuel Muñoz, director general de Seguridad, Santiago Carrillo, consejero de Orden Público y Segundo Serrano, delegado de la Dirección General de Seguridad.

Mientras tanto reconoce la eficacia de la guerra psicológica que los nacionales usaron con cierto éxito para minar el ánimo de los republicanos, fue sorprendente al optar los nacionales por lanzar desde aviones una lluvia de panecillos envueltos en propaganda. Y reconoce que ante la situación de hambruna absoluta, el lanzamiento de pan era a la vez un aplastante gesto de superioridad. Ya que en efecto, aquella acción espectacular dañó considerablemente la moral de la ciudadanía madrileña.

Pero a la vez escribe que los bombardeos por su parte, de la aviación descargaban sus bombas día y noche sobre la ciudad, abriendo grandes calveros en toda la geografía urbana. La población civil era la más castigada, porque allí donde los edificios derrumbados se venían abajo impactados por las bombas, los cadáveres se contaban por cientos. En el doble bombardeo, tanto sufrían las casas más altas e importantes como las córralas de vecinos y ante esta desesperada situación los madrileños se refugiaban donde podían. Siendo las estaciones de metro el más común de los refugios antiaéreos y cuando no llegaban hasta ellos la metralla hacía saltar los cuerpos humanos por los aires.

Pero lo más doloroso, fue que al comprender Franco que Madrid no iba a caer rápidamente y pese a esa carnicería constante. Decidió someter la ciudad a un constante bombardeo tanto artillero como aéreo, que iba a durar prácticamente hasta el mes de marzo de 1939. Para eso contaba con la aviación española, dotada con aviones italianos y alemanes, la aviación militar de Alemania e Italia desplazada al escenario de la guerra de España, montaron un carrusel de bombardeos constantes.

La verdad, es que según cuenta la guerra en la retaguardia, llegaba a situaciones insoportables ya que los últimos meses de la guerra la ciudad prácticamente toda ella era un frente de batalla. Sus personajes deambulan por calles con sus casas reventadas por las bombas. A la vez de a los intensos bombardeos se padecen el hambre más desgarradora que les lleva a las puertas de la muerte al sufrir a diario la falta de todo.

Casi todos tenemos momentos en nuestra vida que preferimos a las demás, pero de esta situación apocalíptica que vivía Madrid hubiera preferido olvidarla. Ya que es imposible que el lector pueda hoy ver, tocar y conocer aquellos días. Ningún libro puede revivir aquello plenamente. Ninguna historia puede contarlo. Ninguna película ha logrado recrearlo tal como fue. Ninguna fotografía puede mostrarlo por completo. Por lo que él cree como Tina que había que acelerar las conversaciones con el fin de de una vez para siempre terminar con esa situación insostenible. Pero reconoce con cierto dolor que a comienzos de 39 mismo si los contactos eran frecuentes. Apenas daban ningún resultado y todo porque las dos partes seguían atrincheradas en sus posiciones.

Aproximadamente un año antes, él ya había mantenido contactos con Gutiérrez Mellado que estaba al principio a las órdenes de Centaño. Pero reconoce que tuvieron que esperar a que el teniente de Artillería Manuel Gutiérrez Mellado, que era sin duda el activista más importante de la quinta columna en Madrid sé “salvara” de la cárcel provisional del colegio de los escolapios de la calle Hortaleza. Para que los contactos se pudieran efectuar, ya que era el único militar español que estuvo en la nómina de los dos ejércitos y eso le favoreció para pasar en varias ocasiones a la zona nacional donde le ascendieron a capitán. Para luego encargarle la reorganización del contraespionaje y así se convirtió en jefe indiscutible del espionaje al servicio de los nacionales

Después de establecer contacto con la cubana, se dijo que debería contactar con Gutiérrez Mellado; para informarle de los pormenores de dicho contacto y para eso se dirigió a la calle Princesa donde vivía su más importante colaborador de él que era en esos momentos Gustavo Villapalos. Que junto con Gutiérrez Mellado y él fueron los responsables de coordinar al final de la guerra a través de los contactos con el coronel Casado.

El encuentro con Gutiérrez tardo días en producirse. Pero dice que después de dicha reunión en los soportales de la Plaza Mayor, quedo más tranquilo; pues hasta la fecha no había recibido noticias de la cubana. Y dada que la respuesta sobre la integridad de Tina su misión era que debía lo más rápido posible contactarla y esto le tranquilizó. Sin embargo, dice que desde hacía varios días y después de su detención estaba tratando de hacerse la idea si merecía la pena sacrificar su juventud. Y todo porque él, pensaba que ser valiente dada las circunstancias y a la vez ser prudente era bastante difícil.

Antonio escribe que ese día despertó muy temprano después de que sus sueños se desarrollaran todos entorno a esa dichosa guerra; pero al levantarse y contemplar tras su ventana las ruinas de los últimos bombardeos. Como a la vez que unos milicianos fusil al hombro seguían estacionadas en la esquina de la calle, decidió tenderse de nuevo en la cama y seguir pensando en cómo poder contactar de nuevo con la cubana con el fin de tener una información precisa de la situación actual por la que atravesaba en esos momentos la guerra.

Estuvo inquieto toda la tarde, esperando la noche para volver de nuevo al café teatro Macumba y lo primero que hizo al no encontrarla en el local fue preguntar al camarero que los sirvió la última vez. –Si me pregunta por Tina, le diré que hace por lo menos una semana que no viene por aquí. – ¿Cosa muy extraña, porque solía venir muy a menudo? –Bueno yo no puedo decirle nada más, pero ve usted ese militar sentado a la derecha con dos mujeres. –Pregúntele a él, pues es con quien más tiempo pasaba.

Antonio cuenta que no sabía muy bien qué hacer. Dada la discusión que tuvo con él, pero sobre todo por estaba convencido que dicho capitán tenía una relación que no debía ser solo de enlace para con sus superiores; si no también de pareja. Aunque luego al verle también acompañado comenzó a pensar que la cubana jugaba con el por intereses que iban más allá de lo personal. Pero a pesar de todo, se dijo que su misión era contactar con el Coronel Casado y el capitán era la persona adecuada y por eso decidió acercarse a la mesa. Y dice que el capitán al levantar la cabeza le miro sorprendido, pero no tardo en reconocerlo pese a que podía estar bajo los efectos de la bebida.

– ¿Por favor podría hablar con usted, ya que quisiera saber si viene Tina por aquí? Antonio dice que rápido observo que el capitán en su rostro tenía una expresión de desconfianza y no hacía más que frotarse los ojos como si su ángulo de visión estuviera obstruido. –Siéntese y le invito beber algo y así podremos seguir hablando de ella. – ¿Quiere usted también un coñac?

–Bueno, lo primero que te diré: – es que en lo que respecta a Tina, no existe entre ella y yo nada más que el contacto que concierne a las órdenes que recibí de mis superiores. –Y además, le diré que fue ella la que me dijo que sería usted quien propondría una fecha y del resto es usted que debe de estar al corriente. –Como también le diré que vengo todas las noches a este garito, solo para de nuevo poderla ver; pero lo único que puedo decirle es que hace una semana que no aparece por aquí.

Hasta cierto punto lo que repetía el capitán era justo. – ¿Pero dónde podía a verse metido la cubana? Por eso los dos se miraron como si se sintieran engañados por la misma persona. –Usted sabe donde vive, porque si lo sabe debe a cercarse y observar su domicilio, porque me temo lo peor. –Sabe la capital está siendo bombardeada noche y día y me temo lo peor, ya que nuestros servicios tienen de ella la certeza que no está haciendo un doble juego; si no que, ella sigue obsesionada como nosotros de la atrocidad de esta guerra y de que hay que terminarla cuanto antes. –Por favor, no deje de tenerme al corriente y lo más tardar el sábado lo espero de nuevo aquí.

Antonio después de estas explicaciones se temió lo peor, por eso salió precipitadamente del local y tomo el atajo de la plaza del Dos de Mayo. Para después lo más rápidamente posible confluir a la Corredera Alta de San Pablo, pero al llegar a la Plaza de San Ildefonso ya no pudo seguir porque la calle se hallaba cerrada debido a que los últimos bombardeos impedían su paso. Por eso no dudo en desplazarse por la calle La Puebla; pero fue al dar la vuelta de la calle la Ballesta que observo que el edificio donde ella vivía estaba derruido. La verdad es que a él de pronto le invadió una sensación de angustia y pensó que la vida era injusta. Dado que no era justo que una mujer tan entregada e inteligente hubiera desaparecido para siempre.

No obstante, reconoce es que en tales circunstancias a él no le quedaba otra solución que intentar por todos los medios investigar si ella se hallaba entre los escombros de ese terrible bombardeo. Para eso se acercó un poco más, pero al llegar cerca de la esquina de calla la Ballesta comprobó que era el número 39 de la Corredera Baja había sido arrasado. Al estar todavía bajo la profunda impresión que le había causado la posible muerte de Tina, quiso acercarse más al edificio derruido; pero pensó que a esas horas de la noche no podía más que levantar sospechas. Por eso pensó que lo mejor sería volver al día siguiente, porque sin duda pasaría más desapercibido y así evitaría todo tipo de sospechas.

Sin embargo, al otro día lo primero que hizo fue comprar el periódico y sin dejar de darle vueltas, leer y releer comprobó que su nombre no aparecía y esto le desconcertó aun más. Por eso decidió acercarse a la embajada de Panamá con el fin de conocer más detalles de su desaparición. Pero al atravesar la cancela de la embajada dice que él en ella se sentía como el pez en el agua, por haber estado reunido con el embajador en barias reuniones. Por eso escribe que cuando apenas llevaba unos instantes en la recepción, no le extraño que el mismo embajador saliera a recibirlo. Y sigue contando que al verlo cruzar el vestíbulo y observar su rostro, rápido se percató que su presentimiento sobre la muerte de la cubana era real.

Él lo miró fijamente y dice que trato de cambiar su gesto para que el embajador no sospechara que él estaba al corriente del bombardeo del edificio en cuestión. –Vamos entre usted en mi despacho. Si la menor duda, dice que se sorprendió por dicha invitación; pero al instante comprendió que el embajador tenía que explicarle algo muy doloroso con respecto a la desaparición de Tina. –Le aseguro que no es fácil para mí decirle que Tina era mí como una hija y más doloroso todavía comunicarle que ella ha muerto en él bombardeó

Antonio escribe que quedo perplejo y al observar, de nuevo al embajador comprendió que pese que era un hombre preparado para no importa que acontecimiento la muerte de Tina le había traumatizado. Él siguió explicándole la importancia de ella en el trabajo clandestino y extraordinario de Tina. Por eso lo primero que hizo fue recuperar el cuerpo mutilado sin vida de ella para sin más preámbulos repatriarlo a su país. – No obstante, como yo sé que por lo que usted ha llegado hasta aquí; le entregaré un cuaderno que pude recuperar y donde explica los pasos a seguir por usted en esta nueva situación. – Y solo espero que dado el trabajo extraordinario que ella hizo, sea usted capaz de terminarlo.

Al salir de esta dolorosa entrevista. Antonio camino desorientado a la vez que trataba de representarse algunas de las imágenes de ella al reconocer que seguían intensa-mente grabadas en su memoria. Luego miro a su entorno y al observar la realidad de ese Madrid sema-destruido por los bombardeos, se dijo que debía de encontrar algo que pudiera distraer su mente. Para eso se dirigió a la calle Carretas, donde en una taberna que él frecuentaba; vaciar entera una botella de coñac.

Quedo varias horas apoyado en la barra del bar y reconoce que hubo un momento que se le ocurrió para desahogar sus penas, iniciar una conversación con el camarero con el fin de contarle sus penas. Pero dice que al fin salió del establecimiento y dando medios tubos termino por llegar a la calle a la Corredera Baja donde durmió la mona de la que no despertó en todo el día

Al sábado siguiente volvió al Macumbé con el fin de contactar con el capitán y un segundo personaje que en el cuaderno de Tina lo reconocería por el nombre de Pedro Chueca y que ella también frecuentaba a menudo. En ese tipo de entrevistas aunque peligrosas él ya era un experto, pero que con ese tal Pedro. No debía mantener ninguna precaución ya que al parecer se trataba de un banquero al servicio del general José Miaja. Por eso dice que la reunión fue sin importancia, dado que para ellos el interlocutor balido era el coronel Casado en persona.

Para Antonio la situación se precipitó de tal manera que a partir del mes de marzo de 39, las cosas se les fueron de las manos hasta tal extremo que las reuniones, debido a la situación cada vez más victoriosa del ejército nacional. Las órdenes eran cada vez más exigentes y por tanto sin ninguna condición previa. Por eso en la noche del 5 al 6 de marzo de 1939 Casado crea en Madrid el Consejo Nacional de Defensa. Que contaba de antemano con el general José Miaja que en Madrid se unió a la rebelión el 6 de marzo al ordenar los arrestos de los militantes comunistas en la ciudad. Mientras tanto en la localidad alicantina de Elda, Negrón, preparándose para huir con su gobierno a Francia, ordenó al oficial comunista Luis Barceló Joven, comandante del Primer Cuerpo del Ejército del Centro tratar de reconquistar el control de la capital.

Al parecer sus tropas entraron en Madrid y hubo feroces combates varios días en la capital. Y donde las tropas anarquistas dirigidas por Cipriano Mera consiguieron derrotar al Primer Cuerpo, pero el 12 de marzo que se rindió al saber que el gobierno y los líderes del PCE habían huido en avión a Francia. Debido a tales circunstancias ellos abandonaron todos los contactos, al rechazar Franco las negociaciones con Casado y el 25 de marzo y el día 27 da orden a sus tropas de avanzar sobre las líneas republicanas. Y por eso dice que ante la inminente entrada de las tropas sublevadas en Madrid, Segismundo Casado y su capitán partieron hacia Valencia. Y desde allí al parecer partieron en un buque británico hacia el exilio en Marsella (Francia).

Casado regresó a España con su familia en 1961, siendo juzgado y posteriormente absuelto por un consejo de guerra, irónicamente bajo el delito de "rebelión militar". Al parecer él intentó que se le reconociera su grado militar previo a la Guerra Civil y que se le permitiera el reingreso en el ejército-sin fortuna. Rechazado por el franquismo por haber servido voluntariamente la causa republicana, Casado tampoco gozó de simpatías entre el exilio republicano debido a su golpe de estado y su negativa durante la contienda a adherirse a alguno de los partidos del antiguo Frente Popular. Para después fallecer de un ataque cardíaco en un hospital madrileño, mereciendo tan solo una escueta nota en la prensa española.

La guerra acabó por fin en marzo de 1939 y en cierta medida debido al derrotismo y la traición de algunos militares, políticos y sindicalistas republicanos. Lo que hizo que en Madrid entrara el ejército nacional si apenas resistencia. La guerra había acabado según Franco que se encargó personalmente recordar en su Parte de la Victoria del 1 de abril de 1939. En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo es derrotado y las tropas nacionales sus últimos objetivos militares han alcanzado. La guerra ha terminado. El Generalísimo Francisco Franco Burgos 1º abril 1939.

En su diario, Antonio escribe que la población Madrileña salió de sus casas llenando de júbilo las principales avenidas. Pero no es muy explicito en lo que se refiere a la represión por parte de las vencedores, aunque si comenta que la primera depuración la sufrió el sistema judicial, ya que el franquismo tuvo especial cuidado en que los tribunales estuviesen compuestos por elementos afines a él. Estos tribunales dice estaban compuestos principalmente por militares, el defensor era otro militar al que no se le pedía una formación jurídica y debía subordinación al presidente del tribunal que era también militar.

Estos tribunales se encargaron de juzgar a aquellos que, como en un mundo al revés, eran acusados de promover o apoyar la insurrección. Los juicios duraban breves minutos, en ocasiones se juzgaban a grupos de sesenta personas las que podían o no ser escuchadas. Acabada la guerra, con el triunfo de los sublevados, los vencedores iniciaron otra etapa de represión cuya finalidad fue atemorizar a todos aquellos que no se identificaban con el nuevo régimen.

En febrero de 1939 se promulgó la Ley de Responsabilidades Políticas, según la cual, no solo aquellos que habían colaborado con el gobierno legal de la República podían ser condenados, sino también aquellos que supuestamente hubieran mostrado una “pasividad grave”. Entre otras arbitrariedades, haber pertenecido a una logia masónica, personal obsesión de Franco. En la geografía española surgieron numerosos campos de concentración donde se hacinaban los detenidos viviendo en condiciones durísimas, sometidos a malos tratos y muertes arbitrarias. Pero él desaprueba en su escrito que la represión la ejercieron las milicias falangistas.

Antes de terminar la guerra ya funcionaba el campo de concentración de Castruera que se construyó una vez caída en manos del ejército franquista la comarca de La Serena. También en el campo de concentración de Albatera fueron ingresados muchos republicanos que no pudieron exiliarse desde Alicante en los últimos momentos de la contienda. A finales de 1940 estos campos ya habían sido desmantelados en su mayoría y los presos pasaron a diferentes cárceles en las que las condiciones no eran mucho mejores. Pero él intenta justificarse de esta barbarie a legando que también los rojos quemaron Iglesias y mataron curas.

Pero la verdad es que según la mayoría de los historiadores la represión una vez terminada la guerra llego a límites intolerables y acusan: – A Francisco Franco Baamonde como responsable de 194.875 muertes, de ellas: -A finales de 1940 estos campos ya habían sido desmantelados en su mayoría y los presos pasaron a diferentes cárceles en las que las condiciones no eran mucho mejores. Pero él intenta justificarse de esta barbarie ha legando que también los rojos quemaron Iglesias y mataron curas. Pero según la mayoría de los historiadores la represión una vez terminada la guerra llego a límites intolerables y acusan: – A Francisco Franco Baamonde como responsable de 194.875 muertes, de ellas: –130.000 muertes por enfermedades o malnutrición, desde el 1939 al 1943

Como también, según algunas fuentes no las relacionan con la Guerra Civil. Por la represión se contabilizaron más de 300.000 muertos, fusilados o ejecutados sin juicio; desde el 1939 a 1948. A estos hay que añadir más de –20.000 muertos en cautiverio, de inanición o enfermedades desde el 1939 al 1945. Sin contar los exiliados que tuvieron que enfrentarse después a la II Guerra Mundial. Como también, según algunas fuentes no las relacionan con la Guerra Civil.

A esto hay que añadir más de –20.000 muertos en cautiverio, de inanición o enfermedades desde el 1939 al 1945. Sin contar los exiliados que tuvieron que enfrentarse después a la II Guerra Mundial: – que fueron más de 10.000 muerto de ellos – 6.500 excombatientes republicanos, como también: – 1.500 soldados con los Aliados y el Maquis (1940 a 1945) y 5.000 prisioneros muertos en Mauthausen (1940 a 1945)















CAPÌTULO IX


Era ya verano avanzado, mejor dicho debiera serlo, pero pese a ser ya el mes de julio los días no eran calurosos y todo debido a ese frescor que la sierra madrileña les ofrecía. Sin embargo, los días para él eran aburridos y tristes por qué ansiaba cuanto antes regresar a su pueblo. Por eso pese a respirar tras la victoria con más libertad, reconoce que los días se le hacían largos esperando que Gutiérrez Mellado lo citara en su despacho y le designara su nuevo servicio.


Durante las primeras horas que siguieron a la entrevista con Gutiérrez Mellado, dice que paso su tiempo analizando dicho personaje y entre sus reflexiones a parecía cada vez más lagunas sobre su verdadera personalidad. Ya que en definitiva él piensa que fue los últimos meses la comparsa de los interese personales de este doble “agente secreto”. Si en este personaje había cosas que él no llegaba bien analizar y sobre todo de cómo y conque facilidad cruzaba las líneas enemigas sin más preámbulos. Si la verdad, es que fue para él muy confuso como después de los sucesos de Villaviciosa de Odón que arrojan sombras de sospecha sobre su proceder; él siguiera ostentando el cargo de jefe de los servicios secretos. Mismo si seguían los rumores de que su historia de lo sucedido en Villaviciosa no se tenía en pie.

Pues la historia que él cuenta de estos acontecimientos en particular sigue siendo confusa. Dado que después a raíz del fracaso del Alzamiento, Gutiérrez Mellado y varios de sus compañeros llegaron a este pueblo con el fin de descansar y donde el Alcalde del Frente Popular era amigo de Gutiérrez Mellado. Y es aquí donde está su duda, ya que cuando Gutiérrez Mellado se dirigía a sus contactos en el pueblo. Sus compañeros se quedaron dormidos en una casucha a las afueras del pueblo, agotados por los últimos sucesos en los que había participado. Pero su versión está sembrada de dudas cuando cuenta que él también quedo en casa de su amigo durmiendo, y que cuando llegó al lugar descubrió que sus compañeros habían sido capturados y ya no pudo hacer nada por ellos.
– ¿Sucedió así realmente o fueron delatados por Gutiérrez Mellado?

Es verdad que él seguía pensando que este tema fue conocido por todos. Pero mira qué casualidad que él conoció en la cárcel a un hombre que había nacido en esa zona donde estuvo la línea divisoria de ambos frentes cierto tiempo (El río Tajo, al suroeste de Toledo). Y le contó que al parecer el alcalde que era republicano y amigo suyo, le aconsejo que se entregase a las autoridades republicanas, siendo conducido por Milicias del Frente Popular a Madrid el 7 de agosto de 1936. Donde permaneció preso en la cárcel improvisada de San Antón, que no era otra cosa que el antiguo colegio de los escolapios de la calle Hortaleza. Donde había estudiado el propio Gutiérrez Mellado de joven y lo más curioso es que de esta “cárcel” logro salvarse de las sacas incontroladas. Mientras los 650 presos que en ella estaban, durante el mes de noviembre más de la mitad fueron sacados y fusilados en Paracuellos.

Tras salir de “prisión” se refugió en la Embajada de Panamá en Madrid, donde ya se alojaban 700 personas, ayudando a pasar las líneas a casi la mitad. En febrero de 1938, logro salir de la Embajada y cruzo las líneas republicanas. Se intentó alistar en las unidades de primera línea, pero le tenían reservado otro destino en el recién creado SIPM, Servicio de Información y Policía Militar, que dirigía el Coronel José Ungría. Y lo curioso que cada quince días volvía a cruzar las líneas Republicanas y regresaba a Madrid, sin más contratiempos. Pero mismo que de él se comentaba que había actuado como doble agente, después de la entrada de las tropas Nacionales en Madrid, se le confió uno de los 12 Distritos en que se dividió la capital, Distrito de Buenavista, para labores de Policía Militar.

Toda la semana había estado meditando, cuál sería la respuesta adecuada si Gutiérrez Mellado le encomendaba una nueva misión. Pero como hombre sensato y a la vez sin pruebas contundentes de quien era quien, al fin horas antes de entrar en el despacho de Gutiérrez Mellado. Decidió cancelar dicha reunión y dirigirse como algunos camaradas le habían sugerido ver antes, a Sánchez Mazas que había sido nombrado ministro sin cartera del reciente nombrado (primer Gobierno de la paz) que está formado por 14 ministros.

En él, sólo hay dos viejos falangistas: -Yagüe-militar, y Sánchez Mazas de tendencia monárquica. Pero después aumentaron en la jefatura más Neo - falangista como Serrano Suñer, procedentes de la CEDA. Pero no obstante el grupo más sólido está formado por militares. Y porque ya había decidido de antemano ver a Sánchez Mazas con el fin de pedirle que le enviara a servir el partido en la provincia de Valladolid. Ya que lo más sensato para él era volver a su pueblo para encontrarse con su familia, amigos; pero sobre todo pedir le a Inés que se casase con él.

Para él Sánchez Mazas, es después de Ledesma Ramos y Onésimo Redondo los más puros y antiguos falangista de todos los vivos y muertos. Y a la vez el más nuevo porque llega, casi resucitado, del otro mundo, después de un viaje dantesco por países de sueño y pesadilla, con prisiones, barco fantasma, cárceles en el mar y en la tierra firme, insomnios, hospitales, paredes frías, fusilamientos, fugas, bosques y al término de la noche y de las lunas, el encuentro alborozado con nuestras tropas, libre por fin, en el lugar y el momento en que, junto a la sombra azul del Pirineo, se libera España. Y él fue el autor del lema falangista. ¡Arriba España!

Sánchez Mazas dice que le recibió con gran simpatía, ya que se conocieron en la cárcel y desde entonces reino entre ellos una gran amistad. – ¿Amigó en que puedo servirte? –Cuéntame y no me ocultes nada y ten confianza en mí... – ¡Somos buenos amigos y por tanto cuéntame tus problemas! Antonio dice que antes de articular palabra se adentró en su reflexión, entre cerró los ojos, se pasó la mano por la barbilla y pensó que Sánchez Mazas nunca fue un hombre de acción sino un intelectual.

–Bueno no sé si sabrás que trabaje todo este tiempo a la sombra de Gutiérrez Mellado y me propone que siga trabajando para él en el Servicio de Información y Policía Militar. –Pero te ruego que no me hagas profundizar sobre mis dudas que estos últimos meses tengo sobre su verdadera personalidad. – Por eso te pido que intentes tu recuperarme en cualquier servicio que te sea útil y así salvar las distancias con él.

–Está bien e hizo una mueca como si hubiera aprobado mi sugerencia. –Sin embargo, te pido que seas franco conmigo y me digas de una vez que es lo que tú me propones.

–Bueno yo sobre todo por el momento quisiera volver a mi tierra, para poder estar de nuevo con los míos y si tú puedes ayudarme no me importaría seguir sirviendo al partido desde mi provincia.

– Bien. – ¿Qué se le va a hacer? –La verdad es que no me queda más remedio que ayudarte y ver cómo puedo que te hagas cargo si no hay ningún otro inconveniente del partido en la provincia. –Sin embargo, te diré que me habría encantado que te hubieras incorporado aquí en el ministerio conmigo.

A continuación, Sánchez Mazas exhaló un fuerte suspiro y quitándose los lentes que nunca solía quitarse debido a su avanzada miopía. Y después de recuperar su ánimo, sin decir palabra le acompaño hasta la puerta de su despacho y abrazándole le dijo que pondría un automóvil del ministerio a su disposición y que corazón le deseó mucha suerte. Sánchez Mazas como bien Antonio dice en su diario, tras la guerra civil fue un efímero ministro sin cartera, como también procurador en Cortes. Para más tarde abandonar la vida política descontento por la actitud del Régimen. Dedicándose con posteriormente a la vida cultural, y más tarde ostentó en la Real Academia Española el cargo de presidente y como también del Patronato del Museo del Prado.

Como de costumbre dice que se puso hacer planes, para después llegar a la conclusión que la decisión que él había tomado era la acertada y por tanto solo le quedaba preparar su maleta. Después escribe que se durmió y que debido a que ese día fue tan importante para él, que al abrir de nuevo los ojos el sueño en si había sido muy cortó. La verdad, es que aún no había amanecido el día, pero las ansias de volver a ver a su familia después de aquel infierno del Madrid en guerra le quitaron el sueño; pero a la vez al respirar llenaba su alma y su corazón de una tranquilidad largamente perdida.







CAPITULO X


Muy de mañana Pedro, el chofer que lo trasladaría hasta Peñafiel no le hizo falta sonar la bocina porque él ya estaba esperándole en el portal. Y dice que después de dejar Madrid al acercarse al alto de los Leones, el viejo chevrolet encuentra cada vez más dificultad en su ascendente marcha y esto le permite observar esta peculiar vista de la sierra. Para después en la bajada darle de nuevo un alivio a su motor y a ellos ya que al subir la sierra se hizo insoportable el olor a gasolina, así como el ruido del motor.

Distraído por ese olor y ruido insoportable, dice que apenas reparaba en el paisaje por eso trato de recordar sus últimos años en fragmentos los suficientemente claros como para poder reflexionar. Entre su amor por Inés, su atracción sexual por Tina en ese mundo destrozado por la guerra. Si era como si se viera condenado, a recordar el resto de su vida a esa mujer maravillosa. Pero ahora al no existir la mulata, parecía que lo más sensato era olvidarla y pensar en su futuro que no era otro que él amor sincero que él siempre sintió por Inés.

El automóvil ya más ligero paso del valle a la meseta sin apenas darse cuenta embebido en sus pensamientos. Pero ya más tranquilo dice que volvió a recrearse en el paisaje, que de él lo único que cambiaba dentro de su monotonía era el que la gente de los pueblos contemplaba con asombro el paso de su lujoso automóvil. Luego ya después de atravesar los páramos desolados de la meseta, el automóvil volvió a bajar al valle para encontrarse en Aranda de Duero municipio perteneciente a la provincia de Burgos.

Esta ciudad a orillas del río Duero, es un importante centro comercial basado en la agricultura. Para después de torcer a la izquierda y sin apenas perder de vista el Duero vuelve a encontrarlo de nuevo y a partir de aquí el automóvil a traviesa ya pueblos con fértiles vegas y cargados de tradiciones e historia. Pero fue en un momento después que al observar la otra ventanilla, diviso ya en lo alto el castillo de Peñafiel.

El automóvil redujo la velocidad al llegar a la plaza y cuenta que quedo mirando a un grupo de mujeres que sentadas alrededor de un olmo unas bordaban y otras tricotaban. Pero cuando estaba ya apenas tres metros de distancia de ellas, dice que fijo la mirada en una de ellas y al instante reconoció a su madre. Antonio abrazó a su madre y reconoció que la única diferencia en cuanto al físico de ahora y de tres años atrás era que había dejado de ser joven.

– ¡Venga, déjame abrazarte! Exclamo su madre. –Hijo mío, no llego acostumbrarme a estos sobre saltos y no me hagas pasar el resto de mi vida asustada cada vez que te vas de casa.

–Madre son las circunstancias y en estos momentos en que vivimos la patria no puede esperar.

–Bueno venga otro abrazo y espero que esta vez sea para siempre. –Pasa hijo que despertaremos a tu padre que está echándose la siesta.

– ¡Madre - qué maravilloso es volver a casa, sentirse adorado de nuevo y jugar al hijo pródigo!

Mientras cruzaba el patio para ir a despertar a su padre caminaba su madre y sus sobrinos chillando y jugueteando delante de él y fue cuando pensó en la ignorancia de sus edades a tanto sufrimiento que esta guerra civil acababa de causar. Pero reconoce que volvía satisfecho y orgulloso de su actuación porque en definitivo ellos habían ganado, pese a ver sido una larga y dolorosa guerra. La verdad es que él a sus veintidós años, se sentía seguro de sí mismo y solo esperaba que Inés la mujer que él siempre amo lo recibiera como un héroe y poder saborear de nuevo la juventud perdida en ese Madrid repleto de ruinas y de cadáveres.

Que estupendo volver con los suyos y sentirse adorado de nuevo. Es verdad que había perdido tres años, pero ahora podría volver a vivir como todo el mundo y sobre todo volver a conquista a Inés. Él no quería una vaga aventura amorosa y por eso no podía como antes seguir con ella una simple amistad. Por otra parte; pensaba que en la situación actual debía tener la valentía y plantearla sus nobles sentimientos.

Antonio estaba contento de su pueblo bullicioso, simpático y con gentes que él adoraba. Era su pueblo, pequeño pero con un fondo de sensibilidad y una inolvidable alegría de vivir sobre todo en sus inolvidables fiestas. El resto era su clima, su paisaje inolvidable y con esa gente que por no haber sufrido en sus carnes la guerra no tenían que borrar de sus mentes como los madrileños su trágica existencia.

A la mañana siguiente vinieron sus dos amigos a visitarle y se fueron los tres a una taberna situada en los soportales de la plaza mayor. En la mesa dice que después de cambiar opiniones sobre los avatares de cada uno en la guerra. Lo primero que hizo fue sondear al primo de Inés y sobre cómo podría conquistarla. Pero al instante y por sus gestos se dio cuenta de que en su respuesta había un tono ambiguo y al mismo tiempo burlón. Por eso Juan al darse cuenta que a él no le había hecho ninguna gracia los gestos burlones de su amigo, no dudo en contarle todo sobre su prima.

– Antonio te aseguró que me es muy difícil encontrar la manera de decírtelo, ya que tú no te das cuenta de que han pasado ya más de tres años y ya antes tu ceguera no te permitió ver que Inés ha vivido siempre por los huesos de Agustín. –Si Antonio son cosa que uno cuando está enamorado como tú no se da cuenta.

Al oír estas últimas palabras de su amigo, Antonio en su rostro lo primero que se observó fue un gesto de incredulidad y sorpresa ya que era la primera vez que en su vida alguien le hacia una confesión tan dolorosa. Por eso no paso desapercibido entre sus amigos como sus dientes rechinaba y todo porque él continuaba creyendo que su amigo le estaba mintiendo. O por lo contrario su corazón seguía incrédulo y no podía admitir como verdaderas las afirmaciones de Juan.

Al observar en el rostro de sus amigos que su pesar también era de ellos. Lo primero que hizo para calmar sus penas, fue volver a pedir una nueva botella de coñac. Sin embargo, para él su dolor no quedó ahí, ya que en una mesa que se hallaban asentados un grupo de jóvenes soldados que él bien conocía. Uno de ellos de pronto se levantó medio borracho y mirando con insistencia Antonio, en voz alta le insulto. A la vez que no dejaba de aludir que él era un aprovechado de la guerra y además, ahora venía con cargos y presumiendo de héroe. Cuando todo el mundo sabía que nunca estuvo en los frentes y pasó además toda la guerra escondido en Madrid.

–Repite lo que has dicho.

– ¿Pero vamos es que encima te vas apones gallito? Pregunto balanceándose por su borrachera el joven conocido por Matías y que además era vecino de sus padres.

–Matías no te rompo los dientes porque estas totalmente borracho y no conoces de la misa a la media. –Pero si sigues diciendo tonterías te romperé la cara de un puñetazo.

Ante la tensa situación los amigos de Matías que al principio parecían hostiles. Al observar que Antonio no se echaba atrás y que además, lucia por su cargo en la falange un revolver en la cintura. Fueron calmándoles a la vez que fingían que estaban más borrachos que la realidad. –Bueno olvida todo lo que este zopenco te ha dicho y bebe un vaso con nosotros.

La situación ya más conciliadora de estos militares hizo que Antonio le pareciera que su actitud había puesto en evidencia al provocador y sus amigos y por eso decidió no volver a darle más importancia al asunto. Pero como suele ocurrir con los ebrios, el ambiente continúa alimentando malhumor por parte de Antonio al continuar por parte de estos a enumerar a todos aquellos que habían sido fusilados sin ningún juicio previsto del pueblo. Y todo por militar a organizaciones de izquierda o simple simpatizantes así como pertenecer a familias que tuvieron cargos en el ayuntamiento en tiempos de la república.

– ¿Un poco más de coñac? -Dijo Antonio después de no comprender como en pueblo que todos se conocen pudieran a ver ocurrido estos a fusilamientos y sin juicio ninguno. Después continuaron jactándose de sus proezas estos energúmenos y reían de que a más de uno, sin que nadie se enterara le dieron el paseíllo para después dejarlos en la cuneta.

Por todo esto y aprovechando que estaban borrachos. Les hizo hincapié en que le contaran más detalles de lo ocurrido en el pueblo estos tres últimos años. –Bueno, si quieres saber más te diremos que entre ellos le dimos el paseíllo a parte de la familia de Agustín. –Al que este zopenco por no sé qué razones les tenía ganas.

– ¿Qué salvajes, ya que no comprendo porque no los metisteis en la cárcel y esperasteis por lo menos a que terminara la guerra?
– ¿Bueno tú no estabas aquí y no sabíamos las intenciones de estos cabrones de rojos?

Ante tales circunstancias Antonio no pudo por menos de preguntar debido a la actitud que el padre de Agustín tuvo con él cuando estuvo encerrado en la cárcel de Madrid por su hijo. Por eso no pudo por menos de preguntar si en el pueblo se sabía algo sobre la suerte de Agustín. A lo que Juan se adelantó para decir que sin la intervención de los padres de Inés, a ella también la hubieran molestado.

– ¿Bueno pero que ocurrió en realidad? Pregunto solicitando ansioso, para que Juan no desviara la conversación.

– ¿Antonio un poco más de coñac?

– Gracias, pero explícame de una vez porque quisieron molestarla.

