Sade en Crisis, por Oscar Portela - válido

oski2
Mensajes: 216
Registrado: 07 Sep 2006, 06:47
Ubicación: Corrientes. Argentina
Contactar:

Sade en Crisis, por Oscar Portela - válido

Mensajepor oski2 » 12 Ene 2007, 02:47

RESPUESTA AL VICEPRESIDENTE DE LA SADE FERNANDO SANCHEZ ZINNY POR OSCAR PORTELA




Cuando la SADE Buenos Aires - porque ahí cena Dios - se debate en ésta crisis casi terminal, quiero aclararle que tanto en las gestiones del Doctor Florencio Escardó, como en la del Dr. Molina, la SADE avanzó firmemente no solo en la integración de un plan Federal - como prueba pongo de muestra una Feria nacional de Escritores en Corrientes patrocinada por la Fundación El Libro - , sino en la participación activa en las cuestiones atinentes a la participación en las cuestiones Sociales y Politicas que hacen de la Entidad algo más que un Club. La Casa de Mexico se restauró con el apoyo de los Entonces Secretarios de Cultura de la Nación Castiñeira de Dios y Jorge Asis y se afrontó sin resolver, el meollo de una cuestión que constituye la razón de ser de la indefección de la entidad frente a lo que usted llama las mafias: las cuestiones gremiales y los derechos del escritor frente a la hegemonio de los poderes de las Editoriales, las Papeleras , las Distribuidoras y todo lo que hace a la Industria de un mercado del libro: tema éste que sin duda avanza cada día sobre la Representación de la Entidad en el terreno político y en la propia feria Internacional del Libro.

Pero quiero recordarle que, hace un més invité a esa Comisión y conversé con Miembros de ella a la presentación de un libro mío en el Club del Progreso y no obtuve - como Ex Miembro - una señal de acercamiento a quienes integramos la Entidad desde un interior desatendido. Las medidas a tomar hoy son cautelares y debén ser definitorias ante una declaración de "guerra sucia". A traves de los medios y utilizando todas las armas que se puedan utilizar en éste sentido.

De lo contrario este proceso de transición será esteril. Salgan ustedes a recorrer el Pais y ver con sus propios ojos la situación de las Seccionales y evaluén. La SADE o es un organismo Federal o no es nada. Por lo pronto y frente a esta situación - ya se lo hice saber en otras oportunidades - cuenten ustedes con mi apoyo.

Oscar Portela
Jujuy 1224. 3400 Corrientes.


Del VICEPRESIDENTE DE LA SADE FERNANDO SANCHEZ ZINNY A LA SEÑORA GRACIELA ZOLEZZI.

Hago pública la siguiente correspondencia privada dirigida a la señora Graciela Zolezzi, por creerla de interés para quienes se inquietan por la suerte de la Sociedad Argentina de Escritores.
Fernando Sánchez Zinny

Mi querida Graciela Zolezzi:

