relativamente, nadie entiende la relatividad, ¡y yo menos!

Un poco de todo.
josedavid
Mensajes: 5
Registrado: 23 May 2013, 22:11

relativamente, nadie entiende la relatividad, ¡y yo menos!

Mensajepor josedavid » 29 May 2013, 00:05

Sin olvidar la consideración que merece, y el valor que tiene toda persona……..

Relativamente, esta historia es muy útil, ¡mucho!, ¡como muchos son los pensamientos!, más abundantes que las arenas en las orillas del mar.

Relativamente, es una gran mentira decir que yo entiendo la relatividad, y si alguien más dice comprenderla, toda la mentira más grande será. ………!tan grande, tan grande como el cielo azul, o el mar!

Relativamente, fue un mal entendido, o una confusión, por todo lado estuvo presente el temor,……..y aún ahora, el más perdido sigo siendo yo.

Relativamente, creer en algo que a uno le guste, es como beber agua fresca teniendo sed; ¡y no hacer como yo!, que quiero acabar esa hermosura, desarmando el engaño y secando el manantial.

relativamente, ni don Alberto Einstein, ni yo, ni nadie ha entendido como se retrasa el tiempo, porque lo que se atrasa es solo la imagen de un reloj lejano.

Relativamente, “hay una cosa segura”, y es que el retraso del tiempo no lo he podido entender yo, no lo ha logrado entender nadie, y don Alberto lo estuvo trabajando.

Relativamente, ¡yo no se!, si la relatividad acá, o la realtividad en Maera, ¡yo no se!, cual de las dos más hermosa será.


Lo engañoso de la imagen en el otro universo

Luego de dejar la valija abandonada en la primera residencia del corredor derecho, de Useído se encontró en su mano con el teléfono de dotación robado junto con ella. Aun no se notaba grande el escándalo por la perdida y Corificado únicamente pensaba en preservar su pellejo. En medio del afán, acudió a su recuerdo, como éstos que viajaban en su compañía y otros más del equipo contratado, igual que él, no tenían claridad sobre el problema que propiciaba el metrasdo, aunque algunos creían en una aclaración leída por él en el diario, donde se explicaba el trastorno del tiempo; “retrasándose a causa del transporte”. Todavía despreciando ingenuamente la importancia del Gamileto e intentando solamente desviar la atención de él, marcando a la central y contestando Tabalo; con extraordinaria indecisión, tapando el micrófono con el pañuelo y modificando la voz, dijo:

– !Hay un traidor!; y complemento con un dejo grave: “aprovechando el retraso del tiempo en que nos encontramos, ocasionado por el viaje, hizo el engaño y desapareció la valija”.

Aunque claramente Tabalo escucho la parte esencial del mensaje: “Hay un traidor, y desapareció la valija”. Estupefacto y deseoso de no haber escuchado lo que escucho, inquirió:

– ¿Como dijo, quien es usted? – Sabiendo notoriamente que el artefacto de comunicación, por el número de identificación, no podía pertenecer a otro diferente que a Garido–.

Las palabras de Corificado no pasaban de ser una mentira, ya que él no entendía la explicación que alguna vez leyó en un diario, y que pretendía dar cuenta de lo observado a través del visor. Juntamente a éste embuste, con sus palabras le achacaba el robo a otro diferente a él. Fue ésta otra estratagema surgida espontáneamente, aunque ya sabia por trabajos anteriores, cumpliendo órdenes de los Gasburciosa, que una confusión podía ser aprovechada. Seguidamente, sin saber que hacer a parte de salvarse, Corificado, hijo del país, o reino de Useído, arrojo el teléfono después de limpiar el abundante sudor, escuchando claramente el alboroto y los pasos de los dos, que comprendieron la causa del sonido que produjo recientemente el accionar del basurero. En el edificio Goego, Ramulvo Tabalo, después de soltar el auricular, con las manos en la cabeza se mesaba el cabello con fuerza, cual sampriala inconsolable teniendo presente ante sus ojos una gran perdida.

Sin que se le ocurriera otra solución por el momento, Tabalo, arrebatando el telescopio lo agarro con fuerza entre sus manos, observo el desfase de todos los relojes, siempre atrasados, unos más y otros menos con respecto al que consultaba él en su pulso, o al que se encontraba en el apartamento adecuado como centro de la comunicación. La verdad era que Tabalo en ningún momento tuvo muy claro el comentario hecho por el desconocido a través del teléfono móvil, pero viendo que en realidad las horas vistas por medio del catalejo y la que correspondía con la hora oficial del país no coincidían, confuso por esto y por el grave problema en que se encontraba, le dio crédito a la engañosa afirmación que hizo Corificado, sólo con el animo de confundir.




Como ya se menciono, la realidad de lo que ocurría en éste universo, era que la imagen se retrasaba en llegar de un sitio a otro, mientras recorría las extensas distancias que separaban las ciudades. Siendo así las cosas en el Roguloso, mientras la dicha imagen era traída por la luz, atravesando los Kipoleros, ella no se modificaba desde el momento de salida hasta su arribo, de tal manera que conservaba invariable la hora representada; mientras que el reloj del apartamento, seguía corriendo y marcando paulatinamente el transcurso de las cosas de acuerdo al parámetro establecido, o katerio. Dicho de otra manera: puesto que el reloj de la habitación estaba a poca distancia de Tabalo, la representación de aquel llegaba a los ojos de éste en un instante muy corto, de modo que la hora leída por él en su pulso y en el reloj de la habitación, era producto de dos cuadros que prácticamente no se retrasaban, y coincidían ambas; en cambio, las imágenes venidas de lejos, por estar..........................


http://www.bubok.com.ar/libros/195091/l ... o-universo

Volver a “General”

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 3 invitados