–Antonio ya te dijimos, que Inés siempre estuvo enamorada de Agustín y semanalmente le llegaban cartas de él y esto no fue un secreto para nadie. – Por eso los amigos comenzaron a interceptarla las cartas que ella le enviaba, hasta que después de la batalla del Ebro dejaron de llegar más cartas. –Lo que nos hace creer que Agustín murió en ella y además, es el presentimiento que ella tuvo ya que pasaron meses que parecía un alma en pena y apenas salía de casa.

Continuaron ablando de que después de un momento de curiosidad; en él recayó en un humor negro y des-concertante que hizo que no volviera abrir la boca en toda la noche. Y todo porque no quería demostrar que aquella furia fuera interpretada por los demás como si él se sintiera dolorido por los amores de Inés con Agustín.

Al día siguiente se levantó muy tarde, primero por la resaca y después incapaz de olvidar un instante a Inés. Sí, dice que dio mil vueltas en la cama pensando que si Agustín había muerto en la guerra; él no tendría ningún obstáculo para ganarla primero su simpatía y después estaba seguro de que terminaría enamorándose de él. Para eso decidió aprovechar las fiestas y lucir en ella su flamante uniforme de jefe de la falange.

El 15 de agosto ese año cayó en domingo y por tanto era el comienzo de la fiesta que él debía aprovechar para verla en la iglesia y después intentar saludarla en la procesión. Pero sin embargo, como ocurre cuando se desea algo y al mismo tiempo se siente el temor a ser rechazado, comprendió que no tendría que aparentar su temor. Ya que la idea de que Inés estuviese estado enamorada de Agustín, no debía de temer ya que en el fondo lo que importaba. Es que estaba bien muerto y por tanto ningún muerto ha vuelto y por tanto debía mandar al diablo todas sus dudas.

Ese día con su uniforme recién planchado bajo a la plaza donde ya la gente a domingada y bajo un sol brillante y caluroso de agosto se dirigía sonriente a la iglesia. Acompañado por sus padres y especialmente de su madre que no se descolgaba de su brazo entraron en la Iglesia y una vez en el templo el miraba fijamente todos los lados de la galería con el fin de descubrir a Inés. Pero mismo si al mismo tiempo experimento un sentimiento de temor, por si ella pudiera rechazarlo después de tantas noches pensando en ella desvelado. A la vez se sentía más tranquilo al pensar que el día que ella descubriera su noble sentimiento hacia su persona, podría cambiar de actitud.

Apenas se había sentado en uno de los últimos bancos de la Iglesia dice que la vio pasar por el centro acompañada de una amiga y su madre que con cierta lentitud terminaron por sentarse en los primeros bancos. Por lo que él se puso de pie y se dirigió a pocos metros de ella con el fin de poderla observar mejor. Después se puso de pie de nuevo creyendo, que así ella podría mejor descubrir su presencia y así fue como Inés no tardo en hacerle señas con una mano haciéndole comprender que le había visto.

La misa como toda misa cantada se le hizo muy larga, pero una vez terminada se apresuró a salir de los primeros con el fin de abordarla a su salida. Pero cuenta que para él esta primera aparición de Inés chocó sus modales totalmente distintos de cuando salían empandilla años atrás. Ahora la veía como ausente, confusa, muda, trastornada y no dueña de ella. Cuanto antes era una mujer desenvuelta, y con cierto sentimiento de superioridad y ahora hasta la voz era distinta e incluso su manera de vestir era distinta.

Esta observación dice, que le dejaron confuso, no después de algunos minutos termino por reflexionar y sentirse dueño de él. – ¡Has vuelto! Dijo finalmente ella con voz ya más recia y no estrangulada como antes.

– Ven siéntate aquí le dijo con voz ya más tierna, al encontrar un banco vacío en la plaza. Se sentó; todo esto ocurrió según dice temblándole todo el cuerpo, pero no obstante; sin pensarlo más cogió la mano de ella y apretándola con fuerza la dijo: – ¿Dime si te alegra el verme de nuevo? – ¿Y ahora cuéntame en realidad que es lo que te está pasando?

Extrañamente, ella no hizo ningún gesto después de esta pregunta tan directa. Pero no tardo en levantar si vista y, fascinándole con su fija mirada que ya para él fue como una caricia alrededor de su cara. Era sin lugar a duda la actitud de un hombre enamorado, incluso cuando se tiene la presunción de que por el momento no es correspondido. Pero asegura que en ese momento se sintió con la necesidad de reprocharla sus sentimientos por Agustín. No le dejo tiempo porque ella con tono jadeante y donde mezclaba la turbación con sus verdaderos sentimientos le dijo: –Si te lo aseguro Antonio ya que siempre fuiste para mí el mejor amigo.

Después de estas palabras dice que su corazón se llenó de dolor y por tanto le sería difícil olvidar ese día. Si, era un día nublado en aquel caluroso verano y donde además tuvo la sensación amarga, de que ella seguía pensando en Agustín. Sin embargo, él pensó ya que eso podía ser el día de mañana como un rio que con el tiempo se seca, para después de volver a correr y esto de nuevo le consolaba al pensar que día él podría ser ese afluente.

Estos pensamientos, o mejor dicho estas divagaciones, fueron diluyéndose al poder seguir observándola. Como también recuerda como si fuera hoy que esa mañana pasó como un soplo, y solo fue perturbada por el primer paso-doble que la orquesta municipal hizo sonar en la plaza. Sí, fue sin duda eso lo que le hizo comprender que debíamos ganar a los demás amigos que se hallaban sentados en la terraza del bar. Pero al verme ella que seguía pensativo me preguntó: – ¿Estás bien?

– ¡Sí y nunca me he sentido mejor!

– ¿Me alegro, pero dime si esta tarde en la fiesta nos veremos? –Claro que sí y además, cuando tú quieras. Respondió.
– Sí pero es que a la vez me gustaría que esta tarde pudiéramos hablar íntimamente sobre nuestro futuro. Ella comprendió en seguida sus intenciones y dijo sonriendo: –No te preocupes que tendremos a lo largo de la tarde el tiempo necesario para nosotros.

Estaba claro que él quería profundizar y comentarla las posibilidades que existían para comenzar un noviazgo, y su actitud serena no le defraudaba. Por eso esa misma tarde fue al encuentro de Inés y a su misma puerta y espero hasta que la vio salir arreglada con vestido que la sentaba de maravilla. Las mujeres creen que los hombres no entendemos de nada que se refiera a las modas, pero yo para halagarla la hice ver que era una excepción. –Sabes. –Llevas un vestido precioso y te sienta de maravilla. Ella al oír este alago sonrió discretamente a la vez que mostraba una dentadura de una blancura perfecta. –Dame la mano y busquemos a los demás que estarán ya bailando en la plaza.

Esa noche fue inolvidable, bailaron hasta más de las dos de la madrugada y su mirada no dejó un instante de observarle con detalle cosa que a él le pareció que para ella no existía más persona en la plaza que él. Esto era ya mucho porque, después de todo, el amor es en gran medida una comunión física. Al día siguiente volvió a verla y bailaron hasta que la orquesta dejó de tocar y, luego la acompaño a su casa, donde siguieron charlando. Hasta que su madre salió al balcón pidiéndola que ya era hora de dejarlo y por tanto había llegado la hora de subir a casa.

A partir de aquí cuenta que para él la vida de nuevo parecía volver a sonreírle. Otro motivo que contribuía hacerle feliz era que dé Madrid le comunicaban que le nombran secretario provincial de la falange y que pasaba a la reserva militar con su correspondiente salario de capitán del ejército. Naturalmente estos sentimientos de satisfacción y su nueva situación eran suficientes como para decidirse a pedirle a Inés que se casara él. Pero reconocía que antes de dar ese paso debía de ganarse a los padres de ella.

En sus reflexiones también cuenta que él intentaba por todos los medios verla todas las tardes y todo porque cada día estaba más enamorado de ella. La verdad, es que a él nunca le habían gustado las cosas bruscas y menos en su nueva situación con ella. Ya que aunque él siempre pensó que el roce y buen trato hacia ella, podían ayudarle a que olvidara Agustín. Después de todo, en la vida los cambios suelen ser claros y resueltos si se quiere verdaderamente olvidar el pasado.

Por el momento dice que se conformaba con las caricias de sus manos y que para él como sus palabras alentadoras suponían ya en si avances muy importantes en sus relaciones. Es verdad que en algunas ocasiones no podía resistir su mirada y reconoce que sentía un deseo irresistible de abrazarla y besarla en la boca. Pero, rápido comprendía como persona honorable y su caballerosidad no se lo permitía. No obstante, reconoce él estaba convencido que cada día que pasaba a ella se la veía que crecían sus sentimientos hacia su persona.

Es verdad, que después de todo, el amor pide ser compresivo y sobre todo con mucha paciencia buscar la forma más adecuada para conquistarla del todo. Para eso decidió aprovechar su homenaje que en Valladolid se la ofrecía con motivo de su nombramiento como responsable del partid en la provincia, para invitar a ella y sus padres a dicho homenaje. Y por eso dice que ese día se vistió lentamente, esperando que su elegante uniforme de la falange terminara seduciéndola y la subyugara.

Sin embargo, esa noche no pego ojo pensando que seguía observando en ella ese gesto desinteresado hacia su persona y eso estaba hiriendo su amor propio. Por eso reconoce que su desinterés por él le seguía llenando de soberbia y amargura. Sí, siempre esos orgullosos celos que sin poderlos dominar siempre salía al exterior como una mala bestia y que seguía intoxicándole lentamente como un mal veneno. Pero a la vez, reconoce que lo que en realidad le calmaban esos malditos celos, era cuando observaba su perfecta figura y su bonito rostro.

Como de costumbre dice que al bajar al comedor se hallaban ya desayunando a sus padres y fue cuando pensó que él debía contar a sus padres todas sus ilusiones con respecto a su futuro compromiso con Inés. Pero le falto valor dado que todavía él no había concretado nada con ella. Pero después de varias vacilaciones acabo por decirle ya asolas con su madre que estaba dispuesto aprovechar su nombramiento para pedirle a Inés que fuera su esposa.

Su madre al contrario de que pudiera en ella a parecer algún reproche a su decisión, se levantó y con dulzura y acariciándole le dijo: –Hijo soy yo la que te ha parido y por tanto de todo lo que te ocurre no pasa desapercibido para mí. –Mi pequeño yo sé que siempre estuviste enamorado de ella, pero por el pueblo se rumorea que ella siempre perdió sus vientos por Agustín. –Y, además, dicen las lenguas de doble filo que no hay ninguna prueba que Agustín haya muerto en la guerra. –Así que te pido que reflexiones, antes que un día tengas que arrepentirte.

–Madre, tienes razón... –Pues la verdad es que no había
reflexionado... –Sin embargo, como ya la dije estoy tan sumamente enamorado de ella que estoy dispuesto a sumir todo lo que el futuro me depare. –Y además, creó ella está convencida que Agustín está muerto. –Ya que según ella, él ya habría hecho lo posible por dar señales de vida.

–Así hijo, que sigues pensando casarte con ella. Exclamo su madre con aire reflexivo y a la vez gozosa de su decisión.

– Si madre. A vez que se levanto y mirándola a los ojos es clamo y como reflexionando un momento dijo: –Madre déjeme hacer a mí. –Porque estoy convencido que sabré como enamorar-la y por tanto hacerla feliz.

Esa misma tarde se fue a ver a Inés. Y reconoce que se sentía nervioso, pero estaba dispuesto pedirla sin esperar más que fuera su novia. – ¡Miedo él y de que! Se preguntó ya que para él Agustín era como si nunca hubiera existido y, además, estaba convencido que estaba muerto y muy muerto. Por eso con una prisa mezclada de alivio, se presentó delante de su casa y espero hasta que vio su rostro detrás de su ventana. Ella quedó un instante extrañada, porque en realidad su paseo estaba previsto para las ocho de la tarde.

Ella le cogió de la mano, pero a la vez con cara sorprendida; no tardo decirle: –Al verte plantado en la acera, con cara preocupado y a estas horas me has asustado... –Pero te aseguro que estoy muy contenta de volverte a ver.
– ¿Dónde vamos?

– ¿Bueno-si te apetece podríamos dar un paseo ya que quisiera hablar contigo de algo muy importante para los dos? Inés se quedó sin saber que responder y se limitó a sonreírle con un gesto de preocupación. – ¿Inés yo además, de ser buenos amigos que te parezco yo como hombre? La pregunto ansioso de una respuesta precisa.

–Sí, yo comprendo y hace días que esperaba esa pregunta. – ¿Pero si quieres que te sea sincera, hasta ahora no me había preguntado a mi misma nada preciso sobre tu persona? –Aunque en realidad, te diré que siempre me impresionaste y en muchas ocasiones llegue a pensar que en realidad te quería. – ¿Pero a qué viene ahora esa pregunta tan precisa? dijo ella asombrada al observar el rostro preocupado de Agustín.

– Bueno te digo esto, porque llevo muchos días queriendo te decir que si quieres ser mi novia.

– ¡Eres un ángel y por tanto seria estúpida de despreciar a la ligera tus buenos sentimientos!

–Inés tú sabes que siempre te querido y que si un día aceptases ser mi esposa seria el hombre más feliz de este mundo












CAPÌTULO XI
Última edición por pablogarcia el 23 Ene 2013, 18:10, editado 8 veces en total.
Amar y ser amado

pablogarcia
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Mensajepor pablogarcia » 05 May 2012, 16:07

SE SIGUE Y GRACIAS

CAPÌTULO XI



Antonio sigue escribiendo en su diario, que ese día sería uno de los más importantes de su vida y en definitiva el que marcaría el futuro de su vida. El día estaba proclamado, para que no faltara un detalle para tal solemnidad y su mayor objetivo era sacar el máximo provecho. De su madre se alegró de saber que aceptaba su compromiso con Inés, pero no dejaba de pensar que cuando se organizan las cosas al detalle siempre hay el imprevisto que hecha al traste todo lo previsto. Sin embargo para él, la suerte estaba echada y por tanto había llegado el momento de lanzarse al ruedo.

Por eso y pese a que el cuello del uniforme le apretaba la garganta, reconoce que se sentía a gusto sentado en la parte posterior del automóvil junto a sus padres y solo temía llegar tarde a la capital. Pero reconoce que después de volver a mirar la hora en su apreciado reloj de pulsera y observar a la vez en el rostro del chofer una expresión firme se tranquilizó. Y por eso volvió de nuevo su vista a través de los cristales de automóvil para ver si observando el verde paisaje que le ofrecía a su derecha el rio Duero lo calmaba. Y a si fue, pues al desviar a su izquierda sus ojos; cuenta que el Sol que ya pasaba a dominar el cielo ofreciéndole un espejismo de frescor, esos alineados campos de viñas que se extendían hasta las blancas colinas.

A las once menos cuarto de la mañana y como se estaba previsto llegaron a la plaza que se extendía a los pies de la majestuosa catedral de Valladolid. Y cuenta que como ellos, llegaba también los primeros invitados que debido al buen tiempo, la mayoría llevaban las chaquetas unos en la mano si perder la forma ceremoniosa y otros como si fuera la capa de los toreros. Luego al ver a Inés ni a su familia, sin poner atención a unos ni a otros con aire despreocupado penetro en el templo. Y dice que una vez en el interior y pese a su luminosidad, no tardo de descubrir a Inés y su familia sentados en los primeros bancos del templo que rozaba la primera escalera del altar. Bancos que por ser él el anfitrión, a su familia y a la de Inés les reservaron.

La ceremonia que estaba anunciada dice que estaba prevista que comenzara a las once y su duración por ser una misa cantada duraría algo más de una hora. En ese preciso momento y cuando el silencio parecía de ultratumba, sonó el órgano que fue cediendo en intensidad al oírse desde el coro unas salves dedicadas a la virgen y que dio a los pocos minutos paso a la ceremonia. También cuenta que de reojo, todo el tiempo estuvo observando a Inés que mismo embutida en su mantilla y que apenas se dejaba ver su rostro. Pero reconoce que a pesar de todo, seguía manteniendo la misma sensualidad física que la tarde anterior.

La misa que según él fue de una solemnidad extraordinaria, termino con una homilía del mismísimo obispo de Valladolid. En dicha homilía no falto primero elogios a su persona y a la falange como luchadores infatigables en la lucha contra el comunismo y la masonería. Como también remarco que la iglesia decidió organizar su cruzada contra los rojos porque en la república se quemaron Iglesias, se asesinaron curas y violaron monjas. Para después de pedir que se rezara un padrenuestro y un minuto de silencio.

Sin comprender bien, si a ella las últimas palabras del obispo la hubieran ofendido. Dice no dejo de mirarla, al pensar si al recordar Agustín pudiera tener una profunda sensación de desencanto. Ya que él no comprendió, porque esa absurda mezcolanza política del obispo en una ceremonia religiosa. Pero reconoce que al no notar nada anormal en su expresión sus pesares se fueron calmando.

Luego al salir en el jardín que se hallaba situado en frente del templo, se habían colocado unas mesas con aperitivos, refrescos para las mujeres y botellas de vino de la región. Y fue donde Antonio a provecho para separarse de su familia y del resto del grupo que se hallaban junto a él, para encontrarse con Inés. –Buenos días Inés. – Como también te diré que estás preciosa con ese vestido y como abras observado en la ceremonia religiosa despertaste mi mayor interés en el momento que te vi en el templo.

Pero nos asegura que su falta de disimulo fue tal que ella, ante su continúa mirada que no pudo por menos que decirle: –Bueno Antonio, gracias por tu atención hacia mi persona. –Pero te diré también que lo hacías con tampoco disimulo que hasta el obispo se dio cuenta.
–Inés tú bien sabes lo que representas para mí, pero una misa cantada es tan larga; que tuve tiempo de pensar que lo más importante para los dos. –Qué será cuando en los salones con las demás autoridades si estás de acuerdo anuncie nuestro compromiso.

–Haces bien en abordar este asunto, pero antes espero que lo hayas pensado bien y luego más tarde no tengas que arrepentirte y sobre todo espero que cuando tomes la palabra no te pongas nervioso y termines tartamudeando.

– ¿No te preocupes y dime qué te dijo tu madre sobre lo nuestro?

–Bueno no hablemos del asunto, porque lo importante es que yo ya te acepte como novia y como bien sabes mi familia siempre se llevó bien con la tuya.

– ¡Me alegró oírte! –Porque desde luego, sabes que tú desde muy niños despertaste mis sentimientos amorosos. Luego dice que miró fijamente a Inés, como si esperara una contradicción, pero observo que ella a la vez lo miraba con ojos románticos.

Al terminar la ceremonia se trasladaron al Hotel Roma. Este elegante hotel está en el mismísimo corazón de Valladolid y una vez en él se sirvió el aperitivo acompañado de ese vino tan sabroso que su padre había traído de su bodega. Para luego como estaba previsto pasar a la ceremonia de investidura y una vez terminada pasar al comedor donde se serviría la comida. Pero sigue contando que para él fue una gran sorpresa ya que a la puerta del hotel se hallaba esperándole el mismo Dionisio Ridruejo en representación de la dirección de Madrid de la falange en esos momentos. Para después al penetrar en el salón, un concertado toque cornetas lanzadas a todo pulmón comenzó la celebración. Donde sin tardar el capitán general de la provincia, junto al obispo y el propio Dionisio Ridruejo; situados en preparado de antemano escenario. Le pidieron que presidiera con ellos la ceremonia.

No tardo primero el capitán general en tomar la palabra, en la que remarco sus proezas en a lo largo de los tres años de guerra. Para finalizar alagando el trabajo el importante trabajo de la quinta columna si dejar de nombrar a varios de los más destacados participantes en la retaguardia enemiga y entre ellos no dejo de nombrarle en varias ocasiones. A continuación, Dionisio Ridruejo y después de colocarle una medalla en la solapa de su chaqueta le ofreció una especie de bastón de mando símbolo de su nuevo cargo. Él tomó la palabra apenas unos instantes, para agradecer su condecoración y su nuevo cargo y a continuación él obispo tomó la palabra y en un alarde de exaltación nacional término palabra por palabra diciendo lo mismo que en la catedral hizo hincapié. Y por fin fue el que finalizo el acto, pero cuenta como llevaba más de una semana preparándolo fue muy aplaudido, por ser elocuente y cortó en su discurso.

No faltaron los abrazos se repitieron dándole la enhorabuena, para después pasar al comedor, donde cada uno tenía ya reservada su mesa. Pero el bullicio característico de nuestra idiosincrasia era tan ensordecedor que fue imposible poder conversar con ella un solo instante. Para eso lo primero qué tuvo que hacer fue pedir silencio y con una copa de vino en la mano invitar a todos los comensales que brindara con él. Con el fin de celebrar todos juntos su compromiso matrimonial con la señorita Irene Pacheco. A continuación del brindis cuenta que después de observar de nuevo la sonrisa radiante y hermosa de aceptación por parte de Inés. Una magia dulce y calurosa penetró en él para después terminar formando parte de ellos

Él sigue escribiendo que sus padres fueron los primeros en abrazarlos y a continuación sus amigos Juan primo de Irene y Zacarías. Al abrazar a sus amigos, lo primero que hizo fue que se separaran casi un metro para poder observar sus relucientes uniformes de falange. Al poco tiempo dice que desde un pequeño escenario, una orquesta local compuesto por seis músicos tocó y fue Inés y él los que abrieran el baile. Y cuenta con gran satisfacción como estaba previsto tocaron su paso-doble favorito.

Quiso Dios
Con su poder
Jugar con fuego y rayos de sol
Y hacer con ellos una mujer.
La esculpió
De junco y miel,
Y de caricias hizo su piel
De isla y volcán su corazón.
Cuerpo de dunas cerca del mar,
Alma de madre primeriza en placer.
La voz de la guitarra al cantar
Suspira sin querer.
¡Ay, Señor! ¡Dime quién es!
Mujer que vuelve loco al amor,
Mujer de la cabeza a los pies.

Alucinado por la magia musical, dice que no vio pasar las horas y más pronto de lo que deseaba llego la hora de volver a Peñafiel antes que cayera la noche. Y despedirse de los amigos e invitados y al salir del hotel cuenta que fue su sorpresa que los padres de Inés consintieran que ella hiciese la vuelta junto a él. Estaba en lo cierto el chofer dijo de salir cuanto antes, ya que al poco tiempo por poniente el cielo parecía pintado de amarillo y rojo a anunciando ya su retirada. Mientras tanto Antonio sonrió al ver el rostro de satisfacción de Inés contemplando la puesta del sol y dice que se sintió completamente feliz al observarla sentada allí junto a él en automóvil.

Era una mujer bonita y llena de salud y estaba seguro de que le seguiría adondequiera que él fuese que además se adaptaría con facilidad a las nuevas circunstancias. Y además, estaba convencido que podía conseguir que se olvidara de Agustín hasta el punto de llegar muy pronto a enamorarla profundamente. -¡La quiero tanto!... Y hacia tantos años que la quería, que dice que le falto poco para llorar. Sí, no solo era bonita, si no, que tenía gran talento y en el fondo de aquel automóvil se respiraba la fragancia de su perfume que le invitaba acercarse cada vez más a ella hasta que decidió besarla con esa intensidad que da el primer beso.

La volvió a besar, pero le asusto la inocencia de sus besos, porque a través del contacto temió perderse en las tinieblas de lo prohibido y todo porque observo en ella que la pasión se fundía cada vez con más fuerza lo que podría llevarles a cometer sin la menor duda algo que después se arrepintieran. Pero tal situación dice que le sorprendió, ya que nunca se había imaginado que ella pudiera reaccionar de esa manera. Sin embargo, dice que rechazo esa posibilidad y prefería guardar en su recuerdo la inocencia y frescura de sus labios.

Las semanas pasaban y recuerda su impaciencia, porque todavía no se habían decidido la fecha de la boda. Él sabía lo que este paso representaba en su vida ya que esta no guardaba relación en nada de lo que anteriormente la vida le había precedido. Y por eso era tal su ilusión que parecía flotar al pensar en esa posibilidad que pasaba sus días cada vez más sumergido en pésimos sentimientos de que tal acontecimiento no se hiciera realidad.

Por fin dice que las dos familias en un ambiente de cordialidad, ese domingo que él nunca olvidara se reunieron en su casa para degustar una apetitosa paella y determinar la fecha de la boda. Si la boda sería en la iglesia de San Miguel y el 25 de marzo y por tanto apenas quedaba un mes para los preparativos. También dice que después en la sobremesa se decidió que fuéramos a vivir en casa de Inés, por ser un edificio lo suficientemente grande para ellos y sus padres.

Al entrar en la Iglesia, dice que le pareció con relación a otros domingos ver el templo tan iluminado, pero se dijo al instante que la ceremonia lo merecía. Ya que según su madre asistirían más de trescientos invitados y recuerda que fue un día lleno de emociones que quedaron para siempre grabado en su memoria. Sobre todo a partir de las diez de la noche que en aprovechando el bullicio ensordecedor del salón salieron por la puerta de atrás donde les esperaba su chofer que les conduciría al mismo hotel de Valladolid que apenas unos meses se habían prometido. Y ya una vez en la habitación dice que ella le pareció como siempre la diosa que el siempre había soñado. Sobre todo cuando ella acercó su cuerpo al milímetro del suyo y tras una sonrisa le pidió unos minutos de paciencia, mientras tomaba su baño. No tardo en surgir de nuevo su cuerpo como un capullo que al desprenderse de su ropa interior se convirtió en una esplendida flor.

Él ya la esperaba en el lecho y sonriendo la dijo: -Ven siéntate a mi lado, para que pueda de nuevo besar esa boca deliciosa. Ella todavía con su rostro avergonzado sé santo a su lado, pero que no tardo en ofrecerle sus hermosos labios. La beso varias veces, pero no pudo más, pues su cuerpo y su rostro se agrandaban tanto en su pensamiento que con la mayor naturalidad no tardaron en fundirse en un solo cuerpo.

NOCHE DE BODA
Es la noche nupcial y
su cuerpo solo espera
de mí una dulce caricia.
Lentamente me desnudo
mientras ella sonriendo
aparece de improviso
con un velo que apenas
cubre su cuerpo.
Su velo ha caído, y
yo quedo como aturdido
mientras se enlaza
su cuerpo al mío.
Guiado por sus caricias
sigo buscando su rincón
más delicado,
que me conducen
a sus manos y sus labios
y nacen placenteros y largos
los suspiros.
PG
CAPÌTULO XII



Al seguir leyendo su diario, uno llega a la conclusión que él solo cuenta la parte alta del iceberg. Pues Antonio no cabe la menor duda que apenas comenta nada sobre la represión que el franquismo ejerció a lo largo de su “reinado". Pero si él mientras duro la guerra no tuvo que ver realmente en los a fusilamientos y asesinatos. No cabe la menor duda que después por su cargo en la falange debió de firmar o conocer al detalle la represión sistemática que tuvo lugar en la provincia después de la guerra.

Pues no se puede esta tragedia humana olvidar, mismo si él intenta justificarse con su silencio en su diario. Dado que hoy debido a los archivos proporcionados por las diferentes asociaciones de la memoria histórica son escalofriantes. Ya que sólo en la provincia de Valladolid al quedar desde un principio en zona nacional, la represión comenzó el mismo 18 de julio del 36. Las cifras son escalofriantes, ya que para empezar. Las "Instrucciones Reservadas" del "director", general Mola, no dejaban lugar a dudas: -había que eliminar por completo al enemigo; descabezar de inmediato a todas las organizaciones políticas y sindicales, así como a todas las personalidades de izquierdas...

Hoy debido a los archivos se puede presentar la relación de detenidos desde el día uno de agosto al cinco del mismo mes. Los nombres de la relación aparecieron en su día en la prensa local, y su destino fue la Prisión Provincial o Cárcel Nueva, la Cárcel de la Chancillería o las Cocheras de Tranvías. A la vez que se producían estas detenciones, decenas de cadáveres de ciudadanas y ciudadanos procedentes de toda la provincia aparecían arrojados por los parajes del extrarradio, las cunetas y las orillas del río. Muchos de estos cuerpos serían enterrados en las fosas comunes, sin ninguna identificación.

Así pues, habría que sumar a todos los detenidos los cadáveres aparecidos y llevados al Depósito del Hospital, teniendo en cuenta que alguno de los cuerpos podría corresponder a personas asesinadas en las famosas sacas, desde las Cocheras y otros lugares ASESINADOS- que incluye: – A las personas fusiladas con juicio previo. La manifiesta ilegalidad de los procesos judiciales sufridos por las víctimas, que lo fueron por sus ideas políticas, nos llevan a la conclusión de que estos fusilamientos entran en la categoría de asesinatos.

A las personas desaparecidas, asesinadas extrajudicialmente. Estas personas fueron sacadas de sus casas o de los centros de detención donde se hallaban de manera ilegal, conducidas a parajes alejados y asesinadas allí. Los asesinos hicieron desaparecer sus cuerpos enterrándolos en lugares des-conocidos, arrojándolos a pozos o ríos e incluso quemándolos. A estas víctimas se las conoce también como “paseados”, por ser la fórmula utilizada por los verdugos a la hora de conducirlos a la muerte. Así como las personas asesinadas cuyos cadáveres fueron hallados y por tanto pudieron ser enterrados en cementerios e inscritos en los Registros Civiles. Este tipo de asesinato es también extra-judicial, y como en el caso anterior, las víctimas fueron detenidas de maneras ilegales y asesinadas por patrullas armadas y a menudo identificadas con la Falange Española por el uniforme que vestían.

Como también a las personas fallecidas a causa de los malos tratos y torturas padecidos durante las detenciones e interrogatorios a que los golpistas las sometieron. También a las personas fallecidas en prisión por diversas causas: infecciones, desnutrición, agotamiento, intento de fuga, etc... Estas víctimas, detenidas por el hecho de estar al lado de la legalidad republicana, nunca deberían haber entrado en prisión.

Aquí se incluyen también nombres de menores fallecidos en prisión, donde se encontraban junto a sus madres. Estos menores son, en general, lactantes. También a las personas que se suicidaron a causa de los tratos recibidos en su persona o en las de sus familias y entorno. A las personas obligadas al alista-miento forzoso, habitual-mente en la Legión, y que fallecieron en el frente.

Es posible que al leer estos escalofriantes asesinatos en masa que solo en la provincia sin que la guerra la tocara se calcula en más de 4.700. Y a esto hay que contar las torturas y los muertos en las cárceles. Luego se puede pensar que si mismo a los falangista ya no les quedaban muchos por fusilar sí que él tuvo que intervenir en la represión esos cortos meses que estuvo en la dirección de la falange en la provincia. Como también es verdad que al hacerse cargo en la primavera del 41 y, que apenas dos meses después se alistaba voluntario en la División azul es muy cortó el tiempo como para a ver todo lo que en general sucedió.

Sin embargo, en su diario se puede leer que en esa primavera del 41 y al incorporarse a su cargo apena dos semanas de su boda. Dice que desde un principio el conflicto con las autoridades militares fue continúa y que a él por su cargo y a la vez oficial del ejército le afectaba más que a sus compañeros de partido. Pues a los falangistas de primera hora no les gusta recibir órdenes oficiales del ejército y a los que no tendrán que soportar porque sin ellos no estaría garantizada la vuelta de los rojos.

Luego sigue para añadir Y si a esto hay que Valladolid por las circunstancias era una ciudad moribunda y aburrida pues desde su venta en el despacho solo se oía el continuo repique de las campanas de una o de otras iglesias. Unas veces llamando a la misa y otras veces más triste al anunciar las continuas defunciones de ancianos o niños.

Pero para él sin la menor duda fue el periodo más feliz de su vida. Si todos tenemos un periodo en nuestra vida que preferimos a los demás y por eso repite que ese fue el más feliz. Y todo porque él adoraba Inés y cuando se encontraba con algún problema de conciencia debido a su cargo, se aferraba a sus propias convenciones: – ¿Tengo yo la culpa de todo lo que está aconteciendo en Europa y que los hombres sean malvados por naturaleza? – ¿O es que mi problema es que a mí sólo me queda subsistir en este mundo cruento y por tanto nadie tiene derecho a juzgarme dado que el que este libro de pecado que tire la primera piedra?

Y además, él está convencido que con el tiempo los historiadores les darán la razón; ya que ellos serán los salvadores de las hordas comunistas que pretendían eliminar a sangre fuego nuestra sociedad cristiana. Y que pese a que Inés le reprochaba tanta barbarie por ambas partes. Él seguía convencido que había sacrificado su juventud por una causa justa. Y una vez superada esta etapa difícil económicamente, muy pronto resurgirá la España grande y libre que el siempre él había soñado.

Estas eran las reflexiones que después de los reproches de Inés él se hacía de continúo. Reflexiones que sin duda, eran dignas de un falangista que como tantos otros estaba dispuesto a seguir realizando su deber por el bien del partido y de la patria. Por eso pocos meses según cuenta en plena felicidad al lado de la mujer que amaba, a causa de la II Guerra Mundial que se extendía ya por toda la Europa. Para él todo cambio, dado que el 22 de junio de 1941 en torno a una mesa del hotel Ritz de Madrid, el más lujoso de una capital donde miles de personas se mueren de hambre y de tifus.

Se reúnen tres importantes jerarcas del régimen franquista donde deciden que, cuando Hitler desate su previsible ofensiva contra la Unión Soviética; España tendrá que estar presente en la guerra para tener una parte en el botín. Son Ramón Serrano Suñer, ministro de Asuntos Exteriores, Dionisio Ridruejo, Manuel Mora Figueroa y dos altos cargos falangistas. El botín será cuantioso: -Gibraltar, el Marruecos francés y el Oranesado-Argelino - ósea de nuevo un imperio.

Por eso cuenta que después 22 de junio de 1941, nada más conocerse la noticia de que el ejército alemán había iniciado la Operación Barbar-roja, ósea la invasión de la Unión Soviética. Miles de españoles se echaron a la calle pidiendo la entrada de España en la guerra. Franco que dudaba sobre si entrar o no en la contienda para apoyar a Hitler; por fin decidió ganar tiempo enviando una división de 18.000 hombres que combatirían como una división alemana en el frente del Este... Y al parecer a las pocas horas, ya se habían presentado cientos de miles de voluntarios.

Por eso, cuando se cumple su deseo de que la guerra empiece, Serrano Suñer lanza una consigna desde el balcón de la Secretaría General del Movimiento en la calle Alcalá: "Rusia es culpable". Y con ese eslogan en los labios, miles de falangistas madrileños apedrean primero la embajada inglesa y se apuntan después a la guerra. Dónde sueñan ya con los muertos comunistas que podrán hacer subidos a las torretas de poderosos tanques alemanes. Si hay que darse prisa, no sea que lleguen los alemanes a Moscú sin ellos.

Días después de estos acontecimientos, Antonio se reúne con un grupo de falangista y entre ellos sus íntimos amigos Juan y Zacarías en el bar de costumbre en Peñafiel. Donde después de una buena rociada de vino y hartos de cantar sus canciones populares preferidas con el brazo y la mano extendido en alto. Dice que él aprovechó para pedir voluntarios para incorporarse en la División Azul y no dejar un rojo con vida.

Yo tenía un camarada.
¡Entre todos el mejor!
Siempre juntos caminábamos,
siempre juntos avanzábamos,
al redoble del tambor.

Cerca suena una descarga.
-¿Va por ti o va por mi?
A mis pies cayó herido
el amigo más querido
y en su faz la muerte vi.

Él me quiso dar la mano,
mientras yo el fusil cargué.
Yo le quise dar la mía
y en su rostro se leía:
-¡Por España moriré!

Para él escribe que termino siendo un acto patriota como ninguno, pues después cantar varias veces. Yo tenía un camarada los más jóvenes y entre ellos sus mejores amigos decidieron partir al día siguiente para Madrid para incorporarse como voluntarios.

Bien entrada la noche, dice que al llegar a casa él estaba demasiado alterado como para poder decirles nada, ya que él desde un primer instante sabía que Inés y a sus padres estaban al corriente de lo ocurrido y por eso hallaban esperándolo. Pero pese a que él trató de adoptar una actitud coherente, no pudo por menos de comprobar en sus ojos una expresión de rabia y dolor. Por eso él desde un principio trato de hacerles comprender su firme decisión; pero al no conseguirlo decidió recobrar una actitud distante y agresiva. Por eso
Sus padres, ante tal situación abandonaron llorando el comedor y él ya asolas con Inés trato de adoptar de nuevo una actitud más reconciliadora pero nada consiguió. Más tarde y pese observar de nuevo el rostro dolorido de su esposa. Dice que como su decisión era irrevocable, continúo suplicándola como un niño: – ¡Volveré pronto! – ¡Te lo prometo! – ¿Sé valiente?

–Ahora estoy convencida que te vas y le volvió a preguntar: – ¿Es cierto que te vas? Al no responder Antonio, ella volvió a gemir, diciendo: –ya veo que no hay remedio... Él intento de nuevo aproximarse lentamente y al sentir su cabeza sobre su pecho oyó que dijo: – ¿Porqué te-vas? – ¿Si apenas llevamos unos meses juntos? – Bueno, se que ya está todo decidido a si vamos a dejarlo, para que prolongar este martirio. Después de estas suplicantes palabras dice que él calló, como si su silencio fuera su última respuesta de su firme decisión.

Cómo estaba previsto, de la estación de Peñafiel los dieciséis voluntarios de Peñafiel y pueblos cercanos fueron ocupando plaza en los vagones de la RENFE recién constituida había previsto para conducirlos hasta la estación Del Norte en Madrid. Y repite que se le ilumino el rostro al ver que Inés, que la noche anterior dijo que no iría a despedirse se hallaba en el andén con lágrimas en los ojos junto a sus padres.

Durante el trayecto hasta la capital, dice que no tuvo tiempo de pensar en su familia; pues no cesaron de cantar y al llegar a la estación les esperaba una banda de música que toco el himno nacional acompañada por las autoridades competentes. Que después de un caluroso recibimiento los condujeron en camiones al cuartel de Conde Duque; donde se les entrego los uniformes correspondientes. Para poco después de pasar por Capitanía General se le comunico que era ascendido a capitán según las leyes militares vigentes ya que en la guerra fue un oficial condecorado.

No tardaron de nuevo encontrarse en la Estación de Norte, donde una multitud con los brazos y las manos extendidas cantaban el cara-al-sol mientras el tren partía rumbo Alemania. Al mando de ellos se halla el general Agustín Muñoz Grandes ya que él era tan falangista como militar, por eso se le escogió para mandarlos. Franco descarta a un importante falangista, José Antonio Girón de Velasco, un antiguo pistolero de la vieja guardia. Pues no era sensato que alguien sin conocimientos serios de la técnica de la guerra mande a los dieciocho mil hombres que van a Rusia en la primera hornada.

Fatigados por tan largo viaje cuenta que terminaron en el campo de entrenamiento de Grafenwöhr, al norte de Múnich. Donde los voluntarios aprenden a usar las armas alemanas y juran solemnemente fidelidad a Hitler, hasta la muerte. Un mes después dé camino a Moscú, atraviesan Lituania y se internan en Bielorrusia. No van sobre tanques, sino andando, tirando de viejos caballos a los que se comen cuando mueren de agotamiento o por algún accidente. Por ese camino hacia Moscú, se cruzan con enormes columnas de prisioneros soviéticos conducidos por soldados alemanes que dé cuando en cuando les pegan un tiro en la cabeza a los que caen exhaustos. Como también se cruzan con grupos de judíos a los que está prohibido dar comida o ayudar, porque son seres inferiores. Los voluntarios españoles intuyen que el destino de esos judíos es trágico. Algunos de sus soldados desobedecen las órdenes y les dan de comer, al provocarlos lástima su miseria; pero a otros, les parece que es lo que se merecen.

Los expedicionarios españoles que han llegado a Vítebsk después de una nueva jornada de ocho horas de marcha a pie que comenzó a las 6,45 horas de la mañana, han visto, y van a ver muchos más. Como son otros cuerpos desmadejados que los verdugos dejan durante tres días a la intemperie para que su visión sirva de escarmiento a quienes puedan sentir la tentación de unirse a las fuerzas partisanas que, según la propaganda nazi, se reúnen en los bosques para hostigar a las tropas de elite, del ejército de Tierra alemán.

Truncado el sueño de entrar en Moscú, la División Azul se mantuvo en el frente de Leningrado durante dos años. No obtuvo ninguna gran victoria, toda su gloria militar quedó reducida a pequeños combates locales y a una defensa épica de la posición de Krasni-Bor, en la que, en un solo día, la unidad registró más de mil muertos, otros tantos heridos y unos cuatrocientos prisioneros.

Sin grandes victorias, el 8 de diciembre se ven obligados abandonar la cabeza de puente volviendo a la orilla izquierda del río, evacuando Possad y Otenski; el 10 de diciembre Sitno, Tigoda y Nitkilino y el 11 Smeiko y la Posición Navarro. Se establece frente Udarnik que se extiende hasta el Lago Ilmen. No obstante los rusos continúan atacando y el 27 de diciembre, cruzan el río entre Udarnik y Lubkowo, aplastando la posición intermedia. Pero a finales de diciembre de 1941 se cede este frente a los alemanes y en la nueva situación la punta del frente más al sur es Gorka.

Sin embargo, a partir de aquí la situación se vuelve desesperante y cuenta que atrincherados a menos de cien metros de la otra orilla rio. Los continuos cañonazos que lanzaban de desde sus camiones BM.-13 Katiuska - célebres ramplas de baterías movibles soviéticos; no dejaron de oírse. Y a esto hay que añadir que demás, de no poderse mover era insoportable el frio que rozaba ya los 35 grados bajo cero.

Desde el día 17, los hombres, que llegan a Sablino en camiones, luchan casi a ciegas metidos en masas boscosas, sometidos a un fuego de artillería intensísimo que comienza a provocar muchas bajas. La temperatura alcanza los cuarenta grados bajo cero. Los ataques rusos se repiten. Como también unas veces, bombardeos; otras, oleadas de infantería de hombres que se arrojan hacia las bocas de fuego de los españoles sin que les parezca importar cuántos caen en el empeño. Los oficiales españoles hablan de bajas cuantiosas, incontables. Durante cinco días esa es la rutina. Una rutina que alcanza su apogeo el día 22. El 2º Batallón está muy mermado, como les sucede a muchas unidades en el frente.

La verdad es que para él, la situación no era la misma ya que por su grado de capitán en muchas ocasiones podía servirse de los abrigos cavados en las laderas para ellos y los servicios de comunicación. Pero cuando visitaba a sus amigos en las trincheras el frío era tan intenso que Zacarías que era el más friolero por misericordia le pedía que le ayudara a salir de allí. Ya que dé lo contrario una de esas madrugas lo encontrarían muerto. – ¿Antonio marchemos de aquí? –Ya que no hacemos más que retroceder y tengo los pies llenos de llagas de tanto caminar entre la nieve y con este frio es irresistible. –De lo contrario haz el favor de pegarme un tiro, pues de tos modos moriremos de frio

La realidad es que estaban asustados, pero delante estaban esos bárbaros de comunistas y de tras de ellos sólo existía esa estepa que se extendía a miles de kilómetro. Donde los rusos en su retroceso habían recibido órdenes estrictas de no dejar nada que pudiera servir. Si era una situación insoportable, pero no quiso seguir escuchándolos y para eso señalando sus oídos disimulo haciéndoles ver con que el viento silbaba tan agudamente que no llegaba entenderlos. No obstante, reconoce que sus recuerdos de su pueblo y especialmente los de su infancia y especialmente el de Inés se amontonaban en su memoria resultando insoportables como el frio de esa asquerosa estepa.

A partir del mes de marzo se fue limpiando de blanco las colinas, aunque no obstante el frió y el viento de la estepa seguía soplando con intensidad. – ¿Sobre todo calma? Repetía una y otra vez Antonio a sus camaradas y amigos con voz que apenas salía de su interior. –Pues en eso reside nuestra dignidad y filosofía. Sin embargo, intenta por todos los medios ocultarles que la división además, de estar cercada era cada vez más exigua las reservas y todo pese a los envíos de los aviones que lanzaban cuando les era posible munición y comida. A esto hay que añadir que ya en febrero un ataque ruso desborda al frente, pero pese a que los rusos sólo avanzan 5 km, hasta Krassnij-Bor en esta primera ofensiva la División Azul sufre 4.000 bajas.

La suerte como cuenta, para ellos no cambio nada; ya que al principio del año 1942 los rusos atacan desde Leningrado las mesetas de Waldai, al sur del Lago Ilmen. Donde una guarnición alemana, queda cercada. El 9 de enero en la División Azul se forma una compañía de esquiadores, que cruza el lago para ayudar a los alemanes. Pero hay que destacar que dicha compañía tiene casi el 90 % de bajas propias sin conseguir sus objetivos ya que los rusos atacan continuamente sus posiciones. Hasta que en marzo de 1942, los rusos rompen el frente por las líneas alemanas, formando la Bolsa de Wolchow que dura hasta junio donde hubo 1400 muertos españoles

El encuentro de nuevo con sus amigos no sirvió para calmar sus ánimos, ya que Zacarías no hacía más que toser y limpiarse después con un sucio pañuelo la sangre desbordaba sus labios término por inquietarle. Pero debido a las órdenes precisas de la plana mayor, disimulo su preocupación. Y todo porqué la situación que atravesaban, no se podía más que optar la solución más fácil. Que no era otra que la de seguir aguantando la misma posición en las trincheras; dada las circunstancias y además, hasta nuevas órdenes. –Ánimos amigos ya que la victoria es inminente y que ahora solo se trataba de aguantar el chaparrón como fuera.

Luego sigue escribiendo, que pese a todo el dolor de su corazón y conocedor de la grave situación que atravesaba el regimiento no tuvo más remedio mentirlos. Y todo pese a que él estaba al corriente que los rusos preparaban una ofensiva generalizada si escatimar artillería, tanques y aviones.

Al día siguiente el viento que no dejo de soplar como el día anterior, seguía empujando las nubes más allá del horizonte, por eso el sol casi primaveral apenas calentaba. Y que él ese día desde el puesto de mando ya se observaba un movimiento continuo del enemigo y pensó que ante está desmesurada ofensiva. Ellos apenas mantenían una línea débilmente fortificada como única defensa. Sucediera lo que sucediera, no podrían retroceder dado que llevaban meses cercados y ante tal situación su cometido era sencillo y era ordenar levantar parapetos lo más alto posible.

Antes del amanecer los cañones de nuevo desgarraban el cielo con tal precisión intensidad que no avían visto hasta entonces. Ya que el cañoneo era tan intenso que desde donde estaba él se veían los cuerpos destrozados salir de las trincheras a varios metros de altura. Pero lo más duro estaba por llegar, porque con los prismáticos se observaba el avance de carros de combate casi rozándose unos a otros y detrás marchaban los miles de soldados parapetados en ellos.

Antonio sigue para decir que quedo horrorizado, sin poder articular palabra, mientras su comandante intentaba contar los tanques como si quisiera ignorar que nosotros no teníamos los medios para hacerles frente. Por todo esto nos reunimos todos los oficiales con el fin de romper con ayuda de la aviación alemana el cerco por oeste. Cosa que se hubiera hecho con facilidad, porque los rusos mantenían la teoría que nosotros no debíamos por todos los medios avanzar por el resto de los otros tres puntos cardinales restantes. Pero sin embargo a la pocas horas se recio las ordenes del alto mando alemán que no eran otras que los españoles debíamos resistir en el mientras ellos lo rompieran el cerco.

El 19 de marzo, de nuevo se produce un fuerte ataque ruso que aunque fracasa. Sin embargo, casi 300 españoles caen prisioneros. Después y en los meses siguientes se producen muchos golpes de mano. Pero solo un día, para él muy señalado el ataque desborda al frente, y aunque los rusos solo avanzan 5 km. Antonio cuenta con profunda preocupación que esta terrible ofensiva se produjo precisamente donde se hallaban sus amigos donde el grueso de la División Azul operaba y está costo más de 4.000 bajas.

Una vez frenada la ofensiva, rápidamente se dirigió a la zona donde él pensaba que se hallaba la compañía del teniente García que era el oficial que los mandaba. Pero al kilómetro antes de sus posiciones, comenzó a cruzarse con un convoy de camiones repletos de cadáveres. Pues después del combate según le cuentan esta vez los rusos no hicieron prisioneros ya que a los supervivientes los arremataban de un balazo.
Por eso al temerse lo peor, volvió sus pasos de tras del convoy caminando como si estuviese borracho ya que ante sus ojos, velados por las lágrimas, surgían desagradables presentimientos. –Mi capitán -apártese del camino si no quiere que un vehículo lo plaste y tengamos echarle como a ellos al camión. Sin embargo él continúo hasta una explanada donde los camiones basculaban los cadáveres que según decían había más de 4000.

Para él no quedaba otra cosa que esperar que la operación de esa descarga macabra se llevara a cabo para poder identificar a sus amigos y acompañarles en su último adiós. – ¿Qué más podía hacer él por sus compañeros que esperar? Y apesadumbrado y pensativo dice que se sentó en una ladera y nervioso daba vueltas a un tallo de hierba seca entre sus manos. – ¿Qué quedaba de a aquel pequeño grupo de amigos? Y meditando en su pasado se repetía que allí y tan lejos de su país, como tantos y tantos hombres precedentes de distintos países de Europa sin parecerse en nada los unos a los otros en su físico; pero si en ideología se apiñaban para luego ser enterrados como perros en fosas comunes.

Sin embargo, a la vez reconocía que sus amigos, él y tantos otros habían sido mentalmente modelados en torno a prejuicios muy parecidos a los que han trabajado los nazis en los soldados alemanes: –Al judío como a los bolcheviques hay que liquidarlo. Pero a la vez también él se preguntaba, si en realidad ellos no eran sólo marionetas de los intereses económicos de un puñado de desaprensivos. Si eso era la realidad, ellos como la mayoría de sus enemigos en esta interminable guerra, no eran más que simples marionetas que través de sus hilos eran manejadas a su capricho.

Sí, una y otra vez se preguntaba qué podía hacer más por sus compañeros, que enterrarlos en algún cementerio perdido en la estepa. Ya que con menos suerte que ellos serían la mayoría de los otros serian sepultados en fosas comunes. Por fin dice, que incluso con sus cuerpos descarnados pudo identificarlos y darles sepultura. Para después de rezar por ellos y regresar a sus posiciones se percató que ya las sombras de la noche iban invadiendo la llanura y sus sentimientos.

Sentimientos que día a día se iba resquebrajándose, ya que al meditar la historia de la División Azul reconoce no sólo fue la de unos hombres que pasaron increíbles penalidades machacados por el frío y la metralla. Es también la historia de un siniestro juego que les llevó a ser cómplices de monstruosas matanzas y peones de brega de la política franquista. Fueron a luchar bajo el lema "Rusia es culpable", contra él judío-bolchevismo, pero pese sentir un dolor intenso por la muerte de sus mejores amigos. Por eso penosamente reconoce que además, de ser derrotados, ellos y solamente ellos fueron los culpables de haber colaborado voluntariamente en esa guerra sin precedentes. Ya que sólo en el cerco de Leningrado, en el que participaron, murieron de hambre y frío más de un millón de civiles rusos sin contar los más de diecinueve millones entre civiles y militares en el resto de Rusia. Una cantidad enormemente superior a la de los españoles que se fueron unos cinco mil muertos en esa estúpida guerra.

Pasaron sin grandes acciones más de un mes, pero con bastantes golpes de mano. Ya que era raro el día que los tiros de fusil y tableteo de las ametralladoras cesara, hasta que un día tan importante para ellos como era el 18 de julio. Y cuando se hallaban celebrado tos los oficiales el aniversario de la derrota republicana, le llamo la atención que apenas se oyeran a lo lejos esporádicos disparos de fusil. Pero escribe que al volver la cabeza de nuevo hacia las líneas que marcaban el combate, vio como los aviones se acercaban buscando sin la menor duda sus posiciones.

Eran de nuevo los rusos que ese mismo 18 de julio bombardearon el Cuartel General Divisionario, cuando estaban reunidos casi todos los generales y jefes XVIII Ejército festejando el Alzamiento nacional español. Y cuenta que el bombardeo fue tan intenso que al intentar como otros salir al exterior del edificio, se puso a observar los últimos aviones que cruzaban el cielo que ya iban perdiendo altura descargando obuses de grueso calibre. Cuando al poco tiempo uno de ellos estalló cerca y dice que su criminal metralla hizo blanco en él.

El dolor escribe que era insoportable y al observar su pierna derecha vio como los pantalones se cubrían de sangre. Pero pese a su lastimosa situación pudo salir de entre los escombros y resoplado fatigosamente, grito que le sacaran de aquel infierno. – Envíenme una camilla ya que me estoy desangrando. Por un tiempo indeterminado dice que perdió el conocimiento, hasta que al recuperar de nuevo el sentido hoyo. –No se preocupe ya que soy un oficial médico de sanidad y después de la primera cura se me ha ordenado que con otros heridos se os acomode en un camión para enviaros al hospital de campaña más cercano.

Los primeros combatientes que tuvieron la fortuna de ser relevados volvieron a España en 1942, donde fueron recibidos como héroes. Pero con el cambio de rumbo de la guerra y la cada vez más previsible derrota de Alemania, Franco supo que la supervivencia de su régimen pasaba por alejarse de Hitler y convencer a los aliados de que su neutralidad era completa. Y por eso dice que pocos meses después su llegada a España los heridos como él, fueron poco a poco regresando a sus casas sin ninguna ceremonia.

También sigue escribiendo, que ya una vez recuperado de sus heridas y no sin antes cortarle por la gangrena la pierna derecha y vaciarle sus partes en el hospital. Sigue para decir que le dio tiempo a meditar de nuevo de esa guerra tan atroz, donde los españoles tuvieron más de 5000 bajas sin contar los miles de heridos; solo por un absurdo fanatismo anticomunista. Y luego además, sin que nadie reconociera su bravura; ya que los alemanes terminaron diciendo que los meridionales no eran buenos combatientes, prefiriendo a menudo dedicarse a los saqueos. Pero al parecer las acusaciones fueron verídicas ya que una parte de lo saqueado fue expuesto 20 años después en un museo particular de la localidad de Torrejón, en la región de Madrid.

Por todo esto no fue casual que un oficial de las SS informara entonces a sus jefes: -Los españoles son más bien una banda de ociosos. El fuhrer estaba furioso por el desgano y la incapacidad de tales aliados y por eso con razón él esperaba que en cualquier momento sin mayor sorpresa que el caudillo lo abandonara. No se equivocaba, puesto que, después de la derrota de los alemanes en Stalingrado, España pasó del estatus de "país no combatiente" al de país neutral. Y los que quedaron de la "división azul" terminaron sin pena ni gloria su camino de vuelta, padeciendo las secuelas del frío sideral e infortunios en infames campos de concentración en el norte ruso.

La realidad es que todo sucedió rápidamente, dado que después de la batalla de Stalingrado, todas las desgracias anteriores eran incomparables con las que les esperaban. La infantería soviética, la artillería, la aviación lanza contra los españoles un ataque decisivo en los suburbios de Krasny Bor aniquilando unos cuantos batallones enemigos. Y además, después de una tras otra vergonzosa derrota. Los embajadores de EEUU y de Inglaterra exigieron a Franco la retirada inmediata de los restos de la "división azul" del territorio de su aliado, la URSS, y en octubre fue desmantelada en Valladolid.






CAPÌTULO XIII

De todo lo relatado anteriormente, escribe que mismo si para algunos sólo parece tener un tono más bien biográfico o histórico. Para él es en realidad y como protagonista un lamentable destino que segó las vidas de sus amigos y de tantos otros sin contar los miles de heridos como él quedó mutilado para siempre.

No cabe la menor duda que estás, sin duda no eran reflexiones dignas de un falangista, pero perfectamente coherente de aquel que había sacrificado una parte importante de él. Por una causa que los diplomáticos por maliciosos intereses estaban negociando a sus espaldas con las potencias aliadas. Ya que a su llegada a España pudo observar que los que fueron despedidos como héroes en 1941 vuelven a España a hurtadillas, para no molestar a los aliados que van a ganar la guerra. Sin embargo, para callar las voces discrepan-tés; muchos militares ascienden como él. Para después pasar su mayoría a la reserva y, como también algunos soldados mutilados como él; tuvieron suerte pues consiguieron una portería o un estanco.

Él fue repatriado desde un hospital en Berlín y el trayecto dice que fue un calvario. Ya que tuvo que ser trasportado en tren y del que se vio obligado hacer más de cuatro trasbordos, por lo que se hizo interminable el trayecto. Sin embargo, reconoce que consiguió volver de aquel infierno debido a la suerte; pero que los demás dejaron la pelleja en ese blanco infierno.

Por fin la meseta castellana que como un pincel la nieve modelaba el paisaje y horas después por fin Peñafiel donde le esperaba Inés su familia y apenas un puñado de simpatizantes. Pero reconoce, que como por un arte de magia difusa y dulce había regresado de nuevo su querido pueblo a él. Y sobre todo después de a ver abandonado para siempre esa guerra dirigida por unos locos que creyeron dominar el mundo adoptando la barbarie más espantosa. Sin que su ceguera les dejara ver que la guerra estaba perdida de ante mano.

A partir de esta reflexión y al descender torpemente del tren intento cambiar su rostro por una obligada sonrisa. Y todo con el fin de satisfacer a todas las personas que se encontraban en el andén y ante todo a su Inés del alma. Que al observar en el estado de fatiga y de nervios en que se hallaba, en seguida lo separo primero de su familia y luego del grupo que había en el andén para colocarle rápidamente en una silla de ruedas. Sin embargo, su madre sin separarse ni un instante de él, volvió a insistir: –Hijo de mi alma. – ¿Puedo yo ayudarte en algo? – ¿Hijo esto yo ya lo presentía? – ¿Por tanto todo lo que te ha sucedido es por mi culpa? – ¿Ya que no debimos haberte dejado ir?

–Madre no se preocupe, ya de mis errores soy yo y solo yo el único culpable. Sin embargo, y después de su torpe justificación. Inés no tuvo más remedio que contestarle: –Antonio, queda bien claro que tu situación es la causa de una aventura irresponsable y que por lo tanto habrá que entre todos asumir las consecuencias.

Para luego inclinando todo su cuerpo hacía sus labios y tocando con cuidado el muñón que le quedaba después de haberle cortado la pierna le dijo de nuevo. –Querido ahora no sirven las lamentaciones y habrá que aceptar con resignación lo que Dios quiera. Después de estas razonables palabras, dice que su dolor se hizo insoportable y más cuando poco después, sintió que él suspiraba como queriendo a ondear más en sus propias penas.
–Inés te pido perdón ya que fue una locura, pero como ya no hay vuelta de hoja; te pido por favor que no sigas llorando.

Cuando llegaron a casa se encontraron con los vecinos que querían saber de lo ocurrido a sus amigos, pero él se hallaba demasiado cansado para contestar y le pidió a Inés que lo dejaran en paz. Y cuando cayó en la cama dice que durmió de un tirón casi quince horas; pero al despertar de nuevo se encontró con su incapacidad para moverse. Por eso permanecía allí tumbado durante horas sin dormir ni un momento dando vueltas entre sus sabanas. Para ya cansado de tanta cama, con gran esfuerzo se colocó en su silla y no sin gran esfuerzo llegar hasta la ventana; donde a través de la misma podía observar a lo lejos el castillo medieval de su pueblo. Y del que tantos recuerdos guardaba, sobre todo de cuando él fanfarroneaba de ser el primero en trepar por su ladera.

– ¿Y ahora qué podía hacer? Porque efectivamente, de día en día veía con menos claridad su futuro y además, era insoportable su situación ya que en su memoria una y otra vez se repetían las terribles escenas de la guerra. Como también ese hospital, donde para siempre le dejaron sin una pierna y la otra atrofiada. Así como lo que era peor para un hombre joven como él; el no poder jamás volver hacer el amor con Inés

En realidad por todos los medio, ella intentaba hacerle llevadero su desesperada situación, pero naturalmente cuanto más se esforzaba más difícil la resultaba conseguirlo. Sí, no dejaba de ser su situación insoportable, al adivinar la lastimosa mirada de su mujer. Por eso decidió que durante una temporada prohibirles a sus padres y al resto de la familia su triste espectáculo no permitiendo que nadie entrara en su habitación.

– ¿Dejadme entrar a ver a mi pobre hijo? – ¿Es que no comprendéis que no puedo seguir sin verle? Esta situación que se repetía tos los días termino por doblegarle al comprender que todo se debía a una estúpida reflexión infantil. Para terminar a los pocos días convirtiendo que los deseos de sus padres pronto se hicieran realidad. Y reconoce que pase a la ayuda moral de Inés, fue precisamente su madre quien término por cambiar su ánimo y solventar en pocos días su dolorosa situación. Por eso no dejaba de preguntarse, una y otra vez, que debía abandonar sus ideas de suicidio que ya en el hospital alemán intento llevar a cabo. En este estado de pensamientos permaneció hasta que el reloj diera las tres de la mañana, pero aunque intento dormir vio las primeras luces del alba detrás de la ventana; pensando que tendría que cambiar de actitud para ser de nuevo útil a la sociedad.

– ¿Pero la verdad es que no lo sabía como?

Fue aproximadamente tres meses después que según cuenta que el ministerio del ejército le comunicaba que por mutilado de guerra pasaba a la reserva con sus haberes que le correspondían. Para él y pese a que el ejército le daba por inútil las cosas no obstante fueron solucionándose, ya que pocos días después se le comunicaban desde la dirección del partido en Madrid que era elegido por unanimidad para dirigir la institución dedicada a proteger moral y económicamente a los reconocidos como caballeros mutilados de guerra. Responsabilidad que según él apenas un año después dejo de atender.

Por fin, ocurrió lo que tenía que ocurrir y por tanto debería con Inés tomar la decisión más óptima para su futuro y por eso pese a que sus padres le pedían que se quedara en la dirección de la cooperativa vinícola. Los dos al final decidieron trasladarse a Madrid, ya que mismo si a nivel económico era rentable su nuevo empleo más lo era por su dedicada salud poder ser mejor atendido en la capital

En marzo decidieron trasladarse al nuevo piso que habían alquilado en la Avenida de José Antonio. Porque según él parecía estar ya más restablecido; después de haber pasado un invierno lleno de continuos dolores que él doctor lo achacaba simplemente a la humedad del invierno. Pero que posteriormente supo que el problema era que el pulmón también lo tenía hecho polvo. Por eso él debía, que desde ahora en adelante contar que a todos los lados tendría que ser acompañado, por Inés o por una enfermera. Pero por el momento era por él un gran consuelo acercarse al gran ventanal desde donde se divisaba buena parte de la Gran -Vía y su continúa circulación automovilística así como sus aceras repletas de gente.

El dilema para él seguía siendo que si antes era su madre ahora la enfermera que pasaba cuidándole las veinticuatro horas lo que cortaba su intimidad matrimonial- bueno o por lo menos las caricias de Inés. No obstante, él sabía que no había otra solución dado que tenía más remedio que habituarse a ser asistido continuamente debido a su grave situación. Por eso escribe que termino por apoyar su rostro en la barandilla de la ventana, hasta que hundido en sus propios argumentos término llorando sin quererlo.

Dado que las heridas, pese a que los especialistas le aseguraron que terminarían cicatrizándose; el tiempo pasaba y no ocurrió tal cosa. Ya que los dolores, pese a las inyecciones de morfina se hacían cada día más insoportables, viéndose obligado periódicamente pasar días enteros en el hospital intentándole curar las cicatrices que meses más tarde volvía abrirse. Esta crisis cuenta que cada vez eran menos soportables y esas marcas que deja el sufrimiento pese a querer seguir fingiendo ante los demás fueron dando signos de depresión

Esta depresión debido a su situación fue en aumento, por lo que dice el ambiente entre Inés y él se fue deteriorando hasta el límite que tuvo miedo dada su situación de volver a perderla. - ¡Es tan bonita! Se decía una y otra vez. Pero si no quería perderla tendría que calmarse, portarse bien y hacer lo que le decía la enfermera y los médicos. Pero él seguía-obsesionado ya que en su familia anteriormente hubo más casos de neurosis y por eso él estaba convencido que se hallaba al borde también de la inconsciencia. Si ese tipo de pensamientos eran los que se le pasaban por la cabeza, mientras permanecía la mayor parte del tiempo encerrado en su habitación y además, escuchando los comentarios poco halagüeños de su grave estado. Hasta que al no querer escuchar más la impotencia ganaba sus desesperados pensamientos y terminaba golpeando su cabeza contra la ventana.

Fue aproximadamente y sin lugar a dudas que meses después de sus heridas que el aspecto físico y mental fue cambiando hasta el extremo que dejo de escribir su diario. Por eso en vano me pregunte qué es lo que realmente ocurrió con él. - ¿Cómo murió? Pues si su situación se fue empeorando, es posible que un día se dejara caer por las escaleras o se suicidara de otra manera y aún que es evidente que dada su situación no debió de hacer daño a nadie. A mí casi me produjo lastima y todo pese a que combatí desde muy joven sus ideas pagando con la tortura y la cárcel.

Es difícil creer que realmente tras la lectura de este hombre que fue simplemente como tantos otros fue un objeto causa de la guerra. Y tras el relato de esta parte del libro, creo que les agradaría como a mí saber cómo termino Antonio sus últimos días. Pues estoy convencido que Inés por una serie de razones no me contó nada de esa dolorosa etapa que Antonio por su situación psicológica dejo de escribir. Por eso hoy volviendo a aquellos días, pienso que no es vidente que Inés sin embargo, fuera llevando con resignación su papel de esposa respetuosa con la esperanza religiosa como tantas otras mujeres españolas de ganar un día el cielo.

Sin embargo, y pese a su espiritualidad medio por pensar que su matrimonio impuesto por las circunstancias que la rodearon y el engaño de que Agustín su único amor había muerto en la batalla del Ebro. No cabe la menor duda que la convivencia sobre todo después su total incapacidad física y sexual no debió ser como creemos. Ya que cuando la comunique la muerte de Agustín, fue tal el dolor que estoy convencido que entre ellos mismo en vida de Antonio no fue como ella me contó. Por eso no dude antes de volverla a visitar, decidí leer detenidamente el manuscrito de Agustín antes emitir ningún juicio prematuro sobre su persona.



CAPÌTULO XIV
Última edición por pablogarcia el 23 Ene 2013, 17:45, editado 1 vez en total.
Amar y ser amado

pablogarcia
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Hasta el XVII

Mensajepor pablogarcia » 06 May 2012, 16:46

Se sigue y gracias
CAPÌTULO XIV


Al volver a comenzar el manuscrito de Agustín y, después de volver a repasar sus inolvidables veranos pasados junto a sus amigos y en especial con su adorada Inés. Agustín sigue escribiendo que las circunstancias les fueron separando y aunque no dejaron de relacionarse por cartas que él guardaba como su mayor tesoro. Pero reconoce que los acontecimientos posteriores les hicieron pagar un doloroso precio. Ya que desde ese momento tuvieron que renunciar a todo.

Si él reconoce en su diario que las circunstancias les fueron adversas y por tanto tuvo que aceptar lo que el destino les había profetizado. Y además, que esto no fue más que el principio de un continuo sufrimiento sin ninguna esperanza. Pues su padre decidió trasladarse a la Argentina y con más precisión a la universidad de Buenos Aires como catedrático. Pero lo que más le dolió fue que a partir de aquí con sus dieciséis años dejo de frecuentar para siempre la pandilla y sus inolvidables veraneos en Peñafiel y especialmente su inolvidable Inés.

SILUETA DE MUJER
Me hiere la noche, su negrura,
ese correr del tiempo
diseminándose en el cielo y
su palidez de luna aludiendo
el paisaje de la espera...
Pasión por esa silueta
de mujer prohibida
y anhelada huella,
sutil como un sueño
obscuro de lejanías.
Pasión por este amor oculto
que aunque estés ausente,
te pido al ser sólo mío
y sin testigos.
¡Que no me despiertes!

P.G

A su llegada a Buenos Aires se instalaron cerca de la universidad en barrio don vivía los privilegiados de siempre. Pero a partir de los treinta, Buenos Aires tenía, como decía el paisano, “de todo como para ser mundo”. Pero un mundo con un territorio espacial y legal único, con toda la gente, más nueva o más vieja en el lugar, más rica o más pobre, moviéndose en ese mismo ámbito, con sus 40 m2 construidos por persona agregada por año y sus avisos de los cuartos de alquiler que llenaban las páginas del diario. Y además, los esfuerzos de los planeadores de casas baratas y las protestas de los habitantes de los inquilinatos, todo y todos dentro del mismo mercado.

Una sociedad con todas las diferencias sociales. Ya que a partir de la crisis mundial del año veintinueve y en especial a partir de los treinta Aparece la llamada décadas del 30 y 40 que constituyen un período de profundos cambios tanto en la Argentina como en el mundo. Pero en Argentina y especialmente a partir del 1934 se introducen escenarios urbanos donde transitan prostitutas, drogadictos, desocupados, obreros, vagos, hampones. Que fue la construcción del suburbio y los marginados de la sociedad fueron la referencia para (Famoso Tango Popular) y la de una literatura maravillosa. Pero en Argentina la crisis económica y política se afianzo tanto en el país, que si la primera duraría poco en cambio la segunda abrió una etapa en la que se sucedieron varios golpes militares.

Por eso él cuenta, que al principio debida situación de joven privilegiado económicamente; se mantuvo al margen de toda esta situación social y política. Sin embargo, dice que para él como para tantos otros no pasaron desapercibidos las olas migratorias internas que se acumula con la gran ola de inmigrantes europeos confluyó sobre Buenos Aires. Que se distinguió por étnica cultural, llevando a choques culturales y políticos.

Es en ese momento que surgió la denominación despectiva y de tipo racista (cabecita negra) para denominar a los nuevos emigrantes, poniendo el acento en los componentes étnicos de una población con mayor proporción de antepasados indígenas, españoles colonial y afro-argentino, aunque altamente mestizada. Que a diferencia de la migración europea y la gran ola de migración interna tuvo un alto porcentaje de mujeres, fenómeno que tuvo un gran impacto cultural y político, en la conquista por parte de las mujeres de derechos civiles y políticos.

Pero cuando buscamos conocer algunas de las características de la cultura de una época son muchos los aspectos que podemos tomar en cuenta. Las costumbres, el ocio, la recreación, por ejemplo, son parte de la vida cultural en un momento determinado. Por todo eso para él el Buenos Aires de los treinta es su vida bohemia a través de esa integración de la mujer en la vida moderna y su importancia en el tango que es más que pasos o movimientos de fantasía sino también el valor de la mujer en el. Porque el Tango en sus comienzos era bailado por parejas de hombres e interpretado con flauta, guitarra y violín. Posteriormente la flauta fue reemplazada por el bando-neón que le dio con la mujer su estilo definitivo.

Los porteños, en referencia a los residentes en Buenos Aires, describen al tango como la vida bailando en el piso. Chan Park, autor de un libro titulado "Tango Zen: – Caminar y Meditar Bailando", ha pasado tres años en Buenos Aires para descubrir que el tango es sobre la emoción, que se inspira en la música y en el compartir con la pareja, conectados a través del abrazo al caminar al unísono. Por eso cuenta su descubrimiento del tango como cultura, la música, la danza, la amistad, el amor y la vida cotidiana en Buenos Aires, todos los cuales han ayudado a descubrir su pasión juvenil por la vida. Aunque reconoce que leía y releía las cartas de Inés que a partir de aquí dejaron de llegarle. Pero para él releerlas seguía siendo fuente de inspiración y reconoce que pese a todo su amor por ella día a día iba en aumento.

TÚ SILENCIO ME CONSUME
Cómo te deslizas vida mía,
– ¡Oh dura suerte!
Y aunque cuelgo en tus muros mis escalas,
al final siempre entre mis manos escapas.
La llama de tu lejanía me consume y,
al fijar tu efigie en mi mente a toda hora
es tanto el miedo a perder que en mi obstinada y yerta fantasía siempre busco caudales de ilusiones exaltadas,
al imaginar en sueños un beso en tus mejillas.
¡Ilusiones que sufre día a día mi tormento!
De juventud, de amor y fantasía
al adornar de luz y de hermosura
esa lejana ilusión de mi esperanza.
Seguiré pensando que llegara ese día
que se trasforme mi llanto en delicias
y tu deseado amor, me llene de alegría
al concluir mi eterno manantial del llanto.
Mientras tanto seguiré retorcido
entre nudos dolorosos y a través
de mis suspiros angustiosos,
no quisiera ahogar en desilusiones
esta infernal tortura, y aunque siga
gimiendo de amargura en mi corazón,
llegara ese día que oiga tu dulcísima voz
y respire tu aliento perfumado en un suspiro.
P.G


Sigue escribiendo que mientras su padre frecuentaba los cafés donde se reunía en tertulias las ilusiones políticas. Él a sus veinte años alternaba lugares llamados las milongas donde se iba a bailar y en muchas se organizaban clases a cargo de docentes especializados antes de comenzar el baile. Lo que le permitió conocer y hacer amistad y algo más con mujeres de todas las nacionalidades.

Pero fuera aparte de todo esto él, también en la universidad frecuenta junto con su padre los movimientos socios culturales debido a las desigualdades sociales creadas por la crisis del año 29. Si fueron estas tertulias las que determinaron que él colaborara en la revista Sur fundada por Victoria Ocampo en 1931. Revista que tiene como centro de su política cultural la traducción de textos europeos. La traducción es el gesto hegemónico que organiza al resto de los materiales, a través de la cual Sur se erige como el espacio de cruce de culturas de lenguas intraducibles. En un intento de apertura al mundo como modo de romper el provincianismo.

De esta extraordinaria mujer entre sus obras hay que destacar la obra de Virginia Woolf, Orlando y Cía, Lawrence de Arabia y otros ensayos. Y explica que su amistad en poco tiempo llego a que él poco a poco abandonara la vida bohemia para preocuparse más de los acontecimientos políticos del país. Ya que a partir del 6 de septiembre de 1930 un golpe militar encabezado por el salteño Uriburu destituye al régimen democrático de Irigoyen. Y de esta manera se inicia la década que ellos denominan infame, vuelven los antiguos conservadores, oligarcas, que defendían el modelo agro exportador.

Por todo esto hay que remarcar que las condiciones que precipitan la incursión militar, alentada desde diversos sectores civiles, se basaron en el creciente clima de desorden, el deterioro de la figura presidencial y del sistema político corrupto. Como también según ellos en la deficiente acción política del gobierno y las serias dificultades para el ejercicio de poder en ese contexto y en el marco del malestar generalizado por la crisis económica general de 1929/30. Por eso a partir de ese mismo año hubo 10 movimientos o golpes militares de los cuales 6 salieron exitosos.

Asimismo, escribe que no tardo en incorporarse como militante del Grupo Insurrexit en 1933, de tendencia comunista movimiento de reforma Universitaria junto con Héctor P. Agosti, Ángel Hurtado de Mendoza y Paulino González Alberdi entre otros. Pero reconoce, que a partir del 1935 comenzó a tener dudas sobre el comunismo y sobre todo de la dictadura implacable que se aplicaba el Partido Comunista de la Unión Soviética que Stalin dirigía en esos momentos.

Luego sigue diciendo que él con sus camaradas son la punta de lanza de las movilizaciones en la calle, que se paralizan temporalmente cuando un hecho trágico se produce en el Senado. El 23 de julio, en el curso de un tenso debate sobre el comercio de carnes en el que Lisandro de la Torre denuncia graves irregularidades, un matón vinculado a los conservadores mata de un tiro al senador electo por Santa Fe Enzo Bordabehere. El objetivo era De la Torre. Posteriormente, como resultado del debate, se baten a duelo De la Torre y el ministro de Hacienda, Federico Pinedo.

Pero estos problemas políticos se minimizan más aun cuando el 24 de junio de 1935, el corazón de los argentinos se paraliza con la muerte de Carlos Gardel en Medellín (Colombia) durante un accidente aéreo producido a las 2.57 del 24 de junio. La figura del "Zorzal Criollo" se engrandece a partir de su desaparición y su voz será el paradigma de la canción popular, sin que decline el amor de su público. Esta noticia del cantante provocó grandes escenas de dolor. No fue el primero ni el último cantor de tangos, pero, para las grandes multitudes, sí fue y sigue siendo "el único".

Pero para él el acontecimiento más importante de ese año fue cuando su padre le comunicó que regresaban a España. Ya que por lo visto los acontecimientos también allí seguían un curso cada vez más favorables a la carrera universitaria de su padre. Pues al parecer y a partir del triunfo del Frente Popular su padre, pensó que esta nueva situación no era más que una tímida reedición de la conjunción republicano-socialista que había gobernado España en 1931-1933. Y que condujo después a la formación de una nueva mayoría parlamentaria, articulada en torno a los Radicales de Lerroux y al partido católico (la CEDA).

Por tanto, el triunfo del Frente Popular en general y su versión española constituyen experiencias plagadas de enseñanzas sobre cuestiones tales como la necesidad de articular la lucha por las libertades y trasformación social, o de construir bloques de progreso, o acerca del papel de la movilización social. Y que para su padre estos seguían siendo, en definitiva, los grandes retos, en el siglo XXI. Para una izquierda trasformadora no claudicante, que no se limitara a revisitar miméticamente las vías muertas del pasado y que a la vez no se refugie en el existencialismo idealista o la estética martirial.

Al parecer según su padre, tras las elecciones, Manuel Azaña fue nombrado Presidente de la República. El objetivo era que Indalecio Prieto, hombre fuerte del ala más moderada del PSOE, ocupara la jefatura del gobierno. Sin embargo, la negativa del Partido Socialista, dividido en diversas tendencias, llevó a que se formara un gobierno presidido por Casares Quiroga, formado exclusivamente por republicanos de izquierda. Pero fue entonces que por mediación de su amigo Julián Besteiros que él recibe una carta del propio Azaña donde le pide que vuelva a Madrid para incorporarse como catedrático de universidad y al mismo tiempo secretario en el ministerio de cultura.

Adiós Buenos Aires querido,
cuando yo te volveré a ver,
ciudad porteña de mi único querer,
oigo la queja de un bandoneón,
dentro del pecho pide rienda el corazón.


















CAPÌTULO XV


Al llegar a Madrid para él todo lo vio cambiado y dice que se sentía como ajeno, como situado en el umbral de una nueva época. Y no estaba del todo equivocado ya que Madrid debido a los nuevos cambios políticos parecía ya como si la gente percibiera la revolución tan deseada y esto hacia ya infundir una nueva vida en la calle. Un desbordamiento que se percibía en ese entusiasmo popular, algo así como si de pronto se saliera de la modorra impuesta por el gobierno conservador de Gil Robles y se entrara en una situación donde sus aspiraciones sociales pudieran pronto resolverse.

Pero más que una revolución como la que él acababa de dejar en la turbulenta ciudad de Buenos Aires. Madrid más que una revolución, parecía una metáfora de revolución, ya que los partidos políticos de la llamada izquierda parecían ajenos a las necesidades populares. Algo así como si todos ellos ante la situación que se les avecinaba estuvieran elaborando ocultos su propio concilio. Con él fin de estar más preparados en sus propias ideologías que en la necesidad de cavar de una vez para siempre con el privilegio de una burguesía que en el caso de España controlaba el ochenta por ciento de la riqueza nacional.

Quizá en ningún país resulta tan angustioso como en España este extrovertido análisis de la realidad nacional. Porque España siempre fue un examen de conciencia y todo porque la dolencia moral por Azorín tantas veces denunciada resultaba crónica y acaso incurable. Y todo porque somos tierra de grandes pasiones y quizá a la vez de mayores apatías. Por eso en definitiva creó que estos fueron los motivos que hicieron y deshicieron nuestra historia. Pues pese a que en la calle todo el mundo hablaba de revolución, como único tema de conversación, sus dirigentes en su mayoría todos pertenecían a la burguesía.

Por todo esto los grandes propietarios veían con preocupación la reforma agraria, los jornaleros criticaban su lentitud, la burguesía paralizaba las inversiones y la Iglesia católica se sentía amenazada por la política anticlerical de la izquierda. Lo que dio pie a que durante los meses de febrero a julio de 1936 se incrementara la tensión entre las fuerzas sociales. Situación que al gobierno republicano se le hizo cada vez más difícil mantener el orden público y por tanto la violencia política se hizo cotidiana.

Dado que grupos de extrema derecha, controlados por La Falange, casi diariamente se enfrentaban con la izquierda y el clima término por crispar-se con el asesinato a manos de los falangistas del teniente de la Guardia de Asalto José Castillo. La venganza no se hizo esperar, ya que un grupo de los denominados izquierdistas asesino de uno de los líderes de la derecha: -José Calvo Sotelo.

Por esto cuenta que a menudo no tenía ganas de salir a la calle y dedicaba su tiempo libre a redactar las cartas con su poesía correspondiente a Inés. Cartas que desde hacía mucho tiempo no le llegaban y por eso había decidido para Julio pasar sus vacaciones en Peñafiel con esos sentimientos de esperanza.

MENSAJE DE ESPERANZA.
No pide lo imposible
aquel que por ti dejaría
el mundo y su vivir,
por un solo y cálido
mensaje de esperanza.
Sabes bien mi amada
que solo espero ver de nuevo
tu bella sonrisa,
en mi recuerdo tan buscado.
PG
Pero este estado de ánimos, sin embargo no ejercía ninguna influencia en su vida universitaria. Donde las manifestaciones y los altercados entre diferentes tendencias se agudizan en el recinto universitario. Y por tanto pronto hizo parte de un comité dedicado a la elaboración de panfletos y una especie de revista clandestina próxima al Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) un partido marxista español fundado en 1935. Autodefinido como marxista revolucionario en oposición al marxismo-leninismo ortodoxo, que en cierto modo se alineaba al trotskismo que preconizaba la revolución permanente. Su organización juvenil se denominaba la - Juventud Comunista Ibérica.

Su cometido no era nada fácil ya que en Barcelona en mayo por publicación y reparto de impresos clandestinos oficialmente sus camaradas fueron encausados. El POUM criticó lo que consideraron la degeneración burocrática y totalitaria de la revolución rusa de la mano de Stalin. Fue el único partido que condenó los Procesos de Moscú en su periódico "La Batalla. A pesar de ser un partido marxista revolucionario, en el POUM había una pluralidad de tendencias internas. Aparte de los trotskistas de la ICE, del BOC llegaron comunistas opuestos a la "burocratización" y a la línea del PCE y de la Komintern.

Ya en mayo del 36, la revolución social se extiende por todo el país sin poder controlar la represión a cargo de grupos descontrolados contra el clero y los acusados de pertenecer a organizaciones pro fascistas. Pero el verdadero conflicto se inició el 17 de julio de 1936, con el alzamiento de una fracción del ejército encabezada por los generales Mola y Franco. Quienes se trasladaron desde el Marruecos Español para ponerse al frente de las operaciones militares, con el propósito de acabar con el gobierno republicano constitucional, dirigido en ese momento por la coalición izquierdista del Frente Popular.

El bando sublevado representaba a las fuerzas de derecha y extrema derecha, es decir, a la España rural católica tradicional de los grandes propietarios agrarios, así como al gran capital conectado con numerosos intereses extranjeros. Mientras que los pequeños propietarios campesinos reclutados en la Falange y los grupos carlistas (los llamados “requetés”) constituyeron desde un principio el apoyo popular de los rebeldes. Sin embargo, en los miembros de las clases medias hubo una gran división de opiniones, y unos favorecieron a uno u otro bando en función de su ubicación geográfica.

Comienza la rebelión militar que da lugar a la Guerra Civil. Los sublevados obtienen un tercio del territorio español e institucionalizan la represión contra quienes se les resisten. Los defensores de la legalidad republicana y los revolucionarios inician la defensa del territorio no sublevado. Y Madrid por aquellos días es un continuo desfile de milicianos con fusiles en las manos unas veces a pie y otras en camiones llamando a la población a defender la republica.

Sin embargo, para él y debido a que castilla entera cayó en manos de los sublevados, su esperanza de verla ese verano a Inés se desvaneció. Por eso dice tal era su sufrimiento que él tenía que el contexto político que a atravesaba el país, le hacía caminar como sonámbulo al ir perdiendo la esperanza de volverla a ver. No obstante, dice que sus sentimientos revolucionarios iban en aumento que cubrían en parte su desesperación al pensar si esta guerra que apenas acababa de comenzar terminaría con el triunfo republicano.

Apenas había trascurrido unos días y después de escribir una nueva carta a Inés, y al dudar que pudiera llegar a su destino volvió aguardar la acopia como siempre. Estos pensamientos, o mejor dicho este sufrimiento, dice que le hicieron salir a la calle y con paso firme como sonámbulo media hora después se hallaba como tantas tardes en el parque de la Rosaleda. Donde tenía la costumbre de pasear, para después en una placita donde se hallaba un pequeño estanque ya más tranquilo repasar sus libros y sobre todo poner en orden sus sentimientos.
¡AQUELLOS INSTANTES!
¡Vuelvo esta tarde a vivir tus recuerdos!
En este estanque de campanillas!
Algo irreal y misterioso me lleva
siempre al estanque en espera,
de oír tu voz llegando a mí…
Te acuerdas de aquella tarde,
en ribazo del rio donde había sólo
Aire, luz, nubes, tibieza y serenidad…
No importa que entonces los peces
Fueran de rio y no dorados
Porque juntos y abstraídos nos besamos los dos.
Hoy que no estás tú, otro es el viento, la luz y las nubes y otros los peces hoy dorados.
Pero como todas las tardes, te diré que finalmente sigo solo.
P.G
Días después y como había decidido con sus padres se dirigió al cuartel más cercano, para incorporarse al ejército. Pues no valía la pena haber llegado de Argentina a observar desde bastidores una revolución que para él era la consecuencia de una injusticia intolerable. Pero fue al llegar al cuartel, que el sargento de la compañía levanto su rostro poco agraciado y después de mirarle muy fijo. Irónicamente soltó una sonrisa como si no se sintiera satisfecho de su presencia, para luego con cierta ironía decirle que era todavía un niñato para jugar a la guerra. – ¿Tú qué eres - un universitario hijo de papa? Él reconoce que ya esperaba de antemano esa pregunta. –¿Bueno que es lo que estudiabas?

–Filosofía y letras y por tanto domino tres idiomas, por si les podría servir de algo. El sargento se encogió de hombros y dijo: – Bueno por el momento pase a las dependencias para recoger su uniforme y después ya veremos. Después sigue escribiendo que paso un mes adiestrándose en el cuartel, lo que no le impedía pasar con su familia los domingos. Hasta que poco después fue destinado a otra unidad de operaciones de abastecimiento, lo que se conoce como la intendencia.

Hay que destacar como él dice, que pesar de que los sublevados se autodenominaron “nacionales”, en referencia a su propósito de unificar al país bajo un gobierno central que enalteciera la patria castellana, recibieron. Desde los primeros momentos y a lo largo del conflicto. Así como el auxilio de tropas italianas y alemanas, además de suministros de armamento y municiones. Por su parte, la ayuda soviética y la oleada de simpatía que despertó la causa de la República en Europa y América (en México particularmente) dieron paso a la formación de unidades de voluntarios extranjeros de diversas nacionalidades, denominadas Brigadas Internacionales. Integradas por soldados veteranos de la Primera Guerra Mundial, obreros, estudiantes o intelectuales que se trasladaron a España para luchar contra el fascismo.

Ante estos acontecimientos y por dominar varios idiomas, dice que no tardaron en enviarlo al aeródromo de Los Llanos, en Albacete donde las Brigadas Internacionales estaban destacadas. Estas Brigadas Internacionales fueron unidades militares compuestas por voluntarios extranjeros de 54 países que participaron en la Guerra Civil Española junto al ejército de la II República. Enfrentándose a los sublevados que recibían ayuda continua de la Alemania nazi y de la Italia Fascista. Pues según los datos manejados por los estudios realizados en Estados Unidos por la Brigada Lincoln y por el historiador Andreu Castells, llegaron a participar en total 59.380 brigadistas extranjeros, de los cuales murieron más de 15.000.

También sigue destacando que la nacionalidad más numerosa fue siempre la francesa, con una cifra cercana a los 10.000 hombres, buena parte de ellos de la zona de París. La mayoría no eran soldados, sino trabajadores reclutados voluntariamente por los partidos comunistas y que después en la Francia ocupada volvió a encontrase con algunos de ellos en la resistencia francesa contra los alemanes.

A su llegada Albacete Agustín queda sorprendido ante tantos extranjeros decididos a defender la república. Tomé asiente y comience por contarme quien es usted. Agustín respiró nerviosamente para luego entregarle la carta que en Madrid le habían entregado. – Luego usted es el traductor que Madrid me envía. – ¡Camarada, sea usted bienvenido y no sabe lo que me alegro! –Pues esto con tanto extranjero, se ha convertido en una torre de Babel.

La nueva misión que le habían encomendado dice que fue para él algo que nunca olvidara, ya que no solo era rellenar papeles en la oficina, sino que además, el jefe de la brigada le encomendó una misión muy desagradable. Que era con otros cuatro compañeros servir de agentes secretos con el fin de descubrir elementos que pudieran trabajar como una Quinta Columna. Su cometido era muy difícil ya que él dominaba el francés y el inglés, pero no al resto que procedían de todas las nacionalidades e ideologías, aunque en su gran mayoría venían movidos por ideologías antifascistas.

Su responsabilidad, no fue nada fácil pues a los pocos días el trabajo se le amontono ya que se formaron 7 brigadas. Cada brigada se dividía en 3 ó 4 batallones, formados por alrededor de 650. Y dice que además, su trabajo consistía en reagruparlos por nacionalidades, pero tener mucho cuidado para que la mayoría correspondiera al mismo perfil político.

Para eso la XI Brigada Formada en Octubre de 1936 se alineo así: - 1er Batallón "Edgar André". Alemanes - 2o Batallón "Comuna de Paris". Franco-Belgas. Trasladado posteriormente a la XIV. 3er Batallón "Dabrowski". Polacos, húngaros y yugoslavos trasladados posteriormente a la XII, XII y 150 En esta última y decisiva batalla los internacionales luchan nuevamente con gran valor. Participan todas las Brigadas. La XII i la XIV lo hace encuadradas en la 45 División, mandada por Hans Khale, integrada en el V Cuerpo de Líster. La XI, XIII y XV forman la 35 División. Mandada por el mayor Pedro Mateo y que está integrada en el XV Cuerpo de Tagüeña

En Albacete el tiempo se estaba estropeando y por el norte se hacinaban nubes de un color oscuro. Lo que le hizo quedar mirando largo rato las gotas iluminadas por los relámpagos, y cada vez que respiraba suspiraba, y cada vez que pensaba en lo duro que sería esta guerra. Le entraba una pena difícil de explica. Después, la lluvia se convirtió de nuevo en aguacero, y eran tan fuertes los truenos y relámpagos que se puso a blasfemar... Con el perdón de los pecados y la resurrección de la carne. Amén.

Las noticias que llegaban del frente no eran del todo halagüeñas. Por eso los brigadistas después, de un mes de entrenamiento pedían a sus superiores que dada la situación de la guerra los mandaran cuanto antes al frente. Ya que al sitiar los nacionalistas Madrid de debían intervenir lo más rápidamente posible. Pero cuenta que por esta vez él tuvo suerte ya que su brigada todavía quedo unos meses en Albacete. Donde además de intérprete, tuvo que hacer un cursillo acelerado de radio para que los altos mandos pudieran dar las órdenes pertinentes y en diferentes idiomas a los oficiales que combatían en el frente. Porque en Brunete -Julio 37 y en esta sangrienta batalla intervinieron todas las Brigadas Internacionales a excepción de la XIV, al parecer hubo un fallo de comunicaciones. Y por tanto las bajas llegaron a ser del 50 % de los combatientes.

Sigue para explicar que hay quien dice que la intervención de las Brigadas Internacionales, salvó Madrid. Pero no es cierto ya que Madrid se salvó el 7 de noviembre, cuando los rebeldes quedaron detenidos, en gran parte debido al decidido ataque de la 3-B.M española. Que contó con un golpe de suerte que puso en manos del E.M Republicano los planes de Varela para la toma de Madrid. Por tanto, la XI B.I, cuando entró en línea el día 8, en la Casa de Campo Madrid ya se había salvado. Los artífices, fueron Miaja, Rojo y los milicianos que formaban las fuerzas del Centro, procedentes, por cierto, de todas las partes de España.

A los pocos días de desfilar en Madrid, con su brigada es enviada en pleno invierno 37 junto al Quinto Cuerpo del Ejército Republicano a la conquista de Teruel. Pues el mando republicano decide lanzar una ofensiva de distracción y obligar a luchar al ejército Nacional en el terreno que no habían elegido ellos. El 15 de diciembre de 1937 las tropas republicanas lanzaban el primer ataque de una batalla que se prolongaría hasta el 22 de febrero de 1938. Pero al parecer las condiciones en las que se combatió fueron extremas. Ya que las temperaturas de hasta 18º bajo cero y un terreno árido y poco dado a las fortificaciones, hicieron más duras las condiciones de la Batalla. Quedando Teruel después de intensos combates reducido a escombros.

La batalla de Teruel finalizó tras sesenta y seis días, dejando unos treinta mil muertos:- diez mil del lado de los nacionales, veinte mil del lado de los republicanos y entre ellos su brigada aquí fue donde sufrió su más grande pérdida. Sin embargo, al servir de intérprete, para él su situación no fue tan dura pues al estar siempre al lado de los altos mandos, salvase así del frio y de los intensos bombardeos. Sigue también destacando que fueron hechos más de veintiocho mil prisioneros. Sí, esta pacífica y vieja ciudad, se había convertido en un montón de escombros calcinados, de piedras rotas y de hierros retorcidos. En las afueras, los ríos Turia y Alfambra se atascaban con la carne putrefacta de los muertos…

Ese mismo día, por la noche, y ante la posibilidad de verse copado, Vicente González “El Campesino” abandona la ciudad en desbandada, junto con otros jefes de la 46 División del Frente Popular, perdiendo así buena parte de sus fuerzas. Los nacionales entran en la ciudad al filo de la medianoche y fuerzas de la primera división de Navarra ocupan el Seminario llegando a la plaza del Torico. En la mañana del día 22 el general Aranda entraba triunfalmente en la ciudad entre las aclamaciones de sus soldados, asistiendo a un Tedeum en la catedral turolense. Sin darle importancia a los cientos de cadáveres por las calles y entre los escombros.

Fue en el año 1938, cuando se inició por parte del gobierno republicano, la que después se conocería como la batalla del Ebro. Combate que se libraría desde el 25 de julio hasta el 16 de noviembre siguiente, y donde la República española se jugó a una única carta su última baza. Pero si tratamos de ser fieles a la Historia, habría que retroceder unos pocos meses antes, tratando con ello de comprender los motivos que llevaron al Estado Mayor Central republicano a tomar aquella decisión. Acción diseñada por el genial Vicente Rojo y que al final abocó al ejército leal a su último y postrero canto del cisne.
(Canción Popular de la guerra civil española, (1936-1939)
Aunque me tiren el puente Y también la pasarela, me verás pasar el Ebro en un barquito de vela. Diez mil veces que lo tiren, diez mil veces que lo haremos. Tenemos cabeza dura los del cuerpo de ingenieros. En el Ebro se han hundido las banderas italianas, y en los puentes sólo quedan las que son republicanas. Si me quieres escribir ya sabes mi paradero en el frente del Ebro primera línea de fuego
Por Antonio Gascón Ricao

En el orden militar, la ofensiva estaba destinada a poner fin a los reveses que se venía sufriendo en los frentes de batalla. Ósea recuperar la iniciativa, destruir los planes enemigos de invasión y la conquista de Valencia región de cuya importancia él ha contado ya. Si éste era el objetivo estratégico de la operación. A esto hay que añadir que el corte de Cataluña, separaba geográficamente respecto a la Zona Centro tras la llegada de los nacionales al Mediterráneo por Vinaroz, y la amenaza que representaba la toma de Valencia. Por eso se podría entender la necesidad militar si esto sucediera para la República. Y eso fue intento gigantesco de la operación de Ebro, donde se pretendía inclinar la balanza de la guerra a su favor, no sólo en el orden bélico. Sino también en su aspecto internacional.

Durante la noche del día 23 al 24, se recibió en todas las Divisiones una nueva orden particular del Ejército del Ebro, que volvía a aplazar el asalto, fijándolo para las 0 horas 15 minutos del día 25 de julio, en que se daría inicio a la ofensiva, aplazamiento que se transmitió de inmediato a todas las unidades. Como en la zona republicana la hora oficial estaba adelantada dos horas a la astronómica, el paso del río iba pues a comenzar de hecho, en las primeras horas de la noche. El día 24 había que aprovecharlo de nuevo para acabar de ultimar los detalles.

Otro día más de ansiosa espera, más cerca si cabe todavía del enemigo, ya que muchas unidades estaban con vistas a ellos y pegadas en la orilla opuesta. De manera, que si el avión de reconocimiento enemigo les hubiera localizado, con una simple incursión de los bombarderos italianos y alemanes. Se les podía haber causado enormes pérdidas, ya que aunque estaban bien emboscadas, no tenía protección aérea alguna.

Por todo esto la operación nacional hubiera sido un éxito. Sin embargo, la suerte esta vez fue para los republicanos que contaron con el factor sorpresa; ya que de lo contrario hubiera dado al traste con toda la operación antes de iniciarse. Pero, el día 24, los nacionales ni siquiera consideraron necesario el envío del avión de reconocimiento que casi a diario sobrevolaba inquisitivo todo aquel sector.

A la hora señalada para el desembarco, todas las unidades comenzaron su avance hacia la orilla del río dando la prioridad a las vanguardias. Las primeras horas del día 25 de julio transcurrieron sin recibirse noticias concretas en el mando republicano sobre la marcha de la batalla recién iniciada. Los observatorios propios tampoco daban ninguna información. Pero al amanecer empezaron a llegar las primeras noticias fiables que auguraban un gran éxito inicial.

Pero hubo que esperar a lo largo de la mañana la confirmación que todo el frente enemigo había sido prácticamente pulverizado. El toro acababa de salir del callejón y Franco el gran estratega. Ignorante de lo que se le venía encima, tardaría, nada más y nada menos que 115 días en reconducirlo de nuevo. Pero para recomenzar lo fracasado tuvo que pagar como tributo de sangre, entre sus fuerzas de élite, la monstruosa cantidad de casi 59.000 bajas.

Nada mejor, como resumen y epílogo que el propio romancero popular que con versos sencillos y en unas breves estrofas, compendia lo que representó la epopeya del Ebro, y que constituye en sí el recuerdo vivo de aquellos duros y cruentos días.

–Las aguas del río Ebro cantan bajo la metralla: – los hombres que así me cruzan llevan el pueblo en el alma.

Las Brigadas Internacionales participaron decisivamente en varias de las principales batallas de la guerra civil:- las de la Ciudad Universitaria madrileña del otoño de 1936, Boadilla del Monte, Teruel, el Jarama, Guadalajara, Majada honda, Brunete, Belchite, y la larguísima batalla del Ebro. Pero el Comité de Londres para la No-Intervención en la guerra española, tras largas negociaciones, llegó el 5 de julio de 1938 a un acuerdo de principio para la retirada de las fuerzas extranjeras. Evidentemente, de haberse aplicado de veras, sería el bando de Franco el que hubiera sido seriamente afectado y habría perdido más. Ya que los voluntarios internacionalistas constituían una parte pequeñísima (aunque cualitativamente de enorme relieve y valor militar) en el ejército gubernamental republicano.

Sin embargo, en el bando sublevado no acato las ordenes internacionales ya que contaban como un componente importantísimo. Como eran los aportes foráneos (legión Cóndor enviada por Hitler; cientos de miles de mercenarios marroquíes; cientos de miles de soldados enviados por Mussolini -simultáneamente unos 10.000- a 50.000 soldados enviados por Salazar).

A pesar de todo, dice que para él las cosas estaban claras, ya que acompañaría a los heridos y supervivientes de las Brigadas Internacionales hasta Barcelona para seguir rellenando cuestionarios. Pero reconoce que fue muy duro para él despedirse de tantos compañeros y sobre todo de Julián Castén que fue el que le enseño el manejo del a radio y que después en Francia les siguió uniendo una gran amistad, y sobre todo con Karina su hermana.

Su cometido no fue nada fácil. Ya que estos hombres marchaban llorando como niños al comprender que la revolución para ellos había fracasado y que ahora volvían a sus países sentimentalmente fracasados. Y no solamente eso sino que algunos les sería difícil regresar a sus países. Si otra de las ironías de la vida ya que muchos de ellos y los que habían tenido la suerte de no morir en España. Pues poco después volverían a empuñar las armas para defender del fascismo en sus propios países. En una guerra que se tras-formo rápidamente en internacional que por culpa del fascismo costo más ochenta millones de vidas. Y encima, para muchos dice que fue muy difícil ya que el reaccionario gobierno francés (a los refugiados antifascistas alemanes, italianos, polacos, húngaros, austríacos, a menos que justificaran un domicilio en Francia les prohibió a muchos el cruce de la frontera).

El 28 de octubre de 1938 Barcelona da el adiós del pueblo español a las Brigadas Internacionales, las cuales. -Según dice la Pasionaria en su discurso de despedida. - Salen de nuestro suelo por «razones de estado» -Alusión nada amable, sino más bien irónica (y hasta cargada de una connotación fuerte que tal vez no le fuera desconocida, a saber: - El significado de razones maquiavélicas, de la alta política opaca y a menudo inconfesable).

Fue en España según Albert Camus. Donde los hombres aprendieron que es posible tener razón y aún así, sufrir la derrota. Y aunque que la fuerza puede vencer al espíritu, y que hay momentos en que el coraje no tiene recompensa. Esto es, sin duda, lo que explica por qué tantos hombres en el mundo consideraron el drama español como una tragedia personal.
AMIGOS NUESTROS
Se alejaron del breve ensueño,
Y se velaron sus ojos,
Mirando suavemente
A los rotos compañeros.
¿Y ellos? ¿Y sus sueños?
¿Verán acaso, Algún feliz futuro?


CAPÌTULO XVI
Última edición por pablogarcia el 23 Ene 2013, 17:48, editado 1 vez en total.
Amar y ser amado

pablogarcia
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Se sigue

Mensajepor pablogarcia » 10 May 2012, 16:48

Gracias y se sigue
CAPÌTULO XVI



La batalla del Ebro, resultó ser una campaña de desgaste contra el ejército republicano, cuya derrota dejó despejada la ruta para que los sublevados pudieran avanzar hacia Cataluña, lo que significaba prácticamente el triunfo definitivo de las fuerzas rebeldes. Tres meses después las fuerzas sublevadas asaltan Barcelona. La guerra se prolongaría hasta el 31 de marzo de 1939. Pero ya el 28 de marzo, las tropas franquistas entraban en Madrid y tres días más tarde caían las últimas plazas leales al gobierno republicano. La guerra se dio por terminada el 1 de abril de 1939.

Con la caída de Barcelona, último reducto importante republicano, en enero de 1939, se produjo la mayor diáspora en la historia española, cuando medio millón de refugiados buscaron la huida a Francia como única salvación. Ante la presión de la opinión pública internacional, el jefe del gobierno, Édouard Daladier, autorizó el 5 de febrero el paso a territorio francés de los refugiados. La huida se realizó principalmente a través de los pasos fronterizos de La Junquera y Portbou, por donde salieron cientos de miles de refugiados, además de los restos del gobierno republicano y de la 130ª Brigada Mixta del Ejército Popular Español.

Agustín sigue escribiendo que como tantos otros cruzo la frontera donde fue desarmado y confinado en el Campo de concentración de Argelès-sur-Mer. En este campo hasta el 15 de febrero de 1939 ingresaron oficialmente en el departamento francés de Pirineos Orientales (que entonces contaba con unos 230.000 habitantes), un total de 353.107 personas, sobre todo a pie: familias enteras con todas sus pertenencias que no habían tenido la posibilidad de escapar de otro modo, soldados que habían combatido en el Frente del Ebro y miembros de las Brigadas Internacionales que, por motivos políticos, no podían volver a su país de origen.[] Cuando las autoridades francesas comprobaron la magnitud del éxodo, la catástrofe humanitaria era ya inevitable; pocas semanas antes del fin de la guerra, el "informe Valière", realizado a petición del Gobierno francés, estimaba, a 9 de marzo de 1939, la presencia de unos 440.000 refugiados en Francia, de los cuales 170.000 eran mujeres, niños y ancianos, 220.000 soldados y milicianos, 40.000 inválidos y 10.000 heridos.

Al parecer el gobierno francés, impotente ante la situación, decidió conducir a los exiliados de la zona este hacia las playas de Argelès, a 35 km de la frontera. Y dice que sin ningún miramiento ni para las familias ni para ellos. Fueron situados sobre la misma playa, y la zona se cercó con alambre de espino. Custodiados por tropas coloniales, marroquíes y senegaleses, y algunos gendarmes. La situación se tornó caótica lo que hizo que se creara un comité de coordinación done el hizo parte con el fin de mejorar la situación. Y como no había campamentos de barracas, letrinas, cocina, enfermería ni siquiera electricidad, se organizaron batallones de voluntarios que pronto comenzaron a montarse para refugiar por lo menos a las mujeres y niños. Barracones de madera y de lona por los propios reclusos, así como improvisadas cocinas y letrinas excavadas en la arena.

Por estos motivos la situación era tan dramática que se multiplicaron los casos de disentería. Los enfermos y heridos colapsaron los hospitales de la región, y se establecieron dos campos próximos: Saint-Cyprien y Barcarès. La ayuda de organizaciones como Cruz Roja y los suministros humanitarios fueron insuficientes para tal cantidad de gente, y muchos perecieron víctima del hambre, la humedad, el frío y enfermedades como la disentería y la sarna.

A esto hay que añadir, que la alimentación era muy escasa; algunos días llegaban camiones con pan y sacos de legumbre que tenían que cocinar con agua salada. Con la llegada del invierno los más débiles fueron los primeros en caer, además de muchos otros que murieron de tifus. [En marzo de 1939, el fotógrafo Robert Capa visitó el enorme campo de la playa de Argelès, donde nos encontrábamos en esos momentos encerrados más de 80.000 republicanos españoles. La descripción que hizo del mismo fue:-Un infierno sobre la arena. Ya que los hombres allí sobreviven bajo tiendas de fortuna y chozas de paja que ofrecen una miserable protección contra la arena y el viento. Para coronar todo ello, no hay agua potable, sino el agua salobre extraída de agujeros cavados en la arena.

A pesar de las penurias, dice que él colabora activamente en la organización de actividades culturales, llegando a construir los llamados "barracones de cultura", donde llevaban a cabo las actividades que las circunstancias les permitían. Básicamente, su objetivo era levantar el estado anímico del colectivo, llegando a editar una pequeña publicación, el Boletín de los Estudiantes. Sin embargo, era de esperar a los seis meses del establecimiento del campo estalló la Segunda Guerra Mundial. Pero para los franceses se inicio cuando las tropas alemanas del III Reich invadieron Francia, en junio de 1940, los refugiados españoles abandonaron el campo de Argel%E8s con diferentes destinos. Muchos se quedaron a vivir y formaron familias en Francia, otros se alistaron como él en el Ejército de Francia para luchar contra los nazis

Dada la nueva situación se puso a pensar en ello, pues por primera vez en su vida, había descubierto con detalles la bajeza que había en el ser humano y lejos de amedrentarse, pensó que debía de seguir luchando para derrotar ese fascismo. Que en sus circunstancias más dramáticas serian la ilustración definitiva de esa literatura y poesía creadora, si esa poesía anticipada de la novela y su experiencia en la lucha en sus circunstancias más dramáticas. Pues abandonar la lucha en tales circunstancias seria una cruel tortura de la memoria, al herir los recuerdos en carne viva. El silencio es mentalmente insano; porque ahoga la expresión emocional, escondiendo el dolor, sin el camino a su redención. Porque como dice Machado. – (El hoy es malo, pero el mañana...Es mío) Y mientras tanto hay sobrevivir como bien decía en su poesía mi camarada de expediente - Rafael Hernández Rico.

SOBREVIVIR
“Á pesar de todo
Oh carga de dolor,
Cuantos pesares”.
Siempre el esfuerzo.
¡Sobrevivir cada día para
Contemplar el futuro entrevisto!
Un mundo más bello, con olas y
Cielos de gracias iluminados.
R.H.R

La corneta del cuartel tocaba diana y Agustín dice que la situación para él había cambiado tanto que le costó despertar esa mañana. Pues en apenas una semana se hallaba en una caserna (cuartel en español) de Vénissieux situada a las afueras de Lyon tercera ciudad de Francia después de París y Marsella. Situada en la confluencia de los ríos Ródano y Saona. Antiguamente conocida en idioma español como León de Francia y donde apenas un mes después en columna de a tres desfilaban ya a la perfección al son de las trompetas y los tambores. Lo que determinaba que por la situación de la guerra no tardarían en ser trasladados al campo de batalla.

Y así fue, pues días después dice que los formaron a todos en el patio central, donde desde una tribuna un general de cuyo nombre llega acordarse. Comenzaba su oratoria, repitiendo que en aras de los sagrados ideales democráticos estábamos llamados a defender la patria contra la posible invasión hitleriana. Lo que le hizo meditar por un instante pese a su juventud en su turbulento pasado. Y su pensamiento era algo así como una nebulosa que no llegaba a disipar, al no comprender porque el llamado ser humano podía llegar hasta tal extremo. Aunque luego reconoce que al profundizar en sus pensamientos dice que llego a una sola conclusión. Y era que él hombre como animal carnívoro era malvado por naturaleza.

Desde Lyon dice que entrenes especiales les enviaron al noroeste de Francia y más preciso a la ciudad de Dunkerque donde se hallaba la famosa Línea Maginot. Dónde no tardaron en penetra en ese laberinto de túneles que daban paso después a sus famosos búnkeres donde se hallaban instalados los cañones y ametralladoras. Estas Fortificaciones subterráneas para defensa de los ataques externos; fueron a la vez una encerrona pues muchos soldados murieron por el gas mostaza en su interior.

La tranquilidad duró poco dado que los alemanes invaden Dinamarca e inicia a la vez la invasión de Noruega. Para después invadir Holanda, Bélgica y el norte de Francia. La línea no evitó la derrota de Francia al comienzo de la Segunda Guerra Mundial en 1940. Por el contrario, las divisiones alemanas la rodearon y atacaron en la región de Sedán, en su extremidad occidental, de forma que los ejércitos aliados fueron cortados en dos. El error estratégico francés se basaba en la experiencia de la guerra de trincheras, que había forjado un paradigma bélico de grandes frentes de batalla estáticos. La introducción de nuevos elementos en el escenario, como las unidades acorazadas o la aviación de guerra, así como el uso de nuevas tácticas, hicieron que la línea Maginot pasase a la historia como uno de los fracasos estratégicos más costosos e inútiles.

Al estar rodeadas las fuerzas de los Aliados por el norte, fue necesario evacuarlas desde Dunkerque mediante la Operación Dinamo. Esta operación fue una de las evacuaciones más grandes de la historia, mediante la cual 338.000 soldados británicos, franceses y belgas fueron rescatados a través del canal de la Mancha hacia Inglaterra en barcos de guerra y civiles. Por todo esto la suerte de Francia y los Países Bajos estaba echada. Ya que en menos de un mes, Blitzkrieg (la Guerra relámpago) eliminó toda resistencia aliada. Lo que obligo entre el 26 de mayo y el 2 de junio a limitarse a proteger el perímetro de Dunkerque, por donde escaparon los ingleses y un reducido grupo de tropas francesas y belgas. Del 5 al 12 de junio Las fuerzas alemanas giran al sur y ocupan París el día 14. Donde desde allí se dirigen al sur hasta la frontera española.

Mientras cruza con el grueso de las fuerzas francesas, de nuevo reconoce que él sigue siendo un soldado privilegiado. Al ser uno de los pocos evacuados por las tropas inglesas. Pues debido a pertenecer al servicio de transmisiones en la Operación Dinamo, consiguió seguir como traductor para el grueso de la Fuerza Expedicionaria británica que contaba con más efectivos franceses. Y dice que días después se encontraba como tantos otros acuartelados a las afueras de Londres donde se creó un gobierno en el exilio francés fundado por Charles de Gaulle tras su llamamiento del 18 de junio de 1940, y que tenía su sede en Londres.

A partir del 13 de julio de 1942, la Francia Libre pasó a ser denominada Francia Combatiente por el Comité Nacional Francés, presidido por el general De Gaulle. Esta nueva denominación marcó el inicio de una etapa en la que "los grupos que en el interior del país participaban activamente en la resistencia" se unieron con la Francia Libre al reconociendo oficialmente su autoridad. En su discurso el general decía:- Yo, general De Gaulle, actualmente en Londres, invito a los oficiales y soldados franceses que se encuentren o pasen a encontrase en territorio británico, con sus armas o sin ellas a ponerse en contacto conmigo. Pues ocurra lo que ocurra la llama de la resistencia francesa no debe apagarse y no se apagará.

Creedme a mí que os hablo con conocimiento de causa por eso os digo que nada está perdido para Francia. -Ya que con los mismos medios que nos han vencido nos pueden traer un día la victoria. -¡Por qué Francia no está sola!- ¡No está sola! -¡No está sola! -Tiene un vasto imperio tras ella. -Puede formar un bloque con el Imperio británico que domina los mares y con una continua lucha venceremos. -Esta guerra no está limitada al desdichado territorio de nuestro país. -Esta guerra no ha quedado decidida por la batalla de Francia. -Esta guerra es una guerra mundial. -Todas las faltas, todos los retrasos, todos los padecimientos no impiden que existan, en el universo, todos los medios para aplastar un día a nuestros.

El general De Gaulle no les dio ningún descanso, pues al final de dos días tuvo que presentarse ante sus superiores de los que recibió órdenes de incorporarse a una compañía mixta que se había creado con oficiales franceses e inglés. – Muchacho desde que te conozco he comprobado que tienes espíritu de iniciativa y por lo tanto por tu preparación. –Te he recomendado para que participes conmigo en la nueva emisora que se ocupara de notificar a todos los combatientes las noticias más sobresalientes del día. – Además, nuestra misión será también a través de mensajes cifrados para las operaciones oportunas de la resistencia en el exterior y el interior de Francia.

–Vaya, no deja de ser un buena noticia y gracias mi capitán por su opinión de mi persona. –Pero sobre todo le aseguro que sobre estar a la altura de las circunstancias.

La importancia de la radio en la guerra, dice que fue primordial para mantener la moral para los países aliados, pero también para la resistencia antifascista en Francia como en el resto de la Europa ocupada así como en la España franquista. La radio proporciono informaciones que estaba sometidas a censura en la mayoría de los países beligerantes; asimismo las emisiones extranjeras eran muy buscadas por los habitantes de los países en guerra, sobre todo en programas de su misma lengua.

Pues su misión consistía en desenmascarar las informaciones que los gobiernos que colaboraban con el eje ofrecían para falsear las noticias que procedían de los frentes o los sabotajes de la guerrilla. Como también, fue por radio que más tarde se establecieran contactos entre los resistentes y las fuerzas aliadas. De esta manera, la radio desempeñó un papel estratégico. Pero sobre todo la radio fue un arma psicológica, no solo por sus emisiones de información, sino también por la intoxicación producida por los gobiernos fascistas.

Agustín sigue para decir que a él le estaba gustando de Inglaterra su entereza y firme resistencia ante su nueva situación. Pues en las guerras el ser humano debe poseer una vitalidad extraordinaria de adaptación o por lo contrario perecer. La verdad que al final mismo si uno está convencido que su sacrificio es justo, reconoce que a la vez somos muy sensibles al dolor. Pues como él bien cuenta la tregua apenas duro un mes, dado que después de la Batalla de Francia; comenzaron en junio del 40 los bombardeos sistemáticos contra la Reino Unido.

Ya que de julio a septiembre, el Luftwaffe (aviación alemana) atacó frontalmente a la Fuerza Aérea Real para ganar superioridad aérea como preludio a una invasión. Esto supuso el bombardeo a los campos de aviación militares para destruir la capacidad de combate ante una posible invasión. Los ataques simultáneos sobre la industria aeronáutica se llevaron a cabo para evitar que los británicos pudieran sustituir las pérdidas, pero resultaron ineficaces para los planes de invasión a la isla.

El Blitz como lo denominaban los ingleses, fue el bombardeo sostenido del Reino Unido por la Alemania Nazi entre el 7 de septiembre de 1940 y el 16 de mayo de 1941. Fue llevado a cabo por la Luftwaffe, y afectó a numerosas poblaciones y ciudades, aunque el grueso del ataque se concentró en Londres. El Blitz provocó alrededor de 43.000 muertes, y destruyó más de un millón de viviendas, pero como bien dice fracasó en alcanzar los objetivos estratégicos de sacar a Inglaterra de la guerra o dejarla incapaz de resistir una invasión.

El bombardeo hacía la vida imposible no obstante, él pudo acercarse a la embajada de México con el fin de preguntar por sus padres. Pues él sabía que México acogió a cerca de 25.000 refugiados españoles entre 1939 y 1942, gran parte durante el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas Del Río. De estos refugiados se estima que la "inmigración intelectual" o de "élite" se conformaba de aproximadamente un 25 % del total. Se destaca también que en mayor número llegaron además, "competentes obreros y campesinos". Así como militares, marinos y pilotos, hombres de Estado, economistas y hombres de empresa, todos ellos vinculados al Gobierno republicano derrotado en la guerra.

La respuesta de la embajada no se hizo esperar pues dos días después le comunicaron que sus padres llegaron a México el en buque Sinaia, pero que días después en embarcaron de nuevo rumbo a Buenos Aires. Para él la noticia no dejaba de ser consoladora, pues al fin y al cabo estaban vivos y volvían Argentina donde sus padres siempre hablaron bien y sobre todo de su Buenos Aires querido. Por eso pese a que la guerra y los bombardeos habían creado una nueva vida en las calles de Londres; ese día él se sentía alegre de la buena noticia que le habían recibido.

No lo dudo una vez ya en el cuartel, lo primero que le vino a la mente fue su amiga Victoria Ocampo la escritora que él colaboró con ella en la revista Sur. Por eso lo más fácil era escribirla para estar seguro de la nueva seña de sus padres ya que estaba seguro de que su padre continuaría frecuentando sus tertulias. Y así fue pues aproximadamente un mes después recibió una carta de sus padres y otra de ella donde le decía que se alegraba mucho de saber que seguía combatiendo el fascismo internacional. La de sus padres que en realidad fue su madre que la redacto en casi su totalidad, le decía que estaban bien y que de él habían corrido rumores de unos como que fue hecho prisionero y otros que había muerto. Pero que ella mismo si nunca tuvo ninguna comunicación suya siempre creyó que era por circunstancias de la guerra pero su corazonada es que estabas vivo.

-Buen hijo, también te diré que tu padre me tiene inquieto ya que cada vez tiene los pulmones más delicados y pienso que día a día su tos continúa me lo va a llevar al otro barrio. - ¿Espero mi niño que tú ya no fumes como antes, pues ese es el veneno que pronto acabara con tu padre? -Espero mi vida que pronto esto acabara y podamos estar de nuevo juntos y abrazo de estos que te quieren. -Era verdad -se repetía lentamente como si por primera vez no hubiera reconsiderado un hecho que hasta ahora no le había dado ninguna importancia ya que él como su padre fumaba como carreteros. Pues Agustín reconoce que la profecía de su madre no tardaría en romperlo el alma.

Después de haber releído la carta dice quedo un tiempo adormilado, hasta que dé nuevo las sirenas volvieron anunciar los cotidianos bombardeos sobre la capital, lo que determinaba su salida precipitada en busca del refugio más próximo. La verdad, es que cada día se hacían más intensos y además, después de los bombardeos el cielo se volvía gris y todo el olor a la pólvora se hacía insoportable. Sin embargo, para el Reino Unido, las cosas fueron cambiando a su favor; ya que los alemanes terminaron por comprender que invadir la isla hubiera sido un desastre para ellos, dado que por aquel entonces Inglaterra mantenía la marina más potente del mundo.

Por todo esto, Alemania continúo con su objetivo primordial; que consistía en continuar desmoralizando a los británicos dentro de una rendición sin condiciones. Pero en mayo de 1941, la amenaza inminente de una invasión de Reino Unido había pasado, ya que Hitler tuvo que centrar su atención en el frente del este. No obstante, los alemanes continuaron bombardeando una y otra vez la isla a tan gran escala, que llegaron durante toda la guerra alcanzar la cantidad de 51.509 víctimas. Pero a partir del 1944, el desarrollo de armas no tripuladas, las bombas aéreas V-1 y los misiles V-2, permitió a los alemanes seguir atacando Londres con armas lanzadas desde el continente europeo. En total, las armas V mataron a 8.938 civiles en Londres y en la zona del sureste de país.

Mientras tanto continúa diciendo, que él seguía transmitiendo consignas a los diferentes grupos guerrilleros por medio de frases que los servicios secretos alemanes no llegaban a descifrar su contenido. Como cuenta también que pocos meses después su comándate le llamo a su despacho donde por sus cualidades le ofrecía participar en la famosa emisora BBC como locutor en lengua castellana y que además, las tres horas que dedicara todos los días serían bien remuneradas.

Para él su nuevo trabajo dice, que le cambio completamente la vida; ya que aquí conoció nuevas personas pero sobre todo a su compañera Margarita un ingle-sita hija de padre español y madre inglesa. La verdad que hasta ahora no había tenido tiempo de meditar en torno a su juventud, pero los años se seguían y se perseguían y pensó que mismo tiempos tan difíciles también él tenía derecho a dar salida a sus necesidades varoniles. Pues él se sentía por las miradas discretas de las mujeres un hombre atractivo, fuerte, bien proporcionado y pelo espeso. Y por tanto no debía despreciar las oportunidades que Margarita con cariñosa bondad le proporcionaba. Por eso cuando llego el día que ella no dudó en cerrar sus ojos, él reconoce que no paró hasta conseguir que todo su cuerpo se estremeciera de placer.

Sin embargo, y pese a tanto placer él era consciente de la otra realidad tan dolorosa que día a día el destino les ofrecía. Pues era muy doloroso observar como una ciudad antes tan hermosa como Londres, ahora en sus calles cientos de voluntarios no daban abasto a sacar cadáveres que quedaba entre los escombros. Fue realmente impresionante, pues los bombardeos, las incursiones ocurrían lo mismo durante el día que durante la noche.

Pues se calcula entre 100 y 200 bombarderos que atacaban Londres sólo cada noche. La mayoría eran bombarderos alemanes, con algunos aviones italianos procedentes de Bélgica. Las ciudades de Birmingham y Bristol fueron atacadas el 15 de octubre, pero eso fue insignificante pues el mayor ataque de todos con 400 bombarderos durante seis horas, ocurrió en Londres. Cifras que dan escalofríos ya que a mediados de noviembre, los alemanes habían lanzado más de 13.000 toneladas de explosivos y más de un millón de bombas incendiarias.

Los civiles de Londres tuvieron un enorme papel que desempeñar en la protección de su ciudad. Muchos civiles que no estaban dispuestos ni preparados para alistarse en el ejército se convirtieron en miembros de la Guardia Nacional, del Servicio de Precauciones en Ataques Aéreos, del Servicio de Bomberos Auxiliares o en otras muchas organizaciones. Durante los bombardeos, los Boy Scouts guiaban a los bomberos hacia los lugares más necesitados. Y él cuenta que durante los bombardeos, había menos refugios públicos anti-bombas que los que realmente eran necesarios. Aunque reconoce que él cerca de la emisora se hallaba una estación de metro como tantas otras las autorizadas de Londres quedaban abiertas para recoger a unas 177.000 personas.

Es verdad, que las cosas para Inglaterra fueron cambiando, pues al tener en 1944 la Wehrmacht (ejércitos alemanes) diseminadas sus fuerzas en una gran guerra de varios frentes. En poco tiempo había perdido África ante los Aliados, más luego después de asaltada la Sicilia de allí al resto de Italia cayó sin librarse fuertes combates. Como también en el frente del Este la situación era desesperada pues el irresistible empuje del Ejército Rojo, hizo que los rusos ya estaban llegando a Polonia. Por eso la Operación Over-lord que involucraba al grueso de los ejércitos estado-unidense y británico, apoyados a la vez por tropas auxiliares francesas, polacas y de otras nacionalidades, se prepararon para asaltar las playas de Normandía, por medio de desembarcos anfibios.

En 1940, la BBC abrió su estudio con los primeros miembros de la resistencia que huyeron de la ocupación francesa por Alemania. Londres Radio nació y se convirtió en la cita diaria del pueblo francés por cuatro años conocido por su nombre en clave británico Garbo. El trabajo de des información de Garbo era parte de la Operación Fortitude que convenció a Adolf Hitler y a muchos de sus colaboradores de que la invasión aliada ocurriría en el Estrecho de Calais, a 249 km de Normandía, y que el desembarco de Normandía era sólo una maniobra para atraer a las tropas alemanas lejos de Calais.

De hecho, fue tal la credibilidad de la que gozó por parte de Hitler, que incluso una vez comenzado el desembarco, siguió pensando que esta no era la verdadera invasión, sino una mera distracción para el verdadero ataque en Calais. Para cuando Hitler se dio cuenta del engaño, la Operación Over-lord ya había sido un éxito y las tropas aliadas se habían adentrado demasiado, por lo que la movilización de las divisiones acorazadas no tuvo el mismo significado.

Originalmente la misión iba a comenzar el día 5 de junio pero debido a inclemencias meteorológicas se debió trasladar al siguiente día. En la madrugada del 6 de junio diez divisiones estadounidenses, británicas y canadienses pusieron pie entre el río Orne y el Vire. Aunque no se lograron todos los objetivos previstos, se instalaron sólidas cabezas de playa donde a lo largo de los siguientes días desembarcarían 250.000 hombres y 50.000 vehículos.

Hay que destacar que la ayuda de la Resistencia francesa, con su amplia información sobre las fortificaciones alemanas, fue decisivo en esta operación. Pues destruyeron las vías férreas con ataques aéreos por las informaciones precisas que por radio les comunicaban los resistentes y además mediante sus sabotajes la Resistencia francesa paralizaba el movimiento Alemán de abastecimiento. Y a pesar de la rapidez con la que el mando alemán conseguía reparar los desperfectos, las divisiones acorazadas alemanas que fueron desplazadas desde el frente ruso al francés tardaron menos en llegar en sus trenes desde Rusia al Rin, que del Rin a Normandía.

Desde el desembarco en las playas de Normandía el 6 de junio de 1944, se dio inicio a una batalla, la batalla de Normandía, cuyo resultado favorable para los Ejércitos de los Aliados determinó el avance de los mismos hacia el este de Francia, con el objetivo puesto en la línea del río Rin y la posterior penetración en el propio territorio del Tercer Reich, con la idea preconcebida de poner rápidamente fin a la guerra. Aunque se realizó otro movimiento de avance hacia Bretaña, para lograr controlar los puertos del canal de la Mancha, no se avanzó hacia el sur del país.

La Liberación de París durante la Segunda Guerra Mundial consistió en la entrada de los Aliados en la ciudad de París en agosto de 1944. La batalla comenzó con una sublevación de la Resistencia francesa en la ciudad, a la que poco después se unieron elementos de la 2ª División Blindada Francesa (encuadrada en el Tercer Ejército Estadounidense y conocida como División Leclerc.

En esta batalla participaron activamente españoles republicanos exiliados y sobre todo anarquistas, tanto en las filas de la Resistencia como entre las tropas de la 2ª División Blindada francesa, en papeles destacados, hasta el punto de que las primeras unidades militares aliadas que entraron en París estaban compuestas por antiguos miembros del Ejército Popular Republicano. Se hallaba al frente de las mismas Amado Granell, quien por entonces era teniente del Ejército francés, siendo igualmente antiguo mayor de Milicias del Ejército Popular Republicano, en el que había mandado una Brigada mixta.

Una de las principales consecuencias políticas de la Liberación de París fue la práctica desaparición de la Francia de Vichy y la consideración de la Francia Libre, con el general Charles de Gaulle a la cabeza, como depositaria de la legitimidad histórica y política de Francia y de la Tercera República Francesa. Por otra parte, de Gaulle logró convertirse en el símbolo del renacimiento de la nueva Francia, quedando definitivamente olvidados los intentos de los anglosajones por buscar otro militar o político francés con el que entenderse para reemplazar.

-Por la paz, la libertad y la firmeza en las propias creencias.

CON LA ESPERANZA SIEMPRE RESURGIDA

Comenzada por ambiciosos amos.
Y después del dolor en la lucha surge.
La esperanza del hombre siempre resurgida.
Naciendo de nuevo un ánimo a la vida.
Con el deseo de que algún día alguien.
Cuenten estas batallas, y diga del hombre
Su historia y su verdad.
PG
CAPÌTULO XVII


Por fin, las baterías callaron y los bombardeos sobre Londres dejaron de hacer victimas. Por consiguiente, los ánimos se des crisparon y la gente comenzó a salir de los refugios. Se comenzó a limpiar las principales calles, sacando todavía los cadáveres de debajo los escombros, pero ya nadie se preocupaba por otra cosa que dé reconstruir de nuevo la ciudad. Y bien recuerda que ese día para los franceses quedaban de servicio en la isla, la noticia de la liberación de Paris fue la primera ocasión para que esa noche corriera el vino en su destacamento.

A pesar del anuncio que Francia había sido liberada y de la práctica desaparición de la Francia de Vichy. Agustín dice que todavía trascurrieron varios meses, para poder regresar a Paris. Pues por prudente medida, su comandante pensó que desde la BBC podían seguir siendo útiles, por lo menos hasta que las fuerzas aliadas entraran en Berlín. No obstante, él dice que siguió carteándose con sus padres que por cierto las noticias de él según su madre era cada vez más alarmante, pues ahora en la última le comunicaban que su padre cada vez respiraba peor y que ella se temía lo peor para sus delicados pulmones.

Por eso en su diario explica, que por allí las cosas se complicaron políticamente pues acaba recibir otra carta de su amiga -donde le decía que por su actividad contra los diferentes golpes militares, su vida corría peligro. No tardando según cuenta que meses después fue arrestada durante 26 días por su oposición al peronismo. Sin embargo, años después ella recibió la distinción de doctorado honoris -causa de distintas universidades y la Orden del Imperio Británico por parte de la reina Isabel II. Y añade además, que fue la primera mujer en ser elegida miembro de la Academia Argentina de Letras.

Todavía transcurrieron varios meses con los mismos propósitos colaborando en la emisora, pero para él todo su afán era volver a Paris cuanto antes. Por eso cuando días después cuando por la radio se confirmó el suicidio de Hitler y el resto de su familia, como así la entrada primero de las tropas Soviéticas en Berlín y el control del resto del país por los aliados comprendió en que por fin podría regresar a Paris. Sin embargo, él siempre creyó que el destino para él como para el resto de los republicanos seguía siendo incierto y no se mostraba muy confiado que la intervención de los aliados por liberar España del fascismo se fuera a producir. Ya que él mejor que nadie sabía que Churchill presionado por los americanos no estaba dispuesto ayudar a los republicanos, porque tenía miedo a que los comunistas intentaran aprovechar su intervención para imponer otro estado comunista en el sur de Europa.

De nuevo en Paris y ante esta ciudad tan renombrada por ser la cuna de la libertad y la cultura se sintió forastero. Hasta el atardecer dice que anduvo errante por las calles respirando los aires de una ciudad que aún conservaba su esplendor Napoleónico. Palacios con sus rejas forjados embellecían sus balcones reveladores de una evolución en el gusto de quienes en una cercana época dominaron medio mundo. Fue ya casi de noche cuando dice que decidió buscar el domicilio de su buen amigo Julián Castén.

Julián se precipitó a abrazarle con alegría, como si con su presencia, hiciera revivir un grato pasado. Pero él dice que al instante reconoció que en tiempo no pasa en balde ya que lo encontró algo más cambiado. Bueno posiblemente un poco más maduro y más grueso. Después los dos bucearon en el recuerdo de sus últimos años, pero fue él el primero confesar que por su trabajo en la BBC, la guerra a excepción de los bombardeos fue como coser y cantar. Julián, tampoco tardo en empezar su relato con un semblante más triste al contar las peripecias que él como su hermana tuvo que atravesar en la lucha contra el invasor.

Su hermana dice que no tardo en incorporarse a ellos y con un gesto que al principio demostraba sorpresa, después de la presentación se convirtió una clarividente alegría. -Me he pasado el día repasando libros en la biblioteca. Dijo Karina después de anunciarle que trabaja en la biblioteca nacional. - Pero no os preocupéis, dijo sonriendo... -Pasar al salón dijo sonriendo que os serviré el café. Pero Agustín lo que más le llamo la atención fue Karina estaba demasiada atenta con él e incluso no tardo en encenderle la pipa. Para después sentada frente a su butaca no dejar de sonreírle. Pero que lo que más le agrado fue la atención que puso en él cuando él inició su relato.

Primero dice que fue él, el que comenzó con tono risueño su relato, recordado primero sus pericias en Albacete con su hermano que fue cuando se conocieron. Pero en lo que hizo más hincapié, fue en el impreciso y a la vez indeterminable momento cuando en el paso del Ebro vio como la barcaza de su hermano a causa de una explosión cercana dio la vuelta precisamente en el centro del cauce. Y donde sigue contando que después al no encontrarlo entre los heridos y muertos, pensó que habría sido arrastrado río abajo.

Fue un desastre al no poder olvidar la cantidad de muertos, cuyo recuento se hacía imposible sin contar los que el río se había tragado. A esto había que añadir la cantidad de heridos que no eran más que cadáveres vivientes, hombres con una vida rota y además, sus ilusiones frustradas para siempre lo que les haría si no tenían la energía de suicidarse una vida lamentable. En una palabra para ellos además después de la derrota de la república quedaban truncadas sus ilusiones revolucionarias, mientras para nosotros los supervivientes todavía nos quedaban la ilusión de que la próxima será la buena.

A tu hermano, no le volví a ver hasta que reagruparon las brigadas internacionales en Barcelona y mismo si apenas fue unas semanas que pudimos estar juntos, no olvidaré que esos días nuestra amistad se hizo cada día más profunda hasta que nos despedimos cuando el cruzo la frontera. Bueno como sabréis para los españoles cruzar después la frontera no fue tan fácil como para vosotros ya que fuimos encerrados en situaciones inhumanas en campos de concentración en el sur de Francia. Después cuando estalló la guerra me incorpore en el ejército francés y al poco tiempo pude ser evacuado a Inglaterra después de la caída de la Línea Maginot. Allí pase el resto de la guerra trabajando como tu bien me enseñaste en transmitir consignas a la resistencia y dar boletines informativos en castellano por la BBC.

Después, Agustín como esperando una respuesta a su intervención miró sorprendido a Karina, esperando que fuera ella la que tomara la palabra para que él pudiera conocer los pormenores de su amigo. Pero ella avergonzada por la mirada tan ardorosa de él, como mujer se sintió avergonzada. Que mirando a su hermano le pidió que fuera él que explicara las peripecias de los dos en las misiones peligrosas que tuvieron que llevar a cabo en la lucha clandestina contra el invasor. - Bueno tu mejor que nadie conoces nuestro trabajo clandestino, ya que me dices que tú con otros con frases bien estudiadas y que luego nosotros descifrábamos a nuestra manera sabíamos cuándo podíamos castigar al enemigo.

-Para empezar te diré que entre los resistentes había tantos hombres como mujeres de todas las edades, aunque a menudo jóvenes e incluso muy jóvenes. -Los estudios apuntan que, a pesar de que la Resistencia contó con auténticos personajes románticos y bohemios, la gran mayoría de ellos estaban casados, tenían un oficio y una vida de familia. -Entre nosotros cabían universitarios, maestros, periodistas, ingenieros, eclesiásticos, militares, adolescentes de las clases medias y superiores. -Como también obreros, tendederos o artesanos. La verdad es que solo una minoría vivía a tiempo completo en una total clandestinidad.

-Bueno no se en esto estarás al corriente pero te diré que todo comenzó para nosotros cuando el PCF y el Frente Nacional hizo un llamamiento para la constitución de unidades de partisanos. Pero hay que remarcar que donde más se encontró la adhesión fue entre muchos exilados de diversas nacionalidades. Al mismo tiempo que las unidades FTP francesas de la región parisiense se formaron a principios del año 1942, los primeros grupos de combate fueron exiliados rumanos, españoles, italianos, judíos, búlgaros y checos. Esos grupos constituyeron el primer destacamento que dependía de la Comisión Central de la MOI en lo que concierne al reclutamiento y la orientación política y estaba subordinado al Comité Militar FTPF de la región parisiense en su actividad militar.

No obstante, algunos como mi hermana y yo formamos parte del grupo que Montero formo en las fábricas que trabajábamos muchos para los alemanes, y allí fue donde seleccionó los mejores camaradas para el destacamento armado. El grupo comienzo las operaciones en diciembre de 1941 con efectivos muy reducidos: Montero, Tejero, Cagancho formaron el primer equipo, pero en el año 1942 éramos bastantes más. Con el tiempo comenzamos a realizar operaciones de todo tipo, como la destrucción con explosivos de vagones de mercancías destinadas para Alemania en la Estación de La Chapelle; sabotaje de los motores de camiones alemanes del Ejército en un garaje de la Porte de Versailles, etc-etc. Para después dejar las armas en un escondite hasta la próxima operación...

Pero la realidad era, que las pausas eran relativamente cortas pues. Tejero, que era quien coordinaba a las operaciones, o Texeiro, era un hombre extraordinario. En una cita, siempre recordare a este hombre extraordinario, el día que Montero me lo presento como un nuevo voluntario que llamaba la atención por su aspecto hercúleo, muy elegante y siempre sonriente. Le llamaban Tarzán y se lo merecía bien. Había trabajado con los camaradas franceses y realizado varias operaciones. Era, sin duda, un guerrillero innato. Sonriendo como de costumbre, decía antes de cada operación: – No me cogerán vivo...

Meses después, cuenta que la dirección de la MOI había agregado a su destacamento a siete judíos muy jóvenes, de origen polaco, para iniciarles en la táctica de la guerrilla urbana. Como también contamos con hombres experimentados como Jorge Pérez-Troya y El Americano, (un argentino) que se incorporo a nuestro destacamento después de haber luchado en los grupos españoles de Burdeos. -Pero también hubo otros tres pilotos de la guerra de España y dos mujeres: - María Llena y Teresa García, que como José Hidalgo participaron en algunas operaciones. -Y te aseguro Agustín que para aquella época, una unidad de veinte guerrilleros era una formación muy importante.

Poco tardamos en ser operativos, pues el 30 de septiembre lanzamos una bomba en medio del desfile de las milicias fascistas PPF, en el patio de su cuartel. Los fascistas tuvieron ocho muertos y seis o siete heridos. En esta operación el guerrillero Cagancho, de mi grupo, fue detenido por la Policía». La gran redada no se limitó a la capital, como ocurrió en otras regiones. La Policía operó simultáneamente en toda la zona ocupada y particularmente en Bretaña y en el Suroeste. En París fueron detenidos Paquita Bellas, Pastor, Enrique de la Jara y casi todos los dirigentes políticos: José Miret, Perramón, Alvarez, González... Elisa Uliz se escapó por la ventana cuando la Policía entró en su casa.

En la gran redada del mes de noviembre cayeron Montero y tres guerrilleros del destacamento español. Emiliano Fernández, Sandalio Puerto, Jorge Pérez-Troya y Montero pasaron a la jurisdicción alemana y fueron deportados en el año 1943 al campo de exterminio de Mauthausen. Tejero también cayo pues por lo visto, se encontró cara a cara con la Policía en la boca del Metro Botzaris. Levantó como una pluma al primer inspector que se abalanzó contra él con las esposas en la mano y le dejó caer contra la reja, mientras los otros policías tiraban sin parar. Antes de morir acribillado a balazos hizo rodar por las escaleras de un puñetazo a otro de sus adversarios. Es posible que muriera sonriendo como de costumbre, puesto que había ganado su trágica apuesta con la Gestapo: no le habían cogido vivo.

El golpe fue tan duro, que la Gestapo y sus colaboradores de la Policía francesa se vanagloriaban de haber destrozado el movimiento. No tenían bastante imaginación para hacerse una idea exacta de la amplitud de la organización española y de la obstinación de sus militantes. No obstante dada la situación, se nos ordeno disolvernos como grupo y mientras yo me mantuve escondido en el campo con mi familia mi hermana por mediación de un familiar que trabajaba en prefectura se encargo de proporcionarnos unos salvoconductos con el fin de llegar a la zona no ocupada.

Pues debido a la presión de los italianos de ocupar el sur de Francia, los alemanes prefirieron que la Francia de Vichy tuviera cierta autonomía y así tener dividido al pueblo francés. Si todo comenzó cuando el nuevo gobierno, presidido ahora por Pétain, pidió a Hitler un armisticio. El III Reich aceptó y estableció en su respuesta las condiciones oficiales de la ocupación alemana de Francia, que resultó dividida en dos grandes zonas, la zona norte ocupada, bajo control alemán y el sur o zona libre bajo la autoridad de la Francia de Vichy. -Te diré también que mi hermana, fue en la resistencia más que mi hermana mi camarada de lucha y en todo momento estuvimos de acuerdo en todo. - Y recuerdo que esa misma mañana ya nos encontrábamos en la estación Austerlitz entre una multitud, en un mañana tibia de invierno y con una sensación amarga pero seguro de que nuestra decisión ante tal circunstancia era la más adecuada.

-Te aseguro Agustín, que este fue el único pensamiento que me inspiro, pues las órdenes eran tajantes de que había que abandonar la capital para no poner en peligro al resto de los camaradas. -La Verdad sobre esto, es que no sé qué decirte. –Pero bueno en lo que respecta a nuestro viaje: - ¡Es que tuvimos suerte!... - Pues la policía se limitó a observar nuestra documentación y sin más preámbulos nos acoplamos los dos en un compartimento. -Desde entonces también te diré que las cosas cambiaron mucho. -Pues como habíamos decidido por carta con mis tíos nos estableceríamos por el momento con ellos. -Te afirmo también que si bien habíamos pasado de niños más de un verano con ellos, para nosotros no dejaba de ser algo nuevo. Mis tíos poseían una ferma o como vosotros decís una finca en Lambeso un pequeño pueblo entre Salón en Provence y Aix en Provence, región conocida como La Provenza y Costa Azul de Francia.

Después como siempre, siguió hablando en un tono de tristeza; pues por las pronunciadas arrugas en los ángulos de su boca y en sus ojos se notaba cierta tristeza. -No creas que he tomado miedo a la muerte... dijo después de ofrecerme un cigarrillo y encender el suyo con cierto nerviosismo. -No sabes lo que sufrí cuando me enteré de la captura y de la muerte de tanto camarada, Pero yo recibí la orden de esconderme por una temporada y mi hermana y yo pensamos que esto era lo mejor. Sin embargo, los continuamos a nuestra manera siendo útiles a la resistencia. Pues pronto tomamos contacto con los camaradas de Salón en Provence, donde se nos pregunto si nuestro tío simpatizaba con la resistencia y si era así la finca podía hacer un gran servicio a la causa.

-Pues al parecer la estructura de los maquis en del Midi francés antes de 1944, era sumamente flexible y articulada en tres niveles: - Los maquis “de primer nivel”, “maquis blancos” o “maquis del llano”, que, dispersos por los chantiers, (obras) aún no habían participado abiertamente en acciones de la resistencia. Entre ellos se encontraban los capataces de las explotaciones, que aparecían como la cara legal del entramado, encargados de la contratación de las obras y de la administración de los recursos. - Los maquis “de segundo nivel” o “de nivel intermedio”, que eran los amenazados o puestos bajo sospecha que debían cambiar frecuentemente de localización. - Los maquis “de tercer nivel” o “maquis verdadero”, guerrilleros móviles que se mantenían habitualmente alejados de los chantiers para llevar a cabo sus acciones.

-El paso de un nivel a otro era dinámico, pero procurando no romper nunca el cordón umbilical que unía a los guerrilleros con el centro de trabajo de procedencia. -Por eso a ellos se les determino ocuparse debido a su situación y aprovechando la finca de su tío refugiar en ella a los judíos o guerrilleros heridos con el fin de evacuarlos por vía marítima hacia el norte de África. -Para eso él mantenía contacto con la organización de Marsella, la cual contactaba a los capitanes de barcos que colaboraban con nosotros unos por simpatizantes y otros por dinero. -Bueno las cosas transcurrieron así, hasta el desembarco de las tropas aliadas entre Tulòn y Cannes.

El objetivo inmediato era establecer una cabeza de puente y capturar los puertos vecinos, especialmente el gran puerto de Marsella. Luego, mientras la fuerza de desembarco se aumentaba hasta 21 divisiones, avanzarían por El Valle del Ródano hasta establecer contacto con el 3.er Ejército estadounidense del general Patton, en las proximidades de Dijón y formar el flanco derecho de la ofensiva aliada en Alemania. Y a partir de aquí después las cosas para nosotros fueron a coser y cantar, ya que una vez liberado Paris regresamos sanos y salvos de nuevo a nuestro piso y que ahora es también el tuyo.

A continuación Agustín escribe que los tres guardaron silencio, como reflexionado de esa dura etapa de sus vidas. Pero cuenta que lo que más pena le dio, fue que al observar de nuevo a Karina, casi se le saltaron las lagrimas al verla reclinada en el sofá con los ojos cerrados y así como sus labios prietos. Todo parecía en ella como si su hermano no hubiese acabado sus relatos y ella siguiera dolorida por esos recuerdos que posiblemente fueron la etapa más triste de su vida.

Canción de la resistencia francesa:-
De bosque en bosque / La larga ruta / El precipicio
Está lejos allí arriba / En algún lado navega la luna / Que se apresura/ Iremos allí / Donde no penetra ni el cuervo / Ni la bestia salvaje /Nadie, ninguna fuerza / Nos someterá / Ni nos cazará/Vengadores del pueblo / Dejaremos en pedazos / La mala fuerza/
Debiera el viento de la libertad / Recubrir / Así nuestra tumba...
Iremos allí / Y destruiremos / Las redes enemigas/
Que lo sepan, nuestros hijos / Cuántos de entre nosotros han caído / ¡Por la Libertad!

El significado de la letra original, de Anna Marly


CAPITULO XVIII
Última edición por pablogarcia el 23 Ene 2013, 17:51, editado 1 vez en total.
Amar y ser amado

pablogarcia
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Gracias y se sigue

Mensajepor pablogarcia » 11 May 2012, 15:56

Gracias y se sigue
CAPITULO XVIII



En su diario sigue contando que no pudo ver la entrada triunfal del general Leclerc en Paris, pero sus amigos le contaron que no olvidaran ese día en que los parisinos se echaron a la calle con gran júbilo para celebrar la victoria. Dónde y la banderas tricolores adornaba las plazas y balcones y la marsellesa acompañaba el paso de las tanquetas en su entrada triunfal en la capital. La población civil se abalanzaba sobre los soldados y milicianos. Vivas, aplausos, aclamaciones. Siempre besos y siempre flores. Las botellas de buen vino francés se vaciaban sobre las cabezas de los combatientes a manera de bautismo pagano. Pero entusiasmado me dicen que las tanquetas en su mayoría llevaban inscritas en su chapa letreros como el Quijote – Madrid y muchos otros nombres españoles.

A medida que transcurrían los días, explica que de nuevo se encontraba con la necesidad de buscar un trabajo y todo pese a que reconoce que el gobierno francés no solo lo condecoro que además, que si él decidía pasar a la reserva le adjudicarían una paga mensual y que esa fue su última decisión. Luego sigue para decir que la primavera llego de golpe y el sol era de agradecer en ese que acababa de terminar un invierno muy frio. Además, este sol primaveral desbordaba llegaba también preñada de acontecimientos y sobre todo de unas ganas para los tres de vivir esa juventud aún no acabada.

Tras las recomendaciones de sus amigos, decide tentar su suerte y un mañana acompañado de Karina que ya había ocupado su plaza en la biblioteca nacional se dirigió a la universidad de la Sorbona. La entrevista con el director no se hizo esperar y después de explicarle su trayectoria y además, su diploma universitario, varios días después recibió la notificación que era admitido como profesor de español. Para su amigo las cosas también le fueron bien, pues en la misma calle monto una librería que había sido siempre su mayor ilusión.

Meses de después recibió una carta de su madre donde le comunicaba que su padre se hallaba gravemente enfermo y sin dudarlo se puso en camino de la Argentina. La verdad, es que llego tarde; pues su padre hacía ya una semana que había sido enterrado y al parecer su muerte se debió a un cáncer en el pulmón. Así que lo primero que recibió de su madre fue un suspiro profundo para después con voz apagada decir: – Estaba sola, pero sabes hijo mío; yo siempre pensé de ti que si te necesitaba nunca me abandonarías.

–Madre usted sabe que yo vendría y lo que me duele es de no a ver llagado a tiempo. Ella respondió en seguida: –No sabes hijo mío, lo que tus padres te han querido. – Pero esta maldita guerra nos ha destrozado el alma a todos.

–Si madre todo lo que dice es cierto, pero haré lo posible para que ahora no nos volvamos a separar. –Madre deje de llorar y ahora valla preparando sus cosas porque solo podemos debido a mi trabajo estar unos días en Buenos Aires.

Tras un largo viaje, dice que cuando llegaron a Paris, observo que su madre estaba demasiado cansada y esto le entristeció hasta el límite que se le saltaron las lágrimas. Pues le dio la corazonada que su madre no duraría mucho por él estado en que se hallaba. La verdad es que hasta su muerte de él como de sus amigos no recibió más que atenciones, pero reconoce que la muerte de su marido, no llego a superarla. «Todo acaba en la muerte». Como solía decir Orlando en su libro - Virginia Woolf- Victoria Ocampo, a la que no pudo ver en Buenos Aires, porque se hallaba ausente. Después los días fueron pasando y recuerda que cuando caminaba por la calle entre la multitud de aquel tibio otoño tuvo una sensación amarga, pero segura de que la vida continuaba pese a volverse a quedar de nuevo solo.

En todo caso la vida es como es y la mayoría de nosotros somos simples como las hojas en otoño simples juguetes de la naturaleza. En resumen, como bien dice la vida sigue su curso y posiblemente la amargura de esa tarde se debía a que aquel invierno en París fue para él muy desagradable. Aunque reconocía que la vida siempre tiene su lado bueno y éste era que se sentía resguardado por sus amigos y Paris pese a estar en invierno era una ciudad encantadora. Y por tanto reconoce que por todo eso merecía la pena seguir viviendo.

TARDE DE INVIERNO
En esta tarde de invierno
surgen oscuras nubes que son
como pinceladas de algodón
y más allá el horizonte un
cielo gris apenas percibido.
Estamos en París y en invierno,
en ese escaso momento
en que el día ya no es día,
y la noche aún no es.
Aquí me quedo entre
mis libros de Paul Èluard,
cuyos tiernos versos
en su día me enamoraron.
P.G

Como sonámbulo siguió marchando por la avenida recta de los Campos Elíseos invadidos ese día por la niebla, mientras los transeúntes marchaban deprisa y con los rostros helados y preocupados por sus problemas. Mientras él escondido lo más posible en el cuello de su abrigo seguía pensando en el porqué Inés dejo de escribirle. Es verdad que no fueron tiempos para el amor y los sentimientos nobles, pero él seguía amándola y ansiándola de la misma manera que antes. Ya que mismo con todos los avatares de la guerra nunca dejo de pensar en ella y ahora se veía como intoxicado e incapaz de olvidarla ni un instante. Hasta el extremo que su pasión por ella si no volvía de nuevo a tener noticias terminaría desgarrando sus entrañas.

Con sus amigos, nada había cambiado, todo lo contrario ya que su amistada se reforzaba día a día. Y además Karina le trataba cada día con más cariño y cuenta que ese mismo día reunidos en el comedor le comunicaron que dé su tío habían heredado un chalet en un barrio cerca de La Seine - (Rio Sena) y que cuando fueron a verlo les gusto tanto que decidieron cambiarse a él. El edificio era de dos plantas, pero el jardín no era grande; pero si lo suficiente para no oír a su alrededor un alma y la tranquilidad era absoluta.

Además, la vista desde el balcón del segundo piso era excelente ya que al mirar la ribera del Sena el cielo verdeaba sobre sus aguas. Esta tranquilidad dice que le hizo muy bien, ya que desde entonces dejo de cavilar, porque sabía a ciencia cierta que debía de comprender que destino en ocasiones no se le podía doblegar. Y además, que podía él hacer más que resignarse por el momento y esperar que más tarde volver a recuperar el diálogo de nuevo con Inés... Mientras tanto reconoce que Karina le ofrecía ese amor sin condiciones que Inés debido a las circunstancias posiblemente nunca volvería a darle.

En Paris el invierno daba su fin, pero las mañana todavía seguía la escarcha blanqueando la escasa yerba del jardín. Allí no era como las calles bulliciosas del centro de la capital, no se veía un alma y reinaba una tranquilidad absoluta. Y se sentía también inspirado y además ese día estaba solo por lo que dice que volvió a coger su lápiz y al observar el jardín de tras de las cortinas escribió un nuevo poema.

DESDE MI VENTANA
Hoy la lluvia
resbala tranquila
sobre los cristales
de mi ventana.
Continua y perezosa
la lluvia sigue
humedeciéndolo todo,
en esta fría
mañana de marzo.
La escasa hierba,
de mi jardín
va dejando una
delgada escarcha,
que como mis cristales
brillan con pletórica estela
de colores sin fin,
y ante esta humilde
y genuina belleza.
Un deleite de amor
siempre imprevisto
surge a través
del hechizo y admiración
por las cosas simples.

P.G

Así fueron pasando los meses y también los años que solo se distinguían de los demás por el cambio de las estaciones y él dice que buscaba con ansiedad en los periódicos, las noticias referentes a España; pero sobre todo escuchaba todos los días las noticias de la Pirenaica. En el fondo reconocía que se estaba mintiendo, ya que era incapaz de olvidar su país y especialmente a Inés.

Por eso de nuevo intento buscar la forma de conectarse de nuevo con los españoles de la capital, por si alguien pudiera ayudarle pese a que él sabía que las comunicaciones con España estaban totalmente censuradas. Sin embargo, ese día se apeó en la estación Trocadero y se dirigió a la avenida Marceau donde se hallaba la embajada de España y descubrió que en las calles circundantes y especialmente en la rué Greuze que era por las noches una especie de concentración de comercios y especialmente bares españoles.

En un bar o especie de taberna, dice que encontró ese ambiente que el resto de Paris no le ofrecía y eso que con Karina y su amigo frecuentaban lo mejor de Paris en cuanto buenos espectáculos. Una de aquellas noches, dice que encontró por azar a un joven que por cierto era de Peñafiel. Al parecer su padre fue secretario de la CNT, pero por una serie de razones cruzo la frontera a tiempo, aunque él lo hizo con su madre años después. Y por tanto como era su intención lo primero que hizo fue preguntarle si conocía a la familia Pacheco y especialmente a Inés. –Si claro, ya que la casa de mis padres está enfrente de la de ellos. Al principio a él le pareció que tenía un tono ligeramente burlón, pero al mismo tiempo se dijo que posiblemente tuviera alguna copa de más. No obstante, pese a no estar seguro de su sinceridad, le siguió preguntando con la misma sencillez.

– ¿Dime si hace mucho tiempo que no ves a Inés? – Bueno para empezar te diré que yo me llamo José, pero la verdad es que no hace más de dos años que no la volví a ver. – Pues después de que Antonio viviera mal herido de Rusia los dos dejaron el pueblo y se dijo por el barrio que a él le habían dado un cargo muy importante en Madrid.

Agustín sigue contando que al principio él no le creyó, pero no dijo nada, porque cada vez se iba convenciendo más de que el joven decía la verdad. Por eso luego no pudo por menos de volver a las andadas. – ¿Pero vamos, porque tengo que creerte, si en principio era mi novia y seguía carteándose conmigo?

–Bueno eso yo no lose, pero te aseguro sin embargo que lo que te digo es verdad. –Como te diré también que Inés después de la guerra paso un tiempo como deprimida y apenas salía de casa. –Y cuando lo hacía parecía un alma en pena, pues por lo visto le dijeron que el madrileño que debes ser tú había muerto en la batalla del Ebro.

Mientras pensaba en aquellas últimas palabras, se le paso de pronto por la cabeza la voluntad de no vivir más y dice que no pudo impedir que sus labios le temblaran de rabia, al mismo tiempo que sus ojos se humedecieran; pero ni sabe si fue de pena o de rabia. Mientras tanto el joven le miraba con los ojos muy abiertos, a la vez que meneaba la cabeza. –Oiga amigo, no me mire usted así. –Que yo lo único que hice fue contestar a sus preguntas.

– Perdona - ha sido algo terrible lo que acabas de comunicarme ya que para mí es como una tragedia. El joven entretanto seguía apesadumbrado y pese a que denegó con su cabeza su pesar, no despego sus labios. –Lo siento. Volvió a repetir, pero no creí que sus palabras pudieran causarle tanto mal.

– ¿Bueno, compañero para eso tendría que contarte muchas cosas y además, no creo que después puedas apreciar lo que pueda contarte? Después exhalo un suspiro y termino por llamar al camarero. – camarero, por favor tráenos una botella de buen whisky que entre este y yo no la vamos a liquidar. No, no tenía ningún derecho a aburrirle con sus sufrimientos y además, una vez que no separemos lo más posible es que no nos volvamos a ver

Agustín se le quedaron grabadas las últimas palabras de José y sin ningún instante de tregua. Dice que medio ebrios siguieron caminando, él con las manos en la cabeza por las solitarias calles, hasta que sin darse cuenta que de pronto se hallaban en la rué Jean-Pierre-Timbaud y en el bar Le Chat Noir – (El Gato Negro) con un ambiente descentrado que el siempre con sus amigos se sintió en este viejo mis trol, (establecimiento popular de Francia). Donde se sirven bebidas alcohólicas, café, quesos y otras bebidas y donde muchos grupos (jazz, tocan en este pequeño cabaret... como en su casa) El Gato Negro también organizan noches de lectura, narración de cuentos y poesía.

Entraron y dice que el ambiente y el alcohol habían hecho que de una manera simple desapareciera todo el dolor de su corazón. Esto se decía él mientras volvió de un trago a beberse un buen vaso de whisky. Mientras José siguió hablado de España, hasta que se dio cuenta de que para Agustín las cosas que él decía habían perdido todo significado. Bueno como si la mezcla de sus sentimientos frustrados y la cantidad de alcohol ingerido estuviera ya en otro mundo. Y dado que eran ya las seis de la mañana y observar que apenas quedaban ya no más de una treintena de personas, que en su mayoría parecían arrancadas del condenado borracho de Modigliani. José pensó que ya era la hora de volver a casa, objeción a la que Agustín no puso ningún obstáculo.

Se despidieron después de mirarse, pero dada su situación de embriaguez sin apenas entenderse, con un simple susurro se alejaron el uno del otro como flotando todavía en la música que se iba poco apoco diluyéndose en aire. Después dice, que apenas recordaba como llego a casa de sus amigos, aunque por suerte los dos a esa hora ya se hallaban en sus respectivos trabajos.

Días más tarde seguía tan triste, que sus amigos llegaron a inquietarse. Pero él al no darles ninguna explicación de lo ocurrido y ellos pensaron que era debido a que los encuentros con los españoles le creaban de nuevo la nostalgia de su país. Pero la verdad no era esa, ya que él seguía sintiéndose triste; porque sus sentimientos se hallaban fuertemente traicionados. Sin embargo, reconocía que pese a todo él la seguía amando y que nunca podría olvidarla. Si era como si flotara en una nube que le trasportaba de nuevo a esos tiempos donde los dos se amaron intensamente.

SEGUIRE ADORANDOTE
Déjame quererte
no me impidas adorarte
no me prives a mis sueños
el amarte.
No cometas el error
de sellar mis ilusiones
mutilando mis sueños.
Déjame amarte
con esa divina veneración
y permite a mis sueños
sentir de nuevo el roce
de mis labios en tu piel.
Déjame soñarte
y mismo si te fuiste con otro
no protestare porque
abre comprendido
que solo fuiste
una grata evocación
que surgió inesperada.
Pero que puedo hacer si al velar los ojos,
acudes siempre a mí
con esa cadencia lejana
relajando mis sentidos.
P.G












CAPÌTULO XIX

La guerra ya hacía años que a los franceses se olvidaron de ella, mientras que de España de la represión seguía llegando información en la que el Franquismo continuaba haciendo de las suyas. Por eso no era para menos John Roderigo «Dos Pasos» uno de los grandes novelistas contemporáneos de Estados Unidos. Y que según dice fue para él, el caso raro del Liberal americano bienintencionado y deseoso de seguir luchando por la democracia en nuestro país y terminar con el fascismo en España dijera:-

¡Oh, ojos llenos de lágrimas!
- ¡Llorando de ira y de amor!
- ¡Oh, Españoles del llanto,
De la España sangrienta!
- ¡Oh Fascismo obscuro
Que hundes el mundo en tinieblas!

Pero pese a lo que creímos sigue diciendo, que para la mayor parte de los republicanos. La victoria del 9 de mayo de 1945, no trajo a España la libertad deseada, sino la continuación de la dictadura. Pero eso el ministerio de exteriores ahora intento como los camaleones, adaptarse a los nuevos tiempos. Pues tras la derrota alemana, el franquismo fue alejándose de la falange para comenzar cambiar lo fundamental de sus ideas. Que consistía en jugar, de una parte, la carta vaticana y de otra en cambiar de amo. Ósea en traspasar la hipoteca que había mantenido con Hitler, para jugar con las potencias occidentales y especialmente con los Estados Unidos de Norteamérica la carta del peligro comunista en Europa.

Para eso aprovecho las famosas frases de Churchill, donde decía:- Que ante un «telón de acero» o lo que ellos llamaban la pretendida y falaz amenaza soviética. -Prefería una España franquista a una España democrática, ya que una España franquista aislada, era posible controlar y utilizarla a la vez en la guerra fría.

Esta nueva situación culmino con el reconocimiento y admisión de gobierno español en la O.N.U en 1.955 y que dio lugar a un cambio de actitud que quedó ratificado con la visita oficial a España del presidente norteamericano Eisenhower (1959). Simultáneamente había ido prosiguiendo el proceso institucional-izado interno cuyo hito más importante fue la Ley de Sucesión en 1.947, que declaraba a España monarquía católica, social y representativa y que confirmaba a Franco en la jefatura vitalicia del Estado.

Sin embargo, los acontecimientos internacionales se precipitan y a partir de los años 60 en el mundo Concilio Vaticano II. Marca nuevas tendencias en el pensamiento político de las nuevas generaciones católicas y especialmente en España. El papa Juan XXIII promueve un cambio en la Iglesia que se define a favor de las libertades democráticas, la libertad religiosa y la separación Iglesia-Estado Y después del Concilio Vaticano II. También hay que añadir que dada la situación insostenible económicamente. El Plan de Estabilización de 1959 supuso el fin de la autarquía y sentó las bases para el desarrollo industrial. Además, se permitió la emigración de los trabajadores a distintas ciudades de Europa supuso también la vuelta de muchos exiliados y un cambio en los modos y maneras de vivir.

Ante tos estos acontecimientos y pese que él comenzó el día como de costumbre sin faltar a su clase en la Sorbona, se dijo así mismo que había llegado la hora de decidirse a regresar a España. Pero él reconocía que lo más duro era separarse de su amigo, pero aun más de Karina. No obstante, la decisión estaba tomada. Y además, a través de un profesor que conocía sus problemas le animo para que se pasara por el Ministerio de Educación y que el mismo le daría un aval para que le aprobaran una plaza en el Eliseo francés de Madrid.

A los pocos días de su de marcha ante el ministerio dice que al regresar de la universidad se encontró que para el mes de setiembre podía tomar posición de su plaza como profesor en Madrid. Para eso solo le quedaba salvar la próxima opción que era pedir un pasaporté en la embajada española. Pero dice continuación que la alegría tampoco tarda en llegar, ya que posiblemente la letra del ministerio francés le ayudó a superar esta prueba.

Esa noche fue con Karina a la cama por última vez y recuerda muy bien cada instante de ella. Fue muy feliz y nunca olvidaría los delirios de esa noche y su creciente frenesí. El acto del amor le pareció del todo natural; ya que el placer físico causó la sensación de un acto prohibido. Y mismo si no era la primera vez que se entregaban al amor, esa noche amó a Karina incluso con más fuerza y pasión que nunca. Así fue pues esa noche acaricio todo su cuerpo, beso mil veces sus labios y estrecho su cuerpo entre sus brazos hasta casi asfixiarla. A lo que ella y pese a su pudor femenil también termino con la misma pasión.

Después cuando los deseos parecían acabarse y se encontraban medio extenuados. Los dos quedaron abrazados y pensativos, pero, además, después quedó callada por el temor a que él; ahora que había apagado su pasión dejara de pensar como antes en ella. Pero poco a poco fue calmando sus dudas al oír en su oreja, dulces frases persuasivas y con la clara intención de continuar amándola siempre. Estas acariciadoras frases, la dejaron más tranquila y sus dudas fueron desapareciendo al estar convencida de una vez para siempre. -¡Qué Agustín volvería pronto de nuevo a París para llevársela con él!

A primeros de setiembre y a las tres de la tarde, llegó a la capital después del trasbordo obligatorio en la frontera al llamado tren Talgo y después de una noche de insomnio debido al movimiento continuo del tren y sus intempestivos silbidos al pasar sin detenerse por las principales ciudades de Castilla. Al llegar a la estación del norte de Madrid, comprobó que ésta poseía la misma grandeza que las demás estaciones de cualquier capital europea.

Al salir de la estación y después de apreciar la vista fascinante que ofrecía la capital. Cogió un taxi que le condujo cuesta arriba por la calle Príncipe Pío y después de dejar a su izquierda la Plaza de España el taxi torció a su derecha para subir de nuevo pero esta vez por la famosa “Gran - Vía”. La más elegante y animada avenida de Madrid. Para luego antes de llegar a la Plaza del Callao torcer de nuevo a la izquierda por la calle Silva y terminar su trayecto en el número 7 de la calle de la Luna. Y donde sus padres antes de su exilio forzado a la Argentina poseían un piso. Él ya había prevenido por carta a sus tíos de su llegada, dado que por su madre él sabía que fue su hermana María la que ocupo el piso poco después de que ellos salieran de España.

Esa noche después de contestar a las muchas preguntas que sus tíos lo hicieron, durmió como un lirón y al otro día bien recuerda que salió a la calle como si fuera por primera vez que lo hacía por ese barrio que tantos recuerdos le traía. Después sin apenas caminar ya se encontraba entre la multitud que hacia famosa a la Plaza del Callao. Donde tuvo la sensación amarga, pero segura de que la vida tras una interrupción debida a las circunstancias tan dolorosas de la guerra; de nuevo volvía al mismo sitio de partida. Por todo eso dice que esas afirmaciones en sus pensamientos, le hizo poner mucha más atención a las gentes que se cruzaban en su camino y reconoce que al observar el ambiente de la capital reconoce que la vida en España habían cambiado.

En realidad siempre le gusto pasear por la Gran-Vía sobre todo a la caída de la tarde, donde los cines y teatros iluminan sus funciones. Sin embargo, reconoce que esta vez se sentía nervioso, y no con esa seguridad de Paris y sobre todo cuando una pareja de los Grises se cruzaba en su camino. Pero se consolaba al comprender que él no dejar de ser uno más entre la gente y por tanto debía dejar el miedo de lado ya que la vida le daba una nueva oportunidad. Y por tanto él debía hacer frente a ella con la misma alegría que las luces de las carteleras y escaparates centelleando para llamar la atención a los transeúntes. Y así fue como él dice que al ir perdiendo el miedo y cambiando sus anteriores pensamientos y con una buena mezcla de alivio supo adaptarse a su nueva situación.

A los pocos días se presentó a su nuevo puesto como profesor en el liceo francés en el barrio Hortaleza y más preciso en la Plaza liceo. No fue fácil la entrevista con el director, pues después de leer sus papes de presentación que el ministerio francés le había entregado, él director dice que continuaba observándole como si quisiera descubrir algún motivo secreto que se ocultara en su persona. Pero poco después en francés con acento provenzal termino sonriendo y dándome el bienvenido con un fuerte apretón de mano.

Bueno después como es de suponer volvió la rutina y como no ese invierno que caracteriza a Madrid con ese frio de la sierra que corta el cutis. Se dijo que era todavía era joven y por tanto debía encontrar donde divertirse. Pero reconoce que todavía debería ser precavido, ya que de una manera o de otro él podía ser objeto por parte de la brigada política social ser vigilado. Por eso se limitaba a su trabajo y algún domingo que otro se paseaba por el Parque del Retiro que desde niño fue su sitio preferido. Pues es aquí donde él sentía una paz casi espiritual y el paisaje todo él parecía impregnarle hasta la médula de esa primavera madrileña que tantos recuerdos le traían. Sin embargo, reconoce que llevaba tiempo que su vida no podía ser más triste, al no dejar de pensar en Inés y ni tampoco poder recuperar por el momento a su deseada Karina.

-Tengo se decía ya casi cincuenta años, pero parece como si mi vida estuviera ya acabada. -¿Hay algo más triste que ver como la vida se ensaña con uno y sin darte ninguna esperanza de poder recuperar a la mujer que más he amado? Pero por otra parte y con el fin de poder calmar su desanimo se decía que a principios de verano volvería pese a las circunstancias a Peñafiel con tal de volverla a ver allí o conseguir sus señas en Madrid. Esta idea le permitía cerrar los ojos he imaginar de nuevo los campos de castilla verdeando en primavera, al cubrirse los cerros de verde, al crecer las cabelleras de cebadas y trigos. Como también en las cañadas los grupos de almendros se adornaran con flores: - Unas blancas como el nácar, y otras sonrosadas como el color de la carne femenil.

Luego al caer la tarde volvía andando después de atravesar la Cibeles a remontar la Gran-Via, para volverse a encerrar en su cuarto, donde las noches no se destituían del anterior, pues era incapaz de olvidarla ni un instante tampoco sus últimos años en Paris. Y el resultado era que sentado junto a su mesa volvía a escribir a sus amigos, pero especialmente a Karina que tantos buenos recuerdos le traía. Siempre volvía suspirando a recordar aquellos últimos años y el resultado de sus pensamientos era una extensísima carta, que terminaba con un poema dedicado a ella. A su querida Karina: -

MON CHERI
Deseo seguir viviendo
el recuerdo de la vida gozada.
Me fui en el mejor momento y
sin duda sin tu sombra mágica.
Te deje con el aroma de “los cafés”,
plazas de París de siempre,
y las melodías de Edit Piaf.
Mientras tanto seguro que ella vaga exótica
y tentadora por recónditos lugares,
y yo tú querido amante, no me queda
más que el recuerdo de tus carnales noches.
Me fui y te deje allí solo, sola y algo extraña,
como si algo pudiera suceder todavía y en esa espera sigo mientras colocando
entre mis cuaderno los versos,
que un día te recitara.
P.G



CAPÌTULO XX


En la primavera de los años 60 según sigue escribiendo el desarrollo económico mejoró de forma notable. Pero notablemente desigual para la mayoría de la población que sigue muy baja. Sin embargo, debido a la salida masiva de españoles al extranjero; una parte importante de los que quedaron se les permite un respiro por lo que por entonces se denominaba el pluriempleo. Pero el nivel de libertad personal y política cambió del mismo modo. Por eso él debido a su sueldo en el instituto apenas le alcanzaba tuvo que buscar también la posibilidad entre antiguos amigos de su padre buscar una plaza como profesor a la vez en la universidad.

Pues al parecer él recurrió a las amistades de sus padres que en apariencia no le crearon ningún problema. Y todo porque en realidad la actitud de sus hijos como también una mayoría de estudiantes debido a las circunstancias comenzó a organizarse contra la dictadura. Pues ya por entonces los aires de libertad soplaban con fuerza, debido a la presencia masiva de turistas extranjeros. Y esa entre otras causas fue la que creo en la década de los sesenta la metamorfosis total de España. Metamorfosis que tiene lugar en pleno franquismo, por mucho que les cueste admitirlo a quienes aún en esa época seguían colaborando con la dictadura. Mientras los demás, organizados o no luchaban por acabar con la dictadura, y todo pese a que las prácticas oscurantistas y la represión eran todavía moneda corriente.

Sin embargo, para él ese final de primavera fue acompañada de una serie de circunstancias que de una manera extraordinaria cambiaron su existencia. Pues todo ocurrió a últimos de mayo, un día que por cierto lucia un azul intenso y sobre todo un día alegre después de haber recibido una carta del rectorado, donde le aceptaban la plaza de profesor. Pero cuenta que muchas veces pasaba por esa calle para dirigirse al metro más cercano sin apena observar a los transeúntes. Y como ese día fue como los demás, ya que él siempre se dirigía a su quehacer cabizbajo y sin dar más importancia que la necesaria a sus semejantes.

No obstante, ese día no fue así ya que cuando se dirigía a la Plaza de Callao se percató que dos mujeres se esforzaban para poder remontar una persona sentada en una silla de ruedas el bordillo de la acera de enfrente. Pero pese a que al principio siguió su caminar como si no diera importancia a lo que acababa de ver. Su corazón comenzó a palpitar-le con fuerza y mismo si al mimo tiempo se llamaba estúpido tuvo que reconocer al instante que una de las mujeres era sin lugar a dudas Inés. Por eso al instante se dijo atropelladamente: - ¿No me digas que no la reconoces? - ¡Pero no seas estúpido, no ves que es ella! - ¡Es tu- Inés!

Luego hizo una mueca de impaciencia, pero a la vez al observar que en la silla de ruedas se hallaba un hombre en mal estado de salud y aviado con un uniforme de falange pensó que no podía ser otro que Antonio. Agustín dice que dejo escapar un ahogado suspiro, pero se dijo que debía además, de ser precavido y seguirlos para poder saber donde en realidad se dirigían. Y reconoce que fue muy sencillo, ya que al salir de la calle Concepción Arenal y cruzar la calle del Desengaño al instante se imaginó que se dirigían si la menor duda a la Iglesia San Martin que se hallaba de frente.

Al principio, asegura que hizo un esfuerzo para no entrar, pero pese a que le parecía no poder despegar los pies del suelo; tan animado estaba por seguir observándola que no dudo pese a su ateísmo penetrar en el templo. Y cuenta que una vez en su interior escogió el lugar adecuado para poder observarla sin ser visto. Después busco pese a estar como el resto de las mujeres su cabeza con velo, entre los feligreses su rostro para el inolvidable. A su lado y en el pasillo se hallaba en la silla de ruedas Antonio, flaco y descolorido con su guerrera que le quedaba como un saco, mientras que ella seguía como si el tiempo se hubiera pasado. Y reconoce que estas divagaciones y embobado en sus recuerdos le hicieron que la misa pasara como soplo.

Salió de Iglesia cautelosamente y a una distancia prudencial de ellos, pues no era su intención pese que a ella la encontraba nerviosa, como si intuición le hiciera presentir que alguien continuamente la estuviera observando. Anduvo según él detrás de ellos, por la calle Concepción Arenal, y a unos doscientos metros al llegar a la Gran Vía penetraron en el edificio que hacía esquina con dicha calle. Después quede invadido de una gran turbación como no queriendo retirar la vista del portal, para no olvidar su número. Para después de girar sus talones y dirigirse por la calle de Silva para con paso firme regresar a su casa. Encerrase en su cuarto y volver a refugiarse en sus poesías que era lo único que le calmaba.

ANSIAS DE AMAR
En mis ansias de amar
nunca hubo tal delirio y,
te juro que si otras
en mis carnes dejaron huella,
ninguna fue como tú.
¡Oh hermosa mujer!
Que en gracia envuelta
aparece siempre tu figura,
hermosa obra de huida suave
de cintura frágil, piel fina
y acariciada con mi aliento.
Sigo de ansias exaltado
y continuo, arrebatado
de aquellas esperanzas
que con placida ficción
un día levantaron mi pasión.
PG.

A los pocos días y después de revisar los exámenes, el trabajo para él en el liceo había terminado y por tanto pensó que era el momento y con paciencia esperar que Inés saliera sola a la calle para poderla aborda. Y así saber de una vez para siempre si ella le había olvidado o por lo contrario seguía como él tan enamorada. Por eso dice que regreso a los pocos días a la Gran Vía y sentado en el café de enfrente espero toda la mañana sin suerte. Por la tarde volvió, pero esta vez apenas llevaba media hora sentada cuando súbitamente se puso en pie al ver que era ella la que salía y esta vez sola del portal. Agustín, fue como el chasquido de un resorte; pues él tenía la sensación que ese día iba a ser sin duda el más importante de su vida.

Pues para él Inés parecía haber salido de ese paradisiaco azul cielo del que todo el mundo alguna vez hemos soñado. Él lentamente siguió por su acera con el fin de observarla más detenidamente y pudo observar que llevaba anudado a su garganta un pañuelo de color lila que al reflejo de ese sol del mes julio su rostro a él le pareció divino.

Embobado, dice que tuvo que apresurarse hasta la esquina, por miedo de perderla entre el gentío y se colocó ya más cerca de ella que con las manos en la espalda permaneció largo rato plantada delante de las carteleras del cine Capítol. Y fue allí donde al poder mejor observar su rostro, pudo ver que su expresión era dura y a la vez triste, y sólo suavizada por esos ojos verdes que tanto embellecían su rostro. Sin embargo, su pelo, en otros tiempos castaño se había blanqueada; pero para él seguía tan bonita como a sus quince

Al retirarse de la cartelera volvió a cruzar la calle y sigilosamente la siguió hasta que de nuevo se paró delante de los escaparates de los almacenes Sepus. Momento que él con el corazón en un puño la dijo: - ¡Señora que día más esplendido tenemos! Inés se estremeció sobresaltada, le miro con sus ojos verdes pero a la vez muy fríos. Para luego pese a que el sol la daba de frente terminar por sonreír y pedir perdón.

– ¿Caballero o es el sol que no me deja ver bien o por lo contrario no tengo el placer de conocerle? Agustín siguió mirándola intensamente para luego decirla.


–No sabes lo que me alegro de verte y te diré que llevo toda una vida esperando este momento. Inés quedo confusa un instante para después apretar con fuerza sus labios y decir sin más preámbulos.

– ¿No puede ser que usted se parezca tanto al hombre que yo más ame en mi vida y que me dijeron que habías muerto en la guerra?

–Inés vida mía, te mintieron y pese a los avatares de la guerra siempre seguí enamorado de ti como el primer día. –Sé que estas casada y también sé en el estado en que se halla tu marido, pero no podía vivir sin saber si tú me habías olvidado para siempre.

ÈL deja de hablar como si ya ella hubiera llegado a olvidarlo por completo y sus palabras ya no tuvieran ningún significado. O como si en realidad el rumbo que ella había escogido en su vida, él ya hubiera pasado a ser simplemente un recuerdo pasajero en su existencia. Po eso él intento comprende que en fin de cuentas, en este mundo solo se vive una vez y ella no pudo en sus circunstancias más que aceptar lo que se la impuso.

–No sabes mi vida cuanto lo siento, pues está visto que no me queda otro remedio que resignarme con mi suerte. –Respóndeme por favor si me he equivocado, o si por el contrario continúo para ti como algo pasajero en tu pasado. –Sin embargo, te diré que no sabes lo que me alegro de verte de nuevo y te pediría aunque sea nada más que como amigo poder seguir viéndote.

–Créeme lo que te voy a decir ya que no sabes cómo siento que la vida haya sido tan injusta. Agustín después de estas palabras de nuevo al observar su rostro y vio como sus ojos se humedecían a la vez que encogía el entrecejo. Pero lo que más le sorprendió fue que ella al mismo instante que hablaba le acariciara las manos. – ¡Agustín mi vida, he vivido siempre con tu recuerdo y solo tú fuiste la única alegría de mi vida y te diré que guardo todas tus poesías! – ¿Bueno mi vida, dime que has seguido creándome esas poesías tan bonitas o por lo contrario ahora se las dedicas a otras?
Al terminar de oír esas palabras dice que el corazón le latía con más fuerza que nunca, algo así como si todas sus palabras le abrazaran con su dolor. Por eso sin dudar un instante se sacó de su bolsillo la poesía que la noche anterior la había escrito y se la entrego además, de todas las anteriores para que no pusiera en duda sus sentimientos por ella.