Me pedías explicaciones sobre lo que pasa en la SADE. Igual que todos algo sabés de eso, y en realidad bastante, pero no de ahora sino desde hace años; no obstante, ignorás detalles precisos y recientes. Imagino que muchos están en idéntica situación, incluidos casi todos los amigos; me tomo, pues, con tu permiso, la libertad de hacer pública esta respuesta aclaratoria mía que acaso sirva para esclarecer a otras personas cuya opinión asimismo me interesa.
En agosto del 2005 se instauró una comisión directiva encabezada por un ex legislador de la ciudad llamado Jorge Giorno, en la que figuraban Cesar Augusto Cabral, vicepresidente; Raúl Eduardo Arenaza, secretario general y Claudio Brindesi, protesorero, personajes que volverán a aparecer en esta narración. Te añado, además, que Arenaza era empleado de la SADE y que debió pedir licencia sin goce de sueldo para poder ser directivo, y que Brindesi, estaba contratado como contador externo.
La Inspección General de Justicia entendió que el procedimiento eleccionario había sido irregular, por lo que intervino a la entidad e hizo convocar a nuevos comicios, en los que resultó ganadora, contra toda previsión hasta pocos días antes, la lista que postulaba para presidente a Alfredo De Cicco, pues se descontaba que ganaría la de un señor Mulet, partícipe y a la vez rival de las anteriores conducciones.
Ganamos con De Cicco, con apenas presentarnos como una “lista de escritores” o de socios conocidos y con no más de unas pocas semanas de trabajo, sin vinculaciones, sin dinero, sin viajes y sí con incontables improvisaciones y dudas y no escasos errores. Por cierto, mentiría si te dijese que se nos votó masivamente, porque no fue así: no se quiso votar en contra, o acaso no se pudo, por una cuestión de ética, y hubo una especie de abstención en la que la lista de Mulet se disolvió.
Inclusive se nos acercaron y apoyaron muchos integrantes de la ex comisión de Giorno y hasta gente que por otra parte adhería a Mulet. Victoria de Lorenzo, vocal suplente del aquel también lo fue nuestra. A Nina Thürler, su secretaria de Cultura, la tuvimos como avalista y también a Rubén Vela, quien había sido miembro del Tribunal de Disciplina. Cabral solicitó abiertamente ser vicepresidente de De Cicco, y Arenaza y Antonio Las Heras circulaban lo más campantes por nuestras reuniones y el segundo hasta se propuso para representar a la SADE ante la Feria del Libro.
El 5 de octubre nos hicimos cargo del catastrófico paquete de la SADE, con un millón de pesos de deudas, un descomunal desgreño administrativo, sin teléfono en la calle Uruguay y atrapados en una maraña de muy malos pleitos y de contratos absurdos y leoninos, descalabro al que por desdicha no demasiado podemos hacer o exhibir. Asimismo, ante nuestra vista y paciencia se registraban visibles conductas incoherentes de parte de los empleados y notorios indicios de que el correo electrónico instalado en la sede de la calle México se utilizaba para difundir información a las seccionales en las que se nos sindicaba de carecer de legitimidad.
Ya en noviembre, vinieron a entrevistarnos Norberto Pannone, miembro de la comisión anterior y presidente de la seccional Junín y junto con los de otras seccionales bonaerenses cuyos nombres no recuerdo, para proponernos que renunciásemos con vistas a dar pie a una nueva elección. El lunes 13 de ese mes se presentaron ante la habitual reunión de comisión directiva Giorno, Cabral, Arenaza, Abelardo García, Nina y Rubén Darío Gasparini, acompañados por una abogada, y nos impusieron de una resolución de la Cámara Nacional de Apelaciones que reconocía como válida a la comisión por ellos integrada e inmotivada la intervención de la Inspección General de Justicia. Sin embargo, curiosamente no pretendieron reasumir sus funciones sino que se limitaron a pedir un “período de transición”, una suerte de coexistencia hasta “la normalización definitiva”.
En un comienzo y dada nuestra ignorancia en cuestiones procesales supusimos que el asunto estaba ya resuelto, pero una ulterior lectura de la resolución permitió advertir que en ella no sólo no se nos mencionaba ni se declaraban nulos los actos de la intervención sino que tampoco se establecía instancia alguna de ejecución. En efecto, para que esto hubiese sido era necesaria una cédula, un oficial de justicia, etc. La conclusión era obvia y la sacamos pronto: se nos había querido intimidar mediante la declaración “en abstracto” de un tribunal, maliciosamente convertida en instrumento de coerción.
Naturalmente la resolución fue apelada no por nosotros, que nada tenemos que ver en ese incordio, sino por la Inspección General de Justicia, cuyo criterio era diferente al de los jueces, trámite acerca del cual corresponde únicamente esperar, Hasta ahí la chicana podía en el fondo ser admitida, pues apenas era un intento sacar ventajas leguleyas, según es habitual en los pleitos; no obstante y pese a que formal y jurídicamente se les advirtió que nuestra autoridad era –siquiera por el momento– incontrastable desde el punto de vista legal, sobrevino a continuación una seguidilla de amenazas, de insinuadas deslealtades, de notorios espionajes, de rumores calumniosos, de mails descarados, de ridículas convocatorias en el café de la esquina, de torpes interferencias ante bancos y ante la Feria del Libro, y aun de prepoteadas que obligaron a tomar medidas tan desagradables como poner personal de vigilancia en las puertas.
Así y todo, seguimos en una política de avenencia y hasta hubo una “etapa de negociación” con conversaciones en las que participaron Giorno, Arenaza y García, y por nuestra parte Lidia Vinciguerra y Alejandro Vaccaro, esto por entender que no correspondía a la investidura del presidente ni del vice intervenir en semejantes tratativas hasta tanto no se las hiciese públicas mediante expresas comunicaciones a las seccionales que presuntamente respondían a esa comisión fantasma. En eso se estaba, cuando el concesionario de la calle México pagó subrepticiamente el canon de diciembre a Arenaza (¡¡¡!!!) y el 21 de ese mes, éste, junto con Cabral. se constituyó en el local alquilado que está en la entrada de la calle Uruguay. Allí se entregó dinero a un escribano, éste lo pasó al contador Brindesi llegado ex profeso y quien a su vez lo dio de su mano a las empleadas Rosa Sofía Ruiz, Marina Tarsitano y Silvana… (desconozco el apellido), “a título de pago de sueldos”; tambiénallí, Cabral atribuyéndose la condición de presidente, declaró en receso a la entidad.
Fue ésa la gota que colmó el vaso. Era jueves y los siguientes días feriados los ocupamos en consultas con abogados. Juan Gabriel Labaké se ofreció para patrocinarnos y el martes 26 se formularon las denuncias por estafa, defraudación y usurpación de funciones. De inmediato, Arenaza pidió “parlamentar” y el propio Labaké redacto entonces un proyecto de acuerdo basado en la aceptación irrestricta de nuestra autoridad hasta tanto la Justicia se pronunciara, ofreciendo en contrapartida desistir de las denuncias. Arenaza, al parecer con la cola entre las piernas, vino el 29 a la SADE y conversó con De Cicco y conmigo, y ya este año acudió al estudio de la doctora Graciela Badaloni, asimismo abogada nuestra, presuntamente preocupado.
> Pero, simultáneamente, se dirigía al cobrador Jorge Pérez pidiéndole informes sobre los montos que ha recibido. Se tomó entonces la decisión de acabar de una buena vez con las medias tintas y de convertir en hechos lo que indicaba el derecho. De Cicco se ha tomado unas vacaciones y ése es el motivo por el cual he aparecido disponiendo medidas y saliendo al cruce de las agresiones. Por lo pronto, a partir de fines diciembre se revocó el contrato del contador Brindesi, se han enviado cartas-documento a las tres empleadas para que den razón de su actitud, se ha dado por finalizado el convenio de concesión mediante el cual “Legendaria Buenos Aires” explotaba el restaurante instalado en México y el estacionamiento adjunto, se añadieron nuevas probanzas a la denuncia de los delitos incriminados, y, en especial, se tomó el directo manejo de las dependencias de la casa vieja, con lo que desapareció el espacio físico desde el cual operaba la insidia con ciertos visos de aparente
legitimidad.

