Contacto humano en la sección de ofertas y demandas

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JesRICART
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Contacto humano en la sección de ofertas y demandas

Mensajepor JesRICART » 03 Oct 2018, 19:51

El contacto humano en la sección de ofertas y demandas. Por un estudio científico del anuncio de periódico. Sussana MARASELVA
Las secciones de contactos de los periódicos dan por si solas pistas de todo un universo de la psicología humana. Te puedes pasar ratos entretenidos mirando anuncios y más anuncios reparando en cada detalle. En conjunto esa o esas lecturas son clases intensivas para aprender abreviaturas. Abreviaturas que a se autoplagian porque los textos se deben pagar a tanto el carácter. No hay una literatura mas reduccionista que la de esos anuncios que en apenas una línea ofrecen mundos de colores.
La sección de contactos se iniciaría tímidamente pretendiendo buscar en las asépticas páginas de un periódico la hipótesis de una amistad que la realidad en vivo se resistía a proporcionar.
Con el tiempo los anuncios se irían haciendo mas explícitos hasta ofertar directamente el sexo comercial sin ambigüedades de ningun tipo. Se tuvo que admitir el prolijo mercado de vaginas de alquiler y en una muy menor medida el de penes auténticos como verdaderos consolatums.
La invitación pública a sexo de pago debe remontarse a algo tan antiguo como los anuncios de palabras pagados. Esta es la única sección periodística que el texto no tiene censura y que se la ingenia con su minimalismo para reducir el coste a ofrecer lo que tantas personas solitarias o sin tener sus necesidades sexuales cubiertas buscan. Hay palabras y letras clave que no necesitan más explicación. 130 p( pecho), lluvia dorada, exotismo, masaje prostático, beso negro, rusas, divorciadas, tailandesas, casadas, viudas, dominátrix…Junto al anuncio escueto una cifra en euros y un numero de teléfono.
El posible cliente sondea. Ingenuo como corresponde al caballero, pronto y rápido averigua que la voz del otro lado no suele tener tiempo para hablar, prefiere dedicarlo al negocio en firme, es decir al contacto físico, a confirmar un precio y dar una dirección. Para hablar del menú especial de experiencias se pospone la conversación a hacerla de cara a cara.
Quien atiende al teléfono, sea la intermediaria o sea directamente quien ofrece sexo en seguida advierte el que está realmente interesado por acudir y pagar o el que es inseguro y prefiere aprovechar el sondeo telefónico como una experiencia excitante en sí misma.
Las mas profesionales pueden tener el coño más dispuesto y tener miles de individuos os “consolados” en su historial, pero parece que les falta la exquisitez de la acogida, la conversación, la dulzura y sobre todo la comprensión.
Desconozco cuantos hombres van de putas buscando amistades y comprensión más que una eyaculación acompañada. Puede que muchos clientes de esa actividad sean unos grandes frustrados que siguen sin conseguir en la anatomía de la profesional lo que tampoco consiguen con sus esposas o relaciones habituales.
Supongo que el cliente experimentado infiere los menores detalles o si no es muy exigente con respecto a estética y está seguro de su sexualidad puede que le vaya bien con cualquiera.
No siempre es así. Las profesionales del sexo saben que para excitar a determinados hombres más exigentes o poco libidinosos deben vestirse y perfumarse buscando elementos complemetarios a la mera desnudez.
Todos esos anuncios minimalistas cuentan con una realidad deficitaria: la de millones de personas que no tienen resueltas sus necesidades sexuales porque no tienen parejas o sus examantes se cansaron de compartir intimidad. Existe un mercado de demanda a priori sin tener que invertir sumas extraordinarias.
Recuerda que una de las hipocresías sociales más arraigadas es la de una demanda de concordia cuando cosas básicas como las necesidades sexuales (además de las necesidades sanitarias, alimentarias, de enseñanza o de seguridad) no están cubiertas.
En la antigüedad, la sexualidad era ofertada al viajero de un modo más natural. Ulteriormente se hizo tanto tabú de eso, que de lo sexual se sigue hablando con múltiples vericuetos para no hablarlo nunca del todo, mucho menos de la intimidad sexual propia ante conocidos, familiares y amigos.
Para quien le falta el placer en su contexto habitual siempre le queda buscarlo en esos otros espacios profesionales.
Quizás en ningun otro lugar, ni siquiera en los haiku hay propuestas tan directas con tan poca cantidad de texto. La sección de contactos ya habla por sí misma. Las personas que buscan un contacto en una de estas secciones lo buscan para algo muy concreto y quien lo ofrece, ofrece tambien eso en concreto no un romanticismo en abstracto o una historia. Posiblemente ,quien ofrece sexo lo hace por dinero y eso puede dar una mala imagen de la cuestión. Un comercial de su propio cuerpo puede dar más prioridad a la pasta que al placer con lo cual y aunque atente contra su propio chiringuito puede no proporcionar ese placer, por centrarse más en que el sexopagador se corra de una puñetera vez porque tiene que desalojar la cama para el siguiente. La mejor puta no es la que más dinero gana sino la que más disfruta ganándolo, de hecho la cantidad pasa a un segundo plano frente al placer. Esa frase por extraordinaria que sea no varía en mucho de otras aplicadas a otros oficios. Quien quiera que sea que trabaje en lo suyo fundamentalmente por dinero y no por placer el resultado laboral va a ser deplorable y el balance psicológico va a ser desastroso para sí mismo. El mejor trabajo es aquel que no se toma por tal sino por ocupación vital y gustosa que por añadidura da dinero. En cuanto a las personas que se ofrecen para sexo explicito o con todas sus derivaciones (masajes de pene y de próstata, lluvia dorada, mazmorras,…) el lector puede suponer que hay una industria del sexo única detrás. Eso viene influido por el propio concepto de prostitución que se la liga al mal, a drogas, a esclavitud sexual y a mafias.
Sin discutir que ciertamente todas esas covariables están ahí, tambien hay ofertantes de sexo por libre que no tienen nada que ver con ese sexo teledirigido por grupos de poder o grandes negocios. ¿Qué decir de ese tipo de anuncios de mujeres casadas que se ofertan, de chicas monas que dan masaje, con tasas y precios concretos, de chicas que aceptarían ayuda de caballeros solventes, de mujeres que ofrecen dominación, de chicas jóvenes que no tienen inconveniente en practicarlo para tener más recursos?
A diferencia de los videoclips en el cibermundo que se disfrutan en sí mismos y que el placer de quienes los cuelgan es su propio exhibicionismo (es su manera de enseñar cómo se practica la sexualidad o experiencias determinadas de ella), (una cámara incorporada a la actividad sexual es ya de por si un factor erotizante, si además se va a colgar en un espacio que admite visitas publicas sin restricción , todavía lo es mas), los anuncios por contactos sexuales proponen un intercambio claro: placer x dinero. Si quien está detrás del número telefónico no es el o la manager sino directamente la persona implicada, se puede hablar del tema. Y esa es la aventura, hablarlo. Lo menos importante es establecer un precio y lo más sondear al o a la ofertante. La conversación en si misma puede resultar excitante o al menos interesante. El problema es que nadie tiene tiempo de acogida para nadie y ese submundo particular no es una excepción.
En las secciones de contactos hay un interregno entre el sexo profesional y la relación sensual que pretende algo mas (una pareja). A partir, de cierto momento de la vida con on sin matrimonios consolidados o fracasados en el propio haber uno sabe que las relaciones de pareja no funcionan o en todo caso no han sido lo esperable.
A juzgar por esa avalancha de anuncios ofreciendo relaciones repitiéndose y renovándose de dia en día no se comprende que siga habiendo tantas personas a que les falta compañía, es decir que no tienen oportunidad de verse completas y satisfechas en sus necesidades sexuales. Algo está fallando entre los que están buscando y algo falla en los que están ofreciendo. La sexualidad a falta de su fluidez espontánea debería ser un servicio público para garantizar la salud psíquica comunitaria.
Esa relación particular de anonimato entre cliente profesional cesa tan pronto uno tiene pareja o tiene el tiempo ocupado con gente con la que salir. El ser humano se puede definir como un tipo solitario que cesa de tal condición en cuanto tiene un grupo que lo acoge o alguien que lo hace. Todo el mundo sabe que es mejor tener más de un amigo o de una relación para no jugarse toda la sentimentalidad con una sola carta. Eso reconfigura la sociedad entera con millones de clanes, cada cual con su cohesión particular y su parapeto frente a los otros. Este es otro tema, pero que está muy relacionado. Se busca la caricia de pago (la mamada o agujero lubricado) a falta de la caricia amiga o del cariño espontáneo. Si la alternativa es el amor y todo el mundo lo sabe ¿Qué ha tenido que pasarle a este mundo para dejarlo reducido a una transacción comercial?

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