–Perdóname. Si – perdóname, por favor vida mía; porque yo te creí muerto y tú sabías que mis padres y los padres de Antonio eran socios y amigos. –Sin embargo, reconozco que te debo una explicación, pero quiero que a la vez después tu me cuentes que fue lo que paso después de la guerra y porque no distes señales de vida. A continuación, Inés se secó los ojos y frunciendo de nuevo el entrecejo se mantuvo rígida, pero sin soltar las manos de él y al instante comenzar a explicarle con todo detalle lo que fue su pasado.

–Bueno Agustín, yo no creo que la calle sea el sitio adecuado para seguir hablando de lo nuestro y, además, por aquí pasan muchos vecinos. –Y aunque tú hayas estado mucho tiempo fuera, debes de saber que aquí la gente sigue siendo muy cotilla pero sobre todo muy envidiosa. –Pues vamos a otro sitio que tú conozcas. –Mira Agustín a pocos pasos de aquí y más precisa en la calle Preciados hay una cafetería donde podemos estar más tranquilos. –Por eso yo marcharé primero y tú me sigues con cautela hasta el establecimiento que como veras está a pocos metros de la Puerta del Sol.

– ¿Siéntate aquí, a mi lado y pon atención a todo lo que te voy a contar? Inés dice que le cogió la mano, se la beso para después cuando ya nerviosa no pudo seguir callada. Comenzó a contar todo lo que ya él sabía de los dos; pero instante la pidió que le explicara con detalle en situación de incapacidad que se hallaba y porque. –Bueno todo sucedió a los pocos meses de casados, ya, la II Guerra Mundial había estallado y al crearse la famosa División Azul.

–Donde él, su primo Juan y su amigo Zacarías se alistaron voluntarios para seguir matando comunistas como ellos decían. –Pero ocurrió todo lo contrario, ya que Juan y Zacarías quedaron congelados en la estepa Rusa. –Y a él una bomba que estallo muy cerca reventándole las piernas.–Pero lo más duro para él fue que la metralla le dañó para siempre sus partes. –Y desde entonces mismo si yo nunca estuve enamorada de él, en tanto que esposa cristiana le cuide y le seguiré cuidando siempre

–Bueno está bien también te lo diré: –Agustín que con Antonio apenas viví un mes de casada, ya que después cuando volvió del frente ruso dejo de ser hombre para siempre. Inés después sonrió como si fuera a su manera feliz, pero para él lo que saco en deducción es que era una mujer valerosa y llena de resignación que seguiría al cuidado de él hasta el final de sus días. Pero tras su triste sonrisa, ella a veces debía estar muy desanimada. Pero tras su triste sonrisa, ella a veces debía estar muy desanimada. Al tener que depender de él e hipotecar su propio futuro intentado seguir siendo buena cristiana. Su sacrificio se había convertido en una especie castigo divino.
–La Verdad Agustín es que estoy sorprendida de mí misma, ya que nunca había imaginado que podría hablar de mis secretos con nadie. Luego, interrumpió de nuevo su conversación unos segundos y mirándole fijamente a sus ojos añadió. –Que no obstante, poco más podía contarle. –Ya que si el otro día le viste en su silla de ruedas, veras que esa bomba le dejó hecho unos zorros. A continuación callaron largo rato, hasta que Inés de nuevo dijo: –Ves yo te he confesado todo y ahora eres tú a contarme aunque no sea más que por encima que fue de tu vida tos estos años.

Antes de empezar trago saliva varias veces, para decirla que esta guerra fue la responsable de tanta desgracias y a él le toco la peor parte. -Bueno mismo en Buenos Aires siguió recibiendo tus cartas, pero instaurada la república y apenas unos meses de estallar la guerra con mis padres volví a Madrid. -Después al quedar castilla en zona nacional se acabó todo y yo no tarde en alístame en el ejército republicano y siempre aprovechando mis conocimientos lingüísticos. -Que en definitiva mismo si pase por momentos difíciles yo creo que me ayudaron a no estar como tantos otros criando malvas.-Después al ser derrotado el ejército republicano pase la frontera francesa para internado en un campo de concentración donde no quiero contarte las atrocidades que allí sufrí y vi.

Inés mientras tanto dice que como asustada y conmovida guardaba silencio, a la vez que cubría sus manos de besos y cada vez más largos y fuertes. -Bueno mi vida, después al estallar la guerra Mundial yo me aliste en el ejército francés, pero siempre de intérprete lo que me valió poder salir de nuevo ileso cuando los alemanes destrozaron la Línea Maginot. Pero yo fui he evacuado con las tropas inglesas a las cercanías de Londres, donde serví de nuevo de interprete a los franceses e Ingleses.

-Después me colocaron en BBC la radio Inglesa desde don trasmitía información para los guerrilleros y los aliados en general. -Por eso no comprendo mismo si estuve en la batalla del Ebro quien se sacó de la manga que yo había muerto en dicha batalla. -Cuando yo siempre estuve en el puesto de mando y, además, yo nunca me tuve por un héroe ya que siempre deteste las guerras. -Después de la guerra volví a Paris donde viví con un amigo y su hermana que a él conocí en las Brigadas Internacionales.

Luego tuvieron que trascurrir varios años, hasta que los cambios que se operaron en España forzados por los americanos.- Claro está, a cambio de sus bases militares, que me hicieron posible volver a Madrid. -Como también te diré que mi padre murió de un cáncer al pulmón y mi madre apenas un año después murió en Paris estando conmigo y yo ahora me encuentro de nuevo más solo que la una.

–Inés, tengo más de cincuenta años, pero mi vida estaría sin ti acabada. –Pues el amor que siempre sentí por ti me impidió casarme con ninguna otra mujer. Inés dice que seguía mirándole intensamente con ojos de enamorada y al observar sus preciosos labios dice que sintió un deseo irresistible de besarla. Por lo que ella al notar su deseo se sonrió y a la vez se puso roja para terminar diciendo.

–Agustín mi vida es muy tarde y yo ya llevo mucho tiempo fuera de casa y tendremos que pensar en separarnos.

–Inés te comprendo y solo puedo decirte de nuevo que he vivido uno de los instantes más felices de mi vida y solo te pido que podamos cuando tú puedas volvernos a ver. –Porque Inés al volverte a encontrar vuelves a entrar en mí ser como si fuera como antes una enfermedad, que me hace incapaz de quitar tu imagen de mi cabeza y te aseguro mi vida que eso es superior a mis fuerzas.

–Agustín es una locura lo que me pides...Pero... Como yo siempre te quise no me importa pecar y solo le pido a Dios que un día me perdone...

– ¡Inés me estás diciendo y no quisiera equivocarme que sigues queriéndome y no me olvidaste!

–Si mi vida y te pido perdón por lo que paso. –Ya que solo deseo que comprendas que intencionadamente me engañaron y después presionada por mis padres no me quedo otra alternativa.

A continuación, Agustín escribe, que callaron largo rato a la vez que sin soltarle las manos clavaba sus hermosos ojos en él para decirle que ella intentaría estar en ese mismo sitio la tarde del lunes siguiente. Cuando termino de hablar se puso de pie a la vez que con la mano le acariciaba el hombro le dijo: – Sabes que no puede ser de otra manera, pero hasta nuestro nuevo encuentro te seguiré soñando y te aseguro que será para mí una eternidad. –Además, te ruego que mismo si marchas detrás de mí sé prudente, porque como te dije a mi marido lo conoce mucha gente y no es conveniente que nos vean juntos por la calle. –Marcha tranquila, aquí estaré el lunes a la misma hora como un clavo.

Al quedarse solo, dice que permaneció sentado en la mesa, viendo por la cristalera como Inés se alejaba por la calle Preciados y suspirando cogió un lapicero para escribir esperanzado en su diario una nueva poesía.

¡SIEMPRE HABRA UN MAÑANA!
Sigo escribiéndote versos
sin buscar ningún reproche
y siempre inventaré alguno,
aunque me duelan los dedos
de escribirte en cada instante.
Como un punzón un día
te recibí dentro y después
en su salida una inmensa
ola de calor inagotable
retorna repleta de ternura
Se que siempre habrá un mañana
porque yo pienso en ti
y vives fija en mi memoria
sin tregua y a todas horas.
Porque sé que aún hoy
no es el momento,
no me duele que salga
de mí tanto deseo que aquí
llevo dentro.
No me importa que solo dijeras.
¡Hola buen amigo!
Yo te diré que me basta con eso,
tú no te creerás lo que digo
y yo por dentro mientras
me muero por un suspiro.
No sabes cuánto espero
ese instante, pero
Al fin te veré mañana y
escondido en mi lamento
esperaré ese momento
para verte de nuevo.
P.G




















CAPÌTULO XXI
Última edición por pablogarcia el 23 Ene 2013, 17:55, editado 1 vez en total.
Amar y ser amado

pablogarcia
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Gracias-Se sigue

CAPÌTULO XXI


Agustín se entrevisto con el decano de la universidad, él que después de analizar su expediente, no tardo en decirle que en septiembre lo esperaba para hacerse cargo como profesor de ingles. Pero a la vez acentuó que tuviera mucho cuidado con su pasado, dado que en estos últimos años era un hervidero de ideas políticas que podían sino era prudente traerle graves problemas. – Bueno usted se ve que está al corriente de mi vida, pero yo le diré que no fuimos nosotros que buscamos la guerra y que nosotros los republicanos no hicimos más que defendernos.

–Perdone amigo, sobre todo le pido que no se confunda conmigo, ya que por mis ideas democrática no es la primera vez que la policía política social me molesta y yo solo le advierto que tenga mucho cuidado. El rector después siguió callado, hurgando un fichero con el dedo; para luego sacando una carpeta le hizo ver todo el historial de su padre. –Amigo sepa usted que yo colabore con su padre en ciertos proyectos y le aseguro que como él me identifiqué con la republica, pero como vera amos perdido y ahora no queda más remedio que esperar que desde el exterior presionen para que las cosas cambien porque yo no veo otra solución.
–Por eso le pide que sea prudente porque las soluciones vendrán desde fuera, ya estos se les ha subido el nacionalismo a la cabeza y son capaces de todo. –Sí, le aseguro que en este gobierno no existe otro sentido que el deseo de destruir esa moral convencional por la que tantos españoles murieron, fueron encarcelados o saltaron al exilio. –Y por eso sea usted precavido y tenga mucho cuidada, porque como ya le he dicho cuando tenga unos años más, vera que dejarse arrastrar por los sentimientos y tomar las cosas al pie de la letra pueden acarrearle contratiempos muy serios.

–Perdone que le corte la palabra, pero no es posible que en aras de esa falsa moral, rasgada después de la derrota del nazismo por todas los países europeos; intente usted frenar mis más bellos sentimientos. – ¿Usted creé que un hombre que toda su vida luchó por un mundo mejor, puede frenar fácilmente sus sentimientos? Después dice que al observar de nuevo al rector de cuyo nombre no llega acordarse, vio que se mostraba irritado y nervioso, posiblemente porque no podía soportar que él no hubiera entendido sus buenos propósitos y fue cuando él decidió dejar la conversación. Para después recordar unas de sus poesías de dicada a su mayor admirador.


LOS EXCLUIDOS
Espartaco al imaginar
me recuerda…
aquel que se atribuyó
las leyendas de otros tiempos.
Todos adoramos en sí
aquellos lejanos héroes
y místicos dioses.
Espartaco sufrió
el dolor y la lucha,
verdad antigua y unida
a la esperanza de la igualdad
siempre surgida.
¡Oh, mundo!
De lujos y esclavos,
inciensos y orgías,
miserias y brillantes,
plagados de corrupción.
A ti Espartaco, guía
héroe digno de tu persona,
portador de un mensaje
que dejaste a los hombres.
No te olvidamos y
seguiremos siendo
los luchadores tenaces
y mañana venceremos.
P.G


Una vez abandonado el recinto universitario, dice que siguió dando le vueltas a las últimas palabras del rector. Pero él reconocía que para él todas aquellas razones posiblemente fueran evidentes, pero no cabe la menor duda que dada la situación para todos los anti franquistas no podían seguir con los brazos cruzados. Ya que por lo contrario había que organizarse, para imponer por la fuerza de las masas un cambio que destruyera él franquismo, y sus esbirros porque si no después en realidad nada cambiaría. Ya que seguirían en el poder los mismos perros con diferentes collares.

Es verdad y reconoce que su sus sentimientos políticos se fueron calmando, para dar paso a lo que en esos momentos era lo más importante de su vida. Que no era otra cosa que el a ver encontrado a Inés ya que para él era el acontecimiento más importante de su vida. Sí, él estaba viviendo los instantes más felices de su vida, ya que cuando cerraba los ojos en su habitación, volvía a imaginarse los campos de castilla. Pero sobre todo Peñafiel ese pueblo que tantos hermosos recuerdos le traían. Si él seguía amándola más que entonces y pese que ella ahora era una mujer casada pensaba que ella seguía también queriéndole. Y pese a que se sentía en el fondo dolorido por a ver sido engañada por Antonio primero y por su familia también. Luego con un cigarrillo encendido entre los labios, continúo llenando de letras las cuartillas de papel que sujetaba con fuerza sobre la mesa.

SIGO SOÑANDO
En gracia envuelta
y sin cerrar mis ojos
aparece tu figura
por mí soñada en este
espacio intemporal.
Delicado y bello sigo viendo
tu rostro en el espejo,
así como tu busto desnudo
que solo se cubre
con las cintas ligeras
que juegan con tu cabello
alrededor de tus hombros suaves.
No sabes cuánto me duele pensar
que sólo seas sobra de mujer fugaz
en mi constante soñar del alma
de este poeta de corazón
caliente y de manos vacías.
P.G

Si lo que estaba haciendo representaba un cambio primordial en su vida y que no guardaba relación con nada de lo que él tenía meses antes previsto. Era como si por arte de magia saliera a flote algo que él ya había dado por perdido, por eso al recordarla maliciosamente de nuevo termino por sonreír. Sugerencia que fue penetrando poco a poco en su mente ya que cada vez le entusiasmaba más la idea prolongar sus deseos de abrazar.

A las dos de la tarde de ese lunes tan aguardado, cuenta que ya llevaba tiempo esperando sentado en el mismo sitio de la cafetería. Pero que después de un par de copas y no menos cigarrillos se sintió mejor. Hacia las tres la cafetería se llenó de clientes y él apesadumbrado pensó que Inés no vendría porque sencillamente su moral cristiana no se lo permitía. Por eso se sentía desconcertado y a la vez herido en su amor propio por a ver despertado tantas esperanzas.

Pero después de más de una hora de espera reconoce que sus preocupaciones fueron innecesarias, porque Inés cruzaba la puerta de la cafetería. – ¿Mi vida creía que ya no vendrías?
–Ya lo veo qué confianza me tienes y lo que me parece más mal es que te estás envenenado con tu dichoso tabaco ya que tienes el cenicero a timbo-té. – Pues si sigues así vas a morir como tu padre con los pulmones destrozados. Al ver Agustín después de esta advertencia y observar la tensión de mal humor en él rostro de Inés la dijo: – No tienes por qué preocuparte no son más que unos pocos debido a los nervios de pensar que no vendrías.
–Que tonto eres si te dije que vendría era porque para mí tú sigues represento todo en mi vida.

– Inés -Te creo y todo porque te encuentro cambiada. Dijo Agustín mirándola intensamente a sus ojos. –No sé pero mismo a que te has arreglado mejor que la última vez té encuentro más guapa y como si en unas días hubieras dejado ese rostro tan entristecido.

– ¡Gracias por tus cumplidos, pero los años no pasan en baldé y terminan por pasar factura.

–Si mi vida yo te comprendo y todo porque ese tiempo pasa a ser así una dimensión cerrada, conjunto acabado de casillas vacías que hay que ir llenando. -Es decir, que solo nos queda el consuelo de saber que nunca podremos explicárnoslo y sólo nos queda la solución subsistir, empleándolo de la manera más óptima posible.-Porque quién de nosotros, del tiempo no haría un río para sentarse a su vera y observar su curso. -Sin embargo, el tiempo real que existe en nosotros es consciente y sabe que hoy no es más que el recuerdo del ayer, y mañana el sueño hoy

–Bueno Agustín, deja de filosofar y cuéntame cómo te fue en la entrevista con el decano de la universidad.

– ¡Si tienes razón, hay que tomar la vida con paciencia más alegría de manera que ahora nos concentremos en nosotros dos! –Inés, sobre mi entrevista prefiero no contártelo todo porque volveríamos a entrar en el mismo problema de siempre; ya que el rector que fue con mi padre amigo de Azaña el presidente de la republica. –No tardo después de aprobar mi candidatura sermonearme, para que tuviera cuidado porque ahora la universidad era un hervidero de ideologías y me pedía conociendo mis ideas sobre todo mucha prudencia.

–Bueno Agustín, no sabes cuánto me alegro que hayas conseguido esa plaza que estoy segura que te la mereces y que serás lo suficiente inteligente como dice el rector para nadar y salvar la ropa. – ¿Pero yo pienso que hemos venido aquí para hablar sobre nosotros y los problemas que nos podemos acarrear si seguimos viéndonos? La verdad dice Agustín que era en realidad que quería decir Inés con estas palabras, pero asustado por sus afirmaciones no pude por menos que preguntarla: – ¿Inés te veo como enojada con migo y yo solo te pedí porque sabes que solo vivo por ti que si podíamos seguir viendo.

–No, no estoy enojada contigo... –Estoy enfurecida con migo, porque por ahora puede más mis sentimientos por ti que las dichosa “morales» cristianas que desde niña en el convento me inculcaron en el cerebro. Después ella volvió a guardar silencio y mirando le intensamente respondió con cierta seriedad: – la verdad que ni tan siquiera nos hemos besado y sin embargo parece que ya he pecado.

–Lo sé y reconozco que en mi fuero interno algunas de las cosas que dices son ciertas, dada la situación clerical de este país; pero por favor Inés no me llores y si tu lo deseas no nos volveremos a vernos.

–No- no por favor, porque yo te quiero mucho y una cosa es lo que uno piensa y, otra es la realidad de lo que siente el corazón y yo ya Agustín mi vida si no te pudiera ver de nuevo creo que me volvería loca.

ÀMAME
Nada guardo porque nada es mío,
siembro poemas con los que cosecho cariño,
mientras se abre la puerta final
de mi camino...
Suéñame...
Porque mis versos gritan porque lo hagas
Ámame…
Porque mi cuerpo te pide que lo hagas.
Encaríñate…
Porque yo se que tu también me amas
Quiéreme…
Porque muero por los besos de tu boca adorada.
Adórame…
Con esa ternura que mis sueños guarda.
Aliéntame…
Para no perderte nunca en mi mente la esperanza.
Y estímame…
Con esa ternura que me enamoro de ti
Y me llegó hasta el alma...
P.G

Desde aquel día dice que siguieron viéndose, pero esta vez con más frecuencia aunque decidieron cambiar de sitio y no podía ser otro que el parque del Retiro que el tanto adoraba. Y reconoce de nuevo que fue el periodo más feliz de su vida. Y dice que no olvidara nunca esos paseos por los jardines del Retiro, donde los amantes ultimábamos nuestros proyectos y nos deseábamos una nueva vida y siempre juntos. Después nos sentábamos en los ribazos cubiertos de hierba y al hablarnos arrancábamos las margaritas que crecían al alcance de las manos.

Así se esperaba la llegada del crepúsculo y las sombras nos sorprendían muchas veces en las inmediaciones del estanque silencioso y profundo, sin ningún murmullo con la bonachona complicidad de la luna, que contribuía a la comunicación sincera del amor. Hasta que un día de lluvia decidimos terminar la tarde en una sala de cine de Gran Vía; donde al amparo de la oscuridad y agazapados en las últimas filas aprovechábamos para darnos el primer beso después de tantos años de espera. Y dice que está seguro de a ver vivido absorto una dulce somnolencia tan feliz que quedo asombrada de que el mundo guardase oculto tanta delicia.

EL BESO AQUÈL
Querida y soñada mujer,
continuamente llevo en mí,
esa grata evocación,
que sin cesar surge al
cerrar mis ojos y vagar
en tus recuerdos.
De tu calor de llama tierna
siempre llega a mi memoria,
tu apretado cuerpo tan deseado,
donde el aire no-tenia espacio
entre nosotros.
Seductora pasión que siempre
guardo escondida, en increíbles
tumulto de ansias que fluye
eternamente en mis venas,
cuando sus cálidos cauces
se ponen a la frontera del mío.
Es entonces cuando
siento el acudir caudales
perniciosos desde recónditos
espacios inundan, exaltados,
los latientes deseos que fluyen
creciendo con los suyos, un
deseo de gozo indeterminado.
P.G



















CAPÌTULO XXII


A mediados del mes de julio de aquel el verano el calor en Madrid se hacía insoportable y pensó pasar una temporada en la playa o en la montaña. Pero al final pensó que no podía abandonar los encuentros con Inés ya que según ella. Antonio no se hallaba en una situación de poder viajar; pero cuál fue su sorpresa cuando ella le comunico que como el año anterior dejaría a su marido al cuidado de la enfermera. Con el fin de pasar alguna semana con su madre, dado que después de la muerte de su padre se hallaba sola. Y asegura que esta idea no le disgustaba, pues sus sentimientos por Inés cada día iban más en aumento y, no era como en el fondo lo que sentía era como todos los hombres unos días de intimidad. Pero que además, nadie como ella se lo merecía después de tantos años de sacrificio.

Pero lo que más le había chocado de ella era la diferencia de sus modales de como la encontró los primeros días. Entonces reconoce, que la había visto poco dueña de sí y sin embargó ahora parecía de nuevo como si sus sentimientos volvieran a revivir como en el pasado. Si ella seguía enamorada y por eso dice que al sentir el deseo de una sana sensualidad. No pudo por menos de preguntarla si seguía enamorada como entonces: –Inés- ¿De verdad sigues enamorada de mi? – ¿Dime que sí, porque a cambio mi vida yo nada te pido que no puedas darme...?

NADA TE PIDO
Nada te pido que no puedas darme,
pero sí que me dejes la esperanza en su día
de un abrazo robado, de una caricia
nada imposible que sepa a avaricia.
Lo que quisiera de ti, es que me ofrezcas
un suspiro de tu pecho y refugiarme
en mis sueños con la profundidad de un verso.
Yo no te pido amor la luna, solo te pido que
me regales tu corazón en un dulce poema,
quiero tu prosa, amor y este es mi ruego
que me ofrezcas en tu pecho y tu sosiego.
Pero si algo te pidiera aunque fuese un sueño,
solo seria poderme refugiar en tu letargo, y
la esperanza de un día poder verte, mirarte,
besarte y quedarme a tu lado en eterno ensueño.
P.G

– ¡si mi vida yo siempre estuve palabra de honor enamorada de ti y por tanto no debes seguir sufriendo como unos tontos por esto!

Como Inés debía salir de la estación del Norte a las tres de la tarde, cuenta que el llego a tiempo para sacar los billetes para Valladolid donde pasarían unos días antes de que ella continuara su viaje hasta Peñafiel. Y dice, que en ese preciso momento ella apareció en el rellano de la estación y que al observarla atentamente le pareció todavía mentira el estar contemplando a la auténtica Inés. Al poco tiempo de tomar asiento ella se aferro a su brazo e inclinando la cabeza sobre sus hombros le dijo: – Querido - sabes que es como si imaginara que nunca hubiéramos estado separados y que ahora fuéramos simplemente marido y esposa.

Al instante, el sonido de la locomotora y después de un ruidoso silbido se puso en marcha dejando atrás la ribera del Manzanares y una hora después fue dando vista a la sierra del Guadarrama. El tren después de despedirse de Segovia dejó atrás la verde sierra par cambiar totalmente su paisaje al penetrar bruscamente en la árida meseta castellana. –Lo siento mi vida pero mismo si llevo toda la noche pensando en lo mismo no estoy preparado para preguntarte donde y como no alojáremos en Valladolid. Inés se echa a reír y dice él que termino por reír con ella, pero reconoce que a la vez deseaba que ella hiciera algún comentario de tipo moral al respecto. Pero al no obtener respuesta se dijo que como dice el refrán él calla otorga.

Una vez en Valladolid y mismo si ya el sol hacia horas que había desaparecido el calor del mes de agosto seguía siendo terrible, pero a medida que se iba imaginando los detalles; ella termino por aceptar la busca de un hotel y presentarse como un matrimonio recién llegados de la capital. No les fue difícil inscribirse en el hotel y todo porque en la década de los sesenta debido a la entrada masiva del turismo y su abertura al exterior ya no exigían a las parejas el libro familiar. Y continúa escribiendo con cierta satisfacción que al subir al primer piso por la escalera, dice que la pasó un brazo por la cintura y fue entonces cuando observo que ella a la vez le apretaba la mano por lo que tuvo la ilusión de que sus sueños se estaban haciendo realidad. A la vez ella como si hubiera adivinado sus pensamientos dijo: – ¿Agustín- me parece mentira que esta noche vallamos adormir juntos? – ¿Si mi vida yo jamás tuve la esperanza que esto pudiera suceder?

Una vez en la habitación él pese que se sentó como aturdido en la cama, al instante le entraron ganas de sonreír al a ver que estaban haciendo sus sueños realidad. Mientras ella en el baño parecía reflexionar como si al estar casada estuviera cometiendo adulterio con un desconocido que había entrado por casualidad en su casa. No fue así, ya que rápidamente reacciono para ya menos angustiada, le dijo abrazándole: – Agustín no puedes imaginarte lo que te quiero y por eso este sentimiento tan profundo que siento por ti no tengo ningún remordimiento. – Pero por favor Agustín- dime que en realidad sigo siendo una estúpida.

Se besaron y el beso la devolvió el valor, porque después de todo; la engañaron y ahora seguía enamora de él y ella también era amada. Por otra parte, reconoce que desde que volvió a encontrarlo su cuerpo esperaba ese momento y que hasta ahora no había sentido nada parecido. Ya que por fin y tras un largo periodo debido a la situación de su marido, por fin se podía quitar las ligaduras y sobre todo con el hombre que más había querido en su vida. Por eso reconoce que estos pensamientos no la impedirían amarle con pasión e incluso con furor, besándole y estrechándole en sus brazos hasta casi asfixiarlo.

Así por un largo tiempo en aquella habitación del hotel nos amamos, rebuscándonos mil veces las carnes como dos combatientes que luchan por encontrar el mayor placer posible. Para después extenuados de placer yacer uno junto al otro. Al terminar charlaron quizá más de una hora hasta que se quedó dulcemente dormida, despertando cuando el teléfono sonó para ofrecernos el desayuno en la habitación.



DÒCIL A MIS CARICIAS
Como una afluencia
de gozo ilusionado
surge su figura cuál
dulce milagro inesperado.
Llegó de improviso y
en la bruma su rostro,
lejano en el tiempo
tan sólo espera acudir
dócil a mis caricias.
Lentamente se desviste
y todavía sonriente
deja caer por fin su velo
que apenas cubre su cuerpo.
Ella abrazara mi cuerpo
y lo aliviara con los más
suaves manoseos de caricias.
¡Ah, caudal murmuro so
de misterios! y pletórico
de llamas devorantes.
¡A sus suaves dedos!
Acompañado de dulces palabras.
P.G

Después de desayunar y al verse observada por él dice, que de nuevo a Inés le pareció que le sonreía más alegremente que los días anteriores, pero sus ojos dulces en el fondo seguían mirándole aun con cierta tristeza. – ¿No se Agustín, pero me siento preocupada por mi futura vida?
–Inés eso es completamente falso y que no tienes que seguir atormentándote de esa manera, porque yo siempre estaré a tu lado para lo bueno como para lo malo.
– Yo a ti mi vida no te exijo nada y te pido por favor que no te preocupes.
–Inés, perdona, pero: – ¿Por qué entablas siempre esta conversación como si te sintieras avergonzada?

Inés, después de estas palabras parecía ave salido de aquella incertidumbre que la agobiaba. Pero para no seguirle atormentando le invito a dar una paseo por la capital y perderse entre el gentío en esa mañana dominical. – ¡Agustín pese a que ya pica el sol debes de reconocer que hace un di esplendido y, además, reconoce que el aire es dulzón y embriagador! – ¡Y te diré además, que en fin de cuentas este mundo no es del todo malo!
– Que quieres que te diga mi vida, si no que no puedes imaginarte lo que me alegro verte tan feliz.

Cogidos de la mano, siguieron paseando para más tarde, sentarse en una terraza del parque y saborear unas cervezas acompañadas de unos calamares rebozados. Bueno hasta aquí dice que todo fue bien, pero al pasar por la puerta de la catedral; le pidió que si podía entrar pues hacia más de un año que no sé confesara y su nueva situación la estaba helando el alma. –Tú no entres mi vida, porque yo se que tú no eres creyente, pero también sé que no eres muy compresivo. La verdad que él la comprendía, porque se daba cuenta de que sus relaciones con Inés eran un pecado según su religión. Pero reconocía que sabiendo que ella había sido engañada, no debía de sentir por su parte ningún remordimiento.

Él mientras estuvo esperándola más de una hora, saboreando otra cerveza en el bar de enfrente y que después fue ella que le conto lo siguiente: – Sabes que el olor a incienso me marea y que más de una vez me tuvieron que sacar de ella. – De niña siempre me parecía faltarme el aire y ahora me suscitan en mi memoria una especie de fobia. –No obstante te aseguro que no sé porque necesitaba confesarme, pero antes me dirigía a una de las capillas había visto a la virgen. –Tú sabes Agustín que fui educada en un colegio de monjas y por tanto yo siempre viví con el temor al pecado. –Además yo siempre ame a la virgen porque en sus brazos tiene al Niño Jesús, y por tanto para mí representa la fecundación y yo que adoro a los niños nunca podre ya tener ninguno. – Y te juro que al final me sentí tan desilusionada que solo me calme rezándola a mi virgencita.
– ¿Bueno Inés no sigas atormentándote, porque al fin habrás terminado por confesarte y como la Iglesia dice todos los pecados serán perdonados, ósea como si fuera de nuevo un cheque en blanco.
–No, no mi vida no me he confesado y sabes porque: – Porque al fin y al cabo son hombres como los demás y no creo que llegue a comprender que yo he pecado con el hombre que más he querido en mi vida. – Bueno Agustín sabes lo que te digo, que la vida no se porto bien con ninguno de los dos y por eso te aseguro que no me importa por ti achichárrame en las calderas de Pedro Botero.

Je Ne Regrette Rien - Edith Piaf
Non, rien de rien, non, je ne regrette rien-Ni le bien qu'on m'a fait, ni le mal, tout ça m'est bien égal.------------------En Castellano
No, yo no me arrepiento de nada-Ni el bien que me han hecho, ni el mal Todo eso me da lo mismo-No, ríen de ríen -No, no me arrepiento de nada. -Está pagado, barrido, olvidado. -Me da lo mismo el pasado. -Ya que con mis recuerdos. -Yo prendí el fuego. -Mis tristezas, mis placeres. -Ya no tengo necesidad de ellos.- Barridos mis temores para siempre vuelvo a partir de cero.- No, nada de nada- No, no me arrepiento de nada-Ni el bien que me han hecho, ni el mal-Todo eso me da lo mismo-No, nada de nada-No, no me arrepiento de nada-Pues mi vida y mis alegrías-Hoy comienzan contigo…

Volvieron a casa muy tarde y que a partir de entonces Inés volvió a sentir una paz espiritual absoluta y toda ella parecía impregnada hasta la médula de la necesidad de seguir siendo poseída por él. Sí, a si fue porque no volvió hacerse ningún reproche y se convirtió en la misma jovencita que él conoció en ese Peñafiel inolvidable. Y que además, acentúa él en su diario que nunca podrá olvidar esos cuatro días que pasaron juntos en Valladolid. Pero el deseo de Inés de ver a su madre pronto se convirtió en una necesidad, por lo que decidieron que ella regresaría a Peñafiel. Mientras él quedaría todavía otras dos semanas en Valladolid con la esperanza que algún día de la semana ella pudiera desplazarse a la capital y así fue pues aquel verano dice que fue inolvidable.










CAPÌTULO XXIII


-¿Cuánto tiempo ha pasado desde aquel día que por aquella estúpida guerra civil abandonara la universidad para incorporarse al ejército republicano y si embargo el edificio en su interior y exterior de la universidad apenas había cambiado? Y asegura que el resultado del primer día de clase, fue el resultado de una larguísima conversación con los alumnos universitarios ya que entre ellos más de la mitad eran de diferentes países europeos.

Los primeros días del curso universitario fueron bastante complicados, dado que tenía que buscar la forma de alternar las clases del liceo con las de la universidad y esto le costó su tiempo. Sin embargo, esa tarde de a principios del veranillo de San Miguel había quedado con Inés en la cafetería preferida y esto le hacía olvidar tanto trayecto diario que del metro al tranvía debía repetir todos los días. Pero reconoce que ese invierno para él las cosas fueron cambiando debido a una serie de circunstancia: - Pues para dada las continuas protestas en la universidad le obligaban moralmente a situarse políticamente en ellas.

En efecto, las manifestaciones obreras y estudiantiles día a día se hacían más violentas y por tanto la represión de la dictadura se hacía insoportable. Por lo que los grupos organizados sabiendo de su pasado buscaban por todos los medios ganar su simpatía. Y dice que entre ellos había un tal Victorio un Italiano hijo según contaban de un famoso director de cine, no tardo en abordarlo y proponerle que asistiera a las reuniones que ellos mantenían en una cafetería de la calle Arenal.

La oposición al Régimen en el exterior apenas existe, ya que los antiguos partidos republicanos son cada vez más débiles. Por eso aprovechando los tratados con los países europeos, pero especialmente con los Estados Unidos. La oposición se organiza sobre todo en el interior, con la aparición de nuevos partidos y sindicatos clandestinos y el trabajo encubierto desde la universidad. Y pese a que la sociedad española está aparentemente cohesionada y es en su mayoría adepta al régimen. Sin embargo, en realidad, es una sociedad sumida en una importante conflictividad social y política que favorece la lucha de masas. Pues hay que destacar que aprovechando el desarrollo económico de los años 60, trajo cambios sociales de envergadura, con el éxodo rural y la emigración a Europa.

Por todo eso, la dictadura celebro con bombo y platillo la celebración de los XXV Años de Paz en 1964 y las sucesivas legitimaciones por referéndum de las leyes fundamentales, así como el nombramiento como sucesor a título de rey de Juan Carlos de Borbón. Obligaban a los movimientos de oposición a cambios de estrategia poco eficaces. Para intentar desbaratar el llamado franquismo sociológico que intentaba asentarse como fuerza en la mayoría de la población.

Hay que reconocer que la labor de las CC.OO era en esos momentos junto con el PCE la fuerza más importante. Pero como el bien cuenta en la universidad y para una parte de la intelectualidad las teorías del PCE dejaban mucho que desear. Y este era según cuenta lo que en la reunión de cafetería se estaba debatiendo. Entorno a la mesa había una docena de las cuales el solo conocía a Victorio y un tal Enrique, por encontrarle paseando muy a menudo con el joven italiano. Y el tercero a su derecha era un hombre ya de su edad no físicamente agradecido a la naturaleza y que además, lo afeaban unas gafas con cristales de culo de botella. Y que le fue presentado con el nombre de Crespo. De los demás miembros de la reunión escribe que puede dar sus nombres porque al no ser al año siguiente detenidos como él deben seguir para siempre en el anonimato.

Sin necesidad de que dijera quien era el responsable de aquella reunión, que desde un principio tomo un carácter clandestino. Pero que él no tarda en comprender que era Crespo y que además, desde el principio le cautivo al comprobar su dominio político de la situación nacional e internacional del momento. Además, a este como vivió largo tiempo en Paris se le atribuía entre otras cosa la traducción de Capital de Carlos Marx del francés al español. Y reconoce también que su charla fue en todo momento convincente, para terminar haciendo hincapié en que la disciplina debe ser sensata al convertirse para aquellos que estén dispuestos a seguir peleando contra la dictadura una condición necesaria para el desarrollo de la organización.

La propuesta de Crespo a él le pareció muy convincente por donde quiera que lo mirase, aunque reconoce que al mismo tiempo sintió miedo. Pero que dada la situación internacional y las posiciones que el PCE estaba tomando últimamente con relación a la Unión Soviética. Las teorías Maoístas que allí se defendían eran con relación a las del PCE más acorde con sus afines de Leon Trostsky y su revolución permanente que él siempre había defendido. Por eso al aceptar seguir en contacto con ellos, decidió participar en la creación de una especie secretariado.

Donde después de intensas deliberaciones término Crespo por ser nombrado máximo responsable y él se encargaría de la confección de una especie de periódico clandestino y de las octavillas. Que en el argot político se denominaba agitación y propaganda. Las reuniones dicen que se hicieron más frecuentes y a la sobra del creciente movimiento antifranquista de la Universidad la organización fue creciendo, por lo que se decidió que Crespo se trasladara Albania con el fin de ponerse en contacto con el Partido Comunista Albanés de corte pro-chino para conseguir una necesaria financiación.

Y así comenzó el Año 65, que se distinguió del anterior no solo porque sus responsabilidades tanto de trabajo como políticas no le dejaban tiempo libre. Lo que a penas se veía con Inés y para colmo Antonio al agravarse su salud día a día ella apenas salía de casa. Pues como bien le habían diagnosticado a Inés, a primeros de enero falleció Antonio. Además, a la vez los acontecimientos se precipitaron políticamente. Ya que las movilizaciones obreras y estudiantiles cada día ocupaban las calles de Madrid y del resto de las provincias con más virulencia. Por eso las reuniones y la confección de octavillas apenas le dejan tiempo libre, ya que había que multiplicarse con el fin que todo estuviera a punto para ese 1 de Mayo que tanto se esperaba del movimiento obrero en las calles de Madrid. Si ese 1 de mayo fue un éxito, pues las calles de Madrid se llenaron de manifestantes y mismo si los grises se ensañaron con represión terrible. Las manifestaciones por todo el país fueron un éxito sin precedentes.

Luego vino de nuevo la calma y las citas con Inés se hicieron más frecuentes y que aquel verano decidieron pasar unas semanas en Alicante. Donde aprovecharon las frivolidades y las costumbres que aportaban los turistas extranjeros ayudaban a que las cosas para ellos fueran más fáciles. Era una gozada después de un invierno y primavera con tantos acontecimientos y deberes, permanecer juntos de nuevo. De manera que esto les permitía ver sin inquietud, como el agua del mar se acercaba con dulce murmullo a la orilla, mientras cogidos de las manos y los ojos cerrados. Experimentaban una sensación de intenso placer, mezcla fácil de una dulce laxitud embriagadora.

Al atardecer se acercaban a los acantilados, porque a ella la encantaba perder su vista en el horizonte como queriendo así olvidarlo todo. Pero también observar como el mar al golpear la costa y esto la parecía como si el mar volviera a querer ganar de nuevo con todas sus fuerzas la esperanza de conquistar algo que anteriormente le fue rebatado. Y a estas afirmaciones, él dice que se atrevió a decirla: – ¿Mi vida, no iras a repetirme la historia de siempre? – ¿Inés déjate de historias y abandona para siempre tus absurdos reproches ya que el amor debe de prevalecer sobre el miedo?

– Sabes ya en los orígenes, la filosofía preveía que el amor era algo tan bonito que estaba por encima todo perjuicio religioso y esto no cabe la menor duda que ayudo al ser humano a superar el miedo. –Es la convicción de Epictéte como de Epicure que dicen: -Que mientras se viva arrinconado por el miedo, no se puede amar, ser libre ni tampoco generoso.
–Si mi vida ya en la época de estos filósofos grecos, ya se pensaba que esta manera de pensar era una bonita idea, dado que sin ser sensato no se puede pretender la felicidad y mismo si para algunos no quiere decir gran cosa –la verdad es que sin la serenidad, es decir la capacidad de sentir la libertad del amor no se puede superar el miedo.

Inés escuchaba atentamente, pero sin quitar su vista a ese mar abravecido en su hermosura, pero no obstante, le contesto con cierta ironía: – De acuerdo, de acuerdo... – Pero eso está bien para ti que todo lo ves poéticamente, pero yo sigo anclada mi pasado y mi estúpida moral cristiana.

-Mira Inés, el mundo funciona a dos niveles opuestos sin reconciliación posible. -Sí, uno es el de la hipocresía virtual y el otro paralelo que es simbólico, como es la muerte, el amor, la poesía, la singularidad y esto son los que nos permite reflexionar: -Ya que de una parte está lo fatal y de otra lo banal y la lucha entre ambos pueden resultar dramática. Por eso nuestra obligación en una palabra, es la de volver a encontrar el equilibrio entre el bien y el mal.

A continuación guardo silencio, para luego mirar de nuevo a Inés y señalándola con su mano la lejanía del mar la dijo: - ¿Inés tú crees que se puede abandonar así como así la poesía?- Mira -¡El mar! Con sus organismos misteriosos que lo pueblan también vivían, como los de la tierra, sometidos a la tiranía del medio, inmóviles en su primitiva existencia, repitiéndose a través de los siglos. Si como si fuesen siempre el mismo ser y no era verdad, pues su subsistencia estaba marcada por una evolución necesaria o a la simple razón de perecer. -Ves mi vida eso es en definitiva la razón de nuestra existencia: -Nacer- desarrollarnos y morir. - por eso tus reproches son infundados, ya que solo se vive una vez.

Inés después de sus afirmaciones, termino por sonreír y mostrándole sus blancos dientes coloco suavemente su cabeza en su pecho. Mientras que Agustín acarició su cabello, para después separar su cabeza y besarla intensamente en la boca y, además, al comprobar que por allí apenas pasaba gente. La tentación fue tal que no hubo forma de escapar y tendiéndola en el suelo se abrazaron con tal fuerza hasta que terminaron por amarse intensamente. El amor fue dulce y seguía aun sintiendo el calor de su cuerpo mismo si su respiración fue calmándose. Hasta que cuando el globo solar se sumergía en el horizonte, comprendieron que hora de volver sobre sus pasos hasta ganar el hotel.

Así comenzaron a declinar los días que les quedaba para terminar sus instancias junto al mar. Si, ya, quedaban pocos días de ese verano inolvidable de alegría y despreocupación. Y todo además, lleno de aquella sensación de no tener que rendir cuentas a nadie en esta dura e inexplicable vida de este mundo inhumano. Por las mañanas se tendían en la orilla de la playa llena de gente, mientras los niños corrían desenfrenados para terminar en el agua.


DE NUEVO VENGO A VERTE

Como muchas tardes hoy vengo a verte y en mi altitud observo, que el viento fuerte te hace duro, vigoroso y bravío y tus gigantescas olas en su locura acaban diluyéndose en su hermosura.

Las gaviotas hoy desvarían alocadas y chillonas
se posan en las humeadas rocas, ahora de ellas solas
y en las playas por lo contrario la espuma bravía,
llega una tras otra en las rumorosas olas, rompiendo
la tranquila y suave arena con su blanca espuma.

Ayer por lo contrario contemple su azul cielo y vi
el mar reposado, tranquilo, en bonanza y sin ese rugir
que hoy tu bravura lanza, al reflejar en su apostura
de paz el color azul cielo, que yo siempre anhelo con
colores que a lo lejos confunden en sus tonos lucidos y bellos.

Inmenso mar que cautivas, con tu fauna en lo profundo,
con esa vida sorprendente y atractiva de otro mundo, que al observante llena de placeres y contentos, e invitas a la poesía, con esos visos decolores sus encantos de vida y alegría.
P.G

Por la tarde, volvieron tranquilamente albarde del acantilado para seguir observando el vaivén de las aguas del mar lanzando sus chorros rugientes en las oquedades rocas. Y al observar le de nuevo quedo perplejo ante tal divinidad misteriosa, verde e inmensa, y silencioso comprendió que eran los mejores momentos de su serenidad y ante tanta belleza llego a la conclusión que fue en el seno de sus aguas que nacieron los primeros dioses.


Si, era maravilloso ese vaivén preciso de las aguas, y arrullado por su murmullo, por eso coincidí con los sabios, al preguntarme que debió sentir aquel hombre que nació en él algo nuevo y poderoso: -«un alma…» “Esa alma” que nos perseguirá a lo largo de nuestra existencia y que fue inventada como la antítesis de la propia vida… -Esa noción de hacer creer que en realidad no existe ningún sentido, ninguna razón fuera de poder salvar el alma. -Ya, que al fin de cuentas el alma inmortal, fue inventada para despreciar el cuerpo y en aras de la penitencia como una histeria de la redención. Por eso la noción del “pecado”, fue también inventada al mismo tiempo que el instrumento de la tortura. Sin embargo, yo creo que él último Dios desaparecerá con el último de los hombres y con él, el temor, el miedo, la angustia, esa máquina a crear divinidades. Todo porque el terror, incapacita a reconocer la muerte como un fin natural e inevitable…









CAPÌTULO XXIV

De nuevo la rutina sin más, sobre todo el vaivén de los días a acompañados de las mismas preocupaciones ya que esos meses escolares acompañados primeros del pluriempleo las jornadas eran agotadoras. A pesar de todo, siempre encontraba tiempo para sus reuniones clandestinas de las que Inés ignoraba, así como sus citas a las que no faltaba. Así la vida se puso de nuevo a girar con la misma intensidad que el invierno anterior.

Si ese terrible tiempo anterior que él seguía recordando con la misma emoción, y cada vez con más intensidad y que sin ningún margen de tregua seguía devorándole. Y ahora mientras caminaba en busca de Inés por esa calle llena de personas y ajenas unas de otras pensó que tarde o temprano en vueltos como en una niebla dejaran como él de existir. Si ese maldito tiempo que nunca se detiene y por tanto solo nos queda la lamentación del poeta que deploraba la huida del tiempo, el desgaste del olvido, las esperanzas frustradas.

Después de estas afirmaciones volvió a sonreír, ya que la pesadumbre que sintió tras estas reflexiones se desvanecieron al acercarse a la cafetería donde Inés le esperaba. – ¡Bien, bonita ya estamos de nuevo juntos! –Pero te veo a pesar de todo muy triste. – ¿Te pregunto en serio?

– Agustín no digas tonterías. – ¿sabes? – ¡A veces sigo viendo con toda claridad esas tardes en aquel acantilado! – Y te aseguro que al leer de nuevo tus poesías me siento la mujer más feliz de la tierra. – ¿pero otras veces mi vida me entristece al pensar que tengamos que seguir viviendo separados a causa de tantos perjuicios? – ¿Por qué yo en realidad me pregunto el porqué nosotros no tenemos derecho una vida como los demás?–¡Ya que en esencia, tu y yo somos mujer y hombre y lo más sencillo seria vivir juntos para estar más cerca de la naturaleza! – ¿No es cierto?

Agustín después de sus palabras se echo a reír, para después decir: – ¿A que no aciertas Inés lo que estoy pensando después de escucharte atentamente?

– ¡Si me lo figuro que tienes como yo unas muchas ganas inaguantables de hacer de nuevo el amor! Después de esta afirmación tan descarada según Inés, dice Agustín que estas insinuaciones hicieron que ambos se echaran a reír. – ¡Bueno ya sabes! Dijo ella en voz baja: – ¡En cuanto a lo nuestro, creo que cuando quieras puedes llevarte el gato al agua! Así pasaron la tarde que no se confundió con las demás, porque por primera vez Inés le invitó a pasar la noche en su casa. Y ya una vez en su casa encontró una expresión de felicidad que emanaba de la dignidad y madurez. Que adquiere una persona decidida a perder toda clase de prejuicios religiosos.

Al entrar en el portal, ella parecía como un animalito perseguido, llena de preocupaciones, pero reconoce que esas preocupaciones fueron innecesarias, porque no encontraron persona ni en el portal ni en el ascensor. ¡Pero qué tonta que soy, qué tonta! – ¿Si Agustín toda mi vida asustada? – ¿Será posible que no haya sido capaz nunca de destruir esta moral convencional inculcada desde niña?

–Es absurdo mi vida, porque mírate en tu interior y veras que entre los perjuicios la mentira que te inculcaron existe el natural deseo de una sana sensualidad. –Y para el colmo de todos tus perjuicios, esta noche por primera vez nos encontramos solos y en tu casa. – Y cuando una mujer se queda a solas con un hombre, nace en ella el deseo de entregarse al hombre que ama. –Y él a la vez no desea otra cosa que primero, besarla para terminar después con gran dulzura poseyendo el cuerpo de esa mujer.

Posiblemente dice que él se encontraba en la mejor etapa de su vida. Y además, sus ilusiones no eran infundadas pues ellos se amaban y por tanto la fusión entre ambos parecía tener lugar en una dimensión tal que ninguna otra relación para él hora carecía de mayor importancia. –Bueno Agustín deja de pensar para tus adentros y ahora bésame– quiéreme ya que sin ningún problema volveré a ser tuya. Después dice que lo pasaron muy bien esa noche hasta que extenuados quedaron dormidos y cuenta que despertó cuando el brillo de la luz solar penetraba con fuerte insistencia a través de las cortinas.

Ese invierno fue muy frio, pero no por eso las organizaciones obreras y estudiantiles dejaron de seguir saliendo a la calle con sus diferentes reivindicaciones con protestas continuadas contra la dictadura. Pero hay que destacar especialmente el movimiento estudiantil o la revolución estudiantil que era como se la denominaba ya que el activismo político se expresaba en una amplia variedad de demandas, pliegos petitorios, manifiestos públicos, actos de apoyo o de repudio, manifestaciones que alcanzaron el carácter de conflictos sociales con una raíz ideológica de variada magnitud que los estudiantes especialmente en Madrid y Barcelona protagonizaban.

Sin embargo, en el corazón de cada uno de los militantes organizados reinaba la confusión y la alarma de un temor no infundado. Y todo porque que las detenciones se hacían cada vez más frecuentes por parte de la Brigada Político Social. Por eso ellos como todas las organizaciones clandestinas tuvieron que tomar cada vez más precauciones y entre otras observar a cada instante si uno era seguido. Para eso él dice que lo mismo cuando cogía el metro o el autobús entraba el ultimo para poderse apear antes que el metro cerrara las puertas y así el que le siguiera se quedaba con dos palmos de narices.

Así fue trascurriendo ese invierno de 1965 para él, hasta que la llegada de la primavera donde las manifestaciones cada vez eran reprimidas pero más numerosas. Mismo, los sindicatos como los partidos políticos en la clandestinidad esforzaban sus reuniones; con vistas a la gran manifestación del 1 de Mayo. Por eso el mes de abril las reuniones se hacían cada vez más necesarias con el fin de redactar los panfletos que luego se lanzarían la mayor parte de las veces por la noche.

Pero esa tarde de mediados de Abril Agustín se dirigió con toda precaución a la reunión que tenía prevista el comité de coordinación, con el fin de esa noche no dejar descansar la multicopista. Para eso cogió el metro en la plaza del callao, no sin antes como siempre tomar todas las precauciones dirigirse a apearse en la estación de Las Ventas. Una vez allí, y a pie se dirigió hacia el barrio de la Concepción y una vez a su altura siguió hasta cerca del cementerio de la Almudena donde en una planta baja se hallaba instalada la imprenta.

No cabe la menor duda que fue una mala decisión el reunirse ese día, ya mismo merodeando un cuarto de hora por los alrededores antes de entra en la vivienda por precaución. En plena reunión un golpe fuerte derribo la puerta y con pistola en mano más de diez policías de paisano les detuvieron. – ¿No se resistan ya, que están rodeados por la policía y quedan ustedes detenidos?

Agustín escribe que cuando los introdujeron en los furgones esposados sintió la misma emoción que cuando en el treinta y nueve fueron derrotados y obligados a cruzar la frontera francesa. Pero ahora dice que fue mucho peor, porque esposado le encarcelaron en los sótanos de la dirección general de seguridad en Puerta del Sol. Pero a pesar de todo, tuvieron suerte porque al fin y al cabo fueron detenidos solo cuatro y si aguantaban bien los interrogatorios no entrarían más.

Del interrogatorio sigue escribiendo que él no quiere en su diario dar más detalles, y todo porque podía incurrir en algún error y dar pistas innecesarias y peligrosas para los demás militantes. A continuación y como era de costumbre en esos años a las setenta y cuatro horas pasaron al tribunal de la plaza de las Alesas que decreto orden de encarcelamiento incondicional hasta que se celebrará el juicio. Y tras estas diligencias los cuatro fueron conducidos en un furgón especial a la prisión de Carabanchel.

La cárcel de Carabanchel fue un proyecto de Franco en 1940, primero como campo de concentración madrileño y después como pudridero de sus enemigos políticos. Entre los muros de este triste penal se acumulan cientos de historias y recuerdos, de los cientos de presos políticos que continuaron luchando indomables después de ser condenados por el triste y celebre Tribunal de Orden Público. Este pudridero humano fue construido en su mayoría por presos políticos y una vez terminada muchos de ellos siguieron cavando el famoso “Valle de los Caídos” donde no se ha publicado todavía ninguna lista de los miles de muertos por enfermedades ni de los cientos de accidentes mortales.

Después de tres días de incomunicación en la famosa primera galería que era donde se hallaba la flor y nata de la delincuencia Española ya fue totalmente diferente. Al ser trasladados a la sexta galería y ser recibido casi como en una fiesta por una gran cantidad de camaradas de todas las tendencias allí encarcelados. Y recuerda que luego para él la salida o la entrada de un nuevo preso político, se convertía en la novedad del día. Aquí respiraba mejor aire y en los pasillos se podía uno ver la cara por su limpieza y esto nos determinaba que se podía mejor soportar el tiempo que nos quedara. Pero lo que más le llamo la atención fue forma peculiar de organización, ya que la comida que entraba de las familias y amigos, era repartida sin ninguna distinción.

Así comenzó su vida en la sexta galería, donde se distinguían los demás días, cuando los jueves y domingos la familia podía visitarnos. Aunque reconoce con gran tristeza que este era un privilegió para los demás, pero para él estas visitas carecían de importancia; ya que el no tenia más contacto en la capital que Inés. Pero que ella por no ser nadie que pudiera con papeles alegar su familiaridad no podría nuca visitarle. Por todo eso, dice que después de reflexionar; pensó que no podía inmiscuirla en su nueva situación ya que esto solo podía perjudicarla. Y la verdad es que fue todo esto lo que termino por hacer y por el momento solo le quedaba seguir soñando con ella como si nada hubiera pasado.
SOLEDAD SIN TI
¡Oh soledad sin ti
que me diste tu voz
que nunca te pedí!
Mi sola compañía
son tus recuerdos.
Vivo mi soledad sin ti,
Y yo me pregunto:
¿Con quién hablo...?
P.G
En su diario Agustín siguió escribiendo cartas a Inés, pero ella no le respondía porque en realidad esas cartas nunca salieron de su celda. Y a si fue trascurriendo su primer año en el penal de Carabanchel del que a diferencia del convento - cárcel de Palencia se distinguió porque cree que continuó siendo practico para los demás, al seguir dando clases. Pero esta vez a una por las mañana a los muchos obreros encarcelados que querían mejorar sus conocimientos gramaticales y por las tardes a un número importante también de presos políticos que deseaban aprender francés.

Cada día llegaban más presos políticos a sexta galería, debido que por Madrid pasaban todos, para ser juzgados por el “Tribunal de Orden Público” y la comuna crecía unos días. Pero ya cuando eran condenados en firme se les trasladaba a los diferentes penales y era cuando la galería volvía a reducir sus integrantes. Pero lo más destacado de aquella primavera fue que la primavera de Praga y el mayo francés de 1968 produjeron una crisis de conciencia en la izquierda europea. En los partidos españoles también. El PCE (que se ha asentado como el partido opositor de referencia o partido a secas) llega a condenar la intervención soviética en Checoslovaquia, y comienza a diseñar, junto con el PCI y el PCF la etiqueta del eurocomunismo.

Ante esta nueva situación y el giro de los partidos comunista, se desarrollan cada vez con más fuerza grupos de extrema izquierda de orientación trotskista o maoísta muy atractivos entre jóvenes que comienzan a llamarse progres (ORT, LCR, Joven Guardia Roja...). La mayoría de estas organizaciones tuvieron implantación en el ámbito universitario, uno de los frentes más potentes de la lucha contra la dictadura. El movimiento estudiantil antifranquista se llegó a convertir además, de en un destacado espacio de formación política, en una verdadera pesadilla para el régimen por la continuidad en la acción de protesta desde los años sesenta (Barcelona, Madrid, Sevilla, Valencia, Santiago de Compostela, Bilbao, Valladolid, etc.).

La verdad es que prácticamente todas las Universidades españolas registraron respuestas estudiantiles y reconoce muy satisfecho que labor de ellos compensaba con creces la nueva situación creada entre los jóvenes universitarios. Luego sigue para decir que los días de antemano estaban ya planificados, porque de lo que se trataba era de librarse de las preocupaciones abrumadoras y esquivar las torturas con el ocio y para eso los presos jugábamos a las damas y al ajedrez. Aunque reconoce que por suerte en esos momentos estábamos principio de verano, pero ya se oía hablar que en invierno, la cárcel era una nevera con olor a humedad.
SU AUSENCIA
En gracia envuelta
y sin cerrar mis ojos
aparece tu figura
por mi soñada en este
espacio intemporal.
Delicado y bello sigo viendo
tu rostro en el espejo,
así como tu busto desnudo
que solo se cubre
con las cintas ligeras
que juegan con tu cabello
alrededor de tus hombros suaves.
No sabes cuánto me duele pensar
que sólo seas sobra de mujer fugaz
en mi constante soñar del alma
de este poeta de corazón
caliente y de manos vacías.
P.G
Llevaba ya unos cuantos meses en Carabanchel, pero tal vez con el tiempo él se sentía más íntegro y más firme. Fundido en el heroísmo elemental que le había llevado hasta allí, templando sin desfallecimiento y sin tacha su entereza revolucionaria. Seguía soñado con ese mundo sin fronteras, con la igualdad de razas, la fraternidad de los pueblos; en fin todo lo que entraña la suprema razón del puro idealismo. Hasta que dos meses después que nos anunciaron, la fecha del juicio, y partir de aquí comenzamos las reuniones periódicas, con el fin de organizar lo mejor posible el juicio del que ya se les había antedicho la petición fiscal.

La verdad que nuestra situación estaba echada de antemano y el resto de las decisiones serian para nosotros como un juego de dados. Cinco siglos del poder absoluto pesaban sobre la capacidad de sus magistrados, como una losa, los cuales inconscientemente, juzgaban a los enemigos del régimen con arreglo a los principios del derecho divino.
Su traslado hasta la Plaza de las Alesas, fue en un furgón celular como la de tantos otros.

Una vez comenzado el juicio, la verdad es que él no comprendía cómo el fiscal, los jueces y los demás, organismos nacionales no fijaban la atención en la apariencia de encaprichados hijos de papa y no en los objetivos que nos obligaba a luchar. Como tampoco llegaba comprender cómo los periodistas, que escudriñan el menor de nuestros defectos para publicarlos inmediatamente, permanezcan ciegos con relación a nuestros objetivos en acabar con la dictadura.

La intervención de fiscal y sus conclusiones, a él le hizo sospechar desde el primer momento que tenía por objeto, el de no modificar su primera petición de diez años y un día para él y a los otros dos y para Crespo como máximo responsable quince años. Y así fue pues finalmente, levantando la mano el juez dio por terminado el juicio. El juez y su séquito, abandonó la sala con el fin de deliberar y llegar a sus conclusiones. Pero en ellos quedó él ánimo desorientado, ya que el juez solo deseaba que no le hiciéramos perder la rutina diaria de su existencia y por eso no dejaba de mirar su reloj. Al finalizar el juicio el público fue levantándose, y a la vez que evacuaba la sala la gente, mientras nosotros quedábamos con el suspense durante unos días de nuestra ya decidida de antemano condena por ese tribunal compuestos por personas defensoras a ultranza del régimen.

En la monotonía de la galería, los días pasaban esperando con impaciencia el veredicto del tribunal que rebajaba sus condenas: -De cinco a seis años para los tres y diez para crespo. Una vez leída y notificada la sentencia, no fue preciso hacer esfuerzo, para alegrase en el dolor, ya que apenas un año; la petición fiscal de diez años había bajado a cinco y dice que ellos terminaron aceptándolo con cierta alegría.


CAPÌTULO XXV
Amar y ser amado

pablogarcia
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Re: EL FIN DE UN TODO-Se sigue -XX/XXI XXII Se sigue y fin

Mensajepor pablogarcia » 23 Ene 2013, 18:01

SE SIGUE Y TERMINA
CAPÌTULO XXV



Vuelvo a insistir en que mentiría si les dijera, que la vida en la cárcel cada día era más dura, pero aún más dura si se carece de ideales. De una manera o de otra, la cárcel es muy dura; porque siempre se espera que las cosas cambien. Y aunque en la calle mismo que la lucha día a día se intensificaba el régimen seguía siempre con el mismo discurso, las mismas palabras, los mismos juegos de palabras y a la vez que intensificaba la represión las potencias occidentales seguían apoyando sin más al franquismo.

En espera dice que su expediente fuera traslado a la prisión provincial de Palencia y después de tres días de nuevo en la primera galería de Carabanchel. El autocar después de dejar un buen número de presos comunes en la prisión de Burgos termino su trayecto en la cárcel provincial de Palencia. Y donde una vez en el interior a demás, parecía un convento sumido en el silencio, llegándose uno a creer en la posibilidad de un mundo muerto. Pero no, la verdad es que allí se hallaban encarcelados más de cien hombres y una veintena mujeres. El lateral derecho de la cárcel estaba reservado a las mujeres que no debía de pasar de veinte y en apariencia todo parecía funcionar de forma organizada.

Aquí dice todo el mundo vivía con la vaga esperanza de que ocurriera sin ser creyentes un milagro. Ya que la vida se detenía como se esperase como los osos un letargo invernal con una primavera con esa en libertad tan deseada. Si esa primavera que para algunos como Agustín y que ya detenidamente conté anteriormente no llego. Pues aquí todos temíamos la llegada del invierno donde la temperatura podía alcanzar los veinte grados bajo cero Y además, los patios para colmo eran húmedos, por ser muy estrechos y sus muros muy altos. El sol incapaz se detenía al borde de los gruesos muros sin atreverse en todo el día a bajar hasta el suelo. Bueno miento en la parte más alargada de uno de ellos el sol se sentía más amable y nos ofrecía durante unas horas su deseado regalo.

El invierno en Palencia comienza a sentirse ya finales de septiembre y, recuerdo que fue muy largo, de un frío exagerado. Si, los patios de la cárcel amanecían cubiertos de nieve casi todos los días, pero lo del el aire frío era todavía más insoportable. No hacía frío, allí helaba con exageración y reconoce que al no estar acostumbrado, andaba tiritando todo el día y para calmar el frío recuerdo que, nos acostábamos vestidos, pero así mismo un día de aquel terrible invierno se le metió tanto el frío en el cuerpo que comencé a toser y después comenzó la fiebre. Dos días después vino el médico y le diagnostico una simple gripe dándole como remedio unas simples pastillas. Pero la fiebre siguió montando llegando en algunas ocasiones al delirio y un dolor por todo el cuerpo que hizo la dichosa gripe se trasformara para el médico de la prisión en una neumonía. Pero dado que la fiebre no le bajaba terminaron por enviarle al hospital penitenciario del que ya no salió con vida.

NO ME OLVIDES
Pese a que sigues anudando
la cadena de mi suplicio,
seguiré cabalgando infructuoso
con la esperanza de encontrar
el eslabón que fecunde
la esperanza de mis sueños.
En esta mañana apacible
de azul cielo y claro,
un vientecillo surge para
recordarme tu nombre,
pero después al volver
de mis sueños, un desazón
me en vuelve al surgir cada
Día en mi más sufrimiento.
Y al final al sentir acabárseme
El tiempo sólo pienso qué en que
Ya no te volveré a ver.
P.G
Como comprenderán a partir de su primera recaída Agustín dejo de escribir y ya no quisiera hablarles ni escribir más sobre la muerte de Agustín dado que otros que como el por el frio y las malas condiciones de esa cárcel convento fuimos testigos de su borroso fin. Pero que como digo no fue el único ya que entre otros no abría que olvidar al inolvidable poeta Miguel Hernández que aquí en misma celda paso sus peores días y donde cayó enfermo sin mejorar hasta su muerte pese a trasladarlo ya tarde a la prisión de Alicante. Pero es verdad que para mí y para el resto de los compañeros las cosas en los últimos meses de ese invierno, fueron mejores y todo gracias a que Barden. Hombre, progresista y magnifico director de cine, nos regaló, después de un rodaje, unos sacos de dormir y unas botas que fueron como una bendición para todos nosotros.

La verdad es que fue muy duro y que a lo largo de mis años de cárcel conocí muchos más casos como el de Agustín. Que solía repetir la frase que hizo famosa John Roderigo «Dos Pasos» – ¡OH, ojos llenos de lágrimas! - ¡Llorando de ira y de amor!- ¡Oh, Españoles del llanto, de la España sangrienta!- ¡Oh fascismo obscuro que hundes el mundo en tinieblas! Como también al final terminaba con esta: –Triste es la vida sin fe en el mañana, pero al ser un día más largo ese día no será mío.

Yo no creo que Agustín se lamento nunca de su valerosa lucha contra el fascismo y todo porque yo sigo pensando como el poeta. -Cuando decía que los hombres no son tristes porque siendo libres por naturaleza no pueden realizar su libertad. -De hecho, es el hombre el único animal capaz de morir alegre y esperanzado cuando escoge su muerte para que vivan sus semejantes. -Pues la resistencia del hombre tan dura y humana como el árbol, al decir del poeta, no se realiza venciendo la propia naturaleza sino precisamente manifestándola. Y este fue la verdadera historia de Agustín que sin ninguna duda con su sacrificio como la de tantos otros contribuyeron con su ejemplo a que otros jóvenes siguiéramos luchando para que más tarde hiciéramos realidad sus sueños. ”La de una España Social y–Democrática”.

Por eso y porque le prometí Agustín, fue un año después de mí merecido retiro y ya con el tiempo necesario que decidí recopilar las anotaciones y escritos de Antonio y Agustín para escribir la Historia de lo que fue siempre las «Dos Antagónicas - Españas» Por eso me propuse que en próximas vacaciones en España, hacerle una visita a Inés como única superviviente de esta lamentable pero apasionada historia.


Como todos los veranos Madrid quedaba medio vacío y a esas horas donde la siesta es sagrada cuando llegue a la Gran Vía más todavía. Donde en el chiscón el portero de la finca medio dormido preguntó por quien preguntaba, para después de nombrar a la señora Inés Pacheco. Él contestó que hacía ya varios años que Inés estaba ingresada en una residencia de la calle Argüelles. Por lo que sin pensarlo cogí la Gran Vía hacia bajo y después de atravesar la Plaza de España a menos de medio kilometro encontré dicha residencia.

La verdad, es que no tarde en ser atendido por una enfermera que me señalo a una mujer sentada en el umbral y que encorvada apoyada sus mejillas con sus manos. Inés al percatarse de mi presencia levanto lentamente la cabeza para mirarme un instante extrañada y con voz apagada preguntar: – ¿Quién es usted?
–Señora, yo soy el amigo de Agustín que hace tiempo la visito en sus casa. – ¿Por favor no vuelva a recordarme que Agustín ha muerto?

Después Inés volvió a mover la cabeza para decir: –Márchese, por favor, ya que mi salud es muy frágil y el médico me advertido de que las emociones a mi edad pueden ser fatales. Ante estas afirmaciones y dada su avanzada edad, decidí dejar de atormentarla y preguntarla a la enfermera por su salud. La que me aseguro que su corazón en cualquier momento podía dejar de latir, pero que todo momento ella había dado señales de miedo a la muerte y se limitaba a decir que deseaba la muerte porque quería cuanto antes volverse a encontrarse con un tal Agustín.

Una vez en la calle volví a recordar a esta desafortunada mujer que la “Dos Españas” hicieron de ella el ejemplo de tantos otros. Pero sobre todo lo que más me sorprendió de ella fue su esperanza en la inmortalidad después de la muerte. Y todo porque hay quien intenta olvidar, hay quien la conjura, hay quien la quiere evitar, hay quien intenta alejarla. Por hay que decir también, que los hay quienes lo contrario lo afronta y se prepara lo más audaz posible sin la creación de ningún misterio y todo para volverse a encontrase en el otro mundo con sus seres más queridos.










ÈPILOGO


El mundo está constituido por el conjunto de todo lo que sucedió en el pasado y de la totalidad de sus acontecimientos actuales. Como bien he dicho, la realidad de los acontecimientos, late singularmente, entre el hoy y el ayer y es la escritura la reina de contar todas sus verdades. Sí, creo que merece la pena contar el agravio que sufrió este discreto personaje, es verdad que la mayor parte de los hombres vivimos de una manera o de otra, solo porqué de tal o cual manera nació y la realidad es que su naturaleza marcó para siempre a este nuevo. Por eso sigo pensando que el Siglo XX ha sido el Siglo de las lealtades incondicionales, con las trágicas consecuencias por todos conocidas.

Por eso este libro intenta rescatar esta virtud política clásica, que nació bajo la forma de lealtad a las ideas, para situarla en el centro de la construcción de la identidad del ciudadano. Pero reconozco que no es fácil en este mundo crítico del 2012, sin ideologías ni religiones que nos amparen. Hoy nadie habla del sentido del deber y lo que peor es que hoy no está de moda al atrofiarse el músculo de la entereza, al habitar en una continua pereza moral. Por tanto, el sentido del deber, debería ser una gimnasia ética pues no se vive solo para sobrevivir; se vive para integrar a la vida un significado.


Pero los cambios operados tras la dominación en la mayoría de Europa del Imperio Anglosajón que es la causa de este mundo que nos han impuesto y todo porque para ellos el concepto occidental es el mejor. -Y en este sentido, somos muchos los que no estamos de acuerdo que al intentar imponerlo sigo pensando que como modelo único e por la fuerza, se parece en todo a un prototipo más de terrorismo de estado.

Hoy que ya han pasado los años y empiezan a blanquearme los cabellos. Les diré que sigo “defraudado”... Ni siquiera eso. A lo sumo revestido de indiferencia ante esta democracia bipartidista controlada por los mismos perros, aunque con diferentes collares. Y, aquí sigo buscando la España soñada del ayer, porque a la de hoy; la he vuelto la espalda al estar desencantado de su “dedocracia” que no es más que la continuación del franquismo camuflado. Aun que reconozco que hoy la intolerancia que vivimos, no es represiva sino totalitaria. No pretendo ser pesimista; pero estoy convencido que hay simplemente una fuerza totalitaria que rige los destinos del mundo y que sin tardar por sus ambiciones personales nos llevaran de nuevo a situaciones insoportables.

Si un mundo donde las fuerzas en apariencia no represiva han creado una constante injusticia totalitaria, que día a día se va imponiendo sin apenas resistencia. Sí, y todo porque este mundo funciona a dos velocidades opuestas y sin reconciliación posible: -Una de ellas es la astucia, el clonado, que es el constante interés de la propia evolución del sistema. La otra tendencia es lo simbólico, la muerte, el amor, la singularidad y esta es la que en realidad permite reflexionar.

Ya que la verdad es que mismo si de una parte esta lo fatal y de la otra lo relacional, la lucha entre ambos puede resultar dramática. Pues la realidad para el sistema actual es que finalmente su base esta cimentada en un sistema de valores que son tan solo una ilusión. Es lo que yo llamo estrategia fatal.-Sí, y todo debido a que nos intentan crear el mundo del anhelo con exceso. Exceso a través de una tecnología, de la comunicación y conocimientos que conlleva en definitiva a una libertad controlada.

Por esto para terminar, diré que para muchos suena a simple. – ¿Literatura? –Y donde la cantante Francesa Zazie, refleja con tristeza la sociedad moderna: –« ¿Combien ça vaut? Que hace andar a los hombres. / En este mundo de locos. / Que hace que vendan su alma y sé arrastren de rodillas. / Billetes verdes o billetes suaves % % % Billetes% %’’ Combien ça vaut? » – ¿Cuánto, como estas?

-¡Bueno podemos consolarnos y también podemos decirnos que ya hoy con el estómago lleno ya no se piensa de la misma manera! -Y todo porque transformar los acontecimientos actuales no serían más que pequeñeces significativas de la actual política y todo porque ellos siempre supieron que la gallina fue antes que el huevo...

Pablo García Cabrero

Marignane a 3/06 /2012










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Amar y ser amado


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