Hasta aquí lo hechos escuetos; en cuanto al trasfondo, vos y todos lo conocen bien. El querido Trenti Rocamora me dijo hace años: “Fernando, conozco el paño: se trata de una mafia y nunca podrán sacársela de encima”. Casi sin querer hemos venido a encarar un esfuerzo supremo tendiente a demostrarle, post mortem, que estaba equivocado. Además, la mafia es eso y no más que eso y corresponde combatirla: que una camarilla de arribistas, grises funcionarios, políticos irrelevantes, vivillos y empresarios logreros osen actuar como representantes de los escritores argentinos constituye una vergüenza que no puede disimular, en modo alguno, la presencia de algunas figuras respetables pero aisladas.
Les estamos dando golpes muy fuertes y de algún modo los tenemos acorralados. Ciertamente, han perdido Buenos Aires y esto es mucho, y hemos conseguido, también, desarmar su estructura de influencias. Allí donde se estrelló la acción voluntariosa de Castiñeira, de Koremblit, de Redondo y de tantos otros, a nosotros nos fue dado abrir una brecha. Pero convengo en que así como nuestra posición legal es fuerte, nuestra debilidad política es grande, nuestros contactos son más bien nulos y nuestros recursos, ínfimos. Te soy sincero: confiamos en nosotros y en nuestros amigos, pero no sabemos cuántos son y cuál es la firmeza de la disposición que tienen para seguir adelante. Todo depende de esto y está en ese apoyo, que pedimos constantemente, la única posibilidad de éxito verdadero.
Nos conocemos hace años, Graciela, y sabemos quiénes somos. Mucho mal se ha hablado de mí, seguramente con razón, pero sabés que por completo carezco de esa prudencia peculiar que hace mantener siempre la boca cerrada, y de esa sabia displicencia que permanentemente aconseja cruzar los brazos.
Sé que a muchos esta historia no interesa o aburre. La gente no tiene por qué abordar tamañas cuestiones cuando en realidad sólo quería –y está muy bien– recitar versos y practicar la grata convivencia cultural. Demasiadas quejas me llegan al respecto como para que pueda pasarlas por alto; sin embargo, no es mi tema y conviene que de eso se ocupen las personas a las que estatutariamente compete: mi tarea se reduce a colaborar con el presidente.
Lo demás lo deben hacer aquellos que estén capacitados.
Un beso muy grande.

Fernando
Oscar Portela

Volver a “América Latina”

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado